PAUTAS DEONTOLÓGICAS EN MEDIOS DE COMUNICACIÓN LOCALES. EJEMPLOS ACTUALES DE PRENSA, RADIO Y TELEVISIÓN DE LAS ISLAS CANARIAS.[1]
Autores: Ana Belén Afonso
Valencia, Ruymán García García, Leticia González Martín, María José Hernández
Bilbao.
Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad de La Laguna.
El trabajo de campo se basa en la
entrevista directa y telefónica de profesionales vinculados en la actualidad a
los principales medios informativos de Canarias –prensa, radio y televisión-, en
cualesquiera de los niveles profesionales considerados en sus redacciones
respectivas.
Los datos
proporcionados por los profesionales que atendieron a nuestra entrevista fueron
tratados cualitativamente para obtener el panorama de las prácticas deontológicas
en los medios de comunicación insulares.
Los resultados obtenidos son reveladores de un panorama deontológico que nada concuerda con la idea de que la ética vende en los medios de comunicación. Al menos en el aspecto normativo formal.
El Archipiélago Canario, pese a sus reducidas dimensiones y
debido a su peculiar geografía y orografía, se caracteriza por tener un número
elevado de medios de comunicación. Unos son de carácter local, subvencionados
por los ayuntamientos donde se ubican; se ajustan a una programación que abarca
la información del lugar o de sus cercanías. Otros están unidos a cadenas
nacionales y cuentan con una emisión específica que ofrece, en diferentes
horarios, la programación ajustada de la información local, provincial o
regional.
Para la
audiencia es fácil reconocer el estilo y las prioridades informativas y
divulgativas de cada medio. Como consumidores seleccionamos, elegimos y
buscamos aquello que más se ajusta a nuestros gustos particulares. No resulta
complejo encontrar una diversidad amplia en el panorama informativo, y ésta nos
permite diferenciar cierta calidad en las emisiones de cada medio, no sólo en
el plano técnico, sino también en el de los contenidos, el qué se divulga, el
cómo se hace llegar al público. Justamente ahí radica el objetivo de este
trabajo. Ante las variopintas posibilidades informativas existentes, nos
planteábamos si éstas se rigen por algún tipo de manual, libro de estilo, algún
código deontológico, algún sistema de selección de noticias, un ideario, etc.
y, aunque no pretendemos adelantar el contenido de este trabajo, los resultados
no han sido alentadores.
Los códigos deontológicos del
periodismo, mecanismo de autocontrol más común y extendido, están de plena
actualidad. Sin embargo, sus defensores y detractores casi se reparten por
igual y a menudo el tema suscita opiniones encontradas. La discusión sobre las
ventajas y las limitaciones de los códigos contribuye a comprender y estimar
adecuadamente la función que pueden desempeñar y qué es lo que podemos esperar
de ellos. De hecho, su extendida inexistencia en la mayoría de los medios de
Canarias hace que nos planteemos su necesidad, si son imprescindibles en la
labor del periodista o, por el contrario, es la mera intuición del profesional
la que actúa para desarrollar su cometido periodístico.
Una vez asimilados los aspectos más destacados de los
códigos consultados, hemos establecido las siguientes hipótesis de
investigación:
·
Los medios ya
consolidados dispondrán de un código propio.
·
Las representaciones
territoriales de medios estatales seguirán el código de éstos.
·
Los medios de más
reciente creación aplicarán el código deontológico de otros medios de mayor
difusión, trayectoria y prestigio.
Para poder conocer la realidad de los medios de comunicación
de las Islas elegimos como herramientas de trabajo la entrevista y la llamada
de teléfono. Esta encuesta fue realizada entre los meses de abril y mayo de
2004. Fuimos atendidos por jefes de informativos, redactores jefes o algunos
directores de los medios. Preguntamos por la existencia de algún código o libro
de estilo y si estos existían, solicitamos consultarlos. En el caso de que no
hubiera, preguntamos si tenían algún tipo de criterio o método a la hora de
discriminar la información.
Lo que a continuación viene es el
resultado de la encuesta realizada a los diferentes medios de comunicación.
Nuestro criterio a la hora de seleccionarlos ha sido la difusión, es decir, por
ser los más consumidos. Los datos expuestos a continuación se desprenden de las
respuestas que se nos dieron por cada empresa informativa contactada.
