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2. Comunidad

La COVID-19 vacía las aulas de la Universidad

La situación excepcional provocada por el coronavirus ha obligado a convertir la UPF en una universidad con docencia no presencial, poniendo a prueba toda la comunidad y la estrategia de transformación digital iniciada hace diez años.

Foto aula Ramon Turró

Nadie preveía la magnitud de todo lo que ha pasado. Desde la detección del primer caso de COVID-19 en el mundo, a mediados de diciembre, hasta el cierre de los campus de la Universidad Pompeu Fabra y del resto de universidades catalanas, el pasado 13 de marzo, han transcurrido menos de 90 días. Menos de tres meses para que un virus que, inicialmente, se percibía como poco agresivo se haya esparcido por el planeta de manera incontrolada, haciendo que miles de millones de personas hayan tenido que confinarse en sus hogares y provocando unas consecuencias que han estado y serán notables y duraderas en el tiempo.

Cronología de la COVID-19

  1. Primeros contagios en Wuhan (China)

  2. Primera muerte oficialmente reportada (China)

  3. Tailandia: primeros casos de personas infectadas fuera de China

  4. Japón: primeros casos de personas infectadas fuera de China

  5. Tres primeros casos de personas infectadas en Europa (Francia)

  6. Primera persona infectada en Italia

  7. Primera persona infectada en España (Islas Canarias)

  8. Primera muerte oficialmente reportada fuer de China (Filipinas)

  9. La UPF empieza a informar a la comunidad universitaria sobre el nuevo episodio de coronavirus

  10. Primera persona infectada en territorio peninsular español

  11. La UPF crea una web específica con toda la información relativa a la COVID-19

  12. La UPF constituye el grupo de seguimiento de la COVID-19

  13. La OMS declara la COVID-19 como una pandemia global

    La UPF suspende los exámenes presenciales que se tenían que hacer del 18 al 28 de marzo y apouesta por potenciar sistemas alternativos de evaluación

  14. El gobierno español declara el estado de alarma y, entre otras medidas, se cierran todos los centros educativos

  15. La UPF empieza el periodo de evaluación dels segundo trimestre y se realizan cerca de 200 exámenes a distancia

  16. La UPF empieza la docencia del tercer trimestre totalmente no presencial

  17. Se alcanza la cifra del millón de infectados en todo el mundo

  18. Se alcanza la cifra de los tres millones de infectados en todo el mundo

Se trata de una situación sin precedentes recientes que ha cogido todo el mundo, literalmente, por sorpresa y desprevenido. La afectación ha sido dispar según el país; pero muchas de las medidas tomadas por las autoridades competentes han sido coincidentes. Entre estas, el confinamiento de la población en sus domicilios.

En el caso concreto de las universidades, ha obligado a suspender toda la docencia presencial hasta final de curso y ha modificado todo el sistema, de arriba a abajo. El cambio ha sido abrupto y repentino, prácticamente de un día para otro, y ha tensionado todas las instituciones, conscientes de que el objetivo es que el curso académico siga adelante de la mejor manera posible.

"Hemos mantenido la actividad académica del curso tal como estaba programado porque toda la institución se ha implicado extraordinariamente. Se superó el primer periodo de evaluación no presencial y se ha iniciado la docencia no presencial del tercer trimestre en todos los grados y másters de la UPF con normalidad."

En la UPF, para más inri, el cierre de los campus se produjo sólo cinco días antes del inicio del periodo de evaluación del segundo trimestre, un elemento añadido a la ya complicada situación, que puso a prueba la agilidad y la flexibilidad de todos los colectivos de la Universidad. Sin embargo, para Cristina Gelpí, vicerrectora para proyectos de docencia, la valoración general es positiva: "Hemos mantenido la actividad académica del curso tal como estaba programado porque toda la institución se ha implicado extraordinariamente. Se superó el primer periodo de evaluación no presencial, con cerca de 200 exámenes a distancia sin incidencias, que se ha acabado completando durante el mes de abril. Y se ha iniciado la docencia no presencial del tercer trimestre en todos los grados y másters de la UPF con normalidad." 

A finales del mes de febrero, la Universidad constituyó un grupo de seguimiento de la COVID-19, formado por una docena de responsables de gestión de todos los ámbitos de la UPF. Desde entonces, se ha ocupado de prever, analizar y decidir las actuaciones principales para gestionar la crisis.

