Autor: MENDOZA, González de
Título: Historia de las cosas mas notables, ritos y costumbres del gran Reyno de la China, sabidas assi por los libros de los mesmos Chinas, como por la relacion de religiosos y otras personas que an estado en el dicho Reyno
Nota: Se incluye aquí la digitalización del Libro Primero
Lugar y fecha: edición de Anvers de 1596
Localización: Ejemplar colección privada
Extensión del documento digitalizado: 9643 palabras / 53.948 caracteres

Localización y transcripción: Dolors Folch Fornesa



HISTORIA DE LAS COSAS MAS NOTABLES, RITOS Y COSTUMBRES

Del gran Reyno de la China, sabidas assi por los libros de los mesmos Chinas, como por la relacion de religiosos y otras personas que an estado en el dicho Reyno

HECHA Y ORDENADA POR EL MUY R.P. Maestro Fr. Ioan Gonçalez de Mendoça de la Orden de S. Augustin, y penitenciario Apostolico a quien la Majestad Católica embio con su real carta y otras cosas para el Rey de aquel Reyno el año 1580

Con un Itinerario del nueuo Mundo

EN ANVERS

En casa de Pedro Bellero

1596

Con Privilegio

 

AL ILLUSTRISSIMO SEÑOR FERNANDO DE VEGA Y FONSECA

MI SEÑOR

Del consejo de su Majestad, y su presidente en el Real de las Indias

Quando el año de mill y quinientos y ochenta, su Majestad me mando, que pasase al Reyno de la China, a hazer de su parte ( con un presente de varias y ricas preseas para aquel Rey) demostración de la amistad y buena correspondencia, que queria tener con el, y comercio entre los vasallos de entrambos por la parte de Philippinas: el Illustrissimo Don Antonio de Padilla y Meneses de buena memoria, antecesor de V.S. Illustrissima me encomendo que con curiosidad notasse las cosas de aquel Reyno, para hazerle a mi buelta larga relacion de lo que uviesse visto y entendido. Pienso que con animo de encaminar, por algun buen modo, con la noticia de las costumbres de aquellas gentes, y disposición de la tierra, la conversión de ellas a la fee Catolica. Y conociendo este santo proposito de aquel caballero tome tan a mi cargo este cuidado, que anque llegado a México conforme a la orden de su Majestad, se dilato mi jornada para mejor ocasión, todavía de lo que alli procure informarme, y entendi que personas que avian estado en la China, y hecho traducir algunas cosas de los libros y historias de aquel Reyno, y de algunos papeles y relaciones que pude aver a las manos bien comprobados, hize un breve compendio, de donde se podia sacar alguna noticia, del sitio, y descripción de aquellas Provincias, y fertilidad de ellas, de la religión, ritos y ceremonias de los moradores, policía con que se gobiernan en paz, y orden de milicia con que se sustentan y defienden de las gentes con quien confinan, y otras cosas particulares. Pero buelto a España y hallando, que el señor presidente (a cuyo servicio traya dedicado este pequeño trabajo) era fallecido, paresciome que cesando con su muerte el fin para que yo avia con diligencia juntado todo lo dicho, cesaba tambien la ocasión de publicarlo: hasta que venido a esta corte, y aviendo besado el pie a la sancta memoria de Papa Gregorio XIII y por su mandado dadole noticia de la que yo tenia de las cosas de aquel Reyno, con que su beatitud revivio gusto, me ordeno que juntándolas con la mejor orden que supiesse las sacasse a luz para despertar mayor desseo de la salvación de tantas almas (como assi se pierden) en los fieles pechos de nuestros Españoles: con lo que tuve alguna tentación (quiero llamarla assi) de publicarlas: y juntándose a este estimulo de Su Sanctidad, el que me dio luego la nueva de la promocion de V.S.I. a esse lugar tambien merecido, no quise dilatar la execucion deste pensamiento hasta mi buelta a España, porque la consideración del mal estilo con que estan escritas no le resfriasse y assi mal ordenada, y mal corregida, qual ella es. Ofresco a V.S.I. esta historia, o por mejor dezir compendio, de las cosas mas notables de la China, para que con su mucha prudencia pueda notar en ella, no el buen estilo, de que va tan desnuda, sino la disposición que ay en aquel Reyno, para hazerle a Nuestro Señor tan señalado servicio (digno del valor de V.S.I. y del felice tiempo en que preside en esse Real consejo) tratando de la reducción de tantas gentes a la yglesia Romana: y procurando que su Magestad ayudado de la milicia espiritual de los predicadores y religiosos (que es la que conquista las almas y coraçones con la espada de dos filos de la palabra del señor) haga no menos gloriosas empresas en la Asia, que las que tiene hechas en tantas partes de la Europa y Africa: con las quales sobrepujandolas de Alexandro (que ambicioso se afligia, de no aver podido alcançar el imperio de mas de un mundo) le corone el que los hizo todos de nada: del que despues deste se a de gozar eternamente, sin miedo de perderse; donde tambien herede a V.S.I. como a tan principal conquistador. Plega a su divina Magestad, que como a hecho en las de mas cosas, donde a querido mostrar su grandeza saque agora de tan pequeño y flaco instrumento como este mi libro (que con mucha verguença pongo a los pies de V.S.I.) una obra tan alta como la que yo desseo, y espero de la grandez de animo de Su Magestad, con el maduro consejo de V.S. Cuya Illustrissima persona, guarde acreciente y prospere nuestro Señor pàra grandes effectos de su servicio. De Roma. 17 de Iunio. 1585.

Illustrissimo señor

Besa las manos a V.S.I. su siervo y capellan

Fr. Io. Gonçalez de Mendoça

 

AL LECTOR

Ya que estava acabado de estampar este libro faltando solamente el motu propio de su Santidad a primero de Iulio deste año de 1585. me llego carta de España del padre M.Fray Pedro de Rojas visitador de la Provincia de Castilla y hijo del Marques de Poza, de cuya qualidad y religion se puede muy bien fiar la verdad de lo que me escribe, para que yo de, de ello cuenta a nuestro padre reverendissimo M.Spiritus Vicentino General dignissimo de toda nuestra sagrada religion dize,aver llegado de las Indias pocos dias a una caravela,en que tuvo cartas del padre Fr. Andres de Aguirre provincial de las islas Philippinas por las quales le avisa que el rey de la China con gana de recebir el y los de su reyno la fee Catholica y doctrina del Evangelio an embiado a pedir religiosos y en el especial de la orden de S.Augustin que fueron los primeros descubridores de este gran reyno y los que primero entraron en el (como paresce claro en el primer libro de la segunda parte de esta historia.) Tengo esta portan felice nueva,que no quise dexar de comunicarla aqui a la Christiandad, para consuelo grandissimo de los que leyeren este mi libro y vieren la infinidad de almas que por este camino vendran a la obediencia de la yglesia Romana,y para rogarles suppliquen a la divinaMagestad augmente en sus coraçones el fuego de tan buen desseo.