Fuentes entrevistadas:
·
Díaz, José
Luis, redactor Jefe de El Día
·
Doménech, María, periodista de Cadena COPE
·
Fernández, Hortensia, periodista de Radio Club
Tenerife
·
González,
Santiago, director de Informativos de Televisión Canaria
·
Ledesma, Job, periodista de La Opinión de Tenerife
·
Lorenzo, María, directora de Canal 8
·
Nadador,
Jesús, director de Informativos Canal 7
·
Padrón, Víctor, director Informativos Antena 3 Tenerife
·
Sar, César,
responsable de los Informativos de Teidevisión
·
Valencia,
Melania, redactora del Centro Territorial de TVE
Hemos analizado los cuatro códigos que consideramos más fiables y actuales, a fin de extraer los puntos en común que poseen y poder compararlos con los casos concretos que hemos decidido estudiar en esta investigación.
Los textos escogidos han sido: el Código
de Ética de la Asociación de Periodistas Catalanes, el Código Internacional de
Ética Periodística, de la UNESCO, la Declaración de Principios sobre la
Conducta de los Periodistas, de la Federación Internacional de Periodistas y,
en última instancia, el Código Deontológico de la Profesión Periodística, de la
Federación Española de Prensa.
Todos ellos coinciden en que ha de
respetarse siempre la verdad y narrar los acontecimientos basándose en ella,
así como en el derecho de los ciudadanos a estar informados a la vez que
formados, por lo que se ha de distinguir entre información y opinión. También
le dan gran relevancia a las fuentes y a la necesidad de escoger las más
fiables, además de tener derecho a respetar su intimidad y la decisión de las
mismas a no ser citadas. Si hablamos de las personas, inciden en el respeto con
que hay que tratar su vida privada y dignidad. Ha de tolerarse y tratar de
comprender las distintas costumbres y culturas con que podamos encontrarnos. El
periodista siempre ha de considerar inocente a alguien hasta que se demuestre
lo contrario, teniendo especial cuidado cuando se trate de menores de edad.
Asimismo, y a causa de la celeridad con
que muchas veces se desempeña el trabajo, inciden en la necesidad de rectificar
y, si fuera necesario, pedir disculpas a los afectados o perjudicados por
nuestro error, dándoles también la opción de declarar lo que consideren
oportuno a tal efecto.
Habiendo leído detenidamente estos
cuatro textos, descubrimos que el de la Federación Española de Prensa es el que
resulta más completo, a la vez que extenso, y aúna casi todos los puntos
citados en el resto de códigos.
Una vez hecho esto, procedimos a
estudiar los medios de comunicación locales escogidos aquí.
EMISORAS DE RADIO
La muestra de emisoras de radio de Canarias que hemos seleccionado para desarrollar la investigación es de 10 cadenas: Onda Cero, Cadena Ser, Cadena COPE, Radio Nacional, Radio Las Palmas, Radio Guiniguada, Radio Atlántico, Radio ECCA, Radio El Día y Radio Realejos.
De estas emisoras hemos podido establecer contacto con todas menos con Radio ECCA, Radio Atlántico y Onda Cero.
- RADIO CLUB TENERIFE, CADENA SER (Santa Cruz de Tenerife y Las
Palmas)
La emisora decana de las Islas Canarias no dispone de un código específico de la empresa, sin embargo, la cadena, en el ámbito estatal, está trabajando desde hace muchos años en la elaboración de éste. No obstante, se rige por el código de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE).
La Cadena Ser organiza reuniones
con asiduidad para mantener criterios unánimes en todas sus emisoras, una línea
de estilo propia de la ideología y métodos de trabajo establecidos desde Radio
Madrid. Radio Club posee un director de contenidos para asegurar que
se mantenga una identidad propia de la cadena así como velar por la calidad de
la emisión.
- RADIO EL DÍA (Santa Cruz de Tenerife)
La emisora (perteneciente a la misma empresa que el diario El Día) no posee código deontológico como tal. Los que trabajan en ella alegan que, ante todo, siguen las normas fundamentales de pluralidad. Proponen una radio para todos, con todas las voces protagonistas, sin sesgar la información y donde prime el contraste.
