Actualmente el cambio climático es ya una realidad, tal y como constatan numerosos estudios científicos. Aun así, la lucha y las estrategias con el fin de mitigarlo siguen siendo imprescindibles y primordiales. La reducción de la huella de carbono es, pues, una cuestión primordial también para la Universidad. También es necesario ir más allá y prever acciones y estrategias de adaptación a este cambio, para aumentar la resiliencia de la Universidad reduciendo sus vulnerabilidades. Según los últimos estudios sobre cambio climático, los principales cambios que nos vienen pasan por el aumento de temperaturas extremas, episodios de sequía combinados con tormentas, acceso a la energía o la intrusión de la salinidad entre otros.

La Universidad Pompeu Fabra mantiene un compromiso firme en la lucha contra el cambio climático, a través de la Mesa de Emergencia Climática de la UPF. Además, la Universidad ha adquirido el compromiso de reducir su huella de carbono un 25% de cara a 2025, un 55% para 2030 y convertirse en neutros en carbono en 2040.

Unos objetivos ambiciosos sin duda, alineados con las iniciativas más punteras de nuestro entorno y que pedirá de la implicación de todos. Para hacerlo posible, el Plan de Sostenibilidad 2021-2024 de la UPF recoge varias medidas para reducir las emisiones de la Universidad.

Además, como paso necesario con el propósito de mitigar esta huella de carbono y su acción sobre el cambio climático, la UPF calcula periódicamente su huella de carbono para poder encarar las medidas que debe emprender con el fin de reducirla.

Se toman de referencia los datos del año 1996, ya que fue el primero en el que se puede considerar que la UPF estaba implantada territorialmente. La primera evaluación sobre la evolución de la huella de carbono tuvo lugar en 2018 y la última ha sido en 2025. En la página del Informe sobre la huella de carbono podréis leer un breve resumen de esta evolución y consultar los informes completos.

                             Informes Huella de Carbono