Al tronco descansaba de una encina

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(1622)
 
 
DE LAS MUERTES DE DON RODRIGO CALDERÓN, DEL CONDE DE VILLAMEDIANA Y CONDE DE LEMUS
 
Al tronco descansaba de una encina
             que invidia de los bosques fue, lozana,
cuando segur legal una mañana
alto horror me dejó con su ruïna.
 
5 Laurel que de sus ramas hizo dina
mi lira, ruda sí, mas castellana,
hierro luego fatal su pompa vana
(culpa tuya, Calíope) fulmina.
 
En verdes hojas cano el de Minerva
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árbol culto, del sol yace abrasado,
aljófar, sus cenizas, de la hierba.
 
¡Cuánta esperanza miente a un desdichado!
¿A qué más desengaños me reserva,
a qué escarmientos me vincula el hado?