A principios de marzo, relata Gelpí, "ya intuimos que la situación sería más grave de lo que podía parecer, por lo que se activó el plan de contingencia para los exámenes del segundo trimestre y para la docencia no presencial del tercer trimestre". En este caso, añade, "habernos puesto en el peor de los escenarios fue positivo porque en el momento de activar el plan los centros ya habían previsto las alternativas que se ajustaban más a sus necesidades".

Sin embargo, los planes siempre pueden tener algún desajuste puntual, y la Universidad está muy pendiente de tratarlos como corresponde: "Es nuestra responsabilidad asegurar que mantenemos nuestros parámetros de calidad, y por ello ponemos y continuaremos intensificando todas las medidas necesarias para que este trimestre excepcional se pueda desarrollar en las mejores condiciones posibles", recalca Gelpí.

"Es nuestra responsabilidad asegurar que mantenemos nuestros parámetros de calidad, y por ello ponemos y continuaremos intensificando todas las medidas necesarias para que este trimestre excepcional se pueda desarrollar en las mejores condiciones posibles."

Pero, ¿cómo se pasa de hacer la docencia presencial a no presencial en tan poco tiempo? Por un lado, y en palabras de la vicerrectora, "gracias a unos equipos humanos excelentes y muy conscientes de la situación excepcional en que nos encontramos, y a unos estudiantes que son perfectamente conscientes también del momento que vivimos todos juntos"; y por otro "porque tenemos la tecnología y los instrumentos metodológicos necesarios para hacer todo el trimestre a distancia". De hecho, una de las piezas esenciales para que este plan esté funcionando es el papel del Servicio de Informática, y especialmente de La Factoría, que de manera coordinada con los centros atienden las necesidades de acompañamiento del profesorado y las dudas de los estudiantes. 

Una transformación digital planificada

Foto tablet

La reconversión de la docencia presencial a no presencial en tan poco tiempo ha sido posible gracias a la estrategia TIC que la Universidad ha impulsado para llevar todas las aplicaciones y las infraestructuras a la nube (cloud computing). Esta estrategia comenzó hace diez años, en 2010, cuando se reconvirtió el correo electrónico y se pasó a Google.

Para Mercè Cabo, vicegerente del Área de Servicios, Tecnología y Recursos de Información, "la transformación digital es necesaria para cualquier organización que busque sobrevivir en el futuro, ya que permite tener más ventaja competitiva en un entorno que cambia constantemente a medida que la tecnología evoluciona". Y este proceso de transformación quedó específicamente recogido en el Plan Estratégico 2016-2025, reconociendo que representa una de las palancas que impulsan cambios organizativos para facilitar el avance de la Universidad y la implementación de una cultura innovadora.

Algunos de los ejemplos prácticos más relevantes de esta transformación digital son la reformulación del Aula Global (el espacio virtual de docencia de cada asignatura) el año 2017, y la puesta en marcha de MyApps, en 2018. Se trata de una plataforma en la nube que da acceso a todas las aplicaciones que la UPF pone a disposición de los estudiantes de manera remota a través de internet, sin necesidad de tenerlas que descargar en el ordenador personal.

"La estrategia seguida hasta ahora nos ha permitido disponer de entornos accesibles, flexibles, escalables, eficaces y eficientes. La nube permite adaptarse a las necesidades de uso de cada momento, aumentando o disminuyendo el consumo de recursos de manera fácil y rápida".

En la situación actual de excepcionalidad, "la estrategia seguida hasta ahora nos ha permitido disponer de entornos accesibles, flexibles, escalables, eficaces y eficientes", asegura Cabo. Y recuerda que "la nube permite adaptarse a las necesidades de uso de cada momento, aumentando o disminuyendo el consumo de recursos de manera fácil y rápida".

Y los datos no engañan. Durante el periodo de confinamiento se ha multiplicado exponencialmente el uso de la tecnología y de las aplicaciones específicas para hacer docencia no presencial y trabajo a distancia. El aumento de carga, sin embargo, se ha podido soportar con normalidad.

Datos de uso de la semana del 30 de marzo al 5 de abril: primera semana de docencia no presencial del tercer trimestre

  • 102.687

    Sesiones establecidas en el Campus Global desde fuera de la UPF (17.000 de media, cuando en un día normal son 800).

  • 7.212

    Connexiones remotas vía VPN (1.200 de media, cuando en un día normal son 110).

  • 1.443

    Videoconferencias con Google Hangouts Meet.

