El aceite de oliva puede ayudar a reducir el peso más que otros aceites
El aceite de oliva es un alimento característico y la fuente principal de grasa de la dieta mediterránea, que ha sido asociada con una reducción del riesgo cardiovascular y de cáncer, entre otros efectos beneficiosos. Por su parte, el aceite de oliva ha sido relacionado con beneficiosos como el aumento del colesterol HDL (colesterol bueno) y la reducción de niveles de glucosa en ayunas. Diversas guías alimentarias recomiendan el consumo moderado de aceite de oliva por su efecto cardioprotector.
Algunos estudios sugieren también que los consumidores de aceite de oliva tienen menor incidencia de sobrepeso y obesidad, aunque es difícil discernir si este efecto es atribuible a la dieta asociada al aceite de oliva (dieta mediterránea) o al aceite de oliva por sí mismo. Sin embargo, hay quien se plantea si el consumo cotidiano de aceite de oliva es compatible con una dieta de adelgazamiento. La cuestión que se analiza en esta evaluación es si el aceite de oliva permite adelgazar y si con este objetivo es mejor consumir aceite de oliva u otros aceites.
Evaluación
La revisión de los principales estudios que han analizado si el consumo moderado de aceite de oliva puede ayudar o no a adelgazar indica que, efectivamente, una dieta enriquecida con esta grasa típica de la dieta mediterránea, en comparación con otros aceites o grasas, probablemente reduce el peso. Sin embargo, el efecto observado es pequeño y, por tanto, podría no ser clínicamente relevante. Con las pruebas disponibles también se desconoce si esta ligera pérdida de peso se mantiene en el tiempo.
Qué dice la ciencia
Diversos estudios epidemiológicos sugieren que el aceite de oliva se asocia con un descenso de la obesidad. Esta asociación se ha confirmado también en algunos ensayos clínicos aleatorizados. Sin embargo, estos ensayos adolecen de algunas limitaciones, como la corta duración de la mayoría de los estudios (menor de un año) y la falta de homogeneidad en el tipo de aceite de oliva utilizado (en algunos estudios era virgen extra y en otros, refinado).
Confianza en los resultados de la investigación
Los resultados de las investigaciones disponibles sobre el efecto positivo en la reducción de peso merecen una confianza moderada, por lo que se puede afirmar que el aceite de oliva puede reducir el peso. La certeza de los resultados que muestran un efecto reductor del aceite de oliva en el perímetro abdominal es baja, mientras que la certeza de los resultados que muestran un efecto reductor en el índice de masa corporal (IMC) es muy baja, por lo que hay que concluir que este efecto es dudoso.

Recomendaciones
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, en sus siglas en inglés) apoya el consumo de oliva en cantidades moderadas en el contexto de una dieta equilibrada.
La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) recomienda el consumo diario de aceite de oliva virgen extra crudo, como principal fuente de grasa añadida, tanto en preparaciones procesadas como sin procesar.
La Agencia de Salud Pública de Cataluña, en su guía de 2018 Pequeños cambios para comer mejor, recomienda consumir aceite de oliva como fuente de grasa habitual, tanto para cocinar como para aliñar; aconseja, asimismo, limitar el consumo de los otros aceites y grasas para ocasiones o situaciones especiales o esporádicas.
Para saber más
Referencias y recursos
Nota descriptiva de la Organización Mundial de la Salud en la que se aportan datos y recomendaciones para seguir una alimentación sana.
> Pequeños cambios para comer mejor
Guía alimentaria de 2018 de la Agencia Catalana de Salud Pública en la que se recomienda el consumo preferente de aceite de oliva, en detrimento de los otros aceites y grasas.
> Los remeros y la dieta mediterránea
Vídeo del dietista-nutricionista Julio Basulto sobre la dieta mediterránea.
> Predimed. Prevención con dieta mediterránea
Información (en inglés y en español) sobre el ensayo clínico Predimed. Incluye información general sobre la dieta mediterránea y un cuestionario para estimar la adhesión a este patrón dietético.
