Enlazar información

Autora: María José Cantalapiedra (Universidad del País Vasco, UPV-EHU)

Citación recomendada: María José Cantalapiedra. Enlazar información [en linea]. "Hipertext.net", núm. 1, 2003. <http://www.hipertext.net>

  1. Una introducción novedosa: copyleft
  2. Un nuevo modo de expresión
    2.1. Un signo muy arbitrario
    2.2. El rombo hipertextual
    2.3. Monosemia, polisemia y sinonimia hipertextuales
      2.3.1. Monosemia hipertextual
      2.3.2. Polisemia hipertextual
      2.3.3. Sinonimia hipertextual
  3. Una propuesta de clasificacion de enlaces
  4. La reconversion de los géneros
  5. Bibliografia
  6. Notas

1. Una introducción novedosa: copyleft

Si en cualquier proceso comunicativo el oyente sale al paso de la transmisión y se convierte, a su vez, en parcial co-emisor y en receptor, en el que se realiza a través del lenguaje hipertextua, muy especialmente, primero porque debe decidir el recorrido que seguirá, si pinchará o no en los enlaces y en cuántos y cuáles; segundo porque en ocasiones podrá añadir anotaciones (sonido, imagen y/o texto) y también enlaces:

"La presencia de múltiples trayectos de lectura, que perturba el equilibrio entre lector y escritor y que crea así el texto de lector de Barthes, también crea un texto que existe con una independencia mucho menor respecto a los comentarios, analogías y tradiciones que el texto impreso. Este tipo de democratización no sólo reduce la separación jerárquica entre el llamado texto principal y las anotaciones, que ahora existen como textos independientes, unidades de lectura o lexias, sino que también difumina las fronteras entre textos individuales. De este modo, la conexión electrónica reconfigura nuestra experiencia tanto del autor como de la propiedad intelectual, y ello promete afectar, a su vez, nuestras nociones tanto de autor (y de autoridad) de los textos que estudiamos como de nosotros mismos como autores" [1]

Las consideraciones de Landow respecto al autor y la propiedad intelectual merecen un tratamiento que desborda las pretensiones de éste, pero no nos resistimos a dejar constancia del reciente nacimiento de un nuevo medio en la Red: 20 minutos , porque es el primero en acogerse al concepto de copyleft a través de la Licencia 20 minutos (L20). Esta licencia consiste básicamente "en revocar voluntaria y unilateralmente el derecho exclusivo que EL AUTOR tiene en la reproducción, distribución, comunicación pública y transaformación, entre otros, de los contenidos acogidos a la presente Licencia, pudiendo proceder el Licenciatario a la realización de tales actos de explotación sin sujeción a autorización previa y con los solos límites y obligaciones que se especifican a continuación".

La aplicación de lo que decimos a continuación, el desarrollo de la redacción periodística hipertextual en general depende de esa reconfiguración de la que habla Landow de "nuestra experiencia tanto del autor como de la propiedad intelectual". Véase la Licencia 20 minutos en http://www.20minutos.es/madrid/?noti=2946 , porque propone una muy interesante reconfiguración.

2. Un nuevo modo de expresión

2.1. Un signo muy arbitrario

El lenguaje hipertextual es un lenguaje complejo que combina varios códigos. Uno de ellos, el código de los enlaces, encargado de unir los distintos bloques informativos, es un código en construcción, al que acceden, tanto emisor como receptor, de una forma que podemos calificar de intuitiva [2]. Recordemos que código es todo sistema de signos que, por convención previa, está destinado a representar algo y a transmitir información, y que signo es toda forma de expresión que comporta indisolublemente una forma de contenido. En el caso que nos ocupa, el de los enlaces, el significante es la palabra, conjunto de palabras, imagen, etc., señalados como tales, y el significado el contenido al que nos remite. La relación entre significante y significado se acerca en cierto modo a la que se establece en la onomatopeya, donde se percibe una motivación entre los dos elementos del signo lingüístico, ya que se asienta en lo que Ferdinand de Saussure llamó relaciones asociativas, en virtud de las cuales ";una palabra cualquiera puede evocar todo lo que sea susceptible de estarle asociado de un modo u otro. Un término dado es como el centro de una constelación, el punto donde convergen otros términos coordinados cuya suma es indefinida."

