Autor: MATÍAS, Panela
Título: Carta de Matías Panela al Gobernador de Filipinas, Gonzalo Ronquillo de Peñalosa.
Lugar y Fecha: Macao, 10 de febrero de 1583
Localización: Francisco COLIN (1663) Labor Evangélica de la Compañía de Jesús en las Islas Filipinas por el P. Francisco Colín de la misma Compañía (COLIN-PASTELLS, 1904, II, 302-303)
Extensión del documento digitalizado: 839 palabras / 53.948 caracteres

Localización y transcripción: Manel Ollé Rodríguez



Carta de Matías Panela al Gobernador de Filipinas, Gonzalo Ronquillo de Peñalosa. Macao, 10 de febrero de 1583 

Señor, con la venida del padre Alonso Sánchez y sus compañeros, fue tan estendida la fama y nobleza de vuestra señoría, que no ay persona que de ella tenga noticia que no dessee tener a vuestra señoría por señor, y servirle, y como este demore en mi, he holgado que se aya ofrecido ocasión para que se conozca mi voluntad más que con mi palabra. Y, estando con este deseo, oí dezir que el padre comissario estava preso en la carcel de Cantón con los demás padres descalços que avían venido en su compañía, lo qual me obligó a acudir a ello, por tener particular liçencia de los mandarines y grandes de la tierra, lo qual hize por leal vasallo e su Magestad, y ser christiano y empeçar, como digo, a servir a vuestra señoría. Luego que llegué a Cantón, tratando algunas cosas de la tierra con los mandarines de mucha importancia (porque, bendito nuestro señor, entiendo la lengua de estos chinos y hablo tan bien, y mejor que algunos de ellos, que es causa de tener mucha cabida con ellos, y hazerme todos mucha amistad) puse por obra procurar la libertad de los padres, que estaban bien aprisionados y sentenciados ya por la sospecha que tienen de que vuestra señoría los embió acá por espías, y vienen con gran rezelo y miedo y este les haze vivir con tanto cuydado, y castigar al que cogen. Y como yo ya tenía librado del mismo peligro al padre Alonso Sánchez y a sus compañeros, como es notorio por la particular amistad y merced que me haze el virrey, ofrecime a cualquier trabajo que me viniesse por la salvación del padre Comissario y sus compañeros. Y el mejor y primer medio que tuve para ello fue ofrecerle presentes al virrey y a los demás mandones, conforme a sus dignidades, diziéndoles que los padres eran siervos de Dios y no pretendían del mundo más que vivir con trabajos y pobrezas. Y con esto y otras razones a propósito, que Dios me ayudó y alumbró el entendimiento que les dixese, para persuadirlos y desalumbrarlos que no eran espías y no se imaginasen tal de ellos, quiso Dios nuestro señor que revocaron la sentencia y que me los diesen en fiado para pasallos de la prisión y cárcel en que estaban a otra casa donde los llevé entretanto que pude concluir lo principal de librarlos de todo. Y crea vuestra señoría que si poco más me tardara en llegar a Canton, que según los trabajos y prisiones en que estavan en la cárcel, que todos murieran allí, porque algunos tenían ya señales de ello. Y en el entretanto que los tenía en la casa que digo, donde los passé de la carcel, pedí al virrey y manderines que me los diessen para embiarlos a su tierra de donde avían venido, lo qual fue nuestro Señor servido me concedieron con tal que no fuesen a Macán. Y esta merced me hizo el virrey porques es gran señor mío, y assí los recibí libremente y me los entregaron con todo su hato, que no era mucho. Y demás de esto, mandó buscar la fragata en que avían venido, que estava seis leguas de allí, y mandó que se me diesse una chapa (que es provisión) para que pudiesen ir seguros sin que nadie les pusiese estorvo, la qual lleva Bartolomé Vaez, que por no estar yo apercibido, no soy el portador de ésta. Más dándome vuesta señoría licencia, espero de aver otra del virrey para ello.

Assí, señor, he hecho este serviçio y otros a Dios y a su Magestad, y pareciendo a vuestra señoría que por éste particularmente merezco alguna merced y galardón, y por estar ofrecido para otros muchos de otras calidades en lo por venir, como vuestra señoría se podrá informar, recibiré merced de vuestra Señoría en que sea instrumento para que su Magestad lo entienda, y la mano que entre estos chinos tengo para poderse servir de mi en cosas grandes. Soy casado en esta ciudad, y porque sobre todo he hablado, largo al padre Comissario y a Juan de Feria, que va con él, no me alargo más de que vuestra señoría tenga por muy cierto tiene en esta tierra un leal y verdadero criado en mi, a quien puede mandar todo lo que fuere servido, y nuestro señor guarde muchos años la ilustre persona de vuestra señoría por muchos años. De Macao, a diez de febrero de 1583. Criado de vuestra señoría, Matías Panela.