Autor: CENTENO, Amaro
Título: Historia de las cosas del Oriente primera y segunda parte. Contiene una descripcion general de los Reynos de Asia con las cosas mas notables dellos. La historia de los Tartaros y su Origen y principio. Las cosas del Reyno de Egipto, la Historia y sucesos del Reyno de Hierusalem.
Traducido y recopilado de diversos y graves Historiadores por Amaro Centeno, natural de Puebla de Senabria en la Montaña de Leon. Dirigido al Licenciado Alonso Núñez de Bohórquez, Oydor del Supremo Consejo del Rey nuestro Señor y de la Sancta y general Inquisicion. Con privilegio Real.

Se reproducen aquí los capítulos 1 y 17:
Cap.1: Comienca la descripcion de los Reynos de Asia dende el Catayo, y los demas sucesivamente
Cap.17: De cómo Cangio Cam, salio de su tierra con los Tartaros, y passaron el monte Belgan , y ganaron muchas tierras, y de su muerte de Cangi
Lugar y Fecha: 1595
Localización:
Bibliothèque Nationale de Paris

Extensión del documento digitalizado:1806 palabras / 10.161 caracteres

Localización y transcripción: Anna Busquets i Alemany



Historia de las cosas del Oriente primera y segunda parte. Contiene una descripcion general de los Reynos de Asia con las cosas mas notables dellos. La historia de los Tartaros y su Origen y principio. Las cosas del Reyno de Egipto, la Historia y sucesos del Reyno de Hierusalem. Traducido y recopilado de diversos y graves Historiadores por Amaro Centeno, natural de Puebla de Senabria en la Montaña de Leon. Dirigido al Licenciado Alonso Núñez de Bohórquez, Oydor del Supremo Consejo del Rey nuestro Señor y de la Sancta y general Inquisicion. Con privilegio Real.

Impresso en Cordova en casa de Diego Galvan, impressor de Libros, año 1595. A costa de Miguel Rodríguez, mercader de Libros y se venden en su casa.

Al licenciado Alonso Nuñez de Bohorquez, Oidor del Supremo consejo del Rey nuestro Señor, y de la sancta y general Inquisición

Al cristiano y discreto lector salud y eterna felicidad se desea

Entre otros vino a mi poder uno, que es la Historia de cosas del levante, que escrivio Fray Hayton Armenio por mandado del Pontifice Clemente quinto. Y pareciendome que era digno de que nuestra lengua castellana gozase del, como lo gozan la Francesa, Italiana, y Latina, me puse a traducirlo, lo mejor que yo supe y me fue pusible: y añadile en las dos partes q me parecio ser necesarias, algunas advertencias lo que ha sucedido después que escrivio Haytonio, para mayor claridad e inteligencia de los lectores. Tratase en esta Historia, una descripcio particular de los Reynos y Provincias que contienen las dos Asias mayor y menor, con otras cosas tocantes a esta materia: el principio de los Moros y Turcos con algunas faciones suyas, el origen y principio de los Tartaros y sus hechos, y de seis Principes dellos, y su grandeza, y poderio, y las jornadas que hizieron en compañía de los Reyes de Armenia y de la Georgia Cristianos, por la recuperacio de la tierra sancta de Hierusale; las cosas del Cayro, y Soldanes de Egipto, y fertilidad y creiciete Nilo, y con esto, se acaba la primera parte, y la Historia de Haytono.

La segunda parte (que me parecio que seria acepta à los lectores) trata de las famosas jornadas que los Principes y Reyes Cristianos de Europa hizieron por la recuperación y defensa del Sancto Reyno de Hierusalem.


Cap.1: Comienca la descripcion de los Reynos de Asia dende el Catayo, y los demas sucesivamente

[Notas en los márgenes]

El azeyte es el mas precioso tesoro del Catayo.

Cofina los Tartaros co la China y esto se ve en las cosas que tra della asi e sedas textidas y bordadas como cosas pintadas porcelanas y otras suertes de madera

 

El Reyno del Catay es el mayor de los que en el mundo se saben llenisimo de gente, y de infinitas riquezas esta puesto en la ribera del Mar Océano, en la qual paraje tiene tantas Islas que no ha avido nadie hasta agora que las sepa ni es posible, saber el numero dellas cierto, mas aquellas por do se puede navegar hallàse que abundan de Riquezas, y tesoros innumerables, pero lo que en aquellas partes es tenido en mayor precio, y estima, es el azeite de olivas el qual asi del rey como de los demas hombres es coservado con mucha guarda como principal tesoro, y medicina. Ay tambien fuera desto en este Reyno muchas cosas maravillosas y fuera del comun de la naturaleza, las quales yo no quento agora. Los hobres de aquellas Regiones son habilísimos, y de trato astuo, y tienen à las demas naciones en poco à cerca de las Artes y Ciencias, dicen que solos ellos ven lumbre con dos ojos, y que los Occidentales y latinos ven con uno.


fol.1b

uno solo, y que el resto de las otras naciones son ciegos en lo quual claramente se conoce que todos los otros son de ellos tenidos por simples. Veese su abilidad en muchas, y diversas cosas que traen de aquellas partes con maravillosa subtileza e industria todo lo qual se muestra por ellas mejor que con palabras se puede decir. Los pueblos de aquel Reyno son dichos Catayanos, y asi los ombres como las mugeres por los subtiles ayres son hermosos aun que todos comúnmente tienen los ojos muy pequeños, y de naturaleza no tienen barbas, tienen estos Catayanos muchas y muy hermosas letras las quales en el apariencia en alguna manera son semejantes à las latinas.

