Autor: Salazar, Fr. Domingo de
Título: Informe del Obispo de Filipinas, Fr. Domingo de Salazar, OP., sobre el censo de las Islas Filipinas en los años 1587-1588
Lugar y fecha:
Manila, 25 de junio de 1588
Localización:AGI, Aud. de Filipinas; 74.
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Localización y transcripción: Dolors Folch Fornesa / Carles Brasó Broggi

 

 

Manila, 25 de junio de 1588

Informe del Obispo de Filipinas, Fr. Domingo de Salazar, OP., sobre el censo de las Islas Filipinas en los años 1587-1588


El Obispo de las Philipinas digo: que, como consta de una Relación, que a V. M. embiava el año pasado el cabildo desta ciudad de manila, y a pedimiento mío, por mandado de Vuestra Real Audiencia destas yslas se sacó un treslado de los libros de cavildo, de que hago presentación, ay grande necesidad de ministros que atraygan al conocimiento de Dios nuestro señor y a que reçivan su santa fee los naturales dellas, que hastaora no la an recivido, y sustenten en cristiandad los que están convertidos, y yo, como perlado y pastor destas ovejas, a cuyo cargo está procurarles el remedio, afirmo y certifico que la dicha Relación va çierta y verdadera, y que en algunas partes, que en ella se señalan, ay necesidad de más ministros de los que allí ponen, por aver muerto después que la dicha Relación se hizo cantidad de Religiosos de las órdenes de San Francisco y San Agustín, y después acá no aver venido ninguno de los de las dichas órdenes, y por esta causa aver desamparado algunas que tenían pobladas como son la provincia de galván, que estava a cargo de los franciscos, y las yslas de los pintados, que estaban a cargo de los agustinos, a donde ay de presente al pie de treynta mill ánimas baptizadas, que están sin remedio, ni yo tengo ministros para podérselos dar, y es cosa notoria que estando sin ministros se buelven luego a sus ydolatrías y ritos antiguos, por ser nuevos en la fee y no estar bien fundados en ella, y, pues, todos, así ynfieles como fieles, pagan a V. M. tributo para efecto de ser enseñados en nuestra santa fee:

A Vuestra Magestad suplico sea servido mandar que de esas tierras vengan a esta los ministros en la dicha Relación se piden y señalan, para que se descargue vuestra Real conçiençia y la mía y la de los encomenderos que llevan los tributos, y los naturales consigan el fin para que los dan, y con esto me parece aver cumplido con lo que devo a Dios y a V. Magestad y con la obligación que tengo a estas ovejas que a mi cargo están, pues yo no no les puedo poner otro remedio.- El Obispo de las Philipinas (rúbrica).

Muy poderoso señor. El Obispo de las Filipinas digo: que a vuestra alteza consta y notorio que la mayor parte de los naturales destas yslas están por conbertir, y muchos de los conbertidos están sin doctrina por no aver quién se la dé, y en las partes donde ay ministros, por ser pocos e los naturales muchos, no les dan bastante doctrina, y á benido a mi noticia que en una carta, que el cabildo escrivió de esta ciudad de manila el año pasado a vuestra alteza, avía una cláusula en que dava noticia a vuestra alteza de las partes y lugares que en estas yslas ay doctrina y en las que no las ay, y qué tantos ministros serán menester para que la puedan dar a los naturales dellas, y esta carta se perdió con las demás que el dicho año yban en el navío Santa ana, y al descargo de vuestra Real conciencia y de la mía y al bien de los dichos naturales conviene que se dé orden cómo, los que se an convertido tengan ministros, que los enseñen y sustenten en la cristiandad, pues es cosa notoria que luego que les faltan ministros se vuelven a sus ritos e ydolatrías, y en algunas partes ha muchos años que les faltan ministros y en otros de poco acá, por avellos dexado los religiosos que los tenían a cargo, como a vuestra alteza consta por la noticia que muchas veces en esta audiencia a vuestra alteza he dado e me ofresco a dar dello bastante información, si vuestra alteza fuese servido, y también es necesario que a los naturales que están por convertir se les den ministros que los enseñen e traten de su conversión, pues están ya todos debaxo del dominio de vuestra alteza, e pagan tributo como si fueran cristianos e tubieran doctrina, e si no bienen de españa ministros no es posible remediarse estos daños ni suplir la falta grande que ay de doctrina; e para que desto a vuestra alteza conste y sea servido mandarlo proveer todo e remediar, según la grande necesidad que en estas yslas ay de doctrina, lo pide, e para que con más certidumbre conste a vuestra alteza la dicha necesidad conviene que la cláusula de la dicha carga vaya a vuestras rreales manos.