 

AL LECTOR

No me dexo llevar tanto (discreto lector) de la ambicion gloriosa, Con que los escritores modernos (aplicando historias antiguas a nuevos sugetos,para alcançar perpetuo nonbre) procuran inmortalizarse, que con este compendio y itinerarios reduzidosal menos mal termino que e sabido,quiera occuparles lugar que tambien merescen,y de que yo tan lexos me considero. No trata mi breue historia de la Atheniense Republica de quien hizo mencion copiosa Plutarcho.No celebra los triumfos y monarchia de la antigua Roma,sugetto dignissimo de su famoso coronista Tito Livio.No usurpa la gloria de sus trabajos a los curiosos y elegantes escritores del Aleman imperio,ni el devido lauro que Paulo Emilio se adjudico haziendo con su pluma eterna la memoria de los reyes Franceses,ni de los invictissimos de nuestra España,las incomparables hazañas tan divulgadas con la dorada trompa de la ligera fama por el orbe de la tierra,de mi inculto estilo se sienten necessitadas para no borrarse jamas de la memoria de los hombres.En otra materia menos trillada y mas remota de la comun noticia le empleo,que por faltar esta a tan infinitos ingenios fertilissimos,an desamparado la empresa de su escritura,y quasi obligandome a que(por tener della un poco)haga presentes a los curiosos el valor, grandeza, poder, magestad,y riqueza de los Reyes de la China Y aunque Marco Polo en el largo viaje que hizo por Asia, paresce que quiere dar a conoscer al mundo,esta suerte de gente.ay quienno se certifica,si las cosas increybles que della cuenta sean de los Chinos, o Tartaros.Faltando pues en un siglo tan rico de escritores eloquentissimos quien publicasse quanto en este reyno los años atrás se a visto y entendido y aviendome yo de testigos de vista fide dignissimos informado dello,como tan curiosos,que lo mas trasladaron alla de sus proprias historias,y Principalmente compellido de quien me pudo mandar,tuve atrevimiento de acometer la escritura deste breve compendio, a contemplacion de los buenos ingenios que de diversas y extraordinarias cosas se deleytan,en tanto que otras mas copiosas y elegantes salen a luz,con que mi intento se consiga,que no creo tardara,a causa de hallarse ya en aquellas partes de los nuestros tantos y tan peregrinos,que quando un subiecto tan digno, no les combidasse, lo hara el desseo de esparzir su fertilidad por toda la tierra.Con la pobreza del mio ofresco al discreto lector este humilde presente,donde fuera de lo que en los primeros tres libros, he yo juntado de natural,sobre natural,y Politico ( que es lo mas verdadero y acrisolado de las cosas curiosas y notables de aquel reyno)en los otros siguientes prosigo con tres relaciones de la entrada que el año de 1577.hizieron en el los padres fray Marin de Herrada y F.Geronimo Marin de la orden de mi padre S.Augustin,y dos años despues el padre fray Pedro de Alfaro, y sus compañeros de la orden de san Francisco, y Provincia de san Ioseph.Y assi mesmo de la jornada que el padre F. Martin Ignacio y sus compañeros de la propria orden y provincia tomaron el de 1581.desde Sevilla hasta la China dando buelta por la India de Portugal a España, y con el viaje a la mayor parte del mundo. Todo esto no estando hasta ahora particularmente por ninguno tratado, quiero prometerme a de ser de algun gusto y entretenimiento ,aunque conosco en el progresso de la historia dos notables defectos,el primero(que es de la estampa) se disculpa con la poca intelligencia de los impressores Italianos en nuestra lengua Española, que por ignorar la significacion de los vocablos,dividen sillabas,que devrian juntarse,y juntan las que fuera razon distinguirse,y por faltarles carateres ,tildes,y otros requisitos de nuestra pronunciacion,estampan muchas diciones defectuosas y mal correctas.El segundo del mal estilo,como tan desvalido se ampara de la benigna censura del curioso lector,para que advirtiendo el buen zelo del memovio,y la intencion de acertar en este discurso, lo descuente del cargo que se me puede hazer pues para enmienda de la estampa llegando con el favor de Dios,(como espero)en España prometo se tornara a imprimir,teniendo particular cuydado con que salga de manera y tan differente que corra parejas con mi voluntad.

 

SONETO DE….. EN La reduccion del Reyno de la China a la yglesia Catholica.

Inclinò la cerviz Cartago altiva

Al Imperio de Roma,al Africano

Capitan vencedor,Numancia en vano

Resiste,y queda sin persona viva.

Antes Marcello a Siracusa priva

De libertad,y con violenta mano

Cesar la Francia opprime,y al Romano

Yugo. su cuello indomito derriva

Triumpho Roma,venciendo en toda parte,

Ya la llora el Gentil,puesta en ruina,

Porque he dexado el sacrificio a Marte;

Mas buelva a ver al apartado China,

Do penetra de Christo el estandarte,

Como al Baptismo la cerviz inclina.

 

SONETO

Tu,que con Zelo sancto,y pecho osado

(Despreciando del mar tempestuoso

Las ondas)arrivaste al poderoso

Reyno, de gente indomita habitado

Y esparziendo en los pechos del elado

pueblo ,el licor suave,y precioso

Mas que Nectar ,dexaste el glorioso

Estandarte de Christo enarbolado

El immortal al triumpho,de tamaña

Victoria,goza; (la famosa frente

De verde yedra, y arrayan ceñida)

Tu nombre cante la felice España,

Por mill causas quedando eternamente

A tan sabrosa historia agradescida.

 

DE LA HISTORIA

DEL GRAN REYNO

DE LA CHINA

EN QUE SE CONTIENEN LAS COSAS NOTABLES DE AQUEL REYNO,

TOCANTES A LO NATURAL

LIBRO PRIMO

 

 

DE LA DESCRIPCION DEL REYNO

y de los confines que tiene

Cap. I

ESTE gran Reyno de la China, de quien en esta historia emos de tratar, se ha descubierto por clara y verdadera noticia, de diez años a esta parte, por los españoles habitantes en las Islas Phiilippinas, que son dozientas leguas distantes del, no obstante que mucho antes se avia tenido, por la via de la India de Portugal, por relacion de los portugueses que tratavan en Canton, ciudad del mesmo Reyno de la China, y moradores de Macan; pero esta era por relaciones, y assi ni la una ni otra podia bien satisfazer, por hallarse en ellas, en lo que era verdad, variedad: hasta que el año 1575 el padre Fray Martin de Herrada, Provincial de los Agustinos (que fueron los que descubrieron las dichas Islas Philippinas y bautizaron a los moradores dellas), con su fiel compañero Fray Hierónimo Marin, acompañados de Pedro Sarmiento alguazil mayor de la ciudad de Manila, en las Islas Philipinas, y Miguel de Loarcha, por orden y mandamiento de Guido de Labassares, gobernador de las dichas Philippinas, entraron en el dicho Reyno de la China, llevados y guyados por un Capitan del Rey della llamado Omoncon. Como este Omoncon vino a las dichas Philippinas, y se atrevió a llevar a los dichos religiosos y a sus compañeros a la tierra firme, estando vedado so pena de muerte, y el acogimiento y regalo que le hicieron y otras cosas muy curiosas, se hallaran en segunda parte desta historia, donde se ponen las relaciones que todos se traxeron a la Majestad Católica del Rey D. Philipe, nuestro señor, y de aquellas islas, sacadas a la letra.