Esa relación asociativa, no convencional, no arbitraria, que mantienen significante y significado en el signo hipertextual, que es el enlace, facilita y dificulta a un tiempo su utilización, en el sentido de que nos permite interpretar un lenguaje nuevo sin tener que aprenderlo, ya que todos relacionamos automáticamente conceptos, pero dado que no todos relacionamos los mismos, ni a la misma velocidad, hay muchas posibilidades de que, lejos de comunicarnos, sólo logremos desconcertar y/o desconcertarnos [3].

Por ello, el lenguaje periodístico hipertextual, al menos en lo que a los géneros informativos se refiere, debe procurar ser lo más denotativo posible. Es decir, si denotar es "significar una palabra o expresión una realidad en la que coincide toda la comunidad lingüística", el significante/enlace periodístico debe remitir a un contenido que, en la medida de lo posible, prevean todos los posibles destinatarios. El significante/enlace debe funcionar como un buen titular, condensando lo que vamos a encontrar si lo pinchamos, y no abrir expectativas que luego no se cumplan. La selección de ese significante, del contenido al que remite, y la relación asociativa que une ambos son tareas del emisor/periodista, y su eficacia comunicativa no debe depender, en ningún caso, de las capacidades interpretativas del receptor.

2.2. El rombo hipertextual

Como decía Saussure: "El signo lingüístico es una entidad psíquica de dos caras, imagen acústica y concepto";. Además del signo lingüístico se encuentre la ";cosa"; significada. Por ello, el primer esquema bipolar se sustituyó en semántica por los llamados triángulos semióticos, que incluyen el nombre (la configuración fonética de la palabra), el sentido (la información que el nombre comunica al receptor) y el referente o ";cosa"; nombrada (el rasgo o acontecimiento extralingüístico sobre el que hablamos). Hay en estos triángulos una relación directa entre el nombre y el sentido, entre el sentido y la cosa, pero no entre el nombre y la cosa. La crítica que se hace a este triángulo es que no da la suficiente importancia al nivel social, es decir, al hecho de que debe haber, por lo menos, dos partícipes en el acto de comunicación: el que usa el signo para transmitir sus ideas y el que lo percibe [4].

En el asunto que nos ocupa, que es el signo hipertextual, vamos a convertir el triángulo en un rombo (del trapecio ya se ocupó K. Heger) cuyos vértices quedarían como sigue:

  • Vértice superior: el nombre o significante, sea éste pictográfico o lingüístico (una palabra, un sintagma, una oración...)

  • Vértice izquierdo: los significados (o sentidos) asociados a su significado lineal , esto es, a partir de la información que la palabra, sintagma, oración, imagen -como integrantes del discurso lineal- comunican al receptor, los contenidos susceptibles de ser asociados a esa información.

  • Vértice derecho: el referente o cosa nombrada, que en este caso es la lexia o bloque de contenido al que nos remite, y que es otro acontecimiento lingüístico.

  • Vértice inferior: el nivel social, es decir, la capacidad del receptor de inferir los posibles significados asociados a un significante que transmite contenidos diferentes y relacionados entre sí.

El espacio interior del rombo sería el contexto, el cual, de la misma forma que nos permite seleccionar la opción correcta cuando nos enfrentamos a un término polisémico, nos limitará las opciones de significados o contenidos asociados al enlace.

Siguiendo nuevamente a Eco (op. cit. Pág. 235):

"La teoría de la producción de signos, al considerar el trabajo efectivo y material que es necesario para producir los significantes , se ve obligada a reconocer que existen diferentes modos de producción y que éstos se deben a un proceso triple: (i) el proceso de MANIPULACION del continuum expresivo; (ii) el proceso de CORRELACION de la expresión formada con un contenido; (iii) el proceso de CONEXIÓN entre esos signos y fenómenos, cosas o estados del mundo reales".

En este caso la conexión se establece entre el signo hipertextual y fenómenos, cosas o estados del mundo virtuales. De la misma forma que se forman nuevas palabras, o que se aprenden palabras de un lenguaje extranjero, conforme los enlaces se van sometiendo a ese triple proceso los aprendemos, tanto en nuestro papel de emisores como de receptores. La competencia lingüística hipertextual que alcancen unos y otros será, como siempre, fundamental en el desarrollo y resultado de este proceso comunicativo en el que los enlaces son ilimitados.

