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El magisterio histórico-político de Antonio Fontán en el diario Madrid (1967-1971)

01-06-2011

El magisterio histórico-político de Antonio Fontán en el diario Madrid (1967-1971)

Por  Carlos Barrera  (Universidad de Navarra)

Citación recomendada: Barrera, Carlos (2011). "El magisterio histórico-político de Antonio Fontán en el diario Madrid (1967-1971)". Obra Periodistica, 2. http://www.upf.edu/obraperiodistica/anuari-2011/antonio-fontan-perez.html  

Resumen:

El diario Madrid fue, entre el 5 de septiembre de 1966 y el 25 de noviembre de 1971, uno de los periódicos españoles más críticos con la evolución del régimen de Franco. Las discrepancias que mantuvo, en fondo y forma, acabaron con su cierre por orden gubernativa. Desde abril de 1967 Antonio Fontán fue su director. Aunque no se prodigó tanto como otros colaboradores habituales de la célebre "página 3" de opinión, sus piezas escritas en el Madrid constituyen un testimonio de gran valor acerca de su visión de los principales problemas de la España de entonces. Sus agudos análisis estaban habitualmente dotados de una rica contextualización histórica y de una visión no sólo política sino también moral de los problemas y de sus posibles soluciones. Como dijo en su artículo de despedida de sus lectores, fue un "lustro tan poblado de realidades, como de frustraciones y esperanzas".

Palabras clave: Antonio Fontán, Diario Madrid, tardofranquismo, prensa, política

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El autor

Antonio Fontán Pérez (1923-2010) fue un hombre polifacético. Catedrático de filología clásica, periodista y político, alcanzó alto prestigio en esos tres ámbitos. Como profesor universitario escribió muchas obras acerca de la cultura latina y el humanismo renacentista. Como persona dedicada al periodismo, fundó el semanario gráfico La Actualidad Española (1952) y la revista cultural Nuestro Tiempo (1956). En 1958, fue el director del Instituto de Periodismo de la Universidad de Navarra, primer centro universitario para la formación de periodistas creado en España. En abril de 1967 fue designado director del diario Madrid hasta su cierre en noviembre de 1971. Monárquico liberal, fue miembro del Consejo Privado de Don Juan hasta su disolución en 1969.

Durante la transición fue una de las cabezas visibles del sector liberal de la UCD. Ocupó los cargos de presidente del Senado en las cortes constitucionales y posteriormente ministro de Administración Territorial. Abandonó la primera línea de la política en 1983 pero siguió ejerciendo su magisterio universitario y político. En 1990 creó Nueva Revista de Política, Cultura y Arte. Entre las numerosas distinciones que recibió al final de su vida fue nombrado "Héroe de la Libertad de Prensa" en el año 2000 por el Instituto Internacional de Prensa.

 

Período y tema

La entrada en vigor de la nueva ley de prensa e imprenta de 1966 favoreció un mayor dinamismo de la opinión pública escrita en España dentro de la etapa política conocida como tardofranquismo. Los mayores márgenes de libertad de información y de opinión, aunque aún limitados y arbitrarios, propiciaron que algunas publicaciones periódicas se atrevieran a mostrar su disconformidad con la lenta evolución política de la dictadura de Franco, en contraste con el creciente dinamismo plural de la sociedad española. Dentro de la prensa diaria, el vespertino Madrid fue uno de los más críticos desde que Rafael Calvo Serer se encargó de su orientación ideológica en septiembre de 1966. Llegó a acumular hasta veinte expedientes de sanción, dos de los cuales motivaron su suspensión durante cuatro meses entre junio y septiembre de 1968.

Los artículos de Antonio Fontán son representativos de la actitud con que Madrid se enfrentó a los principales problemas de la España del tardofranquismo, incluidos los del propio acoso al que el diario se vio sometido por los gobiernos de la época. No oculta sus deseos de alcanzar una vida política democrática por vía de reforma, al tiempo que analiza las raíces de los problemas mediante el uso frecuente de claves de tipo histórico, moral y generacional.