- CADENA COPE (Santa Cruz
de Tenerife y Las Palmas)
Posee un completo ideario en el que se define como cadena surgida de las Iglesias diocesanas y de dos órdenes religiosas en España, que fue asumida más tarde por su Conferencia Episcopal. Este texto fue aprobado por el Pleno de la Conferencia Episcopal Española el 26 de abril de 1991. Recordemos que se considera confesionalmente católica y se sitúa en uno de los fines de la Iglesia, que es su presencia evangelizadora en el ámbito de la opinión pública. Aun así, no se trata de una emisora religiosa, pues su programación es fundamentalmente profana, y para un público general. En su actuación se basa en la legislación de la Iglesia, así como en los principios deontológicos periodísticos y en la Constitución Española.
Para el desempeño de su labor, se basa en unos principios éticos de carácter general, como pueden ser: respecto a la verdad, investigar sin prácticas deshonestas, rectificación inmediata, etc., pero también en otros propios. Incide, por ejemplo, en la necesidad de una continua formación de sus profesionales que, además, tienen el derecho y deber de conocer y asumir los principios recogidos en su ideario. Éste define su línea editorial, y ha de dársele a conocer a los compañeros de la profesión. En caso de situaciones cambiantes de la actualidad, serán los órganos rectores de la empresa quienes establezcan los componentes básicos de esa línea editorial.
La COPE no es neutral. Está
comprometida con la defensa de los derechos humanos y se inclina por los pobres
y marginados, aunque respeta a la generalidad de las personas. No considera
extranjeros a los ciudadanos de América Latina, y se esfuerza por valorar los
rasgos diferenciares de cada pueblo de España. Esta característica cobra
especial importancia en la comunidad canaria por sus vínculos históricos con
Hispanoamérica.
También incluye un epígrafe referido a
la necesidad de programas religiosos, que difundan el mensaje evangelizador de
la Iglesia, así como el hecho de que el acento cristiano ha de impregnar la
emisión de otros contenidos.
La cadena editó, en febrero de 2003, un Libro de Estilo, promovido por el Director de Servicios Informativos en el ámbito nacional, José Apezarena. Su finalidad, según dijo Apezarena, es buscar la calidad en los procedimientos de trabajo, el tratamiento de las informaciones y el lenguaje. Hace especial hincapié en el cuidado de la expresión oral, ya que los medios de comunicación audiovisual son un ejemplo para muchas personas.
- RADIO REALEJOS (Santa
Cruz de Tenerife)
Radio Realejos
una de las radios locales más consagradas de Tenerife. Escuela de muchos, tiene
una audiencia consolidada en buena parte del Norte de la Isla.
Con el
cambio de Gobierno local, la empresa ha dejado de ser enteramente municipal
para llevar un modelo mixto, junto con una productora que elabora parte de la
programación. En cuanto a pautas deontológicas, no poseen ni desarrollan ningún
estilo ni criterio en particular, lo único que pretenden es basarse en informar
de todo lo que tiene que ver con lo local, de lo que beneficia y perjudica a
los vecinos de la zona.
- RADIO NACIONAL DE ESPAÑA
(Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas)
Radio Nacional de España
en Canarias se guía por los estatutos de Radio Televisión Española.
- RADIO GUINIGUADA (Las
Palmas)
Radio Guiniguada no posee código propio. Los trabajadores de la emisora se guían por su ética personal a la hora de realizar su trabajo periodístico.
- RADIO LAS PALMAS ( Las Palmas)
En Radio Las Palmas se nos informa de que no tiene
principios comunes para aplicarlos a la información ofrecida.
La muestra de canales de televisión de Canarias seleccionados es de 10 cadenas: Teidevisión, Antena 3TV Tenerife, Televisión Canaria (de titularidad pública del Gobierno Autónomo), TVE en Canarias, Canal 8, Canal 7 del Atlántico, Gran Canal TV, Canal Norte, Canal 49 y Popular TV.
De éstas, Popular TV hizo caso omiso a nuestra encuesta.
- TEIDEVISIÓN Canal 6
(Santa Cruz de Tenerife)
El canal insular no cuenta con códigos ni criterios deontológicos generales, así nos lo hizo saber el responsable de la “Agenda Canaria”, responsable del área de Informativos.
- ANTENA 3 TV (Santa Cruz
de Tenerife y Las Palmas)
El canal afirma que cuenta con “códigos deontológicos propios”, pero lo que nos entrega es un manual de estilo en donde se recogen pautas generales de redacción.
