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La UPF i CaixaBank Research utilizan el big data para analizar en tiempo real la desigualdad provocada per la covid-19

La UPF i CaixaBank Research utilizan el big data para analizar en tiempo real la desigualdad provocada per la covid-19

Un equipo de investigadores del Departamento de Economía y Empresa de la UPF, el IPEG y CaixaBank Research han creado un proyecto pionero a escala mundial que utiliza técnicas de big data para realizar un seguimiento en tiempo real de la evaluación de la desigualdad y el papel del estado del bienestar. El objetivo a largo plazo de los investigadores, que centralizan la información actualizada en el Monitor de desigualdad, es crear una base de datos internacional que permita hacer comparaciones entre países.

23.12.2020

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Los indicadores tradicionales que permiten seguir la evolución de la economía no están pensados ​​para una situación como la provocada por la pandemia, en la que los índices de desigualdad entre la población cambian de una manera muy rápida. Así, habitualmente los datos referentes a la evolución de los ingresos de las personas a nivel agregado no están disponibles hasta después de unos trimestres: no hay las herramientas necesarias que permitan actualizar estas cifras y orientar las políticas públicas de manera ágil, en el marco del estado del bienestar.

Un equipo formado por investigadores vinculados al Departamento de Economía y Empresa de la UPF, al Institute of Political Economy and Governance (IPEG) y a CaixaBank Research quieren solucionar estas carencias, y ha puesto en marcha este año un proyecto pionero en escala mundial, ya que hasta ahora no se habían utilizado datos de ingresos domiciliados para analizar fenómenos económicos y sociales. Para llevar a cabo su tarea, los investigadores utilizan técnicas de big data, a partir del análisis de cerca de tres millones de nóminas anonimizadas de CaixaBank, a fin de hacer un seguimiento de la evolución de la desigualdad, ver el efecto de las políticas públicas, y ayudar a los responsables políticos a proteger a los colectivos más vulnerables.

"El proyecto es muy innovador en el sentido que combina investigadores de centros de investigación universitarios y unidades de investigación de una entidad privada".

El equipo del proyecto, formado por Ruben Durante y Marta Reynal-Querol (ICREA-UPF, IPEG y Barcelona GSE), José García Montalvo (UPF, IPEG y Barcelona GSE), y Oriol Aspachs y Alberto Graziano (CaixaBank Research), analiza la gran cantidad de información disponible: les permite obtener una estimación precisa de la distribución de los salarios y de su evolución a lo largo del tiempo, así como el impacto que está teniendo la crisis en diferentes subgrupos de la población, según la edad , el género, el país o la región de origen y las características geográficas del lugar de residencia.

Esta información se puede seguir a través del Monitor de desigualdad de CaixaBank, un portal web de libre acceso que permite, a partir de la actualización mensual de los datos, visualizar la evolución de la desigualdad a través de diferentes gráficos interactivos y consultar los artículos publicados por los investigadores. Para analizar el nivel de desigualdad salarial, tanto antes como después de las transferencias públicas, los investigadores utilizan el índice de Gini como índice de referencia.

Colaboración innovadora entre la UPF y CaixaBank, y la difícil tarea de crear una base de datos internacional

José García-Montalvo, catedrático de Economía de la UPF y miembro del equipo, afirma que "el proyecto es muy innovador en el sentido que combina investigadores de centros de investigación universitarios y unidades de investigación de una entidad privada, como es CaixaBank, para utilizar el big data con el fin de hacer investigación con implicaciones sociales".

El profesor Montalvo destaca que hace falta aplicar una serie de filtros (se utilizan millones de datos) para que la muestra utilizada sea significativa del conjunto de personas. Hay que saber cuál es el banco principal de cada individuo a partir de determinados criterios (por ejemplo, si tiene domiciliada la nómina, o contratados fondos de inversión) para determinar si es adecuado para formar parte del análisis.

El proyecto contempla como parte essecial la creación de una base de datos internacional.

A partir de esta tarea, José García-Montalvo explica que el proyecto contempla como parte essecial la creación de una base de datos internacional: "Estamos trabajando en un portal web con datos de bancos de diez países europeos, a partir de la colaboración con grupos de investigación que utilicen una metodología de análisis similar, que permita hacer comparaciones a escala internacional", explica.

Según el catedrático de la UPF, es una tarea difícil, ya que para conseguir una cooperación internacional es necesaria una tecnología común y unos indicadores consensuados, que permitan hacer un seguimiento sencillo y homogéneo de los datos de todos estos países (por ejemplo, que haga posible comparar la inyección de liquidez entre Inglaterra y España). Hasta ahora, cada país utiliza sus criterios propios, adecuados en un contexto determinado, y es complicado conseguir una homogeneidad.

La pandemia provoca un gran aumento de la desigualdad, suavizado por las ayudas del sector público

Los primeros resultados del Monitor de desigualdad, que se hicieron públicos el pasado noviembre, comparan la situación antes y después de la llegada de la pandemia, y antes y después de las transferencias aportadas por el Estado (sobre todo a través de los ERTE y las prestaciones de desempleo).

Los datos demuestran que el impacto de la crisis económica está siendo muy fuerte, especialmente entre algunos colectivos de la población, como los jóvenes y los inmigrantes. Asimismo, es destacable el papel que está llevando a cabo el sector público, amortiguando buena parte de este impacto.

El impacto de la crisis económica está siendo muy fuerte, especialmente entre los jóvenes y los inmigrantes.

El coeficiente de Gini (donde 0 sería la igualdad perfecta y 100 la máxima desigualdad), tuvo un repunte de once puntos entre enero y abril (subió cerca de un 25%), mientras que después de las transferencias, se mantuvo más estable, y sólo creció dos puntos si comparamos entre los meses de febrero y agosto (de 41 a 43).

Las ayudas desplegadas por el gobierno de España han dado cobertura casi a la mitad de las personas que dejaron de tener ingresos del trabajo entre febrero y abril, lo que permitió reducir a la mitad el número de las personas que hubieran pasado a tener ingresos escasos o nulos.

Los jóvenes con ingresos bajos (menos de 1.000 euros al mes) son el colectivo más afectado: el 44% de los jóvenes de bajos ingresos antes de la crisis se quedaron sin ingresos al mes de abril. Después de las ayudas del estado, el porcentaje se redujo a la mitad, y se situó en el 22%.

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