A vuestra alteza pido y suplico mande al escrivano del cabildo de esta dicha ciudad saque del libro de el cabildo un testimonio, dos o más de la dicha cláusula, autoriçada en pública forma, para acudir con él a vuestra rreal persona para lo qual, etc. - El Obispo de las Filipinas.

En manila, en tres días del mes de junio de mill e quinientos y ochenta y ocho años, estando en audiencia pública los señores presydente y oydores de la audiencia rreal destas yslas Filipinas, se leyó esta petición, y por los dichos señores vista dixeron que se le dé como lo pide. Juan de la Paraya.

En cumplimiento de lo qual, yo simón lópez, escrivano del rey nuestro señor e del cabildo desta ynsigne e siempre leal ciudad de manila, de los libros y papeles del cabildo, que en mi poder están, hize sacar un traslado de la rrelación que en esta petición se haze mynsión, que es del tenor siguiente:

Relación de los naturales que al presente ay en estas yslas del poniente pacífficos e de quien se cobra tributo, así los que están en cabeça de su magestad como encomendados, y de los rreligiosos y doctrina que ay en ellos, de la cantidad de bezinos españoles, así en esta çibdad de manila como en las poblaçiones de fuera della, y de los ministros que son necesarios.

Manila
. - Esta ciudad de manila está fundada en la ysla de luçón, que es muy ffértil e poblada, e fuera del sitio della, cinco leguas alrededor ay poblados siete mil e quinientos yndios, los quatro mill de su magestad, e los tres mill y quinientos de encomiendas en quatro encomenderos; ay ocho frailes de san agustín en quatro casas, y dos de san francisco en otra casa, que el uno de ellos es lego, y todos los demás sacerdotes; son necesarios para que tengan la doctrina basta (nte?) en ellos otros cinco.

Tiene esta ciudad ochenta vecinos, y en ella está la catedral y casa del Obispo con los prebendados, que son deán, arcediano, maesescuela y dos canónigos e treze clérigos sacerdotes y algunos hordenandos.

El monesterio de San agustín, que de ordinario tiene siete o ocho religiosos, quatro sacerdotes y los tres hermanos y hordenantes El monesterio de San francisco, que de ordinario tiene quatro sacerdotes y otros onze o doze proffesos e novicios.

De la compañía de Jesús, el padre rretor y otros dos padres y otros dos hermanos.

Un ospital Real despañoles y otro de San francisco de los yndios.

Ay hordinariamente doscientos soldados en esta çiudad, acoxidos entre vezinos e por las casas de los yndios comarcanos a ellos, muy pobres, que se sustentan de limosnas, y lo mismo se sustentan los de los monesterios y hospitales, aunque se dan quatroçientos pesos de la caxa para el sustento de quatro rreligiosos del monesterio de san agustín cada año y doscientas hanegas de arroz, y el hospital Real tiene una encomienda que vale seyscientos o setecientos pesos.

Ay en la çiudad cincuenta españoles casados con españolas y algunos otros con yndias naturales, e quinze biudas españolas y ocho o diez donzellas y otras que son muy niñas.

El Presidente y tres oidores e un Fiscal, alguazil mayor, dos secretarios, uno de audiençia y otro de gobernaçión, y portero e rrepostero dos rrelatores, procuradores del fisco, quatro procuradores y otros tantos naguatatos, otros quatro rreçeptores, dos alguaziles de corte, alcayde de la cárcel, los officiales de la rreal hacienda y el executor procurador della y escribano.

El Regimiento de la çiudad con dos alcaldes hordinarios, alguacil mayor, dos rregidores, porteros, seys escribanos públicos, dos procuradores, depositario general, chanciller e rregistro obrero mayor de las obras de su magestad, dos alguaciles de la çiudad y otro de bagabundos.

