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resumen hasta 1975 en la prisión desde 1976

Hasta 1975: los comienzos

En 1963, mientras estudiaba Periodismo, Josep Maria Huertas empezó a colaborar en Signo, revista católica creada durante la posguerra. También entró a trabajar en El Correo Catalán, de la mano del periodista Manuel Ibàñez Escofet. En esta publicación, llegó a ser redactor jefe a finales de los años 60, y comenzó a desarrollar el estilo periodístico que más tarde le caracterizó: la crónica de barrio. En 1970, durante los últimos años de la Dictadura, el compromiso social de Huertas no encajaba con algunos miembros de El Correo, por lo que puso fin a su relación con el medio.

Mientras trabajaba en el diario, Huertas comenzó a escribir en el semanario Destino, junto a José Martí Gómez y Jaume Fabre. Su relación con la revista terminó en 1972, después de haber sido despedido hasta en tres ocasiones por discrepancias con la dirección. En aquellos años, también trabajó para Oriflama, publicación que había nacido como anexo de la revista Casal de la Acció Catòlica de Vic. En 1968, fue nombrado su director hasta que, tres años más tarde, se enfrentó a su propietario, Jordi Pujol, y fue relevado en el cargo. En 1974, lo despidieron.

En 1972, Huertas había comenzado a trabajar en el diario Tele/eXpres, de nuevo de la mano de Ibàñez Escofet. Llegó a ser redactor jefe de la sección local, con ocho redactores a su cargo: los «huertamaros». Su forma de trabajar, que sólo algunos compañeros de profesión compartían, se basaba en el periodismo de proximidad como servicio al ciudadano. Trataba de explicar la realidad y las transformaciones de los barrios de Barcelona, y sacar a la luz los conflictos de los más desfavorecidos.

En 1973, puso en marcha la segunda etapa de Quatre Cantons, que duró hasta 1978. Esta revista, hecha por la gente del barrio de Poblenou, en el que el periodista vivió durante 37 años, denunciaba las carencias y los problemas que sufrían los vecinos.