Autor: RADA, P. Martín de
Título: Copia de carta del P. Martín de Rada al Virrey de México, dándole importantes noticias sobre Filipinas.
Lugar y fecha:
Cebú, 8 de julio de 1569
Localización:AGI, Aud. de Filipinas, 79; 2 hs. fol. ; copia.
Extensión del documento digitalizado: 1.376 palabras / 7.333 caracteres

Localización y transcripción: Carles Brasó Broggi i Dolors Folch

 

 

 

 

Cebú, 8 de julio de 1569.

Copia de carta del P. Martín de Rada al Virrey de México, dándole importantes noticias sobre Filipinas.

 

            Muy Ilustre Señor. El espíritu santo more sienpre en su ánima de V. Excelencia. Gracias é dado a dios infinitas en sauer que V. Excelencia avía venido por visorrey de esa nueua españa, por la fama que ay de sus virtudes y prudençia y çelo a las cosas tocantes al serviçio de dios nuestro señor, y de su magestad, en espeçial, porque, según lo que por acá se á dicho, á mostrado calor y voluntad a querer fauoreçer esta jornada, y ser ynstrumento que tanta multitud de infieles, como ay por aquí, vengan a conoçimiento de la ley verdadera. Este á sido la causa que me á mouido a escriuir a V. Excelencia estos rringlones, haziendo en ello lo que soy obligado, en dar quenta del estado y calidad de la tierra. Estas yslas, en que estamos, son muchas y algunas grandes, porque a lo que se puede colegir, la ysla de lusón terná cerca de sieteçientas leguas de box, y toda la tierra rrica la más, que ay en estas questán descubiertas, porque son casi todos mercaderes y vienen chinos a tratar con ellos. Está deste puerto la tierra más çercana de los, ques ybalón y los camarines, 50 ó 60 leguas de aquí. En esta ysla de lussón ay mucho bastimiento de arroz, puercos, cabras, búfalos. Ay oro mucho en rrespeto destotras y cosas de la china. La ysla de burnei terná casi 500 leguas de box; ay en ella oro, pimienta, sándalo, alcanfor y otras drogas. La de baguindanao y la de panae son casi cada vna de 300 leguas de box; la de panae, rrica de bastimentos, y la de baguindanao, de oro, canela, pimienta; cada vna dellas está desviada casi 40 leguas deste puerto. La de masbat tiene muchas minas de oro. Ay otras muchas yslas, que por hevitar prolixidad no las quento. Todas en general tienen oro, vnas más, otras menos, parte en los rríos, parte en minas, y desto ay clara muestra, porque todos, chicos y grandes, lo traen, y los naturales, en viendo el oro, luego lo conocen de dónde es, y dizen esto es de tal ysla, y estotro de aquella, y tanbién porque andan continuamente muchos mercaderes de lussón y burnei y xoló y de otras partes por todas estas yslas, y lo que buscan es oro o esclauos, avnque ningún yndio destos tiene sino muy poco oro, que en teniendo dos pares de orejeras y dos de bracaletes, y vn par de argollas para los pies, no buscan más, porque no procuran de atesorar, y es la gente más aragana que ay en el mundo, y los esclauos los más libres que puede [aver?], porque no hazen más de lo que quieren, y allende desto, por la poca lealtad que se guardan vnos a otros, que, avnque sean parientes o hermanos, en topándose en descanpado, el que más puede prende al otro y lo rrescata, y así no se atreue ninguno alexarse vn poco de su pueblo. Si acaso biene algún junco de merchantes, cónpranles fiada toda la rropa, y después para pagar se junta todo el pueblo, y va con armas al lauadero o a las minas, porque nadie se les atreua, y así sacan lo que an de dar. Si se puebla de españoles, tengo entendido que con el ayuda de dios avrá avundancia de oro, de lo que ellos sacaren, porque de los naturales poco es lo que podrán tomar; ay tanbién perlas en algunos cabos, y otras cosas como son pimienta, canela y drogas.

