Un nuevo estudio realizado en Ingeniería UPF descubre que ChatGPT repite un comportamiento similar al de los humanos a la hora de identificar palabras
Un nuevo estudio realizado en Ingeniería UPF descubre que ChatGPT repite un comportamiento similar al de los humanos a la hora de identificar palabras
Un nuevo estudio realizado en Ingeniería UPF descubre que ChatGPT repite un comportamiento similar al de los humanos a la hora de identificar palabras

En las personas, desde hace años se sabe que las consonantes desempeñan un papel clave a la hora de reconocer palabras escritas. Aunque cambiemos una vocal, a menudo podemos identificar fácilmente una palabra. En cambio, si cambiamos una consonante, nos cuesta mucho más.
Para comprobar si esto también ocurre con la inteligencia artificial, el investigador Juan Manuel Toro, investigador ICREA en Ingeniería UPF, planteó a ChatGPT un reto sencillo. Mostraba una palabra real y dos palabras inventadas muy parecidas: una mantenía todas las consonantes pero cambiaba una vocal, y la otra mantenía las vocales pero cambiaba una consonante. El modelo debía elegir cuál se parecía más a la original.
El resultado fue claro: en más del 70% de los casos, ChatGPT consideraba más similar la palabra que conservaba las consonantes, tanto en inglés como en castellano.
Lo más interesante es que este “sesgo” no está programado dentro del sistema. Los modelos de inteligencia artificial aprenden analizando enormes cantidades de textos y detectando patrones. Como en las lenguas hay más consonantes que vocales y estas aportan más información para diferenciar palabras, el sistema acaba dándoles más peso de forma natural.
Según los autores, este descubrimiento es relevante porque sugiere que algunos mecanismos del lenguaje humano podrían surgir simplemente de la exposición a los patrones del lenguaje, sin necesidad de reglas predefinidas. Además, abre nuevas vías para utilizar la inteligencia artificial como herramienta para estudiar cómo aprendemos lenguas.