El equipo "La Casta" gana la tercera edición de la Liga de Debate de la UPF
El equipo "La Casta" gana la tercera edición de la Liga de Debate de la UPF
Gina Giró, Adrià Reyes y Nil Sifre argumentaron una posición a favor sobre el tema "La seguridad
justifica la limitación de la libertad", en el transcurso de la final de la competición dialéctica,
en la que se enfrontaron a Tea Party.
29.01.2015
" La seguridad justifica la limitación de la libertad". Este era el tema que tuvieron que discutir los dos equipos finalistas de la tercera liga de debate interna de la UPF: La Casta, que se proclamó ganador, argumentó una posición a favor, y su rival, Tea Party, en contra. La final de la Liga de Debate, muy igualada, tuvo lugar ayer 29 de enero por la tarde en el Parque de Investigación de la UPF, en el campus de la Ciutadella. Fue la culminación de un calendario de dos días de formación y tres días de intensa competición. 26 equipos inscritos, seis más que en la edición anterior, un total de 80 participantes provenientes de los tres campus de la Universidad, y 50 debates celebrados, es el balance de esta actividad, que pretende fomentar las técnicas de debate y de oratoria entre todos los estudiantes de la Universidad.
Seis debates tuvieron que afrontar los dos equipos para llegar a la final, tanto el ganador La Casta, formado por Gina Giró, Adrià Reyes y Nil Sifre, como Tea Party, con Marc Hernández, Gerard Valldeperes y Marcel Birulés. El premio que se llevan los vencedores, gentileza de la Óptica Universitaria, es de tres tarjetas regalo por valor de 100 euros.
Por otra parte, Daniel Elicegui, del equipo The Big Three, fue considerado como mejor orador de la competición, y Adam Laaziz (Wolves) y Oriol Bosch (Doble o nada), recibieron una mención especial.
Un jurado de nivel
Este año, el jurado de la final estaba formado por Mònica Terribas, profesora del Departamento de Comunicación de la UPF, presentadora de El Matí de Catalunya Ràdio y ex directora de TV3; Montserrat Tura, ex consejera de Justicia y de Interior de la Generalitat de Catalunya; Jaume Casals, rector de la UPF; Marcel Mauri, periodista, profesor del Departamento de Comunicación de la UPF y delegado del Rector para las relaciones con los estudiantes, y Pablo Pareja, profesor del Departamento de Derecho de la UPF y experto en Seguridad Internacional. En la valoración de la final, los miembros del jurado destacaron la buena puesta en escena de los dos equipos y el hecho de haberse ceñido de forma muy cuidadosa al tiempo que disponían en cada intervención. Por otra parte, comentaron que es muy dificil desarrollarse en una competición de estas características por la agilidad de reacción que se necesita. Finalmente, indicaron que les hubiera gustado que ambos equipos hubieran esgrimido un abanico más amplio de argumentos para defender su posición.
En las fases preliminares, los encargados de otorgar las puntuaciones fueron profesores y personal de administración de la UPF, participantes de ligas de debate de otras universidades y antiguos miembros del equipo de debate de la UPF, entre otros.
En las eliminatorias iniciales (días 26 y 28 de enero) los equipos tuvieron la oportunidad de enfrentarse tres veces, tomando posiciones sobre temas de actualtat de todo tipo (económicos, políticos, medioambientales, etc.), que se anunciaban 30 minutos antes de cada debate. La posición de cada equipo (a favor o en contra) era asignada de forma aleatoria.
Estructura y funcionamiento de la competición
Previamente al inicio de la Liga de Debate de la UPF, los participantes asisten a dos sesiones de formación en oratoria a cargo de expertos de la UPF en este ámbito, en las que aprenden nuevas técnicas para hablar en público y debatir, en partir de una parte teórica y una práctica.
Ya dentro de la competición, los equipos conocen el tema de debate (siempre de actualidad, ya sea económico, político, medioambiental ...) y la postura que deben defender (a favor o en contra) treinta minutos antes de los debates y de forma aleatoria.
Cada debate está compuesto de una exposición inicial de tres minutos, de dos refutaciones de cuatro minutos y de una conclusión final de tres minutos más. Una vez terminadas las presentaciones, cualquier miembro de un equipo titular tiene la posibilidad de levantar la mano para interpelar a un orador del equipo contrario.