Financiación y gobernanza
Un servicio público de calidad, comprometido con la transparencia, la rendición de cuentas y la flexibilidad organizativa
La UPF tiene una estructura patrimonial y financiera sólida, pero existen retos de sostenibilidad económica que hacen que sea necesario impulsar una estrategia global y estable para poder generar nuevos recursos. Pese a la destacada capacidad del personal docente e investigador de obtener recursos en convocatorias competitivas y el peso creciente de estos recursos en el presupuesto de la Universidad, actualmente la UPF se financia principalmente con el dinero que aporta la Generalitat de Cataluña, con un sistema de financiación que se basa en unos indicadores que priorizan el número de estudiantes, en detrimento de todas las demás actividades que se llevan a cabo en la Universidad. Aunque ya se han dado los primeros pasos para diversificar y obtener fuentes alternativas de financiación y que se han empezado a explorar opciones como la captación de fondos y los patrocinios, todavía es necesario sistematizar y consolidar estas vías de financiación y combinarlas con estrategias globales para el conjunto de la institución, sin renunciar sin embargo a la capacidad de los diversos ámbitos de conocimiento de conseguir recursos propios que beneficien al conjunto de la Universidad.
El modelo actual de financiación pública no tiene en cuenta la singularidad de la UPF como universidad líder en investigación y de referencia en docencia y transferencia, y que tiene por tanto unas necesidades específicas derivadas de esta condición. Para tratar de dar la vuelta a esta situación es necesario fortalecer la capacidad de influencia institucional, con el objetivo de mejorar el entorno normativo y reivindicar modelos de captación de recursos públicos más flexibles y adaptados a nuestra realidad, basados en la rendición de cuentas. La implicación de la comunidad universitaria en la sostenibilidad económica es clave. Es preciso promover la corresponsabilidad y la búsqueda de recursos sin perder de vista la misión, la visión y los valores que inspiran la Universidad.
Leer másGarantizar la sostenibilidad financiera necesaria para mantener la calidad del servicio público
Manteniendo y diversificando las actividades de docencia y de formación para aumentar, si es necesario, la oferta para atraer a estudiantes internacionales y de diferentes generaciones; potenciando los cursos de verano integrados; fomentando el uso eficiente de las propias infraestructuras, también para eventos externos vinculados a la sociedad, y reforzando las actividades de transferencia de conocimiento e innovación.
Promoviendo nuevas oportunidades para mejorar la financiación de la investigación, tanto a través del fomento de la captación de recursos mediante convocatorias competitivas como del impulso de las colaboraciones con instituciones nacionales e internacionales de mecenazgo y de los patrocinios, un ámbito en el que es necesario aprovechar más las oportunidades y el potencial del Consejo Social.
Desarrollando nuevas vías innovadoras de financiación, mediante el establecimiento de alianzas sólidas con empresas o instituciones patrocinadoras; el impulso del papel de la comunidad de alumni en la búsqueda de nuevos recursos para financiar la Universidad y el fomento del micromecenazgo o del apadrinamiento. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que la cultura del mecenazgo en nuestro país es limitada, y que los resultados de esta estrategia se verán a largo plazo.
Sistematizando la revisión de las estructuras de gobernanza y las relaciones de la UPF con los centros adscritos y con las instituciones vinculadas para crear sinergias, y fomentando la creación de espacios de colaboración que minimicen las coincidencias y permitan a cada uno de estos centros e instituciones desarrollar sus actividades en las mejores condiciones posibles.
Defendiendo activamente cambios en el modelo de financiación de las universidades, con el objetivo de conseguir un incremento de los recursos disponibles, por un lado, y que se establezca una vinculación más directa entre los recursos asignados y los resultados obtenidos por las diferentes universidades, por otro.
Impulsar cambios organizativos para facilitar la gobernanza de la Universidad
Consolidando la descentralización de la Universidad, con el objetivo de incrementar la flexibilidad en la gestión de los recursos y facilitar su estructura de gobierno, a la vez que se mantiene un modelo de financiación interno transparente y comprensible, equitativo, integral y fácil de gestionar. Este modelo debe incentivar la captación de recursos externos.
Fomentando una cultura organizativa innovadora, con procedimientos de trabajo en equipo basados en la cultura del proyecto como herramienta básica de trabajo de la comunidad universitaria. Este proceso natural de aprendizaje y experimentación permite llevar a cabo acciones que persiguen un objetivo y subordinan el resto de acciones a la consecución de este objetivo.
Impulsando unos servicios generales dedicados a promover y garantizar la calidad, que dispongan de los instrumentos y de los incentivos adecuados para potenciar las políticas que la Universidad adopte y para proveer al conjunto de la institución de los servicios comunes necesarios.
Estableciendo medidas de simplificación de las estructuras de gobierno que permitan reducir el número de comisiones y gobernar con menos cargos académicos, a la vez que se refuerza el papel de los profesionales de la gestión en los diferentes niveles de la organización y se focaliza a los responsables académicos en los ámbitos de decisión relevantes.
Trabajando para incorporar herramientas tecnológicas avanzadas, como por ejemplo las herramientas de inteligencia artificial, a todos los niveles de la administración, con el objetivo de automatizar, flexibilizar y revisar los procesos que implican tareas con un alto grado de repetición y de focalizar los recursos humanos en tareas de mayor nivel que requieran experiencia. En el ámbito de la transformación digital hay que velar para que los cambios sean sostenibles y contribuyan a una mayor equidad y optimización, y para que se garantice que los datos imprescindibles para la toma de decisiones se obtienen y explotan de forma eficiente, sostenible y ética.
Impulsando una nueva cultura de la evaluación de programas y servicios que sea positiva y ágil, con mecanismos claros e indicadores de rendición de cuentas, que no paralice los procesos e incentive la toma de decisiones valientes en base a la evaluación correspondiente.
Consensuando unos criterios comunes de carrera académica para el PDI y profesional para el PTGAS que faciliten la atracción y la retención de talento, que velen por la conciliación laboral y familiar y que garanticen la consecución progresiva de autonomía por parte de los profesores al inicio de su carrera académica, en el caso del PDI, y que favorezcan la posibilidad de realizar carrera vertical y horizontal, en el caso del PTGAS. Estos criterios deben poder adaptarse a los procesos de selección y promoción de las diferentes disciplinas y deben ser coherentes con modelos de calidad reconocidos internacionalmente, como el tenure track en el caso del PDI.
Estableciendo itinerarios laborales más variados tanto para el personal académico como para el personal de gestión, con criterios de promoción claros, fórmulas diferenciadas que permitan el crecimiento personal de los profesionales de la UPF y que combinen la movilidad, el desarrollo profesional, la retención de talento y unos incentivos económicos adecuados.
Potenciando la creación de consejos asesores en los diferentes departamentos de la Universidad, con una composición del más alto nivel, que les ayuden a definir sus estrategias, contribuyan a aumentar su reputación y visibilidad internacionales y les permitan captar recursos competitivos.
Reforzando los espacios de diálogo y colaboración con el Consejo Social, para promover una mayor implicación en la identificación de las prioridades estratégicas de la Universidad y poder explorar nuevas vías para aprovechar mejor los conocimientos y experiencias de sus miembros.