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El menú vegano ya está disponible en las cafeterías de la Universidad Pompeu Fabra. Desde marzo de 2020 ya puedes disponer de tu menú de mediodía sin proteína animal en todas las cafeterías de la Universidad. La Universidad ha plasmado en la iniciativa Bienestar Planetario (link) sus anhelos hacia la sostenibilidad de la vida en el planeta, y en mayo de 2019 aprobó la Declaración de Emergencia Climática (link), en consonancia con otras instituciones de nuestro entorno. En marzo de 2020, gracias a la implicación de Universitas, concesionaria del servicio de cafetería, y de Menúxelplaneta, asociación de estudiantes, se ha podido materializar una lucha que hace tiempo se inició con la implementación del menú vegano dentro de las opciones diarias del mediodía en las cafeterías. Este menú seguirá teniendo las cantidades de proteína declarados por la OMS como saludables, pero las obtendremos de productos como las legumbres o los cereales. Asimismo, se está estudiando con la cafetería poder ofrecer otras opciones de proteína vegetal como el tofu, el seitán o incluso nos adentraremos en la innovación alimentaria de la mano de los productos Heura y su carne vegetal.

 

Y es que numerosos estudios, más allá de los prejuicios para la salud que supone un exceso de proteína animal, demuestran la enorme incidencia que tiene la dieta en las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y por tanto en el cambio climático. Hay científicos que han estimado que un tercio de las emisiones globales provienen de la producción de alimentos y de este la mayor parte corresponden a la producción animal. Así se estima que una dieta con un consumo medio de carne emite 7,2 kg/CO² equivalente por día y persona, mientras que en la dieta vegetariana se reduce a 2,9. Al mismo tiempo, para producir una hamburguesa de ternera se necesita el agua de 25 duchas de 5 minutos, mientras que por la misma hamburguesa pero de soja tenemos bastante con el agua de dos duchas. Y es que las dietas basadas en la abundancia de proteína animal suponen un grave perjuicio medioambiental a muchos niveles diferentes. Así es la responsable de la mayor parte de la deforestación de los espacios naturales, de la pérdida de la biodiversidad, de la contaminación de aguas y suelos, de la escasez del agua además de las emisiones propiamente y del consiguiente cambio climático.

Organismos como la FAO, la ONU, la UNEP o el World Economic Forum hace tiempo que estudian esta problemática y nos avisan al respecto. Y es que según ciertas estimaciones la adopción de la dieta vegetariana reduciría las emisiones de carbono en un 63%, o bien una reducción del 50% de carne, lácteos y huevos en la Unión Europea supondría una reducción per cápita del 40% en emisiones de nitrógeno y de un 23% de la tierra utilizada para cultivos en Europa.

Y aún, más allá de los problemas medioambientales que conlleva una dieta basa en proteína animal, no podemos dejar pasar por alto un aspecto de esta dieta al que la humanidad no se quiere enfrentar, y es el de la violencia contra los animales con que son producidas estas calorías. Las cifras son inverosímiles: se estima que cada año unos 90.000 millones de animales terrestres y entre 1 y 3 billones de acuáticos, son enviados al matadero. La cifra de los animales que se mantiene en cautividad es todavía superior, dada la corta edad en que son enviados a sacrificio.

Por lo que respecta a la salud, la carne roja y procesada ya ha sido incorporada a la lista de productos que pueden producir cáncer, tal como publica la Organización Mundial de la Salud (OMS), al tiempo que se debate sobre si es necesario el enorme uso de antibióticos que se hace en las granjas y sus efectos sobre la salud humana; también son ampliamente conocidos los efectos negativos de la carne a nivel nacional. O también empezamos a ser conscientes de la ingesta de microplásticos que proviene por esta vía.

Nota de prensa de Menú por el Planeta