Un curso piloto sienta las bases para integrar la comunicación científica en el doctorado

Un curso piloto sienta las bases para integrar la comunicación científica en el doctorado

Gema Revuelta dirige esta formación impulsada por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), que sienta las bases de un programa común de comunicación científica en las universidades españolas.
29.04.2026

Imatge inicial - Estudiantes de doctorado y parte del equipo docente durante el curso piloto en Comunicación Social de la Ciencia celebrado en la sede de FECYT.

La directora del CCS-UPF, Gema Revuelta, ha liderado la dirección académica del curso piloto en Comunicación Social de la Ciencia impulsado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), una iniciativa pionera que busca integrar estas competencias en la formación doctoral en España.

El curso, celebrado en abril en la sede de FECYT, ha reunido a 30 estudiantes de doctorado de todo el país en una formación intensiva que combina reflexión estratégica, participación social y práctica comunicativa aplicada a sus propios proyectos de investigación.

El equipo docente ha estado formado por Carolina Moreno-Castro, Bienvenido León, Carolina Llorente Lope, Francisco Javier Alonso Flores, Lluís Montoliu, Ángela Monasor, Rocío López Íñigo, Manuel Franco, Laura Chaparro Domínguez y Elena Lázaro Real, un grupo de especialistas en comunicación científica que han aportado miradas complementarias desde distintos ámbitos.

La acogida por parte del alumnado ha sido especialmente positiva, ya que se ha destacado tanto la utilidad práctica de los contenidos como la relevancia de los espacios de reflexión compartida. Este entusiasmo refuerza la idea de que existe una nueva generación de investigadores e investigadoras comprometida con una ciencia más abierta, plural y conectada con la sociedad.

Esta formación pone el foco no solo en las habilidades comunicativas, sino también en las actitudes y el compromiso social de la nueva generación investigadora, y constituye el primer paso hacia la implantación progresiva de un programa común de formación en comunicación científica en las universidades españolas.