Autor: RADA, Martín de
Título:Carta de Martín de Rada a Felipe II
Lugar y fecha: Manila, 1 de mayo de 1576
Localización: Archivo General de Indias
Signatura: Audiencia de Filipinas, Filipinas 84
Extensión del documento digitalizado:

Localización y transcripción: Dolors Folch Fornesa



La gracia del espíritu santo sea con vuestra magestad. De la jornada que hize desde estas yslas Filipinas a la China quiero dar cuenta a vuestra Magestad y primero diré como por en fin del mes de noviembre de mil quinientos setenta y cuatro año del Señor un corsario chino llamado Limahon asaltó este campo de Manila con setenta navíos y habiendonos hecho algún daño y quemado el pueblo se retiró con pérdida de mucha gente que le mataron los españoles y fue corriendo la costa de esta isla de Luzón y reparó y pobló en Pangasinan cincuenta leguas de esta ciudad de Manila tenido noticia de ello el gobernador Guido de Laveçaris envió allá al Maestre de Campo con los españoles que había y sitiaron al enemigo en tierra habiendole quemado los navíos que tenía en el río y a este tiempo llegó acá un capitán chino llamado Umancón que venía a espiar y saber de este corsario el gobernador le hizo todo regalo y por parecer negocio conveniente al servicio de dios nuestro señor y de vuestra Magestad trató con él que llevase dos religiosos a la China para que tuviese entrada la predicación evangélica en aquella tierra y tenido el sí de este capitán determinó que fuésemos allá el padre fray Gerónimo Marín y yo, y con nosotros dos soldados Miguel de Loarca y Pedro Sarmiento para que si nos admitiesen a que quedasemos en la tierra volviesencon la respuesta. Y así nos dio cartas y presentes para el gobernador de la ciudad de Chincheo y para el virrey de toda aquella provincia de Hoquien que reside en Hochiu enviandole su embajada en nombre de su Magestad, ofreciendoles la paz y amistad y la contratación y que admitiesen religiosos en su tierra para que les predicasen las cosas de nuestra santa fe y para que mejor fuesemos recibidos les embió toda la presa que se avia tomado de los corsarios prometiendoles de hacer otro tanto de los demás que se tomasen. Fuemos alla y hizieron nos mucha cortesia y honra en sesenta leguas que anduvimos por tierra hasta la ciudad de Hochiu donde estuvimos treinta y cinco días al cabo de los cuales nos despacharon para que volviesemos diciendo que en lo que tocaba a nuestra quedada en su tierra que olgaban de ello mas que no querian que fuese por entonces sino que otro año viniésemos a las islas y que si otro año volviesemos alla y quisiesemos quedarnos quedariamos y que en lo de la amistad y contratación ellos avian escripto a su Rey y que la respuesta no podia venir tan presto que vernia para cuando volviesen de estas islas y concluían con decir que si cogesemos o matasemos a Limahon todo cuanto quisiesemos harían y dieron nos diez navios de armada que nos volviesen los quales an estado aqui invernando y estan aora de partida para volverse a su tierra. No fue dios servido que cogiesen los nuestros a Limahon sino antes se les huyó con treinta y siete navios que a sido harto desmán para la obra que estaba comensada, con todo eso le pareció al gobernador.el doctor Sande volviesen alla dos religiosos y así tornamos alla el Padre Fray Agustin de Alburqueque y yo plega al señor que que se haga algo en su santo servicio.

Para esta jornada entiendo que hubiera hecho harto al caso no hubiera avido mudanza en el govierno que como Guido de Laveçaris lo començó y los capitanes chinos ya le conocían creo que se prosiguiera con mas calor y con mas voluntad dellos, el hizo lo que pudo en esta jornada y gasto harto de su hacienda por sacarla a luz y así por este servicio como por otros muy muchos que a su magestad a hecho era digno de otro premio y galardon del que de presente goza porque la residencia que se le ha tomado se an avido con él con tanto rigor y aspereza que nos mueve a lástima por los que se la tenemos estamos muy confiados que la begignidad y clemencia de vuestra majestad que le hará mucha merced cuya catolica y real persona guarde nuestro señor y prospere con aumento de grandes reinos y señorios para su santo servicio de Manila y de mayo primero de 1576.

SCRM besa sus reales pies su menor capellan

Fray Martin de Rada.