Ay treynta capitanes e solos quatro tienen compañía en esta çiudad.

Todo lo dicho se ençierra en los dichos ochenta vezinos desta çiudad, fuera de las yglesias, ospitales o monesterios; dentro desta çiudad está el alcayzería de los mercaderes sangleyes con çiento e çinquenta tiendas, en que puede aver seyscientos sangleyes hordinariamente, sin otros ciento que están poblados de la otra banda del rrío desta çiudad, cassados e muchos dellos cristianos, e sin los dichos más de otros trescientos, pescadores, ortelanos, cargadores texeros y ladrilleros, caleros, carpinteros y herreros, que estos biven fuera del alcaycería y de la çiudad por la rribera de la mar y del rrío della; y dentro de el alcaycería ay muchos sastres, çapateros, panaderos, carpinteros, pasteleros, boticarios, plateros y de otros ofiçios.

En la plaça de la ciudad ay mercado público cada día de cosas de comer, como son gallinas, puercos, patos, caça de benados, puercos de monte y búffanos, pescado, leña y otros bastimentos y hortaliça, y muchas mercaderías de China, y que se venden por las calles.

Vienen de China cada año hordinariamente de beinte navíos de mercaderías para arriba, que cada navío trae quando menos çien honbres, que tratan desde noviembre hasta mayo, que en estos siete meses bienen, están y se parten para su tierra; traen dozientos mill pesos de mercaderías para arriba, sin más de dies mill en bastimentos, en arina, açúcar, biscochos, manteca, naranjas, nuezes, castañas, piñones, higos, çirhuelas, granadas, peras y otras ffrutas, toçinos, xamones y esto en tanta abundançia, que todo el año ay sustento dello para la çiudad y para fuera, de que se probeen las armadas y fflotas, e traen muchos cavallos y vacas, de que se ba basteçiendo la tierra. De dos años a esta parte vienen navíos de particulares del Xapón, macán y cián y otras partes, con mercaderías a tratar a esta çiudad, de que los unos y los otros se ban affiçionando a nuestra amistad e trato, y se ban convirtiendo muchos de las dichas naçiones.

Y desta tierra llevan para la suya rreales, oro, çera, algodón y palo para tintas, e caracoles menudos, que es como moneda en su tierra y de mucho probecho para otras cosas, y los estiman en mucho, y lo que ellos traen es seda en seda labrada e rrasos, damascos negros e de colores, brocateles y otras telas, de que ya es muy común la notiçia, e mucha rropa de algodón blanca e negra, e los dichos bastimentos.

Fuera desta çiudad, en las poblaçones que se á dicho de las çinco leguas al rrededor, ay en esta misma ysla de luçón siete provinçias de mucha poblaçón, que son la panpanga, pangasinán, ylocos, cagayán, cammarines, la laguna, bonbón e balayán, en las quales ay tres poblaçones de españoles, que son camarines, ylocos, cagayán, y tienen los tribuatarios y encomiendas siguientes.

La provincia de Panpanga.-La probinçia de panpanga tiene veinte y dos mill tributarios, los siete mill tiene su magestad e quinze mill están rrepartidos en onze encomiendas; ay ocho casas de rreligiosos de san augustín y una de san ffrancisco en que ay diez y seis sacerdotes agustinos y un francisco, y en otra casa un dominico, conpañero del obispo que por todos son dies y ocho saçerdotes, y es nesçesario, para que aya la doctrina bastante esta probinçia, otros veinte y seis sacerdotes, porque quando menos mill tributarios tienen quatro mill pesonas, e son neçesarios para ellos dos rreligiosos, y a este rrespeto en todas las yslas, en lo qual se cree habrá mucho aumento de gente y doctrina; ay un alcalde mayor en esta probinçia, y son menester otros dos correxidores.

Está esta provincia en quinze leguas de contorno, y otras tantas desta çiudad lo más lexos.

Y entre esta provinçia dicha y la de pangasinán, que se sigue, ay tres mill yndios, que están en dos encomiendas, que son caníbales, muchos dellos pacíficos, y de la misma generaçión ay más de otros tres mill serranos brabos y por paçifficar, y an de estar a veinte y cinco e treinta leguas desta çiudad; no ay caudal para enbiar beynte soldados a los paçifficar; está toda esta poblaçón sin doctrina; serán nescesarios seys ministros.

