Los alimentos orgánicos o ecológicos gozan de gran popularidad. Aunque no existe una definición precisa, se consideran alimentos ecológicos los producidos mediante agricultura ecológica, es decir, la que no usa productos químicos sintéticos (plaguicidas y fertilizantes, principalmente) ni organismos modificados genéticamente. En todo el mundo hay casi 300 organismos que certifican los alimentos ecológicos. El logotipo de producto ecológico de la Unión Europea certifica que el alimento contiene más del 95% de ingredientes orgánicos.

A pesar de que los alimentos ecológicos son más caros que los equivalentes convencionales, el auge del consumo de estos productos está motivado, en parte, por una supuesta sostenibilidad ambiental y la promoción de los productores de proximidad. Con todo, la principal razón es probablemente la creencia de que los productos ecológicos aportan algún beneficio para la salud. En esta evaluación se analiza la cuestión de si realmente estos alimentos son más saludables que los convencionales.

Evaluación

El mensaje: “El consumo de alimentos ecológicos es beneficioso para la salud” es incierto

La evaluación realizada concluye que es dudoso que el consumo de alimentos ecológicos sea más beneficioso para la salud que el de alimentos convencionales. La razón de esta conclusión es, por un lado, la escasez de estudios que exploren esta cuestión y, por otro, que los estudios disponibles son de tipo observacional y tienen, además, importantes limitaciones metodológicas.

En cuanto al perfil nutricional de los alimentos, aunque algunos estudios muestran mejores perfiles en los alimentos ecológicos que en los convencionales, las diferencias observadas son en general pequeñas y, probablemente, poco relevantes para poblaciones que siguen una alimentación equilibrada.