El Grupo de Investigación en Estudios del Discurso y de la Traducción entiende que los conocimientos que producen las sociedades contemporáneas, ya sean cientificotécnicos o culturales, se articulan en forma de discurso; es decir, que tienen el lenguaje como espacio de implementación. Nadie, actualmente, puede imaginarse la construcción del saber al margen de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación. La posibilidad de acceder rápidamente a un número extraordinario de datos mediante terminales inteligentes de fácil acceso implica que las unidades de conocimiento tengan que ser traducibles, ya sea a unidades procesables o a otras lenguas y sistemas semióticos. Por lo tanto, parece plausible afirmar que la constitución de los conocimientos nuevos se supedita a la condición de traducibilidad y comunicabilidad del conocimiento y que se generan discursos en los que estos conocimientos se conviertan en productos con valor de mercado.