Autor: Gómez Pérez Dasmariñas, Cristóbal de Salvatierra, Alonso de Torres
Título: Un auto que apareció fijado en las puertas de Santo Domingo, firmado por Fray Cristóbal de Salvatierra, sobre la representación de comedias de los Chinos.
Lugar y fecha:febrero - marzo, 1592
Localización: Archivo General de Indias
Signatura: Filipinas 6
Extensión del documento digitalizado:
885 palabras / 4.963 caracteres

Localización y transcripción: Manel Ollé Rodríguez


Un auto que apareció fijado en las puertas de Santo Domingo, firmado por Fray Cristóbal de Salvatierra, sobre la representación de comedias de los Chinos

Gómez Pérez Dasmariñas, caballero de la orden de Santiago, gobernador y capitán general en estas islas por el Rey n.s. por cuanto á mi noticia es venido que en las puertas de Santo Domingo amaneció, fijado un auto de fray Cristóbal de Salvatierra, provisor que dice ser de los naturales, en el cual trata de la representación de las comedias de los chinos y otras cosas que no son de su jurisdicción, y porque conviene dar de ello cuenta al Rey n.s. y á su real Consejo Santo, ordeno y mando á vos el secretario Alonso de Torres, que veais el dicho auto y dél saquéis un traslado, dos ó más y me los deis autorizados de manera que hagan fe, porque así conviene al servicio de S.M. Hecho en Manila á 15 de febrero de 1692.

Y en cumplimiento de lo mandado por Gómez Pérez Dasmariñas, caballero de la orden de Santiago, gobernador y capitán general de éstas Islas Philippinas por el Rey n.s. yo Alonso de Torres, secretario de las causas de justicia en la gobernación de estas islas, fuí al dicho monasterio Santo Domingo y á un lado, junto á la puerta principal de la iglesia dél, hallé fijado un auto escrito en medio pliego de papel y firmado de dos firmas que la una decía fray Cristóbal de Salvatierra y la otra fray Domingo de Nieva, notario, que el traslado de lo que el dicho auto contenla dice así:

En la ciudad de Manila á catorce días del mes de febrero de 1592 años fray Cristóbal de Salvatierra, juez provisor de los naturales y sangleyes de estas islas, habiendo visto la información supraescrita y por cuanto de ella consta como en todas las comedias que hacen los chinos van mezcladas sus supersticiones é idolatrías principalmente en las que hacen para celebrar sus fiestas anuales como lo son estos días de ahora en los cuales, aunque en las comedias sean historias, siempre son oferta y hacimiento de gracias ó peticiones que hacen á sus dioses, y esto mismo contienen las que hacen cuando acaban de llegar á algún puerto que las hacen por hacimiento de gracias por haber llegado a salvamento, los cuales ofrecimientos hacen a sus ídolos, todo lo cual es en grande escándalo de los nuevos cristianos y en daño y perjuicio de nuestra santa fe católica y ley evangélica, dijo que debía de mandar y mandó que ningún sangley de cualquier estado ó condición que sea no haga ni represente ni mande hacer ni representar comedia alguna en todas estas islas, en pueblos donde hubiere cristianos so pena de doscientos azotes y servicio personal a donde les fuere señalado por tiempo de un año ó hasta que hubiere navíos á donde serán embarcados y desterrados de estas islas para siempre jamás como gente extraña que viene a sembrar idolatrías y supersticiones en tierra de cristianos y so pena de veinte pesos a cada uno y perdidos los vestidos y aderezos con que las hacen y por cuanto las justicias seglares por ventura, por no entender el mal que hay en las dichas comedias, se entremeten a darles licencia para ello como ahora lo han hecho, cometiendo el examen de ellas a un muchacho y a otro sangley idiotas, habiendo ciencia de Dios en la tierra y el tal examen no conviene a la justicia seglar cometerle por ser cosas de fe, y los tales exámenes en Castilla donde se entienden bien las cosas de nuestra fe y los tales comedias cometen a los provisores para que las examinen y las personas a quien de aquí se han cometido no pueden ser elegidas para tal ministerio por lo cual encargaba y encargó, requería y requirió a las tales justicias no se entremetan a dar las semejantes licencias pues son fuera de su oficio y en perjuicio de nuestra santa fe y así lo proveyó y mandó so pena de excomunión mayor (late sentencia) que nadie quite este auto de á donde estuviera fijado y que en lengua de sangley se fije en el Parián de los sangleyes. Fray Cristóbal de Salvatierra, ante mi fray Domingo de Nieva, notario.

El cual dicho traslado fue sacado, corregido y concertado con el auto original que allí quedó fijado. Testigos a lo ver sacar, corregir y concertar, Juan Gutiérrez de Alcala y Julián de Hevia y Juan García de Sierra y Pedro Muñoz, vecinos y estantes en Manila "-
donde fue hecho a 15 de febrero de 1592 años.
Alonso de Torres -rúbrica-

Los escribanos que aquí firmamos nuestros nombres certificamos que Alonso de Torres de quien va firmado este testimonio es secretario de las causas de justicia en la gobernación de estas islas Filipinas y á los autos que ante el pasan se da y ha dado entero fe y crédito en juicio y fuera de él, y lo firmamos en Manila, a 11 del mes de marzo de 1592 años. Don Francisco Rodríguez, escribano del Rey n.s. -rúbrica.-
Gabriel de Quinilla, escribano público. -rúbrica- Gerónimo de Mesa, escribano público. -rúbrica-.