La provinçia de Pangassinán.- La provinçia de pangassinán tiene çinco mill tributarios paçífficos y sin doctrinar; está quarenta leguas desta çiudad por mar e por tierra; tiene su magestad mill e quinientos tributarios en ella, e lo demás tienen çinco encomenderos; ay un alcalde mayor; son neçesarios diez rreligiosos.

La provincia de Ylocos.- Çinco leguas adelante de pangassinán, por tierra o por mar, comiença la provinçia de ylocos, questá poblada dentro de quarenta leguas; tiene veynte y siete mill tributarios; tiene el rrey los seis mill e los veynte e un mill en catorze encomiendas, e tres rreligiosos de san augustín en dos casas o partidos, y dos clérigos en otras dos; son menester otros çinquenta, y ay mucha gente serrana que no rreconosce amo; ay un alcalde mayor e vecindad de villa.

La provinçia de Cagayán.- En la provincia de Cagayán ay muchos rríos y esteros, y en el rrío principal, que se llama tajo, está fundada la ciudad de la nueva segovia, dos leguas la tierra adentro, e tiene esta çiudad quarenta vezinos encomenderos, y ay un monesterio de san augustín con dos saçerdotes, un alcalde mayor, dos alcaldes hordinarios, un alguazil mayor, rregidores seys, que es el cabildo, un espital del Rey, e tiene de renta trezientos pesos, de los que allí cobra su magestad; ay un ffuerte con siete pieças gruesas y otras tantas pequeñas, como bersos e falcones y algunos mosquetes y arcabuzes y picas y cotas, que son las harmas que se husan en esta tierra; tiene este fuerte para sus rreparos los tributos de un pueblo que valdrán çien pesos; tiene su alcayde; estos quarenta vezinos sustentan otros quarenta soldados, los quales les acuden a paçifficar e conquistar e cobrar las encomiendas; los dies destos vezinos son casados, los demás solteros, e los treinta e tres destos bezinos están encomendados en el rrío prinçipal de taxo y los demás comarcanos; veynte y seys mill yndios destos están paçífficos y se cobran siete mill honbres; tiene su magestad en este rrío y comarca mill y seteçientos tributarios, e dellos cobra paçífficos mill; este rrío de tajo es muy ancho y hondable, pueden entrar navíos gruesos hasta la çiudad; tiene muy buena baya; tiene su naçimiento çinquenta leguas la tierra adentro; por todo él está poblada jente, que está dicha; es de muy buena agua, e toda la tierra muy ffértil y sana y abundosa de arroz, puercos, gallinas, bino de palmas, mucha caza de búffanos e benados y puercos y aves; cóxesse en esta tierra mucha çera y algodón y oro, y en estos géneros pagan los tributos los naturales; dos leguas frontero desta barra del rrío de tajo están mucha gente poblada, los babuyanes; la una está encomendada en cabeza de su magestad, en que dizen ay mill hombres; no se á cobrado tributo, porque no está paçíffica; las otras ocho están encomendadas en los siete vezinos; habrá tres mill honbres, antes más que menos, y de todos ellos cobran sus dueños tresçientos tributos; están todas estas yslas a tres o quatro leguas una de otra; heran menester para la administraçión de estos treinta mill yndios sesenta saçerdotes, rrespecto a dos saçerdotes para cada mill honbres tributantes, y al presente para lo que está paçiffico, como avemos dicho, serán menester diez y seis saçerdotes, los quales son muy ynportantes para la paçifficaçión y asiento de los naturales, tanto como los soldados; está esta probinçia de cagayán setenta leguas de la tierra firme de china e de las çiudades marítimas dellas; son nesçesarios sesenta ministros que, con el ayuda y anparo de los soldados, ellos congregarán y paçifficarán a todos y descubrirán la demás gente, que se tiene notiçia de muchos hasta aquí.