  • 11.134

    Participantes a videoconferencias con Google Hangouts Meet.

  • 1.221

    Videoconferencias con Blackboard Collaborate (herramienta para hacer docencia no presencial).

  • 33.589

    Participantes en Blackboard Collaborate.

  • 1.926

    Aplicaciones utilizadas en MyApps.

  • 9.340

    Estudiantes de grados distimntos que han entrado en las plataformas en línea de docencia (90,4% del total).

  • 3.830

    Nombre acumulado de materiales docentes de grado colgados en las plataformas en línea.

Todos estos datos van acompañados de una organización concreta de servicios a los usuarios (front office), con el objetivo de dar respuesta, precisamente, a situaciones como las que estamos viviendo estos meses. Como explica la vicegerente, "los front office se articulan de tal manera que puedan prestar los servicios presencialmente o en línea, de manera asíncrona y a distancia". En este punto toma especial relevancia durante estos días La Factoría, que tiene como principales funciones dar apoyo en la plataforma de enseñanza virtual en la nube, en la producción de materiales multimedia -especialmente de apoyo a la docencia- y en los servicios web.

El acompañamiento al profesorado, imprescindible

“No podemos negar que para hacer el trimestre no presencial los profesores también tienen que hacer un esfuerzo importante, de cambio de metodología docente, de cambio de rutinas y dinámicas... Y es muy importante que la Universidad les acompañe adecuadamente", explica Cristina Gelpí. "Las herramientas tecnológicas ayudan mucho; pero, sobre todo, tenemos que saber acompañar en los cambios que tienen que hacer para pasar de una asignatura presencial a una de no presencial ".

¿Cómo hacer una tutoría a distancia? ¿Cómo puedo sustituir la actividad de seminario por una actividad no sincrónica a través del Aula Global? ¿Cómo puedo grabar un vídeo y colgarlo en el Aula para que los estudiantes puedan acceder? ¿Qué tipo de chat me irá mejor para comunicarme con los estudiantes? Estas son algunas de las preguntas a las que hay que dar respuesta.

Imatge del webinar Recomancions per planificar la teva docència no presencial

Por ello, La Factoría, a principios de marzo, creó una web específica sobre docencia y evaluación no presencial que recoge las herramientas que la Universidad pone a disposición del personal docente e investigador (PDI), así como todos los recursos de formación y autoaprendizaje, tanto de la UPF como de otras instituciones. Además, también aglutina las directrices de gestión concretas elaboradas específicamente por diferentes órganos de la Universidad.

Por otra parte, se ha programado formación específica para el PDI desde el inicio del confinamiento. "Empezamos con un webinar dedicado a los exámenes del segundo trimestre", explica Anna Magre, jefe de La Factoría, "y, posteriormente, se hicieron tres más dedicados a facilitar la preparación de la docencia no presencial del tercer trimestre". Y la buena acogida por parte del profesorado fue más que evidente con la elevada participación en directo en cada webinar, entre 100 y 200 participantes. "Además, para los que no pudieron seguir los webinars en directo, pusimos las grabaciones a disposición de todos a través de la web de referencia". Finalmente, añade que "una vez que el profesorado ya dispone de todos los webinars y tutoriales de todas las herramientas disponibles, hemos diseñado acciones más específicas de respuesta a preguntas y dudas concretas que llamamos webinars de consultas La Factoría-CLIK".

A pesar de constatar que no todo el profesorado tenía el mismo nivel de familiaridad con el uso de herramientas digitales, Anna Magre asegura que "la evolución ha sido muy rápida y positiva, y en muy poco tiempo las consultas han pasado de ser de carácter general a mucho más específicas sobre el uso real de muchas de las posibilidades del Aula Global".

"La evolución del profesorado ha sido muy rápida y positiva, y en muy poco tiempo las consultas han pasado de ser de carácter general a mucho más específicas sobre el uso real de muchas de las posibilidades del Aula Global".

La organización del servicio también ha sido clave para el éxito, con una marcada voluntad de proximidad con el PDI. No sólo se ha mantenido el horario y los canales habituales de atención a distancia, sino que se ha activado una segunda línea de teléfono y una sala de videoconferencias para reforzar la atención a consultas más personalizadas. El reto, para Magre, "ha sido responder con rapidez y con la máxima eficiencia posible".