2.3. Monosemia, polisemia y sinonimia hipertextuales

El lenguaje hipertextual se rige por las reglas combinatorias de los elementos semánticos, como ocurre con las figuras de pensamiento (metáfora, metonimia, ironía), y funciona de una manera muy similar: los dientes son asociados/sustituidos a/por las perlas y los soldados a/por las espadas. Las posibilidades combinatorias en el eje sintagmático son limitadas, pero las posibilidades de asociación son ilimitadas, con la liberadora complicación añadida, en el caso del hipertexto, de que no hay eje sintagmático que cierre, y de que en ese eje de significados susceptibles de ser vinculados que es el paradigmático la continuidad semántica merced a la cual se producen las asociaciones y relaciones es expansiva, incluso, desmadrada.

2.3.1. Monosemia hipertextual

La monosemia se produce cuando a un significante le corresponde un solo significado y viceversa. En estos casos, la eficacia comunicativa es total, pero apenas se cumple más que en los lenguajes científicos. Siguiendo esta definición, la monosemia hipertextual tiene lugar cuando a un enlace le corresponde un solo contenido y viceversa. Es una figura que se ajusta a las reglas de oro del periodismo: concisión, claridad y brevedad, y, por lo tanto, la recomendamos encarecidamente. Esta informativa y tranquilizadora relación entre significante y significado hipertextual alcanza básicamente dos niveles de compenetración.

1. Aquellos casos en los que al significante, el enlace, se le asocia un único significado, lexia.

Jose Antonio del Moral, en su boletín @Euskadi. (Boletín informativo sobre Internet en Euskadi-Euskadi eta Interneteko informazio buletina) utiliza siempre estos enlaces que podríamos llamar cerrados, en el sentido de que el receptor tiene la certeza del contenido asociado:El Gobierno Vasco (http://www.euskadi.net) se está· planteando eliminar la subvención que realizan algunas entidades financieras por la compra de ordenadores dentro del programa Konekta Zaitez (http://www.konektazaitez.net). Según ha podido saber @Euskadi, existe un cierto malestar en la Administración por el escaso apoyo de algunos bancos y la Caja Vital (http://www.cajavital.es), por lo que se estudia dar por concluidos todos o algunos de estos convenios. Como quiera que coloca junto al elemento escogido como enlace la dirección, en estos enlaces, utilizando el rombo hipertextual, podemos prescindir del vértice que representa los posibles contenidos asociados, del vértice que representa la competencia hipertextual del receptor y del contexto. En esta categoría entraría también la mayoría de los enlaces interactivos.

2. Aquellos en los que la monosemia no es completamente cerrada:

  • Porque el número de posibles contenidos asociados es muy pequeño y/o prevemos a donde nos remite, pero no exactamente. Si del Moral hubiera utilizado como enlace Gobierno Vasco sin recoger a su lado la dirección no tendríamos la certeza de que nos remite a su página principal. Dejándonos guiar por el contexto, podríamos pensar que nos lleva a algún contenido de esa página donde se hablara del tema, por ejemplo. La monosemia, sin embargo, quedaría cerrada por la competencia hipertextual del receptor que, como suscriptor del boletín, conoce los hábitos hipertextuales del emisor. Este tipo de monosemia se da mucho en los enlaces localizadores (aquellos que enlazan la persona, institución, empresa, sentencia, estudio, etc. señalados como enlace con su web en Internet. En el caso de las personas, pueden enlazar, además, o si no tiene sitio en la Red, con perfiles, entrevistas, biografías, etc. que se le hayan hecho), en los que, como comentamos en el párrafo anterior, no sabemos si nos remite a la página principal o a un bloque de contenido concreto.Ocurre también cuando el enlace es el nombre o fotografía de una persona. Sabemos que se asocia a información sobre la misma, pero si no conocemos el estilo hipertextual del emisor, no prevemos si se trata de un curriculum, un perfil, una entrevista, una información relacionada, etc.

  • Porque sabemos a donde nos remite pero no el contenido específico. Esto ocurre sobre todo con los enlaces troceadores (aquellos que se utilizan para fragmentar las informaciones buscando distintos niveles de lectura: uno, rápido y superficial, a través de un titular y, normalmente, un lead de sumario; otro, más reposado y profundo, accediendo al texto íntegro de la información), es decir, sabemos que si pinchamos el titular escogido como enlace accederemos al cuerpo de la información, pero no la longitud y tratamiento dada a la misma, si en ella encontraremos más enlaces, etc.