La provinçia de la laguna.- La provinçia de la Laguna, que es el rrío arriba desta çiudad de manila, de donde naze el rrío della, y otros que están en el de la sierra de su comarca, comiença de la laguna seys leguas desta çiudad; tendrá de çircuyto veynte leguas, y en ellas poblados once mill yndios tributarios; ay doze casas de rreligiosos, los diez de Françiscos con quinze saçerdotes; nueve hermanos, y otra de agustinos con tres saçerdotes, y en otra casa un clérigo; tiene su magestad dos mill y seteçientos, y los dos mill e quatroçientos e ocho, encomenderos; esta provinçia es la que tiene en estas yslas más dotrina; son nesçesarios otros tres saçerdotes; tiene un alcalde mayor e puede tener otro corregidor. Çerca de la costa de la baya desta çiudad está la provinçia de bonbón y balayán.

La provinçia de Bonbón y Balayán.- Tiene la provinçia de bonbón los pueblos de la laguna, que son quatro mill honbres del mariscal, y ay la poblaçión de batangas, galbán, Dayúm, calilaya e los bajos de Balayán, que en toda ay nueve mill tributarios; tiene su magestad mill y dozientos, y los siete mill y ochoçientos cinco, encomenderos; ay quatro casas de rreligiosos, las dos de agustinos, en bonbón e bontugai, y otras dos de ffrançiscos, en balayán e bayún, con cuatro saçerdotes agustinos e tres ffrançiscos, y otros dos hermanos; son neçesarios otros diez ministros.

Provinçia de Camarines.- La provinçia de Camarines está cinquenta leguas desta çiudad, donde está asentada la çiudad de Cáçeres con treynta vezinos, y ay de hordinario otros treynta soldados, aloxados con ellos; ay beynte cassados e los seys dellos con naturales; ay en esta çiudad cabildo e rregimiento, y una yglesia con un bicario, y un monesterio de san ffrançisco con dos saçerdotes y otros dos hermanos, y un alcalde mayor; puede aver otros tres corregimientos. Ay en esta probinçia beynte mill tributantes, en que tiene su magestad dos mill e quinientos y los diez y siete mill e quinientos están rrepartidos en veynte encomiendas; ay en esta provinçia dies casas de san Françisco, fuera del convento de la çiudad, que ay en todas onze saçerdotes y ocho hermanos; ay otros dos clérigos en dos partidos, sin el cura de la çiudad, e son neçesarios otros beynte saçerdotes; en esta provinçia de camarines á entrado muy bien la fee donde resplandece mucho el negoçio de la predicaçión evangélica, particularmente rresçiben los naturales muy bien esto del sacramento de la penitençia, ques cossa para maravillar ver ocupadas continuo, particularmente las quaresmas, las yglesias con gente pidiendo conffisión. Es la gente de esta provinçia sinple y de buen natural, y el sitio de la tierra deleytoso, sano y muy aventajado; ay mucha caça de puercos, benados e búffanos y aves, como gallinas, patos de muchas maneras, pájaros y otras aves; ay un rrío donde se cójexe siempre mucho pescado, particularmente pez despada, e muchas almejas negras, y ay un rrío donde se cojen; tiene muy buenas vistas, muchas fuentes e rríos de agua fresca y clara, e por el tanto se bebe sienpre en esta provinçia de muy buena agua; tiene en los lados esta provinçia dos bolcanes de grandeza y hermosura estremada; el uno de fuego y el otro de agua; ay, según dizen los naturales que an subido allá al bolcán de agua, muchas águilas rreales, y ay mucha cantidad de miel blanca e çera e ffrutas de diversos géneros. En toda la poblacón desta provinçia, a dos y a tres leguas, una encomienda de otra, y otras a menos, e todas dentro de treynta leguas. Demás desta dicha ysla de luçón ay otras muchas yslas pobladas en la comarca della, dentro de çien leguas de contorno, y ay otras dos poblaçones de españoles, que la una es la çiudad de el nonbre de Jesús, en Çubú, e la otra la villa de arévalo, en otón.

