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Lo identitario: entre el individuo y la colectividad

Lo identitario: entre el individuo y la colectividad

El neologismo de febrero de 2017

15.02.2017

Autoría: Elisabet Llopart-Saumell (Nodo de Barcelona)

 

Quizá por el hecho de que, desde hace ya unos años, el mundo ha evolucionado hacia la globalización y, por tanto, existe una tendencia generalizada a la uniformidad de costumbres y valores, surgió también un movimiento en alza para reivindicar lo individual o aquellos rasgos compartidos por una comunidad más o menos delimitada que se aleja de esa tendencia predominante. Por este motivo, es precisamente en el seno de este nuevo contexto social y cultural en el que aparece el neologismo identitario -ria.

Este adjetivo se ha creado por sufijación, ya que a la base nominal identidad se le adjunta el sufijo -ario -ria, que de acuerdo con el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española (DRAE) forma adjetivos que indican relación con la base derivativa. Así pues, se podría definir como ‘relativo a la identidad’, entendida según este diccionario como: 

  1. Cualidad de idéntico. 
  2. Conjunto de rasgos propios de un individuo o de una colectividad que los caracterizan frente a los demás.
  3. Conciencia que una persona tiene de ser ella misma y distinta a las demás. 

Desde el punto de vista etimológico, identidad proviene del latín idem ‘el mismo’, ‘lo mismo’, que a su vez en el latín tardío derivó en identĭtas -ātis (DRAE).

En cuanto al significado, si nos centramos en la segunda y la tercera acepción del diccionario, se desprende que la cualidad de identidad y, por extensión, de lo identitario atañe a lo individual, por un lado, y se relaciona también con aspectos compartidos por un colectivo o comunidad, por el otro. Estos dos rasgos o vertientes también se pueden observar en los contextos documentados en el banco de neologismos del Observatori de Neologia. Con lo que respecta al uso, según los datos del Corpus de Referencia del Español Actual (CREA) esta unidad se registró por primera vez en el año 1996 y desde entonces se ha ido documentado de forma frecuente en las distintas variedades del español, como se refleja en los datos del Observatori. 

Por un lado, en los ejemplos que vemos a continuación, el énfasis se pone en los aspectos propios de una persona o individuo:

  • La escuela debe, pues, emplearse con determinación y sutileza para persuadir a sus alumnos acerca de las bondades de una cultura amplia; debe prestigiarla, convertirla en un preciado signo identitario. [La Vanguardia, España, 14/12/2003] 
  • La pregunta de fondo es, naturalmente: ¿qué había en nuestro ser que estaba exigiendo tan ávidamente una respuesta identitaria (más bien: ¿una anestesia, un tranquilizante?). [El Comercio, Perú, 3/01/2014] 
  • Establecieron distintos escenarios hipotéticos en los que podía considerar un cambio de estatus, no refiriéndose, necesariamente, a la sexualidad sino a lo identitario; se impuso la idea de una ley que debe ser para todos, no para la mayoría sexual que es hombre o mujer. [The Clinic, Chile, 17/04/2014] 

Por el otro, en los siguientes casos vemos como lo identitario se relaciona con aspectos compartidos por un colectivo. En concreto, con respecto a la argentinidad, el futbol y una población en particular:

  • Una falla sísmica o costura desprolija se despliega y vuelve notoria la debilidad del tejido imaginario que hace de la “argentinidad” una marca identitaria de altivez. [Página12, Argentina, 21/05/2008] 
  • Con estas características el fútbol empieza a constituirse en un polo de identificación, en un núcleo social identitario. [El Tiempo, Colombia, 7/06/2014] 
  • La ASA surgió bajo la égida de la articulación de acciones de la sociedad civil, en la perspectiva de influir en las políticas, teniendo el derecho al agua y la convivencia con el Semiárido como estrategia de movilización social de la población de este territorio, que es diverso por su riqueza cultural, ambiental, social e identitaria. [La Jornada, México, 7/01/2016] 

Si observamos qué ocurre en otras lenguas, vemos que aunque identitario también tiene un equivalente en inglés (identitary), su frecuencia de uso es muy inferior a la del español (27.800 resultados en Google respecto a los 893.000 del español). Además, esta unidad tampoco no se encuentra registrada en los principales diccionarios de referencia en inglés. En cambio, en otras lenguas románicas su uso sí que se ha extendido, como ocurre, por ejemplo, en francés. En esta lengua identitaire ya se encuentra documentada en obras como Le Petit Robert con el sentido de ʻqui est relatif à l’identitéʼ.

También cabe destacar que en los dato del Observatori de Neologia vemos otros ejemplos derivados del adjetivo identitario. Por un lado, encontramos un caso de conversión, puesto que en el sintagma identitario cultural la unidad funciona como nombre y no como adjetivo. Por el otro, encontramos identitarismo, una unidad derivada por sufijación, en la que a la base se le ha añadido el sufijo -ismo, que significa ‘movimiento’, ‘doctrina’.

  • Por ello, nuestra región también debe entender que el proceso formación y capacitación debe englobar su identitario cultural. [El Sur, Chile, 22/02/2004]
  • Por ejemplo, el choque de civilizaciones y las fuertes restricciones a la inmigración, ¿acaso no son sino otra versión del típico identitarismo fascista? [La Excepción, España, 26/10/2007]

En resumen, como se observa en los contextos presentados y las definiciones aportadas respecto de la base nominal identidad, lo identitario se relaciona con las características individuales y propias de cada uno de nosotros y, además, a las que nos unen a un conjunto de personas con las que compartimos unas características determinadas. De este modo, nos diferenciamos de los demás o nos alejamos de un movimiento generalizado. 

Fuente: José Luis Agapito

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