- TELEVISIÓN CANARIA (Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas)
- TVE EN CANARIAS
(Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas)
El redactor jefe de la Televisión Española en Canarias afirma que el trabajo de los periodistas se ajusta a los códigos deontológicos que tiene la televisión estatal en todo el ámbito nacional.
El Ente no tiene un código deontológico
propio. En sus Estatutos se hace referencia a aspectos tales como la
objetividad, la veracidad e imparcialidad de las informaciones, la separación
entre informaciones y opiniones, el respeto a los derechos y libertades que
reconoce la Constitución, la protección de la juventud, la consideración de los
valores de igualdad, etc. Éstos no son unos principios, sino que el Estatuto
Jurídico dice que las informaciones “se inspirarán” en estos puntos.
Sin embrago, TVE redactó el 15
de enero de 2002 un texto en el que se explica cómo tratar las informaciones
sobre terrorismo. Reflexiones sobre los medios de comunicación y el
terrorismo trata de dar respuesta a cómo hay que trabajar con estas
informaciones. Su objetivo principal es “a favor de la transparencia
informativa salvo en casos muy determinados en los que otros derechos
esenciales a la personalidad puedan estar amenazados”.
Después
de la creación del Foro Canario de la Inmigración --un órgano
colegiado de carácter consultivo adscrito a la Consejería de Empleo y Asuntos
Sociales-, TVE en Canarias firma un decálogo, junto a los demás
medios de comunicación locales, en el que se intenta luchar contra la
xenofobia. Para ello, se redactan los siguientes principios: los inmigrantes
son seres humanos, por lo que hay que tratarlos informativamente como tales, rechazar las generalidades y la simplificación sobre las
personas inmigrantes, eludir las informaciones sensacionalistas y las imágenes
morbosas, así como evitar centrarse sólo en las noticias negativas, contrastar
todas las fuentes, dar importancia a la contextualización de la noticia y de su
posición en el medio, adoptar una actitud beligerante contra las
manifestaciones de los grupos radicales e intolerantes, no a la utilización
xenófoba del lenguaje y, por último, los medios de comunicación tienen que
asumir su papel de formadores de opinión.
Este documento es un decálogo de buenas
intenciones que ayudaría sobremanera a una mejor aceptación de los inmigrantes
y, a pesar de haberlo firmado, TVE sigue ocupando sus informativos con
imágenes de inmigrantes muertos, de mujeres y de niños, es decir, las noticias
sobre inmigración son tratadas una forma sensacionalista.
Para terminar, el Comité General
Intercentros propone en febrero de 2004, y por iniciativa de sus propios
trabajadores, un Proyecto de Estatuto y Código Deontológico para los Servicios
Informativos de RTVE. Éste se justifica porque “en el caso de RTVE,
como medio público audiovisual, la participación de los informadores y el
desarrollo de los derechos profesionales reforzarán su carácter de servicio
público”.
El texto
pone en juego los principales puntos que se redactan en los códigos más
importantes. Éstos son: hacer clara distinción entre los hechos y las
opiniones, utilizar informaciones fundamentadas y contrastadas, facilitar todos
los datos esenciales de la información difundida, rectificar con diligencia,
utilizar métodos dignos, no emplear ni difundir nunca en provecho propio
informaciones privilegiadas obtenidas de forma confidencial, respetar el
derecho de las personas a su propia intimidad e imagen, así como prestar
especial atención a la información que afecte a menores.
- CANAL 8 (Santa Cruz de
Tenerife)
El canal insular, en un momento de expansión, tampoco sigue un código deontológico; es más, algunos de sus redactores desconocían, en el momento de encuestarlos, sobre qué le preguntábamos. Ante tales afirmaciones, se entiende que no cuenten con pautas generales para la selección, seguimiento, tratamiento y difusión de la información ofrecida.
- CANAL 7 DEL ATLÁNTICO
(Santa Cruz de Tenerife)
El trabajo que realizan diariamente refleja que no tienen criterios generales. Cada redactor realiza su información bajo su cargo personal.
El director
de los informativos sostiene que todo aquello que se pueda estudiar sobre cómo
hacer un periodismo correcto no se aplica lo más mínimo.
- GRAN CANAL TV (Las Palmas)
El
canal local sólo tiene en su parrilla programas de entretenimiento y su
director afirma que el único criterio que siguen sus trabajadores es el de
presentar una línea clara en su programación.