De Zubú.- La ciudad de çubú con treynta veçinos y otros veynte soldados aloxados entre ellos; los vezinos son encomenderos todos, e casados con españolas e yndias; tienen sus encomiendas por las yslas circumbeçinas, en que ay diez y ocho mill tributarios, en treynta y dos encomiendas, donde tiene su magestad unos pobleçuelos de poco tributo, e los naturales de la çiudad, que por privilegio no le pagan, por aver allí a los prinçipios acoxido a los españoles amigablemente, e sustentado el canpo e mostrádose ffieles en muchas ocasiones; ay yglesia y un bicario y un monesterio de san augustín, en que ay tres o quatro rreligiosos, y en todas aquellas encomiendas no ay otra doctrina; son nesçesarios otros tre... saçerdotes. Ay en esta çiudad rregimiento y alcaldes y una ffortaleça, con tres o quatro pieças de artillería gruesa y alguna menuda de ffalcones e versos, e un alcayde; está en ffrontera de borney y los malucos e mindanao y otras yslas e rreynos de ynffieles, e tiene esta çiudad su alcalde mayor.

La villa de Arévalo.- La villa de arévalo está asentada en la ysla de otón con beynte bezinos encomenderos y otros treynta soldados, aloxados con ellos, con rregimiento y alcaldes hordinarios y un alcalde mayor. Ay en las yslas comarcanas a esta poblaçón veinte y dos mill tributarios, de los quales tiene su magestad tres mill e los dies y nueve mill en dies y ocho, encomenderos; ay yglesia e vicario, y un monesterio con dos agustinos y otras quatro casas de la mesma horden fuera de la villa; en algunas encomiendas, que en todas cinco, ay diez saçerdotes; son nesçesarios otros tres o quatro; e todas estas yslas e las de la poblaçón de Zubú son muy ffértiles de carnes de montes y aves, y ay en todas las dichas poblaçones mucha cría de gallinas e puercos; pagan tributo en oro, mantas, çera e ylo de algodón, arros y gallinas, a rraçón de a pesos de tipusque. Demás de las dichas yslas y poblaçones ay otras yslas, que son marinduque, lubán mindoro, helín, calamianes en que ay dos mill y quinientos tributarios, e mucha más gente que no está paçíffica; no ay doctrina en todas ellas, salvo esn mindoro, donde tiene su magestad dozientos yndios, que ay un clérigo; en las de calamianes se cobra tributo por su magestad de otros dozientos; ay notiçia de mucha más jente que no está paçíffica; lo demás son dos encomiendas; son nesçesarios seys clérigos.

Sumario de la sobredicha Relaçión. - Por manera que según lo que se á declarado por la Relaçión, paresçe que ay çiento e quarenta e seys e seteçientos tributarios paçífficos en esta ysla de luçón e las demás desta gobernaçión, en los quales tiene su magestad veinte y ocho mill e seteçientos, e los rreligiosos que ay son çinquenta e quatro saçerdotes de san augustín e treynta y ocho frayles descalços de San Françisco; estos para esta çiudad e doctrina de los naturales, con más dies clérigos, que están fuera desta çiudad en curatos e vicarías, que van declarados, siendo como son nesçesarios otros çiento e nobenta saçerdotes para la doctrina de los dichos naturales, con lo qual tendrían suffiçiente doctrina, contando para cada mill tributarios dos rreligiosos saçerdotes, frayles o clérigos, que mill tributarios, poco menos, tienen quatro mill personas; e se tiene por cosa çierta que, abiendo doctrina tan bastante como se á dicho, se paçifficaría mucha gente que no lo está, e llegaría a número de dozientos mill tributarios en las probinçias declaradas, porque en la de cagayán se tiene notiçia de mucha más jente, aún de la que está rrepartida, y en las yslas de calamianes e mindoro e lubán y elín lo mismo, y en otras muchas de la poblaçón de otón e zubú, en que se estendería la doctrina e conbersión por los términos e provinçias çircunbeçinas a éstas, e darían la obidençia a su magestad sin fuerça de armas y guerra, de que Dios nuestro señor sería muy servido y estos rreynos hirían en mucho aumento. Los padres de la conpañía, como no son más de tres saçerdotes y dos hermanos, se están en esta çiudad, donde con su doctrina hazen grandísimo fruto, y ban estudiando y aprendiendo la lengua de los naturales y de los chinos para hazer entre ellos lo mismo, quando tengan más conpañía, ques muy nesçesario que su magestad ansy lo provea.

Esta rrelaçión así en suma se á fecho por el cabildo desta çiudad para enbiar al padre alonso sánchez, procurador general desta çiudad e yslas, en corte de su magestad. Fecha a fin de Diciembre de mil y quinientos y ochenta y seis años.

