Autor: Michele Ruggieri y Francesco Passio
Título: Copia de unas cartas que escrivieron los religiosos de la Compañía de Jesús que residen en la çiudad de Jauquin donde está estos años el virrey de Canton, que es la provincia frontera de estas Philipinas, al rector de Macán, ysleta cerca del Rio de Canton, donde los portugueses están poblados y subjetos a los chinas.
"Copia de otra que ambos los padres Miguel Rogerio y Francisco Pasio escribieron al padre Pedro Gómez, rector del colegio de Macán desde la misma ciudad de Xauquin"
Lugar y Fecha: Zhaoqing, 10-18 de febrero
Localización: AGI, Filipinas 71, 13
Extensión del documento digitalizado: 1206 palabras / 6619 caracteres

Localización y transcripción: Manel Ollé Rodríguez



Copia de otra que ambos los padres Miguel Rogerio y Francisco Pasio escribieron al padre Pedro Gómez, rector del colegio de Macán desde la misma ciudad de Xauquin

Despues que el Tutan nos tiene dada casa con la chapa o provisión y pregones públicos de quedar abecindados en la China, y los demás offrecimientos y favores que abemos escriptor a V.R. avbemos pretendido de penetrar y colexir que fin puede haver mobido al Tutan a hacer cossa tan difficultosa y fuera de nuestras esperanzas. Y aunque la verdad de todo Dios primeramente y el Tutan lo saben, pero lo que podemnos alcanzar es lo primero el amor que tiene al padre doctor Rogerio desde la primera bez que bino acá, y porque despues se acordó de él enbiandole com Matías Pinela unos antojos y le enbió decir que tenía un relox de hierro que le dar, el qual agora él mismo le trajo con otros de arena y otros antojos, y viendo que por estas ni otras cosas el padre no quiere plata ni otra pieza alguna, pareze que con esto se mobió algún tanto, y quando bió la petición del padre, en la qual se decía que su profesión era servir a Dios y aprender diversas ciencias y que estando en su tierra havía oido a dezir que la gente de la China hera muy buena y mansa y de paz y de razón y tenía tantas cerimonias y costumbres buenas, tantas ciencias y libros de razones y abissos de buen bivir, por lo qual deseó ber y aprender todo esto y saver las grandezas de este Reyno y bibir entre gente tan buena y por eso dexó su tierra y bino acá gastando tres años en el camino, pasando tantos mares y peligros, y porque en Macán no podía hacer esto, le pedía licencia para morar acá dentro y bibir y morir entre ellos. Parece que biendo el Tutan esto, juzgó que hera un cierto modo de honrra de los chinas querer otros hombres dexar sus tierras y benir de tan lexos para aprender sus cosas y bibir entre ellos. Le pareció que hacía en recibirlos una buena obra y que aprovechava estos hombres haciendolos de salvajes y bestias hombres políticos y de razón, porque este es el concepto que ellos tienen de los portugueses, conviene a saver que son salvajes y sin educación, ni saven cortesía ni cerimonia ninguna. Fuera de esto, no tubo el Tutan en este negocio dificultad ni miedo que lo extrañasen los demás manderines, assí por el poder absoluto que tiene ynmediato del Rey, como por las leyes que en otra escribimos a V.R., que gente de tales calidades puede ser rescivida en sus reynos y ansí lo ha hecho con nosotros con tanta facilidad y nuestra tanta alegría en haverlo hecho que nos admira, lo segundo porque él mismo nos mostró a los principales manderines de la tierra y todos mostraron holgar mucho que estemos entre ellos y que nos parezca bien sus cossas y las queramos saver, y, con no acostumbrar ellos de tratar con estranjeros, principalmente portugueses, sino con mucha cautela, no hablándoles sino en público en sus audiencias, a nosotros al contrario nos bisitan, conbidan y fuerzan que bamos a sus cassas, y nos meten allá dentro y hacen mill honrras y cortesías, lo tercero porque esto mismo nos ha dado siempre a entender el veedor o secretario del Tutan en la facilidad y boluntad con que ha procedido y procede con nosotros, como quando le pedimos licencia para que biniese el padre Riçio, que respondió que biniese con tanta alegría, y preguntó luego quantos padres más estavan en Macan con un modo que daba a entender que aunque pidiéramos licencia para otros, la diera con la misma alegría, lo quarto porque si el Tutan pretendiera algún ynteresse con tenernos aquí o fuera por amor de gobernarle el relox o los terciopelos que compran en Macan y para reenes de tener más subjetos a los portugueses; mas nada de esto ay antes lo contrario, porque del relox hace tan poco casso que con haver más de un mes que le tiene allá, nunca le ha sido visto ni save que es, quanto a lo del terciopelo, el veedor nos ha dicho y abissado que si el Tutan nos preguntase si lo ay en Macan, respondamos que no, aunque lo aya, y si preguntare si ha de benir en las naos, digamos que no sabemos, aunque sepamos cierto que ha de venir y que no queramos meternos en nada de destas cosas, lo qual no nos dixera si para este fin nos tubiera aquí el Tutan, pues lo de los rehenes es cosa más sin proposito, porque ellos tienen debaxo del pie a los portugueses con toda su plata cada año dos veces en Canton, adonde con no dexar salir quando ya llegare el tiempo de hacer sus biajes, les hacen pagar quanto quieren y no peden ellos dexar de darle como les dan quanto les piden y prenden a todos los que quieren; principalmente que la misma habitación de Macán les está tan sujeta, que los pueden prender o matar o hechar de allí con la facilidad que todos saven de suerte que nada de estas cosas ni otras que podamos ymaginar pretenden de nosotros, y así no ay que decir sino que dar muchas gracias al señor por lo que tenemos de presente, que es casa muy acomodada dentro en la ciudad, con chapa pública de becindad y favores y limosnas del Tutan, y muestra de olgar todos de tenernos aquí y esto savemos cierto que si el señor fuesse servido de llevarlo adelante como lo muestra, no bastara el poder de Sathanas todo para lo estorvar. Y de nuestra parte estamos determinados, si entendiesemos ue es gloria de Dios, de no salir de aquí aunque nos echen a azotes y tormentos fiados en la gracia del señor y no en nuestras flacas fuerzas, para lo qual resta que ansí como Vuestra Reverencia con sus santas oracionesy sacrificios con los de los padres y hermanos, han alcanzado lo que tenemos, assí con los mismos nos los conserben y alcanzen del señor lo que nos falta para el bien de esta misión y para que su santísimo nombre sea conocido, adorado y alabado por todo el mundo y particularmente en este gran reyno de la China, amén, de Xauquin a 10 de febrero de 1583.

         De V.R. yndigno hijo en el Señor

         Miguel Rugerio y Francisco Passio