- CANAL NORTE (Las Palmas)
Es otro
canal, con programación limitada en el ámbito local, que no aplica pautas
deontológicas en su tarea informativa. El único criterio general que siguen sus
trabajadores es el rechazo a todo aquello que tenga relación con lo místico o
esotérico.
- CANAL 49 (Las Palmas)
Este
canal local tampoco cuenta con preceptos deontológicos que orienten su
programación informativa ni su tarea periodística.
La muestra de periódicos diarios de Canarias que hemos seleccionado para desarrollar la investigación es de 5: La Opinión de Tenerife, La Gaceta de Canarias, El Día, La Provincia y Canarias 7. Cabe destacar que algunas de estas cabeceras sobrepasan el siglo de vida, si bien otras surgieron con la democracia.
De estos periódicos, no respondió Canarias 7, tras varios intentos.
- LA OPINIÓN DE TENERIFE (Santa Cruz de
Tenerife)
El
diario La Opinión de Tenerife cuenta con un manual de estilo propio
donde se encuentran, entre otras cuestiones, unos criterios generales para que
sus periodistas ajusten su trabajo. Estos criterios atienden sobre aspectos
relacionados con la ética de la profesión periodística, y al correcto quehacer
periodístico.
En cuanto al contenido relacionado con
la deontología, se menciona explícitamente el interés por la veracidad y la
objetividad en la información. A continuación reproducimos un párrafo
significativo: “Toda información ha de aspirar a ser veraz y debe plantearse
con la máxima objetividad. Es indispensable verificar los datos recibidos de
terceras personas y, en caso de conflicto o cruce de opiniones, hay que
preguntar a las distintas partes y reflejar sus opiniones en la misma
información. Si alguna de ellas no pudo ser localizada o no ha querido
manifestarse, se hará constar”.
Asimismo, se alude abiertamente al
fenómeno del rumor. Éste no es considerado noticia, aunque puede utilizarse
como línea de trabajo, hasta que se llegue a la conclusión de que no conducen a
nada comprobable. En este caso, se desecharán y el medio no se hará eco de él,
a no ser que procedan de fuentes a las que se pueda atribuir, aclarando de
forma manifiesta que la noticia será que de una determinada fuente surge un
rumor. También se deja patente que ha de desecharse la formulación de hipótesis
como mera especulación, con la misma salvedad que en el caso de rumores. De
este modo, el periódico evita situaciones reprobables desde el punto de vista
ético, a la vez que garantiza una información completa y exacta a sus lectores.
En cuanto a las fuentes, deberán
identificarse con claridad y precisión, si bien se señala que “siempre que sea
posible”. Esto significa que se evitarán fórmulas como ‘fuentes bien
informadas’, etc., excepto en “aquellas noticias de gran interés en las que la
fuente sólo habla si se le garantiza el secreto de su identidad”. En este caso,
se está aludiendo al secreto profesional e, incluso, de manera implícita, al off the record. El secreto profesional
asegura que la información que se proporciona al público no descubrirá la
fuente de donde procede, para así poder seguir contando con sus declaraciones
en futuras ocasiones y permite sacar a la luz cierta noticia cuyo gran interés,
si no exime de la obligación profesional de revelar la fuente de información,
al menos sí lo disculpa en cierta medida.
En el apartado dedicado al artículo de
opinión, se indica que en este periódico “la opinión es libre”, si bien “sólo
se exige que se emita dentro de un marco de respeto a las leyes (con la
Constitución Española como referencia más amplia) y a las personas. Se pueden
criticar las ideas y las obras (incluidas las palabras) de los demás, pero no
se debe descalificar a nadie en el plano personal”. Y prosigue afirmando que “La
Opinión no polemiza con otros medios de comunicación. Por coherencia los
redactores tampoco deben hacerlo”. De esta manera, se está apelando a la
libertad de expresión y de prensa, aunque sometiéndose al ordenamiento jurídico
y a ciertas normas éticas de carácter respetuoso.
Por último, se destacan en un epígrafe de ese documento interno los siguientes puntos:
“Conviene
recordar:
·
que el derecho a la
información es, sobre todo, del lector. Los redactores de La Opinión no
deben hacer el vacío a personas o instituciones porque hayan tenido problemas
para cubrir determinada noticia.