Supuesto lo dicho, este gran Reyno es la tierra mas oriental de toda la Asia: de la banda del Poniente tiene por vecino el Reyno de Quachinchina el qual guarda en todo las costumbres, y ritos del Reyno de la China. Lava la mayor parte del Reyno, el gran mar Oceano oriental, començando en la Isla Aynan, vecina a Quachinchina en 19 grados de la banda del norte, y ciñéndole por la parte del Sur, todo lo que se corre es Nordeste. Mas arriba de Quachinchina, la buelta del Norte, confina con los Bragmanes, gente mucha y muy rica de oro, y plata y pedrería, especialmente Rubies, que ay infinitos. Son hombres sobervios, animosos, morenos y bien dispuestos; an tenido pocas veces guerra con los Chinos, respeto de que en medio del un Reyno y el otro ay grandes montañas y sierras que lo estorvan. Junto a ellos estan los Patanes, y Mogores, ques un Reyno muy grande y bellicoso, cuya cabeça es el gran Samarzan. Son los verdaderos Schytas, o Massagetas, de quien se afirma, que nunca han sido señoreados de ninguna nación. Es gente muy bien dispuesta, proporcionada y blanca, por vivir en tierra fria. Entre el poniente y medio dia esta la Taprobana, o Samatra, Reyno pequeño, y muy rico de oro, piedras y perlas, mas al medio dia estan la Iava mayor y menor, y el Reyno, que llaman de los Lechios, y en igual distancia los Iapones, pero los que estan,, mas inmediatos a este Reyno, son los Tartaros, que estan en la mesma tierra firme, y solo los divide una muralla, como se dirá en el capitulo 8 deste libro, y estos Tartaros han tenido muchas veces guerras con los Chinos, y en un tiempo, como se dira en esta historia en el capitulo primero, del tercero libro. Ansi mesmo ganaron todo el Reyno de la China y le posseyeron por tiempo de 93. años, hasta que los Chinos se rebelaron y los echaron del Reyno. El dia de oy se dice son amigos los unos, y los otros, y no ayuda poco para esto ser assi los unos como los otros gentiles, y tener unos mesmos ritos, y ceremonias, solamente diffieren, en que los Tartaros son mas vermejos, y no blancos, y andan desnudos de la cintura arriba, y en que comen carne cruda, y se untan con sangre della para hazerse mas robustos, y a esta causa son tan hediondos, que si el ayre viene de su parte son sentidos de muy lejos por el hedor. Tienen por cierta la verdad de la immortalidad del anima, aunque con error, porque dizen que las almas entran en otros cuerpos, y si vivio bien en el primero, la mejoran de pobre a rico o de viejo a moço, y si vivio mal, al contrario en peor. Los hijos de los Tartaros son los que guardan mucho, el mandamiento de obedecer a los padres, porque los obedecen totalmente sin salir un punto de su voluntad, so pena de ser luego castigados, severa y públicamente. Tienen que ay un Dios, al qual adoran y le tienen pintado de bulto en cada casa, y todos los dias le ofrescen incienso o otros çahumerio. Llámanle el Dios alto, y le piden que los de buen entendimiento y sanidad. Tienen otro, que dizen es hijo deste, que le llaman Natigay: este dizen ques Dios de las cosas terrenas, tienen le de bulto en cada casa, y cada vez que comen le untan el rostro con la cosa mas gruesa que tienen para comer, luego comen ellos, despues de aver dado su ración aquel su Dios, que es aquel untalle los oxicos. Son hombres, que nunca mienten, aunque les vaya la vida, obedientissimos a su Rey, en especial, en la guerra, en la qual haze cada uno lo que ha de hazer, guyado por la seña del atambor o trompeta: en lo de mas casi no diffieren de los Chinos, los quales si recibiessen la fee de Nuestro Señor Iesu Christo es creyble que lo mismo harian los Tartaros.

Del temperamento del reyno de la China

Cap. II

EL temperamento deste gran Reyno es muy diverso a causa de que casi todo el esta del Sur al Norte en tanta largueza, que con estar la Isla Aynan, que esta junto a este Reyno en diez y nueve grados de altura, se tiene noticia de algunas Provincias que mas de cinquenta y aun se entiende que ay otras mas arriba, en los confines de los Tartaros. Hechase esto muy de ver, en la diferencia grande que ay, de colores entre los moradores deste Reyno. En Canton, ciudad muy grande, deste Reyno (a donde los portugueses an tenido ordinariamente contratación con los Chinos, por estar cerca de Macan, donde ellos estan poblados mucho tiempo ha) y de donde traen las cosas, que vienen a Europa, se veen diferentissimas colores, en los que alli vienen a contratar, como los mesmos portugueses lo testifican. Los que nascen en esta ciudad de Canton, y en toda aquella costa, son morenos, como los de Fez, o Berberia, porque discurre toda ella por el paralelo, que Berberia; los de las de mas Provincias de la tierra adentro, son blancos, unos mas que otros, segun se van metiendo mas en la tierra fria; ay unos que son como los de España, y otros mas rubios, hasta que llegan a ser como unos Alemanes, rubios, y colorados. Finalmente, en todo este gran Reyno, hablando generalmente, no se puede dezir que ay frio ni calor, por estar incluso en la region que los Geografos llaman templada, y porque discurre por semejante clima al que esta Italia, Francia y otras tierras templadas, de donde se puede entender la fertilidad que en el ay, que es sin duda la mayor que se sabe de todo el mundo, aunque metamos en el, el Peru y Nueva españa, que son dos Reynos celebrados por fertilisimos, como se podra ver en el capitulo que se sigue, de las cosas que produze y en quanta abundancia. Y sobre todo, en que segun lo que dixeron el Padre Herrada Provincial, y su compañero (cuya relación yo seguyre, en lo mas desta historia, como de testigos de vista, y tan fidedignos que no se les puede poner excepción), que anda la tierra tan llena de mochachos, que parece, que las mugeres paren cada mes, y todos tan lindos, quando chicos, que no ay mas que ver; y la tierra es tan fertil que da tres, y cuatro frutos al año.