2.3.2. Polisemia hipertextual

La polisemia se produce cuando hay un significante con varios significados, es decir, cuando una misma palabra tiene dos o más significados. Siguiendo esta definición, nos encontramos con que la polisemia forma parte de la naturaleza del hipertexto. No en vano reservábamos uno de los vértices de ese rombo que nos hemos inventado para tener presente que cada significante hipertextual es susceptible de ser asociado a una infinidad de contenidos (insistimos en la idea de que la continuidad semántica que recorre la asociaciones de significados se desmadra). Por poner un ejemplo, en una reseña sobre la película La guerra de las galaxias. La amenaza fantasma , en la que se permitían enlaces a contenidos ajenos, alumnos de Periodismo de la Universidad del País Vasco asociaron al enlace amenaza fantasma a partidos políticos, páginas personales de profesores de la Facultad, leyes y reglamentos de todo tipo y condición, artículos sobre todo tipo de drogas, artículos sobre anorexia y otros trastornos alimenticios, artículos sobre alzheimer y miles de enfermedades más, revistas femeninas que animaban al matrimonio y daban instrucciones sobre el ajuar, programas de televisión, la lista es interminable.

2.3.3. Sinonimia hipertextual

La sinonimia se produce cuando dos o más palabras tienen el mismo significado, o lo que es lo mismo, cuando a diferentes significantes les corresponde el mismo significado. La sinonimia, siguiendo el recorrido inverso al epígrafe anterior, también forma parte de la naturaleza del hipertexto, porque cada uno de los contenidos que relatábamos estaban asociados al enlace/significante amenaza fantasma , son susceptibles de vincularse (volviendo a recorrer esa continuidad semántica desmadrada) a otros muchos (infinitos) enlaces.

3. Una propuesta de clasificacion de enlaces

Planteamos una clasificación de enlaces entendiendo su interés en la aplicación práctica que puede tener para quien se enfrenta, con poca o ninguna experiencia, a la elaboración de un mensaje periodístico hipertextual. Pretende, por lo tanto, hacer un breve repaso de los distintos enlaces a los que podemos recurrir, y en ese sentido resulta de utilidad. Advertimos de antemano que en ocasiones será difícil decidir si nos encontramos frente a un enlace contextualizador o documental, por ejemplo. Sin embargo, dado que su objetivo no es ése sino ayudar a tener presente posibles formas de relacionar y completar las informaciones, tampoco nos preocupa. La cuestión es que el uso de unos u otros en mayor o menor medida definirá el estilo hipertextual del medio y del periodista.

Si bien la clasificación es nuestra, aprovechamos una primera tipología hecha por Noemí Batista en su tesis doctoral Características de la noticia en Internet y análisis de su situación actual , págs. 170 y ss. Asimismo, recomendamos la lectura del artículo de Lluís Codina "H de Hypertext, o la teoría de los hipertextos revisitada", accesible en: http://www.ucm.es/info/multidoc/multidoc/revista/cuad6-7/codina.htm , donde también propone una clasificación de enlaces.

1. Desde el punto de vista de la cantidad

  • Enlace único

Llamamos enlace único a aquél que remite a un único contenido, independientemente de que en éste haya otros enlaces o no. Se asemeja a la nota al pie de página donde recogemos una referencia bibliográfica o de otro tipo (una película, un documental, un congreso, un programa de radio, una conversación...) relacionada, por el motivo que sea, con el tema que se trata.

  • Enlace múltiple

Es el caso de enlaces que remiten a más de un contenido. Se asemeja a la nota al pie de página que recoge varias referencias bibliográficas o de otro tipo, relacionadas, por el motivo que sea, con el tema que se trata.

2. Desde el punto de vista de la autoría

  • Enlace interno

- Autor: Consideramos enlaces internos aquéllos que remiten a contenidos elaborados por el propio periodista, o equipo de periodistas en su caso, para explicar, abundar, profundizar, etc. en determinados aspectos de la información.

- Medio: También llamamos enlaces internos a aquellos que remiten a contenidos del medio, relacionando dos noticias distintas, o distintas perspectivas de una misma noticia, o información de archivo que permite abundar en los antecedentes, etc.