Sólo para hacernos una idea del volumen de consultas gestionadas, entre el 30 de marzo y el 3 de abril, primeros días lectivos del tercer trimestre, La Factoría atendió 254 llamadas (51 diarias de media), recibió 331 correos electrónicos (66 diarios de media) e hizo 53 videoconferencias (11 diarias de media).

Foto aula

¿Cómo lo ve el profesorado?

Hemos hablado con docentes de varios departamentos que están haciendo docencia no presencial este tercer trimestre para saber cómo se han adaptado a los cambios, qué retos han tenido que superar o cómo han acogido los estudiantes el nuevo formato de la asignatura.

Tamara Djermanovic, profesora del Departamento de Humanidades

Asignaturas: Estética y Filosofía de la Cultura, optativa del grado en Humanidades, y Subjetividad del Discurso Literario, del máster en Estudios Comparados de Literatura, Arte y Pensamiento

Horacio Saggion, profesor del Departamento de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones

Foto Horacio Saggion

Asignatura: Estructuras de Datos y Algoritmos II de los grados en Ingeniería en Informática, Ingeniería de Redes de Telecomunicación, Ingeniería de Sistemas Audiovisuales e Ingeniería Matemática en Ciencia de Datos

¿De presencial a no presencial?

Sobre todo, los temas de organización de un curso de primer año, con una cantidad importante de alumnos y docentes, es lol más complicado. Para hacer el curso más eficiente, los docentes de cada grupo ahora tienen más responsabilidad a la hora de organizar las sesiones en el Aula Global. En cuanto a la evaluación, no me preocupa tanto la evaluación continua, que puede hacerse de manera efectiva en línea en un curso de programación como el mío, sino más bien la evaluación final, sobre todo en un curso de primer año, que es numeroso.

¿Retos?

En mi caso, en particular en este curso, dependo bastante del trabajo en la pizarra que, a veces, no se puede simular de manera efectiva con los materiales que tengo en casa, sobre todo a la hora de escribir ecuaciones o hacer alguna demostración matemática en vivo. El hecho de no ver los estudiantes también representa una dificultad añadida en clases de teoría numerosas, ya que nunca puedes estar seguro del seguimiento del grupo.

¿Uso de recursos UPF?

He participado en las sesiones de formación en línea que se han ofrecido desde la UPF (La Factoría y las USQUID), en concreto sobre herramientas disponibles de aprendizaje electrónico (e-learning), como el Collaborate, y sobre los mecanismos existentes para facilitar la evaluación no presencial de los estudiantes. Las sesiones han sido muy útiles, no sólo para aprender las herramientas en sí mismas, sino también por la experiencia que los demás participantes aportan.

¿Posibles limitaciones?

Existen, sin duda, muchos desafíos, ya que hay cursos que requieren equipos especiales para desarrollar las prácticas y que, difícilmente, pueden suplirse con experiencias en línea. En mi caso, sin embargo, como se trata de una asignatura de programación, el curso se adapta bastante bien a una modalidad a distancia.

¿Recepción por parte de los estudiantes?

Es muy difícil saberlo en este momento. Creo que tendremos que esperar todavía unas semanas para comprender cómo esta movida afectará el aprendizaje. Más aún con tantos factores en juego, será también difícil de evaluar los efectos de esta modalidad no presencial. En nuestro curso lo que ha cambiado, fundamentalmente, es la forma en que se transmite el mensaje.

¿Aspectos positivos?

Algo positivo tendremos que sacar de toda esta tragedia. Creo que la capacidad de adaptarse a situaciones complejas como ésta nos hará salir reforzados. Sería muy positivo que se invirtiera en la preparación de material propio en línea (videolecturas, tutoriales...) que permitan su reutilización en el futuro. Esto no sólo sería positivo para nuestra universidad, sino también para el conjunto de la sociedad.

Gabriela Pedranti, profesora del Departamento de Comunicación

Asignatura: Análisis de Mensajes Publicitarios del grado en Publicidad y Relaciones Públicas

Mar Carrió, profesora del Departamento de Ciencias Experimentales y de la Salud

Foto Mar Carrió

Asignaturas: Biomedicina Integrada III en los grados de Biología Humana y Medicina, y Diseño de Entornos Innovadores de Aprendizaje en el Máster en Formación de Profesorado de Secundaria

¿De presencial a no presencial?