De la fertilidad deste reyno y de las cosas que produze

Cap. III

Por cosa muy cierta se tiene entre los moradores deste Reyno que los primeros, que le habitaron y fundaron fueron los nietos de Noe, los quales despues de aver andado desde la tierra de Armenia, buscando cosa que les contentasse y no hallando fertilidad semejante, ni temple que con el igualasse, y que viendo las muchas calidades y el salutifero temperamento y otras muchas cosas necessarias para la vida humana, se quietaron y pararon alli: entendiendo que, aunque anduviessen todo el mundo, no hallarian otro su semejante. Y tengo para mi, que no se engañaron (segun lo que el dia de oy en el vemos, y lo que se puede collegir de este capitulo, de las cosas que produze la tierra, que aunque se pondran tantas, que basten para esto, se dexaran otras muchas, de propiedades de yervas particulares, y de animales, que bastaran para poder hazer un gran libro, como creo que algun dia se hara. Ayuda a la bondad de la tierra, para la fertilidad, el continuo trabajo e industria de los naturales de ella, que es tanta que ni perdonan a valles, ni a sierras, ni riberas donde no planten, y siembren todo aquello, que entienden, que la tierra podra llevar y produzir, segun la bondad que tiene: como frutales y grandes sementeras de trigo, cebada, arroz, lino, cañamo y otras cosas. Todo este trabajo les es facil, con la memoria de la libertad, con que cada uno goza de su hacienda, con pagar un pequeño tributo al Rey, como adelante se dira; y la gran infinidad que ay de gente, assi para los officios como para cultivar la tierra facilita esto; y el no consentir en todo el Reyno, vagabundos ni gente ociossa, sino que los tales (de mas de ser gravemente castigados) son tenidos por infames, ni permitir a los naturales la salida del Reyno, para otros estraños, ni tener guerras, que es lo que suele consumir la gente: contentandose el Rey con solo su Reyno, como uno de los buenos que se saben en el mundo. De mas desto, el ser naturalmente inclinados a comer, y beber bien, y a regalarse, y vestirse, y a tener muy buenos adereços de casa, y aun a tener en ella competencia, les anima a ser grandes trabajadores y grangeros, que esto y la fertilidad de la tierra ya dicha, es causa de que sin mentir, se le pueda dar nombre, de la mas fertil del mundo. Ay en ella, todas las maneras de verduras, que en España y muchas mas, y todas las frutas de ella, y otras muchas que no se conocen, por diferenciarse de las nuestras; pero assi las unas como las otras, dizen que son sabrosas, por excelencia. Ay tres differencias de naranjas: dulces las unas, que exceden al azúcar en dulçura; las otras, un poco menos dulces, y las terceras, con una punta de agro, muy agradable al gusto. Ay assi mesmo una suerte de ciruelas que llaman lechias, que, ade mas de ser sabrosissimas, nunca dan hastio, ni hazen daño, aunque coman de ellas gran cantidad. Ay melones, en mucha abundancia, y son excelentissimos en sabor y grandeza. Ay un genero de manzanas, que son pardas y grandes, de particularissimo gusto. Y no trato de otras frutas, ni de sus nombres por no cançar al lector, ni gastar en esto el tiempo, aviendo de tratar cosas de mas importancia. Ay en todo el Reyno una gran cosecha de azucar, y esto es causa de que valga tan barato, que un quintal de ello, de extremada blancura, se halla (quando vale mas caro) por valor de seis reales de los nuestros. Ay miel en mucha abundancia, porque son muy amigos, de colmenas, de donde viene que assi ella como la cera valga barata, y se halle en tanta cantidad, que se pueden cargar navios, y aun flotas, de ella. Crian mucha seda, y extremada en bondad, a la qual dan perfectissimos colores, que exceden con mucho a las de Granada: vale muy poco, aunque es el mayor trato que ay en todo el Reyno. El terciopelo, y damasco y raso, y tafetan, y otras telas que alli se hazen, valen tan poco que espantara el decillo, a los que saben, lo que en España e Italia vale, y no se vende por varas esto, ni todas las de mas telas, que se venden en el reyno, aunque sean de lienço, sino todo por peso, en que puede aver menos engaño. Ay mucho lino, de que se visten comúnmente la gente comun, y cañamo, que usan para calafatear los navxos y para hazer sogas y maromas; y en las tierras enjutas y tiesas, aunque sean pedregosas, cogen mucho algodón. Siembran trigo, cebada, centeno y avena, y otras muchas maneras de granos, que assi lo uno como lo otro acude mucho. Y en las tierras humedas y anegadizas (que ay muchas) a causa de la abundancia de grandes rios de que goza este Reyno, siembran arroz commun mantenimiento de toda la gente del, y de los de mas sus comarcanos, y cogesse tanto que, quando vale mas caro, llega una hanega a valer un real. De lo qual, y de los de mas granos, suele (como esta dicho) dar la tierra tres y cuatro cosechas al año. En los altos que no son buenos para sembrar (porque nada se pierda) tienen muchos pinares, de piñones muy grandes y sabrosos, y castaños que produzen muchas mayores castañas, y de mejor gusto, que las que comunmente ay en nuestra Europa, y aun, entre estos árboles, siembran maíz (que es la comida ordinaria de los indios de Mexico y Peru), y mucho panizo, para que no se pierda palmo de tierra, como en realidad de verdad no se hallará casi en todo el Reyno desaprovechado.

 

Donde se prosigue de la fertilidad del reyno y cosas que produze

Cap. IIII

TODO el campo, de mas de la fertilidad es hermosisimo para ver, y suave para oler, a causa de las muchas y diversas flores odoriferas y flores de cien mil maneras que produze: y hazen le mas gracioso, las arboledas de los rios y arroyos que por todo el comunmente ay, donde ay muchos jardines y casas de plazer, de que usan mucho para sus recreaciones, y desenfados. Ay algunas selvas, y montes espesos, donde se crian muchos Iavalies, Venados, Gamos, liebres y conejos y otros diversos animales, de cuyas pieles hazen muy buenos aforros, en especial de Martas, Cevellinas, que las ay en mucho numero. Ay almizcle en gran abundancia, lo qual hazen de unos animales, como raposos pequeños, que no comen otra cosa sino una rayz muy olorosa que ellos llaman Camarus, de grossor de un dedo, tomados, los muelen a golpes hasta matallos; luego les ponen donde se corrompan mas presto, atandoles primero fuertemente las partes por donde se puede salir la sangre, muy molidos los huesos en ella, despues, quando al parecer ya estan corrompidos, los cortan con el propio pellejo y hazen unos atadillos, a quien los Portugueses, que los compran, llaman papos: y es el mas fino de todo lo que se trae de la India, si no ay en el engaño, porque suelen meter entre ellos pedacitos pequeños de plomo y otras cosas para que pesen. Ay fuera desto, muchas carnes, assi como vacas (que valen tan poco, que una muy buena se compra por ocho reales), y bufalos, que valen la mitad, y venados, que enteros se hallaran a dos reales, y muchos puercos, cuya carne es tan buena y sana como la del carnero. Ay mucha abundancia de cabras y otros animales comestibles, que es causa de que valgan muy poco. La volateria, que se cria en las lagunas y rios, es tanta, que se gastan dellas cada dia en las ciudades medianas del Reyno muchos millares, aunque las mas son anades. La manera como se crian se dirá en particular capitulo, para que lo ya dicho no parezca increyble. Vendese por peso, y lo mesmo los capones, y gallinas, y por tan poco precio, que dos libras de su carne pelada se venden por dos foys, ques una moneda del valor, de los quartos de España; en manera que dos foys son como dos quartos en España: el puerco, las dos libras por fo, y medio, que son seis maravediz. Y los de mas mantenimientos a este respecto, como lo muestran claramente las relaciones de los Padres. Ay assi mesmo muchas yervas medicinales, Riubarbo finissimo, en especial, en mucha quantidad, Palo, llamado China, muchas nuezes moscadas, en tanta abundancia, que pueden cargar flotas, y a precio tan barato que valen 400. un real, y los clavos, seys libras, medio real, y al propio precio la pimienta: una arroba de canela cuatro reales y aun menos, y otras muchas yervas medicinales y utiles a la vida humana, de que yo no trato porque seria necesario hazer de todas ellas, y de sus virtudes libro particular. El pescado, y marisco de todas suertes que ay, es para poner admiracion, no solo en las costas de mar, mas aun en las últimas Provincias de aquel Reyno y mas apartadas del, a causa de que, por tener grandes rios, se navega por todo el Reyno. Ultra desto, es muy rico de minas de oro y plata, y otros metales, los quales se venden muy baratos; y de muchas perlas y toda suerte de pedreria, aunque las perlas no se hallan muy redondas: y de cobre, hierro y azero, que se halla un quintal de cada cosa por precio de ocho reales. De suerte que se puede dezir con mucha verdad que de ninguna cosa necesaria para la vida humana (aunque se pase muy regaladamente) tiene falta, antes de todo, mucha abundancia y sobra. Por lo qual, con iusta razón dizen los naturales del que es el Reyno mas fertil, rico, y barato, de todo el mundo.