  • Enlace externo

Aprovechamos la definición que de estos enlaces hace Noemí Batista Maymús, en la tesis doctoral a la que hacíamos referencia:

"Remiten a fuentes de información exteriores al medio y permiten contextualizar la información, bien recurriendo a fuentes directas (como la web del Partido Popular en caso de una información sobre esta agrupación política), bien a organizaciones especializadas (por ejemplo, la web del Laboratorio de Astrofísica de las Canarias en una información acerca de un eclipse). Los enlaces externos se han calificados de dos modos: directos, los que van a información relacionada existente en la Web. Indirectos, se trata de un enlace a una lista de varios enlaces externos directos elaborados por el medio. Esta diferenciación se ha realizado por considerar que no tiene el mismo valor complementario para la información añadir un solo enlace o realizar una lista con varios recursos, ya que la cantidad de información a la que el usuario puede acceder es considerablemente distinta. Al mismo tiempo, hay que advertir también el valor que tiene una lista, en el caso de que una misma lista sirva para completar cualquier noticia sobre el tema, ya que significa que el periodista no ejerce una función de selección de los enlaces más estrechamente vinculados con esta información, sino que se trata de enlaces genéricos vinculados con el tema en cuestión, pero no necesariamente relacionados de modo directo con la noticia del día."

  • Enlace interno-externo

Aquéllos casos en que el enlace remita a un contenido elaborado por el periodista, o por el medio, pero también, además, ofrezca uno o más enlaces externos.

3. Desde el punto de vista de la relación con el tema que aborda

  • Enlace propio

Son aquéllos enlaces que remiten a contenidos relacionados con el tema que se trata. Se produce una doble asociación: con la imagen o texto escogidos para ejercer de enlace y con el asunto que aborda el texto donde se engarza dicho enlace. Es lo más habitual y lo más recomendable, si bien cercena algunas posibilidades creativas del hipertexto.

  • Enlace ajeno

Menos frecuentes, son aquéllos que sólo establecen una relación con su significante, con la imagen o texto escogidos para ejercer de enlace, y no guardan ningún vínculo asociativo con el tema que aborda el texto donde se engarza. Por poner un ejemplo, un estudiante de Periodismo en la Universidad del País Vasco, en un reportaje sobre las guarderías de la Margen Izquierda de Bilbao, enlazó la palabra rico con una web que anunciaba jamón de jabugo.

4. Desde el punto de vista de su relación con el lector

  • Enlace interactivo

Aprovechamos nuevamente la definición ofrecida por Noemí Batista en su tesis: Enlaces a debates, foros de discusión, encuestas, etc. Este tipo de enlaces permiten vincular al lector con la información, además de establecer una relación entre él y otros lectores o el mismo medio en torno a u n tema de interés común. Se abre así un proceso de creación de cibercomunidades. Enlaces interactivos son aquéllos que demandan la participación del receptor, fundamentalmente solicitando su opinión y poniéndolo en contacto con el periodista, el medio, el resto de usuarios.

  • Enlace informativo

Aquellos que no demandan la participación del receptor, salvo para que consuma e interprete la información que se le ofrece, pero no se le requiere para que envíe mensajes con su beneplácito o su crítica ni para que se ponga en contacto con el periodista, el medio, el resto de usuarios.

5. Desde el punto de vista de su relación con el contenido

  • Enlace troceador

A sabiendas de que la palabra troceador no existe, la hemos escogido por considerar que es la que mejor describe la función de estos enlaces, ya que trocear es dividir en trozos, y eso es, precisamente, lo que hacen estos enlaces: dividir en trozos cualquier tipo de contenido. En el ámbito periodístico es el tipo de enlace más empleado, ya que, de momento, el uso que se hace del hipertexto es muy limitado, y se aprovecha fundamentalmente para fragmentar las informaciones buscando distintos niveles de lectura: uno, rápido y superficial, a través de un titular y, normalmente, un lead de sumario; otro, más reposado y profundo, accediendo al texto íntegro de la información. Aquí incluiríamos también lo que Noemí Batista (pág. 171) llama:

"enlaces dentro de la misma página. Estos enlaces a otras partes de la misma página, si bien agilizan la navegación, realmente no aportan mucho al carácter hipertextual de las informaciones. En general, son enlaces que señalan complementos situados al final de la información y permiten que en la primera pantalla el lector pueda ver la estructura de la información y acceder a sus diferentes partes sin necesidad de descender el cursor. Aunque la existencia de estos enlaces facilita la navegación al lector e indica otras partes de las que está compuesta esa información, en realidad no son más que una solución intermedia que ayuda a seguir aplicando los criterios de estructura de las informaciones tradicionales de la prensa escrita, ya que el contenido y la estructura de las informaciones es el mismo que en papel, y la información no se presenta fragmentada de modo distinto para su publicación en Internet."