·
que la primera
responsabilidad de las erratas y equivocaciones es de quien redacta los textos,
y en segundo lugar del encargado de revisarlos. El redactor tiene la obligación
de pasar el corrector ortográfico incorporado al sistema de edición.
·
que la aparición en
otro medio, antes de en el propio, de informaciones de importancia no es motivo
para dejar de publicarlas o para negarles la valoración que se merecen.
·
que, en general, no
se informará sobre suicidios, salvo en el caso de personas de relevancia o en
casos de especial resonancia pública. Los estudios psiquiátricos y psicológicos
en materia de conductas suicidas, consumadas o no, demuestran que la
divulgación de estos casos induce a su práctica.” (sic)
Estas cuestiones ilustran una parte
importante de la inclinación deontológica de La Opinión, ya que tratan
sobre aspectos eminentemente éticos, que el medio tiene en cuenta a la hora de
seleccionar noticias y de redactar sus informaciones, por lo que condicionan
notablemente el contenido del periódico.
Además, hemos consultado el primer
ejemplar de La Opinión, publicado el 21 de septiembre de 1999. Éste
contenía una separata de presentación, en la que aparecía una serie de
artículos firmados por personajes públicos —políticos, periodistas, artistas,
etc.— en los que le daban la bienvenida al nuevo medio. Asimismo, a modo de
introducción, se incluía un artículo de Francisco Javier Moll de Miguel,
presidente del Grupo Prensa Ibérica, al que pertenece La Opinión de
Tenerife, en el que presenta el periódico y sus intenciones, haciendo
alguna referencia a ciertos aspectos relacionados con el código deontológico
que se proponía seguir a la vez que define su línea editorial. Por ello, se
menciona el periodismo como “servicio a la sociedad” y se alude directamente a
un código de comportamiento que ayude a alcanzar la responsabilidad y rigor
necesarios, defiende “la libertad y el pluralismo”, así como el “juego limpio”.
Se intenta evitar “excitar a los lectores” y “exaltar frustraciones
colectivas”. Asimismo, se expresa que este medio cree “en el debate y el
contraste de las ideas, en la independencia y la profesionalidad, el respeto a
los demás y el valor de la verdad”.
- LA GACETA DE CANARIAS – EL MUNDO
(Santa Cruz de Tenerife)
La Gaceta de Canarias nunca tuvo códigos deontológicos ni manual de estilo. A partir de su unión con el diario El Mundo del Siglo XXI asume los de dicho periódico de difusión nacional. Sin embargo, con algún director anterior se ha seguido de forma expresa el Libro de Estilo de El País.
El
periódico El Día no tiene códigos deontólogicos propios ni manual de
estilo que recoja unos criterios generales.
El responsable de Redacción entrevistado afirma que “los periodistas, cuando terminan la carrera, han asumido como suyos unos códigos deontológicos, los cuales se deben ajustar a los del ámbito internacional. Este medio le supone a cada licenciado, por sus estudios, el conocimiento de los «códigos internacionales» o de un «código genérico»”.
- LA PROVINCIA – DIARIO LAS PALMAS (Las
Palmas)
El periódico La Provincia, perteneciente a Prensa Ibérica, no cuenta con ningún libro de estilo propio. Nos informaron que, como modelo deontológico, seguían el libro de estilo de El País. Sin embargo, podemos suponer que esta respuesta es una manera de escabullirse y no reconocer una carencia de pautas más refinadas en materia de deontología. Cabría destacar que se alude al libro de estilo de un medio de reconocido prestigio en el ámbito estatal, no a un código determinado. De esta forma, esta cabecera histórica en Canarias trata de salvaguardar su credibilidad, si bien es probable que los periodistas que trabajan en La Provincia no conozcan dicho manual y que su cumplimiento no sea rigurosamente controlado por los responsables editoriales.
CONCLUSIONES
1.
Si es conocida la
existencia de medios de comunicación de difusión nacional sin códigos ni pautas
deontológicas, no extraña el panorama que se dibuja a nivel autonómico, en el
caso canario; éste es desalentador porque no sólo los medios locales carecen de
ellos; los medios de implantación nacional (TVE, RNE, etc.) tampoco los tiene.
La mayor iniciativa detectada en el Archipiélago es que alguno siga un manual
de estilo propio, como es el caso de La Opinión de Tenerife, en el que
se incluyen preceptos deontológico. Esto indica una proporción de un medio de
los 25 consultados.