De la antiguedad deste reyno

Cap. V

Como esta dicho, en el capitulo 3, este Reyno es tan antiguo, que ay opinion que los primeros, que le poblaron, fueron los nietos de Noe. Pero la claridad, que se halla en la historia de los mesmos Chinos es, que desde Vitey, que fue el primer Rey, se reduxeron las cosas de aquel reyno, a Imperio, el qual ha durado hasta el que oy reina: como se entendera quando trataremos de los reyes que ha habido en este reyno, los quales, segun el verdadero computo, legitimos, y tyranos, hasta el dia de oy, han sido en numero dozientos, y quarenta y tres. Succede se en el reyno, de padres a hijos, y, en defecto de hijo, viene al pariente mas cercano: pero como tienen las mugeres que quieren, a la usanza de los Emperadores Turcos, pocas veces les faltan successores. E1 primer hijo que nace, de qualquiera de las mugeres, es el heredero forçoso del Reyno, y a los de mas hijos, despues de casados, señalales el Rey, su padre, ciudades, en que vivan privadamente, donde se los provee de todo lo necesario, conforme a su calidad: con mandato expreso, so pena de la vida, que no salgan de ella ni buelvan a la corte jamas, si no fueran por el Rey llamados. Esta misma reclusión padecen, todos los que son parientes del Rey, los quales, por la mayor parte residen en una ciudad muy populosa, que se llama Cansi, donde (a los que al Rey y a su consejo les parece, son hombres de sagacidad y ardid notable), mandan, que jamas salgan de sus propias casas, para obviar toda ocasión y sospecha de alteración, y traycion contra el Rey. Las moradas de estos grandes Principes, son grandissimas, por tener, como tienen de intento dentro dellas, todo el regalo y contentamiento humano: como son Iardines, huertas, Frutales, Estanques con infinidad de pescados differentes, y bosques, en que tienen mucha diversidad de caça y volateria: lo uno, y lo otro, como lo puede aver en los montes, y riberas, cercado todo de muralla. De manera que cada casa destas es como una mediana villa. Dan se mucho a la musica, con que se entretienen: y como no entienden, sino en regalarse, son comunmente gordos, bien acondicionados y apazibles, cariciosos, y liberales con los estranjeros. A estos Principes, donde quiera que esten, tienen obligación de visitar los Gobernadores las fiestas, y si pasan por sus puertas a cavallo, se apean: y si en silla, baxan de ella y pasan callando y sin la ostentación ordinaria. Y para que no pretendan ignorancia, todas las puertas de las casas de semejantes Principes estan teñidas de colorado.

 

De la grandeza que tiene este reyno y de las mesuras itinerarias que en el se usan

Cap. VI

Este gran Reyno, que nosotros hemos usado a llamar China (sin saber la causa ni fundamento que para ello aya habido) los de los reynos comarcanos a el le llaman Sangley, y en su lengua propia se llama Taybinco, que no quiere dezir otra cosa sino Reyno. Es el mayor y de mas gente de todos quantos tenemos noticia, que ay en el mundo, como se podra ver clara y distintamente en el discurso desta historia: y en las cosas admirables que en ella se han de tratar: y en particular en el capitulo siguiente, que casi todo el, es sacado del libro propio que los Chinos tienen, donde ponen por extenso, la grandeza del Reyno y de las quinze Provincias que tiene en si. Este libro se traxo a la ciudad de Manila, estampado en la mesma China, y se traduxo a nuestra lengua por interpretes que son Chinos de nacion; y por ser Christianos baptisados, se han quedado, en las dichas islas por moradores, para mejor guardar lo premetido en el Baptismo: y huyr de la pena y castigo que en la China les darian si supiessen que, sin licencia del Rey, y su Consejo, avian recebido ley o fee contra lo que usan en el Reyno. Esto a todos los del Reyno prohibido, so pena de la vida, y se executa inviolablemente y sin remisión alguna. Tiene este gran Reyno, en circuito, 69516 Die, que es una medida que ellos usan, que reduzidos a la cuenta española, son casi tres mil leguas, y de largo mil y ocho cientas. Esto se ha de entender, en todas las quinze Provincias que tiene el Reyno, y cada una con muchas ciudades y villas cercadas: sin infinito numero de aldeas, como se vera claramente en el capitulo siguiente. Por el dicho libro se habla que tienen los Chinos tan solamente tres medidas itinerarias, a las quales en su lengua llaman Lij, Pu, Icham, que es tanto como si dixessemos estadio, legua y jornada. La medida llamada Lij tiene tanto espacio, quanto por tierra llana, en dia quieto y sereno, se puede oir la voz de un hombre, dada con toda su fuerça. Diez de estos Lijs hazen un Pu, que es una legua española grande; diez Pus hazen una jornada de un dia, que llaman Icham, que vienen a ser doze leguas largas. Segun esta cuenta, se halla, tiene el Reyno las leguas arriba dichas. Por la cuenta de otros libros, hallaron muchas mas leguas; pero el Padre Fray Martín de Herrada Provincial de los Agustinos en las Islas, y muy excelente Geometra, y Cosmografo, hecha con mucho cuydado, y acuerdo la cuenta con las descriptiones de ellos mesmos, vino a entender, que todo venía hazer la suma sobre dicha de mil y ocho cientas leguas de largo y tres mil de circuito: començando de la Provincia de Olam, que es la que esta mas al Sur y mas cercana a Malacha, corriendo la tierra, como corre la buelta del Nordeste, por espacio de mas de seys cientas leguas.