  • Enlaces informativos

Incluimos en esta categoría aquéllos enlaces, tanto internos como externos, cuyo objetivo es aportar información complementaria al texto principal, y decimos complementaria porque a pesar de que el hipertexto se define en principio por su falta de jerarquía entre las lexias o bloques informativos que lo componen, en periodismo partimos de que sí hay un texto principal del que deriva el resto. Si esto no ocurre necesariamente en la recepción, sí lo consideramos obligado en el planteamiento del emisor a la hora de elaborar una información periodística hipertextual. Estos pueden ser:

- Enlaces localizadores.

Son aquellos que enlazan la persona, institución, empresa, sentencia, estudio, etc. señalados como enlace con su web en Internet. En el caso de las personas, pueden enlazar, además, o si no tiene sitio en la Red, con perfiles, entrevistas, biografías, etc. que se le hayan hecho. El enlace debe ser a una información en concreto y no a la home.

- Enlaces contextualizadores.

Agrupamos con este nombre los siguientes enlaces recogidos por Noemí Batista:

"Enlaces al archivo. Remiten a informaciones relacionadas con la noticia publicadas en el pasado. Puede resultar vital para contextualizar una información en el tiempo o para analizar los antecedentes de una situación actual. Enlaces a artículos/reportajes especiales. Estos enlaces indican que el medio aporta más información para contextualizar la noticia en cuestión, mediante la elaboración de paquetes especiales de información. Enlaces a elementos de apoyo de la noticia. Se trata de enlaces a otros elementos que, sin ser estrictamente informaciones, aclaran, contextualizan o amplían las noticias (por ejemplo mapas, gráficos, infográficos, biografías, perfiles u otros). Enlaces a noticias relacionadas. Se trata de enlaces directos a otras informaciones de la misma jornada que, aun tratándose de hechos independientes, pueden ser percibidos por el lector como pertenecientes a una misma categoría temática (así, las declaraciones de dos candidatos electorales en el marco de una misma campaña electoral). Este tipo de enlaces recalcan la importancia de las informaciones en sí mismas con independencia de cómo el medio explica u organiza la información, ya que permite que éstas puedan ser percibidas por el lector como partes integrantes de un mismo paquete informativo por su temática, personajes protagonistas, etc. Las informaciones dejan así de ser entes autónomos en el marco de un mismo medio para pasar a formar un todo coherente"

(es lo que ha dado en llamarse metahistoria, es decir, una misma historia contada a través de distintas noticias relacionadas).

  • Enlaces documentales.

Agrupamos con este nombre los siguientes enlaces recogidos por Noemí Batista:

"Enlaces a bases de datos. Indican el uso de procesos de datos en tiempo real, que permiten a los usuarios acceder a gran cantidad de información solicitando aquellos aspectos que son de su interés (por ejemplo, incluir en una noticia económica un enlace que permite solicitar las cotizaciones a bolsa de determinadas empresas). Este tipo de enlaces permite, en general, ofrecer información muy actualizada. Enlaces a enciclopedia. Este tipo de enlaces crean un vínculo entre la noticia y algún concepto relacionado en la web de una enciclopedia. Por ejemplo, un enlace al término Israel en la enciclopedia Microsoft Encarta en una información sobre Oriente Medio publicada por MSNBC. Enlaces a búsquedas. Con este tipo de enlaces el medio crea una consulta a la base de datos de sus noticias de alguno de los conceptos relacionados con la información. De esta manera se facilita la tarea al lector que desea profundizar más en la información, al mismo tiempo que soluciona al medio cómo ofrecer más contenidos de una manera sencilla y rápida."

  • Enlaces a actualización.

Indican si una noticia ha sido actualizada, una de las principales bazas de los medios en la Red frente a los impresos.

  • Enlace servicio.

Encuadrados en el llamado periodismo de servicio son aquéllos que permiten que el receptor, si ha sentido la necesidad de actuar tras leer/ver/escuchar la información, pueda hacerlo. Enlazan con una librería en una reseña; con las instituciones públicas o privadas pertinentes en un reportaje sobre depresión; con la página del Conservatorio de música de una ciudad en una información sobre estudios musicales, o, en su defecto, con un enlace interno donde se proporcione número de teléfono, horarios, plazos y precios de matrícula...

