Autor: OJEA y PORRAS, Gumersindo
Título: Carta del Cónsul de España en Shanghai al Primer Secretario de Estado.
Fecha: Shanghai, 5 de abril de 1860
Localización: Archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores de España, Madrid
Serie: Correspondencia, Consulados, Shanghai
Signatura: H2063
Extensión del documento digitalizado: 1004
palabras / 5973 caracteres

Localización y transcripción: David Martínez Robles


CONSULADO DE ESPAÑA EN SHANG-HAY

Abril 5 de 1860.

Numero 16

Dirección de Política

Al Escmo Señor Primer Secretario de Estado y del Despacho

El Consul de S. M. Cª. participa los recientes movimientos del ejercito rebelde, el pánico que reina en los distritos inbadidos, y la angustiosa situacion en que se halla el Gabinete de Pekin, hecho favorable á un arreglo amistoso de la complicacion que sostiene con la Inglaterra y Francia.


Numero 16.

Direccion de Politica

Escmo. Señor.

Muy Sr. mio: Si los movimientos que en el mes de Marzo ultº, practicaron las facciones Rebeldes, no afectaron sino á la anarquica politica interior de este Imperio, quizas no ocupase por ahora la atencion de V. E. con los recientes hechos de armas de los celebres Teipines, reservando para época de menos agitacion y emociones asi en España como en China, informarle con la debida estension del estado de esta guerra civil, cuya durabilidad solo se esplica por el lema de su bandera "vivan los Ming, mueran los Tsing"; ó lo que es lo mismo, restablecimiento de la antigua Dinastia China, guerra á la intrusa de los Tártaros Manchues. Pero las incursiones de los insurgentes llevadas á cabo en estos dias en las provincias de Kian-su (Shang Hay) Kan-Hui y Shantung, es un hecho de tanta gravedad y trascendencia, tan vital para el Gobierno Chino, que no puede menos de absorver la atencion del Gabinete de Pekin, obligarle á descentralizar su ejercito de la region del Peihó, á entrar en energica lucha con sus implacables enemigos, y como consecuencia necesaria y aun simultanea, á resolber pacificamente la complicacion que sostiene con Inglaterra y Francia, accediendo por la fuerza de las circunstancias, á todas las demandas formuladas en el ultimatum Anglo-Frances con al clausula de sine qua non. Por acompañada de rudeza que aparezca en 1850 la cuna de los rebeldes, como sea una verdad que los libros cultivan si, pero no dan talentos, Hun-siu-tsuen, Gefe que dió el grito de independencia, supo bastante para unirse á los Miotsé, los cantabros de China, á quienes nunca los Tártaros consiguieron sojuzgar, y poner sus miras en la ocupacion de la linea del Yan-stze-quiang con lo cual fraccionaba el Imperio, dificultaba el Gobierno Manchú en las provincias del Sur, y dueño de Nang Kin, situada sobre el gran rio en el punto de interseccion del canal Imperial, bloqueaba por tierra, hasta al mismo Pekin. La suerte de las armas favorecio tan atrevida cuanto atinada empresa, y en menos de tres años dueño de las ciudades de Hang-yang, Hang-kow, Wuchang, sobre las riberas del Yang-tsze-quiang ó hijo del mar, centro el mas populoso Imperio, se mantuvo hasta el presente dominando con el centro de su ejercito las provincias de Nan-king, Honan y Hupé, con la derecha la de Kiang-si, al S. E. y con la izquierda, al de Kan-Hui al N. E., apoyada por último su retaguardia, en la de Ju-chuen, al O. colindando con el reino tributario de la China, denominado Koconor, que ocupa una situacion semejante á la de Portugal con respecto á España. Tales han sido los limites ordinarios del territorio ocupado por el partido rebelde desde 1854, con las oscilaciones inevitables en toda guerra civil que se propone atacar la ecsistencia de una Dinastia reinante para lo cual invocan las facciones, principios que no destruyen ni la metralla ni la muerte como el de Independencia. Sin embargo los Teipines aspiran á la dominacion de toda la China, y acaso en ellos exista el embrion de los regeneradores de este viejo Imperio; asi es que al ver al Gobierno de Pekin, no solo preocupado, sino concentrando todas sus fuerzas en derredor de sí para aprestarse á resistir la invasion Anglo-Francesa, fácil es suponer que no dejarian de aprovechar tan bella ocasión para estenderse cuanto la ausencia de sus enemigos les permitiese. Asi fué que la izquierda de los rebeldes ha invadido la provincia Shan-tung, contigua á los de Chilí ó Pekin, cuyas comunicaciones han interceptado, y el centro de la de Kian-sú, en la que se halla Shang-Hay, apoderandose en ambas de plazas importantes, cuyas perdidas pusieron en angustiosa situacion al Gobierno Imperial. El pánico se apodero tambien de los habitantes de la Ciudad China de Shang Hay, y en los ultos dias de Marzo, se declararon en quiebra algunos bancos de la misma, publicaron los Europeos la no admision de sus billetes, el comercio se paralizo por completo, y era de ver como millares de familias chinas huian unas hácia los campos, y obstruian otras las calles del establecimiento Ingles, con el utensilio de sus cosas y sus tesoros para ponerlos al abrigo de la provable aprocsimacion de los rebeldes. Mucho costo á las Autoridades locales conservar el órden público, en medio de tal confusion, ni aun con el refuerzo de dos mil hombres de tropas que envió el Gobernador general virrey de estas provincias, viendose por fin obligadas á impartir el ausilio que les fué prometido por que á la vez lo reclamaba tambien la proteccion de los intereses estrangeros. Hoy 5 de Abril, la confianza no se ha restablecido todavia, aunque la escitacion ha remitido mucho. Los rebeldes no se han presentado; pero sus movimientos y progresos, decidieron al Gabinete de Pekin, á intentar un arreglo amistoso de la cuestion Anglo Francesa, que presenta hoy muchas probabilidades de ser llevada á buen término por la via pacifica, como por este mismo correo tengo la honra de informar á V. E.

Dios gue. á V. E. m. a.
Shang Hay Abril 5 de 1860
Escmo. Señor. B. L. M. de V. E.
su muy atento y sego servr.
Gumersindo Ogea y Porras

Esmo. Sr. Primer Secretario de Estado y del Despacho.