De las quinze Provincias que tiene este gran reyno

Cap. VII

Esta repartido este gran Reyno en quinze Provincias, que cada una de ellas es mayor que el mayor Reyno de que tenemos noticia en Europa. Intitúlanse algunas del nombre de la ciudad Metropolitana, donde residen los gobernadores, Presidentes y Vireyes, que en la lengua de los naturales se llaman Cochin. De estas quinze Provincias, las dos que son Tolanchia y Paguya, son governadas por el Rey, en persona, y su consejo real. La causa es que siempre el Rey reside en una de estas dos Provincias, que son las mayores de todas y las mas populosas de gente. Aunque la causa, porque el Rey y su Consejo estan en ellas de ordinario no es solamente ésta, sino por ser las que estan mas cercanas al Reyno de Tartaria, con quien los Chinos de ordinario, en los tiempos atras, tuvieron continuas guerras. Y por poder el Rey, remediar los daños mas fácilmente y ofender con mas oportunidad a su enemigo, asento su corte y casa en ellas, y, como ha sido por tantos años, ha se quedado perpetuamente, y parece sera la continua vivienda de todos los reyes de aquel Reyno, por merecerlo las mesmas Provincias, por bondad del cielo y abundancia de boníssimos mantenimientos. Llamanse las Provincias: Paguya, Foquiem, Olam, Cyncay, Susuam, Tolanchia, Cansay, Oquiam, Aucheo, Honan, Xanton, Quicheu, Cequeam, Susuam. Casi todas estas Provincias, y particularmente las diez, que son maritimas, estan cortadas con rios hondos, y navegables de agua dulce, con grandes riberas, y en ellas muchas ciudades y villas, de las quales, no solo se puede poner el numero, mas aun los nombres. Porque estos Chinos, es gente tan curiosa, que tienen en sus libros, hasta los nombres de las casas de placer, que tienen los señores, y Loytias para sus recreaciones. Pero, porque de mas, de que fuera cansancio sin provecho, era alargar la Historia, haré solamente lo primero; y pasare luego a tratar, en el siguiente capitulo, de las ciudades, y villas que tiene cada una de las quinze Provincias: dexando lo segundo, como menos necesario, para el intento que es mostrar la grandeza de este Reyno.

 

De las ciudades y villas que tiene cada una de las pro vincias deste reyno

Cap. VIII

Estas quinze provincias (que con mas verdad se pueden llamar Reynos) segun su grandeza, como se puede ver por el numero de Ciudades y Villas, que cada una de ellas tiene, sin meter las aldeas porque sería hazer numero infinito, son las siguyentes:

La primera es la Provincia de Paguía, que es donde ordinariamente reside el Rey con su Consejo, y ésta tiene quarenta y siete ciudades y ciento y cinquenta villas. La Provincia de Canton tiene treynta y seys ciudades y ciento y noventa villas. La de Foquiem, treynta y tres ciudades y noventa y nueve villas. La de Olan, noventa ciudades y ciento y trenta villas. La de Sinsay treynta y ocho ciudades y ciento y veynte y quatro villas. Susuan, quarenta y quatro ciudades, y ciento y cinquenta villas. Tolanchia, ciudades cinquenta y una, y y ciento y veynte y tres villas. Cansay, veinte y quatro ciudades y ciento y doze villas. Ochian, diez y nueve ciudades, y setenta y quatro villas. Aucheo, veinte y cinco ciudades, y veinte y nueve villas. Honan, veinte ciudades y y ciento y dos villas. Xantón, trenta y siete ciudades y setenta y ocho villas. Quicheu, quarenta y cinco ciudades y ciento y treze villas. Chequean , trenta y nueve ciudades y noventa y cinco villas. Susuan, quarenta y dos ciudades y ciento y cinco villas. Por esta cuenta vienen a ser las ciudades 591 y las villas 1.593, de lo qual y del infinito numero de aldeas y casas de placer que tiene, se puede bien colegir que merece este Reyno ser llamado grande, y, aun comparándole con los mejores que sabemos del mundo, se podría dezir que es uno de los buenos y principales de el. Usan los Chinos en la pronunciación terminar las ciudades con esta silaba fu, que quiere dezir ciudad, como Taybinfu, Canton fu, y las villas con esta silaba cheu. Algunas aldeas ay tan grandes que solo les falta, para ser villas, el nombre. Todas las Ciudades, por la mayor parte, estan situadas, en las riberas de rios navegables, y rodeadas de anchos fosos, que las hazen fortísimas. Demas de que assi ellas como todas las villas, son todas muy cercadas, de grandes, y fuertes murallas, que son lo ordinario, hasta un estado en alto de piedra de cantería: de alli arriba de ladrillo blanco, tan fuerte, que con dificultad se puede romper con picos. En algunas Ciudades son las murallas tan anchas, que pueden andar quatro, y seis hombres a la par por ellas. Estan adornadas de muchos Baluartes y Torres, de trecho a trecho cubiertas con capiteles hermosissimos, y rodeados de corredores, y pretiles, adonde muchas veces se suelen yr a recrear los Virreyes y Gobernadores, para gozar de la vista del campo, y riberas. Ay un espacio de tierra, de los muros al foso, que pueden andar por el, seis hombres juntos a caballo, y lo mesmo, por la parte de dentro, hasta las casas, para que se puedan rondar ,sin impedimento alguno. Estan los muros tan enteros, con el cuidado que de ellos se tiene como si se acabaran de hazer: con aver en algunas Ciudades memoria de mas de dos mil años que se fundaron. La causa es que en cada Ciudad, y villa, tiene el Rey un Iuez, con gran salario, cuyo oficio es, visitarlos, y hazerlos renovar con provisión del Rey, que el tesorero de sus rentas en aquella Ciudad o villa, le dé para ello todo lo que pidiere. Los caminos de todo este Reyno, son todos hechos, y allanados, con mucho cuidado; y las entradas de las Ciudades, y villas, con grande apariencia de suntuosidad, y majestad, con tres y quatro puertas fortissimas, laminadas de hierro. Las calles, muy bien empedradas, anchas tanto, que por ellas pueden yr quinze hombres a caballo juntos, y tan derechas, que del principio de la calle, se vee el fin. Al un lado, y otro de la calle, ay soportales, donde estan tiendas de mercaderes, llenas de grandes curiosidades, y de todos los oficios que se pueden desear. En las de mas calles (a trechos) ay muchos arcos triunfales. que las hermosean extremadamente, los quales son de cantería: grandes y galanas pinturas, al modo usado de los antiguos Romanos, con remates galanísimos. Todas las casas ordinariamente tienen tres puertas, la del medio grande, y las collaterales mas pequeñas, y bien proporcionadas. Reside el Rey en la Ciudad de Suntien, que en su lengua quiere dezir Ciudad del cielo, de cuya grandeza cuentan los chinos grandes cosas, que deben ser verdaderas: porque aunque traten muchos, cada uno por si de ellas nunca se halla variedad. Segun pues lo que cuentan parescer ser la mayor del mundo, y los que la hazen menor affirman, que para ir de puerta a puerta (sin pasar los arrabales) es menester un dia de verano, y caminar todo el, en un caballo que ande bien. Llámase también Quincay, como la llamó Marco Polo.