 

  • Enlace creativo.

Llamamos enlaces creativos a aquellos que no tienen una finalidad informativa sino, fundamentalmente, crítica, humorística y/o de condensación, es decir, que utiliza la connotación asociada a determinados conceptos para situar, rápidamente, al receptor. Un ejemplo típico de lo que llamamos condensación sería enlazar determinado personaje femenino con una fotografía, biografía, etc. de Doris Day, informando al lector de que nos encontramos ante el prototipo de mujer encarnado por dicha actriz en el cine. A través de este tipo de enlaces se podría, por recurrir de nuevo al valor ilustrativo del ejemplo, escribir una doble información, de la misma forma que Canal Plus emite Las noticias del Guiñol después de su espacio informativo, compartiendo los mismos temas, pero con un tratamiento, evidentemente, completamente distinto. Su uso en periodismo debe ser muy restringido. De la misma forma que figuras como la ironía, la hipérbole, la metáfora, etc., a pesar de su innegable valor expresivo no son, salvo en determinadas ocasiones y muy dosificadas, bien recibidas en textos informativos por la ambigüedad que prestan o pueden prestar al texto.

Sin embargo, tampoco parece inteligente descartarlos completamente. Su utilización dependerá del género periodístico, del tema que trate, del medio y, por tanto, el público. Presumiblemente será muy útil en los artículos de opinión, y también en determinadas crónicas, reportajes y entrevistas. No podemos olvidar que, aunque los géneros periodísticos vienen acompañados de determinadas reglas, en no pocas ocasiones la violación de alguna, o de todas y cada una de esas reglas, ofrece productos de excelente calidad. Ramón Arangüena se hizo popular en un programa donde realizaba entrevistas cumpliendo escrupulosamente lo que nunca se debe hacer (aparentaba desconocer datos fundamentales del personaje, lo relacionaba con asuntos que nada tenían que ver con él, hacía preguntas desconcertantes, no seguía ningún orden...) y, a pesar de ello, o precisamente por ello, permitía conocer, a través de sus reacciones, al entrevistado, que es, al fin y al cabo, uno de los objetivos primordiales de la entrevista como género periodístico.

6. Desde el punto de vista del tratamiento estadístico del enlace

  • Enlace tema

Podemos aplicar, y es útil, las nociones de hipertexto. Así, llamaremos enlace tema a aquél que tiene una frecuencia muy alta. En este grupo entrarían los enlaces troceadores y localizadores.

  • Enlace clave

Un enlace clave sería aquél cuya frecuencia de aparición presenta una desviación máxima en un texto dado en relación con su frecuencia normal en otros enunciados. Por ejemplo, la presencia de lo que llamamos enlaces creativos en textos informativos.

4. La reconversion de los géneros

Apenas unas líneas para dejar constancia de un hecho que de alguna forma está presente en todas las páginas anteriores: la reconversión de los géneros periodísticos en otros nuevos que toman de los viejos lo que necesitan. Una de las principales novedades de Internet como soporte de información periodística es que es capaz de albergar el tratamiento informativo propio de todos los medios de comunicación. Es decir, puede ofrecer el nivel informativo rápido y superficial que se espera de la radio y la televisión; puede ofrecer el nivel de reflexión que se espera de los diarios de información general; y puede ofrecer el nivel de profundización, especialización y documentación de las publicaciones especializadas.

Actualización y documentación, junto con la interactividad, han sido los principales ejes del periodismo en la Red desde el principio. Esto significa, también, que una noticia escueta, con un impecable lead de sumario y un impecable estilo de agencia, es susceptible de ser al mismo tiempo, a través de los enlaces, un artículo de opinión (el nombre de un político destacado como enlace que remite a un dibujo del oso Yogi, una metonimia que condensa un largo mensaje); es susceptible de convertirse en una entrevista si la cita textual remite a la conversación completa mantenida con su propietario; es susceptible de convertirse en texto de apoyo para un reportaje; en un despiece para otra noticia; es susceptible de convertirse, en fin, en cualquier género conocido y en otros que conoceremos.

