Las siguientes ideas pretenden ayudar a los periodistas a informar sobre alimentación y salud. Se han elaborado a partir del diálogo entre periodistas, científicos y expertos en nutrición. No son una lista cerrada, sino un borrador que se irá perfilando y actualizando. Si tiene alguna sugerencia, puede escribirnos a [email protected]

 

> El titular no debería nunca confundir ni exagerar

Al tratarse de la parte más leída y la más difundida por las redes sociales, es importante que sea consecuente con el resto de la noticia y que no sea exagerado ni induzca a confusión.

 

> La completitud no es un plus sino un requisito de la buena información

La información sobre alimentación y salud es compleja y por eso es difícil despacharla en un breve. Si no se puede ofrecer un mínimo de contextualización, es preferible no informar (o esperar para poder dar una información más completa).

 

> Las conclusiones de los estudios observacionales piden usar el condicional

La mayoría de los estudios sobre alimentación y salud son de tipo observacional. Al informar sobre ellos, lo adecuado es utilizar el condicional y evitar hacer afirmaciones tajantes sobre los efectos de nutrientes, alimentos y dietas sobre la salud, pues estos suelen ser solo probables o posibles.

 

> Un estudio aislado no “demuestra”, solo añade pruebas y mejora el grado de certeza

El verbo “demostrar” es propio de la lógica y las matemáticas; la investigación científica “confirma” –o no confirma– hipótesis. Los sucesivos estudios van aportando nuevas pruebas para mejorar el nivel de certeza.

 

> La muletilla “según un estudio” es inespecífica: no todos los estudios tienen el mismo diseño ni sirven para lo mismo

Al informar sobre los resultados de una investigación es importante tener presente su diseño y sus objetivos, porque pueden ser muy diferentes. El grado de certeza de los resultados de un estudio depende en buena medida de su diseño.

 

> No todos los efectos (outcomes) que miden los estudios son igual de relevantes

Hay que tener presente el efecto que se mide en un estudio y su relevancia para las personas. Es muy diferente, por ejemplo, asociar el consumo de un alimento con un mayor riesgo de infarto que con un aumento del colesterol; por ello, al informar no se puede hablar de infartos cuando lo que se ha estudiado es el colesterol.

 

> Los estudios que no tienen un grupo control merecen menos confianza

Los ensayos clínicos y algunos estudios observacionales (estudios de cohortes, casos y controles) se realizan con varios grupos de personas para así poder comparar los resultados. Los estudios que tienen un grupo control o de referencia suelen ofrecer resultados con un mayor grado de certeza, aunque no siempre.

 

> Los resultados de estudios con animales no son aplicables a humanos

Las conclusiones de los estudios realizados con animales no son directamente trasladables a las personas. Muchos de ellos no se llegan a replicar en humanos y, si se replican, dan a menudo resultados diferentes.

 

> Los resultados preliminares presentados en congresos merecen poca confianza

Los datos presentados en congresos y reuniones suelen ser preliminares y no pueden darse por definitivos hasta que no han sido publicados en una revista científica. Las noticias sobre estos eventos resisten mal el paso del tiempo y deben interpretarse por tanto con cautela.

 

> Los resultados publicados en una revista científica no son seguros ni definitivos

Hay revistas mejores y peores, del mismo modo que hay estudios buenos, malos e innecesarios. También, como se confirma a menudo, hay resultados falsos. Y ni siquiera los mejores resultados deben darse por definitivos.

 

> Es importante informar sobre los conflictos de intereses de los investigadores

Las mejores revistas obligan a que los autores de los estudios reflejen sus conflictos de intereses. Los periodistas deben tenerlos presentes a la hora de informar. Y, por supuesto, considerar los suyos propios. 

 

> Es importante informar sobre la fuente de financiación de un estudio

Así como conviene saber de quién es un medio de comunicación para interpretar su información, conviene conocer quién financia una investigación, pues sus resultados tienden a alinearse con sus intereses.

 

> La información periodística debería fomentar el pensamiento crítico

La información periodística no solo debe separar nítidamente los hechos de las interpretaciones; también debería estimular el pensamiento crítico, facilitando el acceso a los datos y las fuentes, y ofreciendo las claves para interpretar críticamente la información (véanse las pautas para interpretar la información sobre alimentación y salud dirigidas al público).

 

Revisión: 31 de marzo de 2019.