¿Es imprescindible que los adultos tomen leche?

La leche es una de las principales fuentes de calcio, un mineral necesario para los huesos, pero no es la única. El dietista-nutricionista Eduard Baladía discute si los adultos pueden mantener una buena salud ósea sin consumir este alimento.

29.03.2019

 

Resumen  La leche y los lácteos son la principal fuente de calcio, aunque no la única, y su consumo está ampliamente extendido entre los adultos. Este aporte de calcio con los lácteos es un factor importante para mantener una buena salud ósea y prevenir las fracturas por osteoporosis, pero hay otros factores, como el consumo de otros alimentos con calcio, la actividad física, la exposición al sol y no fumar ni beber. Debido a la baja calidad de las investigaciones, no existe consenso en la comunidad científica sobre si es o no imprescindible el consumo de leche. Con todo, parece razonable no renunciar a este alimento como fuente de calcio.

 

 

Si asumiéramos que no se puede tener una buena salud sin leche, deberíamos alertar de que una alimentación vegana u ovovegetariana (ambas sin lácteos) no son compatibles con un estado de salud óptimo. Sin embargo, como sostiene la Academia Americana de Dietética (ADA), las dietas vegetarianas adecuadamente planificadas, incluidas las veganas, son saludables, pueden proporcionar una ingesta adecuada de nutrientes y beneficios de salud para la prevención y el tratamiento de ciertas enfermedades. Por ahora, la confianza en los resultados de la investigación sobre los efectos beneficiosos de las dietas veganas y vegetarianas en general es muy baja porqué la mayoría de los estudios disponibles, de tipo observacional, presentan limitaciones metodológicas y sus resultados son inconsistentes e imprecisos. Por otra parte, no existe consenso en la comunidad científica sobre si las personas vegetarianas o veganas con una dieta bien planificada tienen o no un mayor riesgo de fractura osteoporótica (revisión de 2009 y revisión de 2019), debido a la baja calidad de las investigaciones realizadas.

 

Aporte de calcio y osteoporosis

Cuando se recomienda el consumo de leche o de lácteos, el principal beneficio esperado tiene que ver con la salud ósea, ya que estos productos pueden ser una fuente importante de calcio, que es uno de los componentes principales de los huesos. Entre las fuentes no lácteas de calcio, para las personas con intolerancia a la lactosa o aquellas que no consumen leche o productos lácteos, se incluyen las verduras de hojas verde oscuro (como la espinaca y el brócoli), algunos pescados, los alimentos fortificados con calcio (como el zumo de naranja fortificado con calcio, las bebidas de soja con calcio agregado, los cereales o panes fortificados con calcio, el tofu con sulfato de calcio agregado) y los suplementos de calcio. Esta recomendación está orientada a la prevención de las fracturas por osteoporosis, que disminuyen los años de vida con salud y aumentan la mortalidad de la población que las sufre.

En relación a la salud de los huesos, la ingesta adecuada de calcio es un factor importante, pero no suficiente, para prevenir las fracturas, ya que también pueden ocurrir con una ingesta adecuada de calcio. Ser físicamente activo (incluso con actividad física recreativa) es uno de los factores más fuertemente asociados a la prevención de fracturas osteoporóticas (más que la ingesta de calcio). Pero hay otros factores importantes, como tener suficiente vitamina D, no fumar y no beber alcohol. Por tanto, si cuidamos bien estos factores, incluso con una ingesta de calcio menor de la recomendada, sería posible prevenir las fracturas; del mismo modo, si no se cuidan estos factores se puede sufrir una fractura osteoporótica, incluso con una ingesta adecuada de calcio. 

 

Los requerimientos diarios de calcio oscilan entre 525 y 904 miligramos, dependiendo de la actividad física y el nivel de vitamina D, entre otros factores

 

Según los últimos datos europeos, la ingesta media de calcio de un adulto debe ser de 750 mg/día. Sin embargo, se trata de un valor medio: habrá individuos que con menos tendrán suficiente y otros que precisarán más. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (European Food Safety Authority, EFSA) estima, con una confianza del 95%, que los requerimientos medios de calcio están entre 525 y 904 mg/día. ¿Cómo puede ser que algunas personas requieran tan poco y otras tanto? Como se ha comentado, los requerimientos de ingesta de calcio dependen de varios factores, desde la actividad física al nivel de vitamina D.

 

¿Qué más dice la ciencia sobre ingesta de lácteos, calcio y fracturas?

Una reciente revisión (2018) concluye que la suplementación con calcio y vitamina D no disminuye la cantidad de casos de fracturas osteoporóticas, mientras que otra revisión (2019) de diversos patrones alimentarios en relación con la densidad ósea y el riesgo de fractura, muestra que tanto el patrón “saludable” como el “lácteo” se asocian con una menor tasa de osteoporosis y de fracturas. De todas formas, es posible que ciertos patrones alimentarios se asocien a estilos de vida que podrían tener un papel relevante en la salud ósea; por ejemplo, si una persona consume una dieta saludable o consume lácteos para evitar problemas óseos, es posible que también se preocupe por hacer ejercicio y cuide más su salud general.

Ciertamente, no existe consenso científico sobre si la leche es o no imprescindible para los adultos, ya que es posible tener una buena salud ósea con una fuente adecuada de calcio y si se cuidan los restantes factores implicados. De todas formas, parece razonable asegurar la ingesta necesaria de calcio a través de una fuente tan asequible como es la leche.

 

Eduard Baladia es dietista-nutricionista, investigador de la Academia Española de Nutrición y Dietética y coordinador de la Red de Nutrición Basada en la Evidencia.  @EBaladia

 

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