 

Publicación

El diario vespertino Madrid fue creado el 8 de abril de 1939, escasamente una semana después de terminar la guerra civil, por el periodista Juan Pujol. En 1962 la familia Pujol lo vendió a la sociedad FACES, impulsada por varios personajes monárquicos, falangistas e independientes. Tras varios intentos de reanimarlo, finalmente fue el catedrático valenciano y reconocido monárquico Rafael Calvo Serer  quien se hizo con las riendas ideológicas del diario y consiguió posicionarlo. El carácter crítico del diario con la evolución política del franquismo le llevó a enfrentamientos frecuentes, una suspensión de cuatro meses en 1968 y el cierre final en 1971.

 

Antología

Los diez artículos aquí recogidos son un retrato vivo de las "frustraciones y esperanzas" a las que el propio Antonio Fontán se refirió en el último artículo de despedida de los lectores. Frustraciones derivadas de la falta de adecuación de las políticas del régimen a las esperanzas que parecían haberse abierto desde los años sesenta como fruto de ciertas medidas de aperturismo político y de los cambios sociales en un contexto de crecimiento económico y cambio generacional. Fontán recurre habitualmente a la comparación entre la España de los años treinta y la de los sesenta para concluir que se cumplen las condiciones para alcanzar "una progresiva democratización económica, social y política" ("La reaparición de Madrid").

Pueden distinguirse tres tipos entre los artículos seleccionados: los que abordan temas de política general del tardofranquismo; aquellos que analizan cuestiones específicas como el Estatuto del Movimiento, el estado de excepción de 1969, y las leyes sindical y de prensa; y finalmente los que se refieren a la propia identidad, vida y avatares del periódico.

Desde distintas perspectivas aparece claramente una visión de España que podría resumirse en la siguiente tesis de fondo: los cambios económicos, sociales y religiosos producidos en España y en los países de su entorno occidental, junto con el protagonismo creciente de una generación  que no ha hecho la guerra, deben llevar a un proceso progresivo de modernización de las diferentes estructuras institucionales en sentido democrático y participativo.

Llama poderosamente la atención el optimismo que muestra el autor pese a las evidentes dificultades en el camino, de las que su periódico era además frecuente víctima. Hechos que podían generar  decepción y pesadumbre, él prefiere verlos como "estímulo" y "aliento" ("No debe asustarnos el futuro"). Cuando el diario reaparece tras cuatro meses de suspensión quiere hacerlo "serenamente, sin aspavientos ni lamentaciones y sin ninguna clase de desplantes" ("La reaparición de Madrid").Y califica como "experiencia estimulante" la protagonizada por el diario ("Adiós..."), cuya principal novedad residió en el inconformismo, sin incurrir "en el halago o la adulación" ("Madrid, diario independiente").

Utiliza Fontán a menudo la historia de España y del mundo en sus análisis. Le sirve para demostrar que están cambiando muchas cosas y que no reconocerlo sólo puede llevar a un enquistamiento estéril. Detecta "una profunda inquietud que cada día alcanza a más extensos sectores" ("En treinta años han cambiado muchas cosas en España"). Por eso escribe acerca de la necesidad de integrar "toda la fuerza humana y social de las generaciones jóvenes (...) y de las nuevas realidades sociales y políticas presentes ya en nuestro país" ("Al final de la excepción").

Las razones de la modernización que el país necesitaba no eran meramente coyunturales sino que estaban enraizadas sobre lo que llamaba "la base moral de una sociedad moderna", a saber, "la libre y abierta discusión, la búsqueda de la verdad y del bien por todos los caminos, el derecho a equivocarse y el derecho natural a disentir, sin más limite que el respeto a las libertades y personas de los otros" ("No debe asustarnos el futuro").


Artículos de Antonio Fontán

 


 



Última actualitzación 29-11-2012
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