En primer lugar, he tenido que repensar muchas de las actividades docentes que tenía programadas, ya que no se podía hacer exactamente lo mismo que tenía diseñado para el formato presencial. También he dedicado mucho tiempo explorando todas las herramientas que tenemos disponibles y, sobre todo, elaborando nuevos materiales docentes. Me está llevando mucho trabajo, pero he conocido nuevas herramientas que encuentro muy interesantes para la docencia.

¿Retos?

En el caso del máster en Formación de Profesorado de Secundaria, los estudiantes estaban en medio de su prácticum cuando comenzó el confinamiento; así que lo tuvieron que parar. Al tratarse de un máster profesionalizador, para nosotros el prácticum es clave, es donde más aprenden y donde podemos acreditar si han alcanzado o no las competencias para ser buenos profesores. Por eso ha sido y sigue siendo el mayor reto. En algunos casos, los alumnos han podido continuarlo ofreciendo docencia en línea en los institutos de secundaria; pero, en muchos otros, no. Esto implica que tenemos casos muy diversos y estamos buscando alternativas para poder evaluar las competencias docentes. De todos modos, como el Departamento de Educación ha decidido que después de Semana Santa los centros ofrecerán docencia en línea, estamos poniendo muchos esfuerzos para que puedan terminar su prácticum en la modalidad no presencial. También hemos intentado acompañar tanto como hemos podido a los alumnos en el proceso de adaptación de su docencia en el formato no presencial, y eso también nos ha llevado bastante trabajo.

¿Uso de recursos UPF?

Sí, el tercer trimestre coordino una asignatura de los grados en Biología Humana y Medicina que se hace con la metodología de aprendizaje basado en proyectos, en la que los alumnos trabajan en grupos de ocho estudiantes con un tutor que los guía en el desarrollo del proyecto. La estamos haciendo con el Collaborate, y la valoración es muy positiva. Los alumnos tienen una sesión de tutoría semanal y dejamos las salas de Collaborate abiertas para que puedan trabajar en grupo cuando les vaya bien. De momento, la experiencia es buena.

También he intentado hacer un vídeo con el Kaltura y me ha parecido muy sencillo. También hemos diseñado una actividad en la que los alumnos deberán colgar un vídeo presentando una tarea; el resto de los alumnos deberán verlo y después haremos una sesión sincrónica con el Collaborate para discutir los vídeos que han elaborado.

¿Posibles limitaciones?

Las prácticas de laboratorio son muy difíciles de sustituir. Hay laboratorios virtuales, con los que se puede aprender muy bien cómo funcionan algunas técnicas de laboratorio; pero no se pueden adquirir las habilidades manipulativas correspondientes. Del mismo modo, es muy difícil hacer en modalidad no presencial las prácticas clínicas y las actividades de simulaciones clínicas, donde se ponen en práctica las competencias profesionales de manera integrada.

¿Recepción por parte de los estudiantes?

De momento, la acogida por parte de los estudiantes ha sido muy buena. La impresión es que les gusta poder tener alguna actividad sincrónica en la que puedan interaccionar con los compañeros y los profesores y debatir sobre la asignatura. De todos modos, me preocupa que no todo el mundo tenga las condiciones apropiadas para hacerlo, ya sea por la falta de recursos tecnológicos o de espacio. Creo que tenemos que ser conscientes de que tanto una cosa como la otra puede suponer una barrera para su participación en clase.

¿Aspectos positivos?

Sí. Hacía tiempo que hablábamos de reducir la presencialidad y buscar modelos de aprendizaje más flexibles; así que pienso que esta experiencia nos servirá mucho para ver qué actividades se deben mantener en el formato presencial y cuáles se pueden transformar. También seremos capaces de identificar y valorar mucho mejor cuáles son las limitaciones que tenemos que tener en cuenta en un futuro para implementar estas modalidades docentes.

Josep Capdeferro, profesor del Departamento de Derecho

Asignatura: Introduction to Common Law del grado en Derecho y del doble grado en Derecho + Economía/Administración y Dirección de Empresas

Marta Marfany, profesora del Departamento de Traducción y Ciencias del Lenguaje

Foto Marta Marfany

Asignaturas: Traducción entre las Lenguas Catalana y Española del grado en Traducción e Interpretación y Literatura del Idioma (literatura francesa), optativa del mismo grado

¿De presencial a no presencial? 