Fecho y sacado, corregido y conçertado fue este traslado de otro que está en mi poder en los papeles del cabildo. En manila a veynte y un días de mes de Junio de mill y quinientos y ochenta y ochos años, siendo testigos Francisco de çárate y alonso maldonado; e, por ende, en fe de lo qual yo, el dicho Simón López, escrivano del Rey nuestro señor y del cabildo desta insigne y sienpre leal çiudad de manila, fiçe mi signo ques a tal [hay un signo en testimonio de verdad] - Simón López, escrivano del cavildo [rúbrica].

Allende de los pueblos que en esta Relaçión van nombrados, me paraçió dar aviso a vuestra magestad de algunas yslas, que aquí se nombran en común, sin hazer particular mençión dellas, y de otras que no se nombran, que son muy prinçipales y de mucha gente.

La villa de arévalo, de que ariba se haze mençión, está fundada en la ysla de panay, que es una de las mejores deste arçipiélago; tiene çien leguas de contorno y bien poblada; teníanla a cargo Frayles agustinos quando la Relaçión se hizo, y avrá seys meses que la desampararon por no tener frailes que poner en las casas. Junto a esta ysla, una legua de travesía, está la ysla de ymarás, que es de encomienda; terná veynte leguas de contorno y tiene seysçientos tributantes; á estado siempre sin doctrina, aunque algunas vezes la visitavan frayles agustinos.

Junto a esta ysla de ymarás, tres leguas de travesía, hazia la parte del sur, está la ysla que llaman de negros; es ysla mucho mayor que panay, pero no tan poblada; ubo en ella dos monasterios de agustinos, y á más de çinco años que los desanpararon, y dexaron los cristianos que avían baptizado sin doctrina, y está agora sin ella (los cristianos que bautizaron se an buelto a su ydolatría).

La ysla de bantayán es ysla pequeña y muy poblada; ay en ella más de ochoçientos tributantes, todos los más cristianos y, también los an desanparado los agustinos que los tenían a cargo, y están hagora sin doctrina está esta ysla beynte leguas de çubú.

La ysla de leyte está treynta leguas de çubú, a la parte del sur; es una de las buenas yslas deste obispado, y muy abundante de comida ay en ella diez y seys o diez y ocho encomenderos; tiene quince o diez y seys mill tributantes; nunca á avido en ella doctrina ni la ay.

La ysla de bohol, comarcana a çubú, es pequeña y poblada; terná seysçientos tributantes.

La ysla de mindanao es mayor que la de luzón, aunque se cree que no es tan bien poblada; está mucha parte encomendada en españoles, y algunos pagan tributo de tres años a esta parte; an entrado en ella los predicadores de mahoma, que an venido de burney y terrenate, y tenemos notiçia que algunos moros de meca están entre ellos; predícasse en el propio río de mindanao públicamente la ley de mahoma, y están hechas y se ban haziendo mezquitas.

Y con tener aquel oprobrio de la cristiandad allí, no se haze casso de yr a hecharlo de allí, siendo vasallos de vuestra magestad, y que á mucho tiempo que an dado a vuestra magestad la obediençia; reconoçen esta ysla y probehen de agua y bastimentos los galeones que vienen de la yndia al maluco.

A çinquenta leguas desta ysla de mindanao está la de joló, encomendada muchos años a esa ysla, donde ay muchas perlas y críanse en ella elefantes; tienen Rey por sí, y es pariente del de terrenate; en ésta ni en la de mindanao no á avido doctrina ni la podrá aver sino se paçifica.

La ysla de ybabao, questá entre esta ysla de Luzón y la de Çubú, es muy grande y no bien poblada; ay en ella algunos encomendaros y no está de todo paçífica; abrá en ella como tres mill tributantes; nunca an tenido ni tienen doctrina.

La isla de catanduanes es muy buena ysla y muy bien poblada; etá junto a camarines; ay en ella cuatro encomenderos; abrá en ella como tres mill tributantes; nunca an tenido ni tienen doctrina.

