SynBio Lab testea en el mar Mediterráneo un biofilm bacteriano para combatir la bioincrustación marina

SynBio Lab testea en el mar Mediterráneo un biofilm bacteriano para combatir la bioincrustación marina

El proyecto internacional que busca desarrollar una comunidad bacteriana hecha a base de bacterias marinas para evitar la bioincrustación en los buques de las embarcaciones y estructuras submarinas, da un paso adelante y realiza la primera prueba fuera del laboratorio.
19.05.2026

Imatge inicial - De izquierda a derecha, Lorena Toloza, Júlia Grau, Francois Brillet, Maria Pol y Marc Güell, del Synbio Lab y el centro de buceo iDiveBarcelona, encargados de la prueba. Crédito: UPF

Un equipo internacional, en el que participa el Synbio Lab de la UPF, está estudiando si un revestimiento orgánico hecho a base de comunidades bacterianas podría servir para evitar la bioincrustación marina. Es decir, evitar que organismos marinos –como algas, mejillones y pequeños invertebrados– se incrusten en los buques de los barcos y vehículos submarinos, lo que incrementa la fricción con el agua y los gastos de mantenimiento–. Para ello han diseñado y validado en el laboratorio una comunidad bacteriana estable que podría sustituir a las pinturas antiincrustantes ricas en biocidas como el cobre. Por primera vez, han testeado el biofilm in situ para ver si la comunidad es estable en el medio marino.

Con el objetivo de evitar la carga que supone la bioincrustación marina, el Synbio Lab de la UPF quiere desarrollar en el laboratorio una cubierta natural para recubrir embarcaciones. "Queremos que la cubierta sea natural para no alterar la flora microbiana marina y, además, queremos que sea regenerativa –que, si se rompe, ella misma pueda recubrir la zona dañada– e hidrofóbica, para reducir el rozamiento con el agua y optimizar el consumo de combustible de la embarcación", explica Maria Pol, que está haciendo su tesis doctoral basándose en este proyecto.

Para diseñar el biofilm bacteriano han validado la adherencia e hidrofobicidad naturales de las bacterias marinas en el laboratorio. Con la ayuda de la Universidad de Copenhague, han constituido la nueva comunidad y la han sometido a varias pruebas para confirmar que “se trata de un biofilm robusto y que, ni la fricción ni algunas bacterias marinas invasoras, alteran su composición”, comenta Lorena Toloza, investigadora postdoctoral participante en el proyecto.

Ahora, las pruebas para testear este biofilm dan un paso más y han sumergido muestras de la comunidad a distintas profundidades en las instalaciones del centro iDiveBarcelona, ​​en el mar de Barcelona. “Como estas bacterias ya crecen de forma natural en el mar Mediterráneo, esperamos que nuestro biofilm se mantenga estable durante las horas de la inmersión”, explica Maria Pol.

Durante los próximos meses analizarán los resultados en el laboratorio para confirmar si la comunidad se mantiene estable una vez expuesta a los microorganismos y a las corrientes marinas. Así validarán si, en los próximos años, el biofilm podría utilizarse en la industria náutica para sustituir las pinturas contra la bioincrustación marina.

Este proyecto, coordinado por la Universidad de Clemson, cuenta con la participación de investigadores del SynBio Lab de la Universidad Pompeu Fabra que cuenta con el sello TENCIO de acció, la Universidad de Copenhague, la Universidad de Duke y la Universidad de Essex.