Entre la cámara y la imagen proyectada, las actrices pueden abrir espacios para imaginar y encarnar nuevas subjetividades femeninas. Sus personajes, a veces, logran tensionar la representación y mostrar formas de ser mujer que escapan a los roles impuestos por las tramas y la industria.

En el cine, sobre todo dentro de estructuras de poder fuertemente jerarquizadas, el trabajo de las actrices no siempre puede desplegar estrategias conscientes de cambio. Sin embargo, puede articularse como un conjunto de tácticas, gestos mínimos, improvisaciones, modulaciones de tono o movimiento que aprovechan las grietas del sistema para introducir matices y resistencias. Son intervenciones efímeras, pero capaces de generar diferencias perceptibles y de abrir vías de lectura alternativas.


El amor del capitán Brando (1975)

Durante la transición española, el cuerpo femenino se convirtió en un campo de batalla simbólico. Frente a la imagen monolítica heredada del franquismo, empezó a circular un nuevo tipo de figura femenina, más joven, sexualizada, pero también con mayor capacidad para explorar su subjetividad. Las primeras escenas de desnudo, como las de Ana Belén o María José Cantudo, mostraban a sus personajes mirándose al espejo, no como objeto de una mirada ajena, sino como exploración íntima y autónoma.

 
El amor del capitán Brando (1975)


La trastienda (1976)

Este cambio convivió con una fuerte fetichización mediática. Revistas como Fotogramas o Interviú difundían una estética del destape que, para algunas voces feministas de la época, no era más que un nuevo modo de control del cuerpo femenino. Así, la misma imagen podía ser interpretada como símbolo de libertad o como refuerzo de estereotipos, dependiendo del contexto y de la mirada.

El cuerpo de la actriz fue el lugar donde se libraron estas tensiones, espacio de deseo heteronormativo, pero también canal para deseos disidentes. Allí, en la ambigüedad de la interpretación, es donde las actrices inventaron tácticas que, sin manifiestos ni proclamas, abrieron pequeñas revoluciones en la forma de representar y habitar lo femenino.


Este texto incorpora y resume contenidos del capítulo “Los cuerpos de las actrices en transición” de Annalisa Mirizio, del libro Cuando las actrices soñaron la democracia. (Madrid: Cátedra, 2025), publicado en el marco de este mismo proyecto de investigación.