Al principio, un trasiego: nervios y mucho trabajo; pero después de la primera semana de clase lo vi más claro y pensé que podría funcionar bien. Como todo el mundo, he tenido que adaptar la asignatura entera, todos los materiales y las actividades que ya tenía preparados. No es hacer una asignatura nueva, ni convertirla en virtual; es algo diferente, como un intermedio: reinventarla para que sea para los estudiantes tal como habías pensado (mismos contenidos, objetivos, competencias, etc.) y también para que como profesor te sientas cómodo.

¿Retos?

En general, todo ha sido un reto, sobre todo familiarizarme con recursos que no había usado nunca o casi nunca, y tener que decidir cuál de estos recursos podía ser más útil para una actividad en concreto. El reto durará todo el trimestre. Creo que ninguno de nosotros tiene experiencia en este tipo de docencia que no es ni carne ni pescado, y por lo tanto tendremos que ir probando cosas y seguramente descartar otras que no saldrán bien. Yo ahora no puedo saber con certeza qué funcionará y qué no; por eso digo que estamos un poco en pruebas, como un prototipo. Por otra parte, también ha sido un reto tener que acostumbrarme de nuevo a situaciones extrañas e incómodas, como, en el caso de Collaborate, tener que dar clase desde casa y dejar entrar los estudiantes... Es como una invasión de tu mundo y, al mismo tiempo, una pérdida de la intimidad que tenías en el aula. El aula es el espacio privado del profesor y de los alumnos. El Aula Global y los recursos como Collaborate pueden suplir algunos aspectos; pero lo que llamamos el "grupo clase" sólo existe en el aula física. Esto se echa de menos y creo que es insustituible: con Collaborate y otros recursos tienes delante individuos, no un grupo clase.

¿Uso de recursos UPF?

He usado y continuaré utilizando Collaborate y otras herramientas que tenemos en el Aula Global como el chat y el foro. Y probaré otros. Valoro muy positivamente el apoyo que hemos tenido desde la UPF, tanto desde el CLIK como desde los servicios de Informática y de Biblioteca. He asistido a algunos webinars organizados por La Factoría-CLIK. Algunos me han sido útiles y otras no tanto; pero, en general, siempre me han servido para aprender algo que no sabía. Las consultas que he hecho en Informática me las han contestado al momento y siempre me han solucionado el problema. Agradezco mucho haber tenido todo este apoyo en un periodo muy estresante.

¿Posibles limitaciones?

Depende de la asignatura y del número de alumnos que tenga. Yo, este trimestre, hago una de traducción obligatoria y una de literatura optativa. Pienso que en ambas podremos alcanzar resultados similares a los de la docencia presencial; pero implicará sin lugar a dudas más trabajo. Por ejemplo, si en clase comentas una traducción que los estudiantes deben haber hecho en casa, tú llevas preparada la traducción con todas las posibles soluciones igualmente válidas y con la previsión de las posibles dificultades o errores de los estudiantes; en una clase presencial, vas preguntando a los estudiantes cómo han traducido esa frase, qué criterio han seguido para traducir determinada terminología, etc.; y, según las respuestas y las intervenciones de los estudiantes, se va construyendo la clase. En cambio, en la versión no presencial, esto es más difícil: los estudiantes no intervienen con tanta facilidad, y para que se alcancen los mismos objetivos una solución es pedir que te entregan antes la traducción, mirarte todas y, a partir de ahí, preparar la clase. En cuanto a la asignatura que hago de literatura francesa, en las clases presenciales deberíamos leer Baudelaire, lo que significa justamente eso: leer, coger un poema y leerlo entre todos, ir desovillando el sentido, las interpretaciones posibles... Ahora, todo esto hay que hacerlo de otro modo; los estudiantes no participarán tanto, o, en todo caso, será otro tipo de participación.

¿Recepción por parte de los estudiantes?

Los estudiantes han acogido bien el nuevo formato. En general, todo el mundo es muy consciente de que esto es una situación excepcional y, tanto profesores como estudiantes, hacemos lo que podemos para adaptarnos a ella. Yo veo buena voluntad por parte de todos, y eso es positivo. En cuanto a los cambios en la manera de impartir la asignatura, el principal es que no hago la clase entera hablando, es decir, uso Collaborate pero no todo el tiempo. Lo combino con otras actividades (ejercicios, vídeo, cuestionario, chat ...), porque me parece que una hora y media de Collaborate en las sesiones de grupo grande puede hacerse pesado. En las sesiones de una hora, las de seminario, que aún no hemos empezado, veo más factible utilizar Collaborate todo el rato. Por otra parte, algo que añoro es la pizarra, que normalmente uso mucho (la de Collaborate no es lo mismo...).