 

 

De los admirables edificios que ay en este reyno, y de una grandisima muralla o cerca que ay en el, de 500 leguas de largo

Cap. IX

Ay en todo este Reyno, grandes hombres, en el arte de la Architetura, y los materiales para edificar son los mejores del mundo. Porque, como queda dicho, en el capitulo passado, ay una tierra blanca de que hazen ladrillos tan fuertes que para romperlos son menester picos, y muy gran fuerza: y esta es la causa, que ay universalmente, en todo el Reyno, muy grandes y curiosos edificios. Dejado aparte el palacio donde vive el Rey, en Taybim, porque se hará del particular capitulo. En todas las Ciudades que son cabeças de las Provincias reside un Virrey o Governador, y viven en la casa, que en cada ciudad destas tiene el Rey hecha a su costa, que todas a una mano, son admirables y superbísimas, labradas con maravilloso artificio, y arte. Y son tan grandes como una gran Aldea, a causa que tienen dentro grandes jardines, estanques de agua y bosques cercados, en los quales ay mucha montería y volatería, como queda dicho arriba quando se tratò de las casas de los Infantes. Las casas comunes, son muy buenas, y muy bien edificadas, al modo Romano, y todas, generalmente, tienen plantados arboles a las puertas, con muy gran concierto para que les hagan sombra y hermoseen las calles. Todas estas casas, estan por dentro blancas como leche, tanto que parece la superficie de papel bruñido, y empedradas con unas piedras anchas, muy lisas, y cuadradas. Es la techumbre de todas ellas, de muy excelente madera, y bien labrada, teñida con unas aguas damascadas de color de oro, que parecen muy bien. Todas tienen patios y jardines, con muchas flores y verduras para sus recreaciones, y ninguna ay, que no tenga su estanque de agua, con peces, aunque sea pequeño. El un lienzo del patio, esta ocupado con armarios muy polidos, a manera de escriptorios, sobre los quales tienen muchos ídolos de bulto, labrados de diversos materiales. En los otros tres ángulos, tienen muchas pinturas y quadros y otras curiosidades, y, sobre todo, grandissima limpieza, no solo en la casa, mas en las mismas calles, en las quales tienen comunmente tres, o cuatro necessarias o lugares comunes, curiosisimamente puestos, para que la gente, fatigada de la común necessidad, no ensuzie las calles: lo mismo usan en todos los caminos del Reyno. Ay algunas Ciudades, por cuyas calles, se navega como en Bruxelas, en Flandes, o Mexico, en las Indias; Venecia, en Italia; que es causa de que sean mas bien servidas, porque entran los barcos cargados de mantenimiento, hasta las mismas casas. Los caminos de todo este Reyno, son al parecer, los mejores, y mas bien empedrados, que se pueden ver en otras partes, y hasta en las mismas sierras y montes ay calçadas cortadas a pico, muy bien reparadas, y empedradas de piedra y ladrillo: que es una, de las mas insignes fábricas y mas general que ay en todo el Reyno. Ay muchos puentes grandíssimos y de admirable hechura, y algunas hechas sobre barcas, como la de Sevilla, specialmente en los rios muy anchos, y hondos. En la ciudad de Fucheo, esta una torre, delante de las casas del Contador mayor del Rey, que los que la an visto affirman ser sobre todos los edificios que se saben de los Romanos, la qual esta fundada sobre quarenta columnas, cada una, de sola una piedra, tan larga, y gruesa que pone espanto dezirlo, y aun duda a los oyentes de creerlo. Por lo qual me parece mas acertado, dexarlo sin mas particularizar, como hago todas las cosas, en que hallo esta dificultad, para ser creidas, y no tengo original muy cierto a quien allegar, o dar por fiador.

Halla se en este Reyno una cerca o muralla que tiene quinientas leguas de largo, que comienza desde la ciudad de Ochyoy, que es entre dos altísimas sierras y discurre de Poniente a Levante. Hízola un Rey llamado Tzintzom, por ampararse de los Tartaros, con quien tenía guerra, y assi toma la muralla toda la frontera de Tartaria. Pero se ha de entender que las 400. leguas que tiene la dicha muralla, son hechas por la naturaleza, porque son unas sierras altísimas muy serradas. Las otras ciento, que fue serrar una distancia que había de las unas a las otras, hizo con arte humana el sobredicho Rey, de muy fuerte canteria, y de siete brazas de ancho por el cimiento, y otras siete de altura. Comienza por la parte del mar en la Provincia de Canton, y va por la de Paguía y Cansay, y fenece en la de Susuam. Para hazer esta obra admirable terció el sobredicho Rey la gente del Reyno; de tres hombres, uno, de cinco, dos; los quales, como iban tan largo camino y a diferentes temples, aunque cada Provincia acudia a la parte mas cercana, pereció casi toda la gente que fue a la obra. Esta superbísima obra fue causa, como se dirá, de que se levantase el Reyno y matasen a su Rey, despues de aver reinado cuarenta años, y juntamente a un hijo suyo llamado Agutzi. La qual cerca se tiene por verdadera por afirmarlo assi todos los chinos que contratan en las Islas Philippinas, y en Canton y Macan, conformando todos en la grandeza como testigos de vista; los nuestros nunca la han visto, porque esta en los últimos confines del Reyno, donde ninguno hasta oy ha llegado.

 

De la disposicion, trajes y otros ejercicios de la gente deste reyno

Cap. X

Los hombres, y mugeres deste Reyno son de muy buena disposición de cuerpo, bien sacados y gentiles hombres, antes un poco grandes que pequeños. Son todos comúnmente de rostros anchos, ojos pequeños y narices llanas y chatas; lampiños, con unos pocos de pelos solamente en las mançanillas de las barbas. Verdad es, que ay algunos de ojos grandes, y barbas bien puestas, rostros bien hechos, y proporcionados: aunque éstos, respecto de los primeros, son muy pocos, se cree proceden de gente estrangera, que antiguamente, quando era lícito salir del Reyno, se debieron mezclar con ellos. Los de la Provincia de Canton (que es tierra cálida) son amoriscados en el color. Pero los de la tierra adentro son del color de Alemanes, Italianos y Españoles, blancos y rubios, y un poco verdinegros. Crian todos uñas muy largas en las manos izquierdas, trayendo cortadas las de las derechas. Traen el cabello largo, y curan se del mucho. Y assi esto, como lo de las uñas, no carece de supersticion, porque dizen han de ser llevados por el, al Cielo. Enlazanlos en la coronilla con unas redes de oro muy curiosas o alfileres de lo mismo.

