Autor: Legazpi, Miguel de
Título: Carta de Legazpi al virrey, 11 de agosto de 1572
Lugar y fecha:
1572
Localización: AGI, Patronato, 24
Extensión del documento digitalizado: 595 palabras / 2611 caracteres

Localización y transcripción: Dolors Folch Fornesa / Carles Brasó Broggi

 

 

 

 Viniendo el año pasado de panae para este Río, en el camino, en la ysla de vindoro y en otras yslas de su comarca, hallé muchos indios chinos cautivos, que los naturales los tenían por esclavos, que los cautivaron el año antes de dos juncos que dieron al través y se perdieron a la boca del Río de bonbón, y los avían vendido por toda la comarca, y paresçiéndome coyuntura para travar amistad y contrataçión con los chinos, rescaté y compré todos los que se pudieron aver, y les dí libertad para que libremente pudiesen yr a su tierra; fueron treynta y tantas personas las que se libertaron, las quales embié desde vindoro en vn navío a su tierra; quedaron muy obligados por la buena obra y libertad que se les avía dado, y prometieron que siempre vernían a contratar donde quiera que yo estuviese, y vinieron ogaño diez juncos dellos, los tres a este Río y tres a vindoro y dos a balayán y otros dos a otras dos yslas, y an venido y contratado con más libertad y seguridad que solían con los moros, con que an mostrado tener gran contentamiento; algunos dellos se an buelto a su tierra, y otros están por aquí por no aver acabado de vender; dizen que el año que viene vernán muchos juncos, traerán muchas cosas y como ogaño no avían traydo sino muestras para ver a lo que nos affiçionávamos, y que no trayan cantidad por no estar çiertos si lo podrían vender; truxeron damasquillos de labores y tafetanes de todos colores, seda torzida y floxa, seda cruda en madexa, loça de porzelana dorada y blanca, açúcar, naranjas, dulzes, pimienta y açúcar. çandía, arina de trigo, drogas, almizcle y otros olores, azogue y cajuelas pintadas y otros muchos dejes, y sacan dineros de cada cosa poca cantidad. Traté con ellos de embiar en su nabío dos Religiosos para que allá tratasen de paz y amistad perpetua con el que govierna, porque dizen que su Rey está muy lejos de la tierra adentro camino de tres meses; no salieron a ello, diziendo que no los dexarían desembarcar en tierra firme yendo sin liçençia. y así embié con los mismos a pedirla y prometieron de traer su respuesta del governador. Ellos me dieron vna pintura de su costa de los pueblos que vienen a contratar a esta ysla, ques desde cantón hasta lianpoo, la qual pintaron delante de mí sin compás ni orden de altura ni grados, la qual pintura será con ésta para que V. Excelencia la vea con la Relaçión, que se pudo entender de los mesmos chinos, de que a su tierra ay muy poco camino, porque ellos van en ocho días y vienen en diez, que çierto entiendo que no ay de çiento y çinquenta leguas arriba. No é querido embiar gente allá por no los alterar ni alborotar, pues la contrataçión suya la tenemos çierta y adquirida por su propia voluntad, y vno de los qual año pasado liberté y vino ogaño me dio notiçia de cómo estuvo en cantón, y vio y habló a los portugueses que residen en la misma ysleta, a los quales dio quenta de las buenas obras que avían reçibido de mí en su libertad, y de cómo venían a poblar a esta ysla de luzón, y que los portugueses le dixeron que no fiasen de nosotros, que éramos corsarios que andávamos a saltear y robar, y que ellos vernían a hecharnos de aquí, y que él sin curar de lo que le dezían se vino derecho acá.

AGI, Patronato, 24