La ysla de marinduque que está como tres leguas de la costa desta ysla, es de encomienda; terná como ochoçientos tributantes; nunca á tenido doctrina. Desde esta ysla hasta el desembocadero, que dicen de spíritu santo, ay muchas yslas pequeñas, como masbate, capul, burias, bantón, romblón, simara, sibuyán, ysla de tablas y otras muchas, y por ser pequeñas y mal pobladas, no se haze minçión dellas, aunque todas están encomendadas y cobran cada año dellas tributo sin que aya doctrina ni esperança de averlas.

A la parte del Poniente de la ysla de Panay, diez y ocho o veynte leguas, está una muy buena ysla y muy bien poblada, que se llama cuyo; es ysla baxa y pequeña, y tiene mill duçientos tributantes, con siete yslas pequeñas que están junto a ella; esta gente es rica, y los prinçipales della bien tratados y de muy buena disposición; contratan los de burney en aquella ysla, y aunque no tan público como en mindanao, pero tenemos reçelos que les predican la ley de mahoma; críanse en esta ysla muchas cabras y faisanes y gallinas, mayores que las de por acá; va el encomendero cada año por el mes de hebrero y março a cobrar sus tributos, cobrados se viene a su cassa, que vive en la ysla de panay; ninguna otra cuenta tiene con ellos ni ay doctrina en ella ni la á avido.

Entre la ysla de mindoro y burney están muchas yslas que se llaman los calamianes; son poco pobladas y están en cabeza de vuestra magestad; cóxese en ellas cantidad de çera y pagan también tributo a los burneyes, porque no los defienden los españoles, más de yr a cobrar tributo y dexarlos a que vengan a robar los de Burney; nunca an tenido doctrina ni se espera que la ternán tan presto, porque es poca gente y muy deramada.

La ysla de mindoro está veyntiçinco leguas desta çiudad, a la parte del Sudueste y de la costa más çercana desta ysla; abrá como seys leguas a la de mindoro; tiene esta ysla de mindoro de contorno sesenta leguas; ay en ella más de çinco mill casas, las dos mill pagan tributos y están paçíficas: las demás, por falta de quien las paçifique, lo dexan de pagar; á avido en esta ysla frayles agustinos y franciscos, y todos la an dexado, ay agora un clérigo que tenía a cargo como mill tributantes que ay cristianos; todos los demás son infieles y están sin doctrina. Junto a la ysla de mindoro, hazia la parte de esta çiudad, está la ysla de lubán, pequeña de hasta quinientos tributantes; es muy buena gente y ánme pedido muchas veçes doctrina, y por no tener ministros que dalles están sin ella.

Esta es la más çierta Relaçión que a vuestra magestad é podido hazer, para que conste a vuestra magestad la grande neçessidad que ay de ministros, que traten de convertir a estos ynfieles y de conservar a los que ya an reçibido la fee, e por averles dexado los que les bautizaron se están en sus ydolatrías. Muchas de las yslas, que aquí van nombradas, é andado yo en persona, y las demás me é ynformado de personas que lo saven, y aunque no es possible saverse precissamente la berdad, pero é procurado saber lo más çierto. Todas estas yslas son de vuestra magestad, todas pagan tributo y lo dan suffiçiente para poder ser doctrinadas; y, pues, en esos sus Reynos tiene V. magestad tantos y tan buenos Religiosos y Clérigos que, mandándolo vuestra magestad, se dispornán a venir, V. magestad se duela de los males que en esta tierra ay, y la falta que en ella haçen los ministros, para que mande venir los que son menester, para remedio de tantas ánimas como aquí pereçen por falta de doctrina; y es bien que vuestra magestad sepa, quando deçimos aver en esta ysla o en tal pueblo tantos o tantos tributantes, se á de entender de hombres casados o de dos solteros, que hazen un tributo entero, de manera que donde ay mill tributantes á de aver neçessariamente dos mill personas, y aconteçerá las más bezes aver en ellos de tres a quatro mill, hechando a cada cassado uno o dos hijos, de donde consta las ynumerables ánimas que vuestra magestad tiene a su cargo, y esperan que vuestra magestad les provea de ministros, que las saquen de la ceguedad en que están y las pongan en camino de salvaçión. En manilla a veynte y çinco del mes de Junio de 1588.- El Obispo de las Filipinas [rúbrica].

AGI, Aud. de Filipinas; 74.