Las vestiduras que usan los Nobles, y Principales son de sedas de diferentes colores, que las tienen subidíssimas y perfetissimas. La gente commun, y pobre se viste de otras telas de seda mas baxas, o lino o sarga o algodón: de todo lo qual ay grandissima abundancia. Y como la tierra, por la mayor parte, es templada, se puede tolerar esta vestidura, que es la mas pesada que usan, por no aver paño en todo el Reyno, ni puede hazerse; aunque ay mucha abundancia de lana y muy barata. Usan los sayos, al uso nuestro antiguo, con el faldamento largo y muchos pliegues en el, y dados unos golpes se abrochan sobre el lado izquierdo las mangas, muy anchas y abultadas. Sobre los sayos traen marlotas, o ropas largas, segun la posibilidad de cada uno, hechas al modo nuestro, excepto que tienen las mangas mas anchas.

Diferencianse los de casta real, o constituidos en dignidad, de los caballeros ordinarios, en que los primeros traen el sayo recamado de oro y plata por medio de la cintura, y los otros solo guarnecidos por las orillas. Usan calzas muy bien hechas y pespuntadas; botas y zapatos de terciopelo, muy curiosos. Traen en el invierno (aunque el frio no es grande) aforrados los sayos y ropas con pellejos de animales, especialmente de marta cibelina, de que ay abundancia, como queda dicho, de las quales usan en todo tiempo por el cuello.

Diferéncianse los que no son casados, de los que lo son en que se trenchan la frente, y traen los bonetes mas altos. Las mugeres se visten curiosissimamente; el modo parece mucho al Español. Usan muchas joyas de oro, y pedrería; traen sayuelos con mangas anchas. Lo que visten es brocado, telas o sedas, que como hemos dicho, las ay muy buenas, y baratas: y las muy pobres terciopelo riso, o sarga. Tienen lindissimos cabellos, porque los curan con mucho cuydado, y traen los enlazados en la cabeça con una cinta de seda ancha, guarnecida de perlas, y piedras de lindo parecer. Usan de afeytes, y en algunas partes con excesso. Tienen por dameria tener los pies pequeños, y para esto desde pequeñas se los fajan muy apretadamente: porque la que los tiene mas pequeños, es tenida por mas dama. Son muy honestas y recogidas, en tanta manera, que jamas veran ninguna a ventana ni puerta: y si el marido combida alguno a comer, nunca ella parece, ni come a la mesa, si el combidado no es pariente, o muy amigo. Quando van a visitar a padre, o a madre o parienta, van siempre en una silla litera, que la llevan quatro hombres, la qual por una parte, y otra, esta llena de gelosias de hilo de oro, y plata, o seda, muy espessas: porque aunque ellas vean los de las calle, no pueden ser vistas. Y a esto van muy acompañadas de criados: y assi, por gran maravilla se topa en la calle muger principal, ni parece aver en la ciudad ninguna, por su gran recogimiento. Son assi ellos, como ellas muy ingeniosos, usan de dibuxo y mazonería: grandes pintores de follaje, paxaros y monteria: como se vee muy bien en las camas. y mesas que de alla se traen. Yo vi una que traxo a Lisboa el año de 1582. el capitan Rivera, alguacil mayor de Manila: que para que quede muy ponderado su primor basta dezir, que a su Majestad le causo admiracion, por que se la causa pocas cosas: y la mesma (aunque no es tanto) causo a todos los que la vieron, hasta los muy famosos brosladores. Son grandes inventores, tanto que con aver en el Reyno muchos coches, y carros de cavallos: usan en los lugares de campaña de carros que llevan a vela con el viento hechos con tal industria que los gobiernan con facilidad. Esto se affirma por muy cierto, por mucho que lo an visto, ayuda a creerlo el aver visto muchos, assi en las Indias, como en Portugal, en lienços pintados en la misma China, y en las porcelanas que de alla se traen a vender, y es señal que la pintura tiene fundamento. Son astutos en el comprar y vender, tanto que en lo que es esto parten el cabello. Los mercaderes de tienda (que ay muchos en cada ciudad) tienen a la puerta una tabla, adonde estan escritas todas las mercancias que ay dentro para vender: lo que comunmente venden en ellas, son brocateles, telas de oro, diversidad de pieças de seda, de tan lindas colores, que es cosa de admiracion. Otros mas pobres venden sargas, pieças de algodon, de lienço, de fustan de todas colores, y assi lo uno, como lo otro vale muy barato: por aver de ello mucha abundancia, y muchos officiales que lo labran. Los que tienen medicinas simples, tienen la mesma señal de todas ellas. Ay otras tiendas de porcelana de differentes maneras, coloradas, verdes, doradas y amarillas: valen tan baratas, que por cuatro reales dan cinquenta pieças. Hacenze de un barro rezio, el qual deshazen, y muelen, y despues echan en unos estanques de agua, que tienen muy bien hechos de piedra de canteria: y despues de bien rebuelto en el agua, de la nata que queda encima, hazen las mas finas: y cuanto mas abaxo va son mas bastas. Hazense de la forma de las de aca, y despues las doran: y ponen el color que quieren el qual jamas pierden. Luego las cuezen en el horno, y esto se ha visto, y es mas verosimil que lo que dice cierto Duardo Barbosa, que anda en Italiano, que se haze de caracoles de mar, los quales se muelen, y los meten debajo de tierra a afinarse 100. anos, y otras cosas que acerca de esto dize. La muy fina nunca sale del Reyno, porque se gasta en servicio del Rey, y Gobernadores, y es tan linda que paresce de finissimo cristal. La mas fina es la que se haze en la Provincia de Saxij. Los artifices y officiales mecanicos estan en calles señaladas, donde no se entremete ninguno, que no sea del officio, o arte: de manera, que viendo al primero de la calle, el officio, o arte que usa, se puede entender, que toda la calle sera del mismo officio. Esta mandado por ley que el hijo o hijos hereden al padre en el officio, y no puedan usar otro, sin licencia de la Iusticia. Dispénsale empero, quando uno es muy rico, que el no trabaje por sus manos, aunque no en dexar de tener en su tienda officiales de su officio: por esto los que lo usan, como nascen en ello, y se crian son famosissimos y curiosissimos, en todo lo que hazen: como se vee claramente, en lo que se trae de aquel Reyno a Manila y a las Indias y a Portugal. La moneda que corre en el Reyno, es de oro o plata sin señal sino por peso: y assi, todos traen pesos y pedaços pequeños de plata, y oro, para comprar lo que an menester, Para las cosas de quantidad, tienen en sus casas, pesos grandes, pesas mercadas, y dase a cada uno lo que es suyo: porque la Iusticia pone en ello gran quydado. En la governación de Chincheo ay moneda de cobre acuñada, pero no corre fuera de aquella Provincia.