María Acaso invita a sustituir la "ideología del esfuerzo" por el placer de aprender. 26/02/2026
María Acaso invita a sustituir la "ideología del esfuerzo" por el placer de aprender. 26/02/2026

La jornada del Ciclo de Reflexión y Debate sobre Docencia Universitaria con María Acaso, celebrada el 26 de febrero en el campus de la Ciutadella de la Universidad Pompeu Fabra, se convirtió en un espacio de reflexión sobre el sentido y el papel de la docencia universitaria en el contexto actual.
Lejos de presentar un repertorio de metodologías concretas aplicables en el aula, la propuesta de Acaso consistió en abrir preguntas sobre el "para qué" de la universidad y sobre la responsabilidad que asume el profesorado en un contexto marcado por el peso de la burocracia, el giro clientelista de las instituciones educativas y la irrupción de nuevas formas de producción.
La sesión se articuló en torno a cuatro ejes fundamentales que invitaban a revisar de forma crítica la labor docente.
El primero de estos ejes
…fue el compromiso. En un tiempo de fuertes tensiones políticas, de auge de discursos fascistas y de proliferación de imágenes del colapso, Acaso defendió la necesidad de una docencia universitaria capaz de posicionarse. La universidad –sugirió– no puede aspirar a una neutralidad que en realidad no existe: la neutralidad también es una posición política. En este sentido, se reivindicó una práctica docente que sea capaz de llevar la vida al aula, estableciendo vínculos significativos entre las experiencias vitales del alumnado y los contenidos específicos del aprendizaje. Sólo así el conocimiento puede dejar de ser una transmisión abstracta para convertirse en una herramienta para comprender e intervenir en el mundo.
El segundo eje
… planteó la necesidad de cuestionar la ideología del esfuerzo que tradicionalmente ha estructurado buena parte de las prácticas educativas. Según Acaso, tanto el modelo educativo estadounidense como la herencia cultural judeocristiana han consolidado una narrativa según la cual el valor del conocimiento se mide a través del sacrificio y el sufrimiento. Este paradigma produce a menudo un alumnado dócil pero agotado antes de empezar, que asocia el aprendizaje con el dolor. Ante esto, la propuesta consistió en desplazar la ideología del esfuerzo hacia una cultura de la dedicación y del placer. Las experiencias que nos interpelan desde el disfrute, desde la curiosidad y desde el deseo de comprender, pueden acarrear momentos de intensidad y dificultad, pero lo hacen desde una actitud vital diferente: una actitud movida por la alegría, por el sentido y por la implicación personal.
El tercer eje
… apuntó a la necesidad de desplazar la centralidad de la evaluación dentro de los procesos educativos. Acaso planteó que la obsesión institucional por medir, cuantificar y clasificar el aprendizaje a menudo acaba eclipsando lo que realmente importa: el proceso de pensamiento, la curiosidad y la investigación. En este sentido, se defendió una pedagogía que sitúe el foco en el trabajo y en la exploración, donde el error sea entendido como parte imprescindible del proceso de aprendizaje y no como un fracaso a penalizar. Desde esta perspectiva, el aula se transforma en un espacio de investigación compartida más que en un dispositivo de control y verificación.
Por último,
Acaso propuso el pensamiento artístico como vehículo privilegiado para activar estos desplazamientos. Entendido no sólo como una disciplina, sino como una forma de pensar y conocer que desborda los marcos rígidos de la racionalidad occidental hegemónica, el pensamiento artístico permite abrir espacios de imaginación crítica dentro de la universidad. La práctica creativa no aparece así como un lujo o un complemento ornamental, sino como una potencia pedagógica capaz de generar nuevas formas de mirar, preguntar y aprender.
La jornada concluyó sin ofrecer recetas cerradas, pero sí con un conjunto de preguntas que siguen resonando:
- ¿La universidad sirve para formar profesionales o para formar ciudadanos?
- ¿Es posible impartir docencia sin impartir política?
- ¿Qué papel desempeñan el placer, la curiosidad y la imaginación en los procesos de aprendizaje?
Más que proporcionar respuestas definitivas, la propuesta de Acaso invitó a salir del simulacro que a menudo narcotiza a las instituciones educativas y a volver a imaginar, colectivamente, la universidad que deseamos.
Al día siguiente, el encuentro siguió con un taller de trabajo que permitió profundizar en estas cuestiones desde la práctica y, sobre todo, desde el diálogo compartido entre profesorado universitario. Este espacio hizo evidente hasta qué punto existe una necesidad real de compartir experiencias, dudas y estrategias en torno a la docencia universitaria. La conversación colectiva puso de manifiesto la importancia de generar zonas de intercambio continuado, espacios donde la reflexión sobre la enseñanza y su sentido ocupe un lugar central en la vida universitaria. Más allá de una actividad puntual, el taller abrió la posibilidad de imaginar formas de encuentro sostenidas en el tiempo, donde pensar conjuntamente la docencia sea también una forma de transformarla.
Texto elaborado por la profesora Júlia Llull.