El consumo de lácteos entre los adultos es objeto de numerosos debates, preguntas y mensajes sobre sus posibles efectos en la salud. No es de extrañar, pues se trata de un grupo de alimentos de consumo cotidiano, en el que se incluyen algunos tan populares como la leche, los quesos, la mantequilla y los yogures. Algunas cuestiones ya han sido analizadas en Nutrimedia, como si es o no más digestiva la leche sin lactosa o si el Danacol reduce o no el colesterol.

Recientemente, han proliferado los mensajes en los medios de comunicación sobre el supuesto efecto beneficioso de los lácteos en general o de algunos en particular en la prevención de las enfermedades cardiovasculares. Estos son algunos ejemplos:

Evaluación

El mensaje: “El consumo de lácteos ayuda a prevenir la enfermedad cardiovascular” es posiblemente cierto

La evaluación de los estudios disponibles indica que el consumo moderado de lácteos podría reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Los resultados proceden principalmente del estudio PURE (Prospective Urban Rural Epidemiological), publicado en septiembre de 2018 en la revista The Lancet, que están en consonancia con los de otros estudios observacionales incluidos en las revisiones sistemáticas analizadas. La evaluación no ha entrado a comparar los lácteos enteros con los bajos en grasa, debido a que los estudios disponibles no son concluyentes y hace falta más investigación para esclarecer esta cuestión.