La citometría de flujo es el estudio de parámetros de naturaleza óptica de una partícula (célula, fracción celular). Los citómetros de flujo tienen la capacidad de estudiar simultáneamente una serie de parámetros de cada una de las partículas, de manera rápida y sobre una gran cantidad de ellas individualizadas en suspensión. Los citómetros de flujo utilizan láseres como fuente de excitación lumínica; por esto, las partículas deben ser de susceptibles de ser marcadas con una o más substancias fluorescentes. De cada partícula analizada también se obtiene información referente al tamaño y a la complejidad estructural. Este estudio multiparamétrico de cada una de las partículas permite el análisis de subpoblaciones en muestras complejas mediante separación electrónica. Algunos citómetros también están equipados con módulos de separación y recogida de las partículas de interés. De las aplicaciones de la citometría de flujo, las más destacadas serian las que se refieren al estudio de receptores de superficie celular, antígenos citoplasmáticos y nucleares, contenido de ADN, actividad enzimática, integridad celular, permeabilidad de membrana y flujos de calcio.