 

            Para conquistar esta tierra no son menester soldados, porque ellos no miran por el bien de la tierra, sino cómo ynchir de presto para boluerse a su tierra, y como no se puede cunplir su deseo destruyen y abrasan la tierra, mas avían de ynbiarse pobladores que pretendiesen permanesçer en ella. La gente destas yslas son sin rrey ni señor, sin ley los más dellos, y algunos fáçiles para convertirse y tomar nuestra fee, antes como monos deseosísimos de ymitarnos en el traxe y en la abla y en todo lo demás. Es tan grande el miedo que dios les á puesto, que por grande pueblo que sea, como vayan a él vna docena de españoles, saldrán luego, las manos atadas, pidiendo paz y que darán el tributo que les mandaren; y así quando por vía de paz se lleuaua, teníamos abundançia de donde traer lo neçesario; mas de dos años a este cauo se an dado a rrienda suelta a rrovar a amigos y enemigos, que ya estamos en estrema neçesidad, y sin aver de donde traer nada como antes, si los barcos para traerlo faltasen, porque los más de los pueblos en toda la comarca, por más de 40 leguas a la rredonda, están yermos y despoblados, y a donde quiera que bayan españoles ya no les osan aguardar, sino huirse todos con el cargo al monte, y así çierto, a lo que alcanço, si dios milagrosamente no nos socorre, nos perderemos de presto. Nuestra falta á sido sienpre que no emos tenido caueça, no porque por su mandado se aya hecho alguna desorden, sino porque lo á disimulado, y así agora no es bastante a rremediarlo, y el más rruín soldado se le atreue a no aguardar su instruçión y no haze sino lo que se le antojare, y saue ya que después todo se pasará con detenelle en su casa quinze días; demás desto es muy atado, y no ay honbre en el rreal que mire por el bien común, sino cada vno para sí. Esto escriuo a V. Excelencia para que se ponga rremedio en ello, porque al tienpo doy por testigo, que si no ay otro conçierto y otro que menee la masa, ni la tierra valdrá nada, ni el rrey lleuará prouecho, ni la gente será aprouechada, sino todos morirán de mala muerte en breue tiempo, y toda la tierra se destruyrá. La tierra toda es fértil y abundante de comida, y morimos todos de anbre; ay mucha madera y muy a pique fáçil de sacar, y no tenemos barco, antes los que de ay traximos los emos perdido. Está toda muy poblada; ya emos hecho despoblar muchos pueblos, pues no tienen muchas rriquezas los soldados, que quando mueren no les allan más de vnos trapos viejos, que no pueden servir sino es para hecharlos en la mar, pues no ternemos más el año que viene, sino mucho menos.

            Si su magestad pretende la china, ques tierra muy larga, rrica y de gran poliçía, que tiene ciudades fuertes y muradas, muy mayores que las de Europa, tiene neçesidad primero de azer asiento en estas yslas; lo vno, porque no sería azertado pasar por entre tantas yslas y baxíos, como ay a la costa della, con navíos de alto bordo sino con navíos de rremos; lo otro también, porque para conquistar vna tierra tan grande y de tanta gente, es neçesario tener cerca el socorro y acogida para qualquier caso que suçediere, avnque según me é ynformado, así de portugueses como de yndios, que tratan con ellos, como de vn chino que tomaron los días pasados en vn junco, la gente de china no es nada belicosa y toda su confiança está en la multitud de la gente y en la fortaleça de las murallas, lo qual sería su degolladero, si se les tomase alguna fortaleça, y así creo que mediante dios fáçilmente, y no con mucha gente, serán sujetados.

            Esto é querido escriuir confiando en el señor que por medio de V. Excelencia esta tierra á de rreçeuir la fee y á de aver entrada en la china, que por la gran inçertidumbre y por no sauer si su magestad nos á de mandar dexar esto, no nos emos atreuido a baptiçar, que creo que si a ello nos pusiéramos, vbiera ya más de veinte mill cristianos; en sauiendo la voluntad del rrey, con gran façilidad tomarán nuestra fee. Nuestro señor, etc. De çubú ocho de Julio de 1569 años.

 

AGI, Aud. de Filipinas, 79; 2 hs. fol. ; copia.