¿Aspectos positivos?

Sinceramente, sí. Hay herramientas y recursos que no había usado nunca porque no tenía tiempo para dedicarme y además me daba un poco de pereza. Ahora, los he tenido que conocer y utilizar a la fuerza, y alguno lo aprovecharé para complementar las clases presenciales de siempre. 

Ricard Zapata, catedrático del Departamento de Ciencias Políticas y Sociales

Asignatura: Ciudadanía, Inmigración y Diversidad, optativa del grado en Ciencias Políticas y de la Administración

 

¿Un revulsivo para EDvolució, el nuevo modelo educativo de la UPF?

El Plan Estratégico 2016-2025 de la UPF concreta como una estrategia del ámbito de la docencia la redefinición de la presencialidad en el proceso de aprendizaje:

"De manera que se incorporen todas las posibilidades que ofrece la tecnología actual para separar los procesos de interacción y educación personal de los procesos de descubrimiento y conocimiento y que se establezcan nuevos espacios de docencia. Hay que aprovechar todas las posibilidades tanto de la docencia presencial y de la docencia virtual como las metodologías híbridas o los nuevos modelos que apuestan por un intercambio de roles del profesor y el estudiante".

Y una de las concreciones más fehacientes de esta estrategia es EDvolució, el nuevo modelo educativo que la UPF trabaja desde el curso 2017-2018 y que concreta, entre otras, la necesidad de reorganizarse para adaptar la Universidad a los nativos digitales: eliminar entornos fijos de trabajo y sustituirlos por espacios líquidos y flexibles que permitan movilidad y conexión totales con un papel clave del uso de entornos y aplicaciones digitales.

Según Manel Jiménez, comisionado para proyectos de educación y comunicación de la UPF y uno de los responsables del proyecto, "la virtualidad forzada en la que desgraciadamente nos encontramos nos ha interrogado, con muchas dosis de realidad y exhibiendo sus actuales imperfecciones, sobre la robustez de la educación a distancia"; pero añade que "también nos ha convocado al reto y en la exigencia de ir superando progresivamente las dificultades que emanan. Y debería dejar ver, con la debida perspectiva, las lecciones que hemos aprendido".

"La virtualidad forzada en la que desgraciadamente nos encontramos nos ha interrogado, con muchas dosis de realidad y exhibiendo sus actuales imperfecciones, sobre la robustez de la educación a distancia"

"EDvolució y la UPF ya piensan desde hace tiempo en una universidad versátil, experiencial, transdisciplinaria, diversa, singular y singularizante para las personas. Lo hizo antes de esta crisis", afirma Jiménez, y la Universidad" ha demostrado su capacidad para asumirlo también a través de la expresión máxima de su política de e-learning, acuciada por las circunstancias y aún con grandes desafíos por resolver, no nos engañemos, pero lejos de una dinámica de Emergency Remote Teaching", añade.

A menudo, las crisis, como la que nos toca vivir actualmente, hacen aflorar oportunidades que no imaginábamos. En este caso, por ejemplo, alinear de golpe a toda la comunidad de la Universidad en torno a la necesidad de explorar y de explotar con más eficiencia y eficacia el aprendizaje en línea. "A pesar de que la UPF tiene una trayectoria dilatada en cuanto a su política de e-learning -virtualización de recursos, formación ad hoc del profesorado o producción de formatos de aprendizaje no presenciales, por ejemplo-, en medio de la actividad cotidiana esta transformación puede haber resultado relativamente desapercibida", recalca el comisionado. "Pero es este cambio gradual -que permite hablar ahora con firmeza de algunos principios de EDvolució- lo que posibilita plantear hoy la viabilidad de cuestiones como la personalización del aprendizaje de acuerdo con las necesidades individuales del estudiante; la flexibilización de los modelos, espacios y tiempos de enseñanza; la hibridación presencialidad-virtualidad en pro de la optimización de las horas en el aula, o la integración de experiencias no estrictamente académicas al currículo del alumnado", asegura.

A pesar de las dificultades y los aspectos aún por perfeccionar, Manel Jiménez remarca que "los esfuerzos y la colaboración paciente de toda la comunidad UPF demuestran que el examen se está superando con creces y nuestra institución continuará EDvolucionando adecuadamente".

Foto aula