La Religion de la gente de aquel Reyno, se podra contar mal por ser de diferentes y muchas maneras, que unos adoran Ydolos de metal, otros los bueyes por que labran la tierra de donde nace el trigo y los demas alimentos, algunos otros tiene en gran reverencia los arboles, otros las obras de la naturaleza, otros el Sol, otros la Luna y tambien ay lagunos sin fee y sin ley que biven como bestias, y aunque como dixe son de sutilissimos ingenios para exercitar las obras del cuerpo, de las del Anima no tienen ningun conocimiento. Los hombres son animosos nates tienen mas miedo de la muerte de lo que conviene a quien esta siepre en armas como ellos. Pero en la guerra son muyy industriosos, y mas por par q por tierra, y an tenido con esto muchas victorias de sus enemigos, y tienen muchas suerttes de amras que no tienen las otras naciones. La moneda que corre en aquellas partes se haze de pergamino quadrado, y sellado del Rey, en el qual sello se conoce qual sea de

 

fol.2

menor, ò mayor valia. Y quando por la vejez aquella moneda se gasta, si el que la tiene la lleva a la casa de la moneda Real, se la truecna por otra tata nueva. De oro ni de otros metales no hazen vasos ni ornamentos ningunos. Dizese que este Reyno es el principio y cabeça del Oriente, y que en lo que se sabe no ay adelante del otras gentes, de la parte del poniente confina con el Reyno de Tarso, y del norte con el Desierto de Belgia y de la parte de medio dia co las Yslas del mar Oceano de quien arriba diximos, de las cosas notables deste Reyno trataremos àdelante mas largamente

 

[nota al margen]

Vision maravillosa


fol.18b

De la otra parte del gran monte Belgiam (del qual se haze mencion en la Historia de Alexandro Magno) esta puesta la comarca à donde primero, habitavan los Tartaros, como hombres bestiales sin fee y sin letras, apacentando ganados a lo largo de los capos, buscando los buenos pastos, no siento ninguna

fol.19

cosa excitados en el menester de las armas antes pagavan como hombres de poca honra tributo a todos los confinates con ellos. Antiguamente en la nacion de los Tartaros eran todos yguales y comunmente fueron llamados Mogoles los quales crecieron tanto que se dividieron en siete principales tribus, ò generaciones, ya questos fueron tenidos entre ellos por mas nobles, y principales, que la primera dellas fue llamada, Tartar, la segunda Tangtot, la tercera Cunath, la quarta Ialair, la quinta Gonich, la sexta Moghi, la ultima Tebeth. La primera tomo el nombre de la tierra adonde primero moravan, y todas las demas la tomaron desta que de ella fueron llamados Tartaros, y rindiendo estas siete naciones (como esta dicho) obediencia à los vezinos. A vino que cierto hobre pobre òficial vdo ensueños un hobre blaco, armado y sobre un cavallo blaco, el qual lo llamo por su nombre, y le dixo Cangio la voluntad de dios inmortal es que tu rijas y goviernes los Tartaros, y seas Señor de aquesta nacion de los Moglos, y la libres de la servitud de sus vezinos, en la qual an estado largos tiempos, y ellos señorearan à los otros, y cobraran e Tributo que les an pagado. Tomo grandisimo contento Cangio de aver oydo la voluntad de Dios, y luego conto, a los demas el sueño que avia soñado, mas los principales dellos no quisieron creerlo, antes, como à viejo en cierta manera escarnecian, y burlavan del. A vino pues que la siguiente noche à questos principales vieron el Soldado blanco, y la vision como Cangio lo avia referido, y fueles mandado de parte de Dios inmortal, quei hindiesen todos obediencia à cangio, y hiziesen guardar, y guardasen sus preceptos y mandamientos

fol.19b

para lo qual hizieron juntar luego las siete naciones de los Tartaros, y les hizieron hazer la reverencia, y juramento de obedicencia à Cangio como à Señor natural. Y para esto pusieron asiento en medio dellos, y echando un fieltro negro estendido en el suelo, hizieron sentar encima de la Cangio, y los siete varones principales le levantaro, y pusieron en la Real assiento con alegre grita y aplausos de todos, y le llamaron Ca, ques Señor, y Emperador General y fue el primero que tuvo este nombre, y haziedole reverencia se arrodillaron delante del todos.

Cap.17: De cómo Cangio Cam, salio de su tierra con los Tartaros, y passaron el monte Belgan , y ganaron muchas tierras, y de su muerte de Cangi

[nota al margen]

Advertencia

fol.22b

Todos los autores que an escrito el origen de los Tartaros casi se conforma co lo que dice Aytono, al qual sinduda se le debe mucho credito por aver andado tantos años entre ellos, y por su autoridad pues fue hijo de uno de los Reyes de Armenia, q se llamo Libanio y despues de aver seguido gra tiepo las armas cotra los infieles, se hizo frayle: de suerte q como el lo afirma, apuro la verdad para escrivirla, la salida dellos según los mas autores fue en el año 1222 poco mas ò menos.

fol.23

menos Marco Polo Veneto escribe largamente de los Tartaros alli podran ver lo que quisieren la grandeza y poder del Gran Cam.