Royendo sí, mas no tanto

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(1614)
 
 
EN AGRADECIMIENTO DE UNA DÉCIMA QUE EL CONDE DE SALDAÑA HIZO EN DEFENSA DEL POLIFEMO Y SOLEDADES
 
             Royendo sí, mas no tanto,
el mar con su alterno diente
el escollo está, eminente,
que del cíclope oyó el canto,
5 como a sí la invidia, en cuanto
cisne augustamente dino
de sitïal cristalino
su pluma hace, elegante,
si bastón no de un gigante,
10 báculo de un peregrino.