Autor: RADA, Martín de
Título:
Al muy reverendo padre nuestro. fray Alonso de la Veracruz, provincial de la orden de nuestro padre San Agustin. Nuestro padre en la Nueva España
Lugar y fecha: Burney, 25 de abril de 1578
Localización: Bibliothèque Nationale de Paris
Signatura: Fonds Espagnol, 325.6 (M F 13184), f. 33-34
Extensión del documento digitalizado:

Localización y transcripción: Dolors Folch Fornesa


Al muy reverendo padre nuestro. fray Alonso de la Veracruz, provincial de la orden de nuestro padre San Agustin. Nuestro padre en la Nueva España

[Folio 33]

Muy reverendo padre nuestro.

De la llegada a Burney el anno de 78.

Dominus tecum. El año passado respondiendo a las de V. p. escrivi dos cartas harto largas que yvan en el navio que arribo otra vez y assi las torno agora a embiar y ansi me remito a ellas en lo que toca a la conquista destas yslas. Despues aca lo que hay de nuevo es la conquista de Burney adonde me mandaron venir a mi con el governador que le vino a hazer en persona. Salimos de Manila a 3 de março y en 42 dias llegamos al puerto de Burney por ser tiempo de bonanças y yr costa a costa que avra como 200 leguas. A 13 de abril navegando por la baya de Burney vimos la armada del Rey de Burney de galeras y fragatas que nos estava aguardando para defender la entrada del puerto porque avia como diez o doze dias que savian de nuestra venida. Surgio el governador e hizo recoger alli toda su armada y desde alli embio el gobernador dos indios principales naturales de Balaya por mensajeros con sus indios remeros en un bajel con una carta para el Rey escripta en su lengua dos tres lados uno en letra araviga y otra en letra de Luzon que entrambas las saben y entienden. En la qual en suma dezia que no venia a hazerle mal ni tomar cosa suya sino a tratar pazes y amistad en nombre de su magestad y que libremente se pudiesen comerciar y contratar. Y que admitiesse que en su tierra se predicase el santo evangelio y que no embiase a predicar la secta mahometana a los que ya eran basallos de su magestad y que restituyese cierta hazienda que tenia retenida de unos principales naturales de Manila que venian en nuestra armada y otros capitulos a este tenor. Pidiendole tambien unos christianos que avian sido robados en Çubu que teniamos noticia estar aqui. Y de palabra les mando [Folio 33 vº] que dixessen a los que guardavan la entrada del puerto que nos dexassen entrar porque no veniamos de guerra sino de paz. Como llegaron los mensajeros luego les arrebataron las cadenas y braçaletes y manillas que llevaban de oro y los asparon. Y despues los llevaron delante del rey y leida la carta la rasgo y despues de hechas algunas preguntas los mando prender y matar. Y asi mataron al uno y al otro lo escapo un pariente suyo que lo traxo en un barquillo a los españoles mas muerto que bivo al otro dia de la batalla. De los remeros que yvan con ellos solos dos han perescido y no saben dar razon de los demas. Fue hecho barbaro. Al otro dia despues de mediodia fue caminando nuestra armada en ordenança hacia el puerto. Y salio la armada de los contrarios al encuentro y començo a bombardear buen rato antes que de aca se les respondiese. Pero como de nuestras galeras y fustas les començassen tambien a tirar y fuessemos entrando hazia ellos no aguardaron a los arcabuzes ni espadas sino fueronse huyendo al rio que estava dos leguas buenas del puerto. Fueron en su seguimiento nuestros barcos pequeños y dormieron aquella noche alla barra del Rio y por la mañana subieron rio arriba y hallaron el pueblo despoblado. Subimos arriba y posamos en sus casas. Hasta agora no han venido aun de paz sino andan amontados y ellos mismos han quemado la mayor parte de sus casas. Esto es lo que pasa en esta conquista haseles tomado gran cantidad de artilleria aunque solas quatro pieças a nuestro modo, las demas son falcones y versos. Ropa poca que la tenian ya alçada algunas galeras y obra de 40 fragatas. Ternia el pueblo como quatro mill casas de madera bien labradas aunque en mal assiento que es una çienaga que de pleamar estan todos en agua. El libro que V. p. me embio a pedir no lo ha podido trasladar porque no he parado todo ogaño y aun ha 7 años que no hago otra cosa sino barquear de un cabo a otro. Y lo mismo ciertas observaciones que me embio a mandar su magestad que hiziese no se han podido ogaño hazer por la misma causa ni aun aqui en burney se podia hazer porque estamos metidos en una gran quebrada que no tenemos el horizonte libre. En lo de la lucha china uviera avido harta oportunidad si quisieran enviar con achaque de que yvamos por la respuesta del Rey de las cartas que llevamos sino que paresçeme que todo lo que han dexado enfriar. Porque [Folio 34] se ha pretendido escurecer lo que el governador Guido de Lavezares que segun entiendo si el governador màs ha de dos años que estuviera poblada la China. Tambien por aca me han dicho que se ha dicho por ay que si quisieramos uvieramos quedado en la China en lo qual levantan testimonio que de nuestra parte se puso toda la diligencia que alcançamos y ellos mostraron voluntad dar. Pero que no querian que fuese por entonces sino al año siguiente si quisiesemos bolver y quien lo estorvo fue un capitan chino que nos llevo llamado Homonco el qual tambien fue la principal causa que nos echasen en el camino que al año adelante volviamos.

Vale prestantissime presil et ora per me. de Burney a 25 de abril de 1578

Hijo minimo y subdito de V. r.

fray martin de Rada