El colesterol y los alimentos ricos en esta molécula orgánica, como es el caso de los huevos, despiertan recelos desde hace medio siglo. La razón no es otra que la identificación de los niveles altos de colesterol en sangre como un factor de riesgo de las enfermedades cardiovasculares, que son la causa número uno de mortalidad prematura en el mundo. Desde entonces, las guías alimentarias han venido recomendando la restricción del colesterol dietético y el consumo de huevos, a pesar de ser un alimento de gran valor nutricional.

Sin embargo, se ha comprobado que, para controlar los niveles elevados de colesterol, la cantidad y el tipo de grasa de los alimentos tienen más influencia que su contenido en colesterol. Además, una cosa es un factor de riesgo, como puede ser el nivel elevado de colesterol, y otra una enfermedad cardiovascular. Por ello, se ha empezado a cuestionar la idea de que el consumo habitual pero moderado de huevos (hasta uno al día) aumente el riesgo de enfermedades cardiovasculares, que es lo que se analiza en esta evaluación. 

Evaluación

El mensaje: “El consumo cotidiano de huevos aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares” es incierto

En la evaluación del mensaje se han considerado principalmente las dos mejores y más recientes revisiones sistemáticas, así como algunos nuevos estudios sobre la cuestión y diversas guías alimentarias, entre otros documentos científicos. Como resultado, se ha llegado a la conclusión de que es incierto o dudoso que el consumo cotidiano de hasta un huevo diario aumente el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Con todo, el consumo más elevado de huevos (más de siete a la semana) sí que podría elevar los niveles de colesterol LDL (colesterol malo) en sangre.