La extrema derecha europea, cada vez más dividida en su apoyo a Rusia en el conflicto con Ucrania

Una investigación liderada por Adam Holesch (IBEI y UPF) analiza seis años de votaciones en el Parlamento Europeo y constata que mientras los partidos tradicionales mantienen la postura crítica hacia Rusia, la extrema derecha se ha dividido profundamente desde el 2022.
11.03.2026

Imatge inicial - Imagen del parlamento europeo. FOTO: Wikipedia

Coincidiendo con los cuatro años de la guerra en Ucrania, desde que Rusia inició su invasión el 24 de febrero de 2022, un estudio en el marco del Parlamento Europeo concluye que la extrema derecha europea se ha mostrado cada vez más dividida, mientras que los partidos tradicionales han mantenido en gran medida su postura crítica hacia Rusia.

La investigación, liderada por Adam Holesch, investigador senior en el Instituto Barcelona de Estudios Internacionales (IBEI) y profesor del Departamento de Ciencias Políticas y Sociales de la UPF, junto con Piotr Zagórski (Institute of Philosophy and Sociology Polish Academy of Sciences de Varsòvia) y Aron Buzogány (Universität für Bodenkultur (BOKU) de Viena, Àustria) han desarrollado el Índice de Asertividad hacia Rusia (Assertiveness Toward Russia Index, ATRI).

Este índice se basa en 65 votaciones nominales en el Parlamento Europeo sobre resoluciones clave relacionadas con Rusia y Ucrania, entre los años 2019 y 2025, correspondientes al 9º Parlamento Europeo antes de la invasión a gran escala, el 9º Parlamento Europeo después de la invasión a gran escala y el primer año del 10º Parlamento.

"Nuestro estudio muestra que los actores de extrema derecha no convergen uniformemente en posiciones favorables a Rusia, lo que ayuda a explicar por qué los intentos más amplios de politizar el apoyo a Ucrania siguen siendo limitados"

Partidos tradicionales vs. extrema derecha

Los resultados muestran que los partidos tradicionales han mantenido en gran medida su postura crítica hacia Rusia: el Partido Popular Europeo (PPE), Renew Europe y, con algunas excepciones, la Alianza Progresista de los Socialistas y Demócratas (S&D), han mantenido niveles constantemente altos de asertividad frente a la Rusia, sin dar muestras de fatiga por la guerra en su comportamiento de voto. Entre los partidos más críticos con Rusia se encuentran el Partido Popular y el PSOE, cuyas posiciones apenas han cambiado desde el 2019.

Por el contrario, la extrema derecha europea se ha vuelto cada vez más dividida desde 2022. Destacan especialmente el Fidesz húngaro y la AfD alemana como particularmente favorables a Rusia. También se observa un cambio brusco en el patrón de voto de VOX: tras el cambio de grupo político en el Parlamento Europeo en 2024 (de los Conservadores y Reformistas Europeos a Patriotas por Europa), el partido empezó a adoptar posiciones de voto más favorables a Putin.

"Hemos observado que entre los partidos de la extrema derecha europea ha habido una 'recalibración estratégica'. A pesar de que la invasión inicialmente provocó cambios temporales en un alejamiento de las posiciones favorables a Rusia en la mayoría de los casos, varios partidos de este bloque han vuelto desde entonces a sus posiciones previas a la invasión pro-rusas, o en algunos casos, incluso han ido más allá", afirma Adam Holesch.

La asertividad sostenida de los principales partidos tradicionales hacia Rusia mantiene la resistencia continua del consenso pro-Ucrania a nivel del Parlamento Europeo y las instituciones de la Unión Europea, limitando las posibilidades de éxito de una politización del conflicto en este bloque. Por el contrario, la politización de la guerra en Ucrania se ha convertido en un recurso estratégico clave para los actores de extrema derecha favorables a Rusia, que buscan aprovechar la creciente fatiga de la guerra para poner en duda el apoyo dado por las instituciones nacionales y europeas.

"Nuestro estudio muestra que los actores de extrema derecha no convergen uniformemente en posiciones favorables a Rusia, lo que ayuda a explicar por qué los intentos más amplios de politizar el apoyo a Ucrania siguen siendo limitados, y corroboran la investigación existente sobre la heterogeneidad de los grupos de extrema derecha en el Parlamento Europeo”, concluyen los autores.

La fatiga de la guerra y la repolitización del conflicto entre Rusia y Ucrania

El trabajo anterior forma parte de un número especial titulado “War Fatigue: The Re-Politicización de la Ucrania War”, publicado por Holesch junto con Benjamin Martill (University of Edinburgh) en el Journal of European Integration, donde 14 académicos analizan el impacto diferenciado que el aumento de los costes de la guerra ha tenido sobre el grado de aumento.

En su artículo introductorio, Holesch y Martill examinan las dinámicas de construcción de consenso en coaliciones militares multinacionales, los posibles efectos de la fatiga de guerra y los factores que determinan si se produce o no politización. "En este artículo mostramos cómo estas dinámicas se han desarrollado empíricamente, y trazamos la evolución política del apoyo a Ucrania, desde un consenso inicial en torno a la securitización de Rusia hacia un panorama más complejo, caracterizado por preocupaciones crecientes sobre los costes de la guerra y la eficacia del apoyo europeo, también en el contexto de la segunda administración Trump”, explica Holesch.

Artículos de referencia:

Holesch, A., Zagórski, P., Buzogány, A. (2026), Assertiveness and war fatigue: European party dynamics during Russia’s war in Ukraine, Journal of European Integration, 48(2), 269–288.

https://doi.org/10.1080/07036337.2026.2616344

Holesch, A., Martill, B. (2026), War fatigue? The politicisation of the Ukraine war, Journal of European Integration. 48(2), 167–190.

https://doi.org/10.1080/07036337.2026.2615100