5. Bibliografia

  • Batista, Noemí. Características de la noticia en Internet y análisis de su situación actual. Tesis doctoral

  • Cervera, José. Licencia 20minutos, accesible en http://www.20minutos.es/madrid/?noti=2946

  • Codina, Lluís. "H de Hypertext, o la teoría de los hipertextos revisitada", accesible en: http://www.ucm.es/info/multidoc/multidoc/revista/cuad6-7/codina.htm ,

  • Eco, Umberto. Tratado de Semiótica General. Lumen. Barcelona 2000

  • del Moral, José Antonio: @Euskadi. Boletín informativo sobre Internet en Euskadi-Euskadi eta Interneteko informazio buletina

  • Landow, George P. Hipertexto, la convergencia de la teoría crítica contemporánea y la tecnología. Paidós, Barcelona 1995

  • Quilis, Antonio, y Hernández, César. Curso de Lengua Española, Valladolid 1978

6. Notas

[1] Landow, George P. Hipertexto, la convergencia de la teoría crítica contemporánea y la tecnología. Paidós, Barcelona 1995. Pág. 37 [volver]

[2] La aproximación al código de los enlaces podría definirse como un acto de extracodificación. Eco explica: La hipocodificación puede definirse como la operación por la que, a falta de reglas más precisas, se admiten provisionalmente porciones macroscópicas de ciertos textos como unidades pertinentes de un código en formación, capaces de transmitir porciones vagas, pero efectivas, de contenido, aunque las reglas combinatorias que permiten la articulación analítica de dichas porciones expresivas sigan siendo desconocidas. (...) la hipercodificación avanza desde códigos existentes hasta subcódigos más analíticos. La hipocodificación avanza desde códigos inexistentes (o desconocidos) hasta códigos potenciales o genéricos. Ese movimiento doble, tan fácil de reconocer en muchos casos (la paralingüística es un ejemplo de hipercodificación; los juicios estéticos, habitualmente tan vagamente apoyados en la oposición "bello vs feo", proceden por hipocodificación), substancia la actividad de la producción de signos, tan a fondo que a veces resulta difícil determinar si nos encontramos ante fenómenos de hiper- o de hipo-codificación. En esos casos ambiguos, podremos hablar más genéricamente de EXTRACODIFICACION (categoría que abarca ambos fenómenos). Eco, Umberto. Tratado de Semiótica General. Lumen. Barcelona 2000. Pág 213 [volver]

[3] Eco habla del juego retórico, pero es aplicable al juego hipertextual; El juego retórico, al trazar conexiones imprevisibles (o poco previstas y aprovechadas), revela contradicciones fértiles. Puesto que aquél se ha producido entre las ramas del semema y puesto que cualquier nudo de dichas ramas es a su vez origen de un semema nuevo (como ha demostrado el modelo Q), la substitución retórica establece nuevas conexiones y permite recorrer toda la superficie del Campo Semántico Global, revelando su estructura "topológica". En esa actividad, las selecciones contextuales y circunstancias se superponen con frecuencia, se conmutan mutuamente, cortocircuitos de todas clases crean contactos imprevistos. Cuando el proceso se verifica con rapidez y conecta puntos distantes entre sí, se tiene la impresión psicológica de un "salto" y el destinatario, si bien advierte confusamente su legitimidad, no consigue identificar con claridad todos los pasos que, dentro de las cadenas sémicas, unen los puntos totalmente inconexos. Como resultado, el destinatario cree que la invención retórica es el efecto de una intuición "fulgurante" e inexplicable, una revelación, una iluminación, mientras que, en realidad, lo que ha ocurrido simplemente ha sido que el emisor ha captado con extraordinaria rapidez el circuito de concatenaciones que la organización semántica le permitía recorrer. Lo que el emisor considera como un "vistazo de conjunto" sobre las posibilidades del sistema, para el destinatario se convierte en algo vago e indistinto, de modo que el segundo atribuye al primero una capacidad de intuición superior, lo que es cierto indudablemente, si se define /intuición/ como una visión rápida y articulada de la estructura subyacente del campo semántico (y probablemente una capacidad de hacer funcionar a nivel cortical las capacidades propias de conexión entre "puntos" del sistema con una velocidad superior a la media). Pero si el destinatario llega a advertir el recorrido hecho, ambos han realizado una nueva manera de poner en conexión mutua las unidades semánticas y el proceso retórico (que en ciertos casos se asimila al estético) se convierte en una forma autorizada de conocimiento, o, por lo menos, en un modo de poner en crisis el conocimiento adquirido. [volver]

[4] Quilis, Antonio, y Hernández, César, op. cit. Págs 58-59 [volver]



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Last updated 05-06-2012
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