2.
En TVE está en
trámite la creación de un Estatuto y un Código Deontológico, cuya idea surgió
de los propios trabajadores de RTVE para intentar poner freno a la manipulación
que ha venido sufriendo el Ente a lo largo de su historia. La preocupación
ética manifestada es que la televisión pública no puede estar a expensas del
partido político de turno, sino que ha de estar al servicio de la ciudadanía.
Recordemos que este texto se intentó aprobar en la anterior
legislatura, en la que gobernaba el PP con mayoría absoluta, pero la propuesta
fue rechazada.
3.
Al margen del valor
que la COPE haya querido dar a su reciente Libro de Estilo, comprobamos
que en la sede de Tenerife únicamente había un ejemplar, y ni siquiera se
encontraba en la Redacción. Tuvimos que consultar el ejemplar que estaba en
manos del Jefe de Informativos, fuera de la emisora.
4.
La respuesta dada por
el diario El Día es llamativa, porque delata un descuido y una
despreocupación en cuanto a la formación de los profesionales de la información
y su trabajo diario, ya que no se deja claro cuáles son las pautas concretas
que se deben seguir en el tratamiento de la información. Pero, además,
manifiesta un desconocimiento de la deontología periodística, pues no sólo no
existe el “código genérico” aludido por nuestro interlocutor, sino que
demuestra la confusión existente de cómo funciona la profesión y las empresas
periodísticas es lo concerniente a la redacción y aprobación de las normas de autorregulación.
Por lo tanto, el “código deontológico genérico” mencionado se refería más bien
a los principios éticos generales que son propios de la profesión periodística,
no a un código concreto.
5.
En la cadena Antena
3 Televisión, el comportamiento mostrado por sus periodistas los aleja de
una actitud receptiva ante los preceptos que, según ellos, siguen. Esta
conclusión se desprende porque, en un principio, nos confirmaron la existencia
y utilización de un código propio, pero cuando fue solicitado desconocían su
ubicación.
6.
La mayoría de los
trabajadores de las cadenas locales consultadas desconocía el significado de la
expresión código deontológico. Esta actitud refleja la realidad
profesional de los medios en las Islas, y su despreocupación por cuestiones
éticas y morales de la función periodística.
7.
A pesar de no
conseguir la colaboración de Popular TV, nos consta que este medio posee
normas deontológicas propias, con un ideario marcado por aspectos religiosos.
Resulta contradictoria la actitud de la cadena en Tenerife, ya que lo lógico
sería mostrarlo y así ganar una mayor credibilidad y prestigio entre su
audiencia potencial.
8.
El resultado de la
investigación demuestra que las hipótesis barajadas no se cumplen en su
conjunto. Con respecto al planteamiento de si los medios más consolidados
poseen un código propio, se concluye que no es así. Sí es cierto que la mayoría
de las representaciones territoriales de los medios nacionales se rigen por el
quehacer periodístico establecidos por la sede central. Por otro lado, los
medios más modernos no suelen seguir los códigos de otros medios consolidados y
se despreocupan por su responsabilidad profesional en los aspectos éticos.
9.
La mayoría de los
medios analizados –por no decir todos– carecen de referencias deontológicas o
estatutos reguladores, sean propios o tomados de otras empresas u organismos
profesionales. Ante todo prima el cuidado de cuestiones técnicas, subordinando
lo principal, esto es, los principios éticos de la información.
La situación general
descrita influye en el procedimiento periodístico y en la calidad de los
contenidos de los medios de comunicación canarios; pero la relación entre esos
parámetros sobrepasa los límites de esta comunicación.
BIBLIOGRAFÍA
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LA OPINIÓN (2002), “Manual de Estilo”.
[Santa Cruz de Tenerife] La Opinión.
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MOLL DE MIGUEL,
Francisco Javier (1999). “La opinión que cuenta”. La Opinión, Santa Cruz
de Tenerife, número 1, septiembre.
[1] Este trabajo de investigación ha sido dirigido-coordinado por la profesora María Dolores Meneses Fernández y deriva de tres trabajos de campo de segundo ciclo del Departamento de Ciencias de la Información de la Universidad de La Laguna, cuyos autores son Ana Belén Afonso, Ruymán García, Leticia González, María José Hernández, Noemí Hernández, Iker López Argote y Marta Rodríguez.