INTERNET COMO PROCESO DE DEMOCRATIZACIÓN EN EL ACCESO Y CREACIÓN DE INFORMACIÓN

Del periódico on line a los weblogs. Convertirse en informador en cinco minutos

 

 

Ángel Luis Quero Maderuelo

angel.quero@uem.es

 

Profesor de Periodismo Especializado

 

Facultad de Comunicación y Humanidades

 

Universidad Europea de Madrid

 

Guiomar Salvat Martinrey

guiomar.salvat@tcom.cin.uem.es

 

Profesora de Periodismo Especializado

 

Facultad de Comunicación y Humanidades

 

Universidad Europea de Madrid

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Internet comenzó a implantarse en España a finales de los 80, a través del programa Iris. Por tanto la red se implanta entre nosotros casi en las mismas fechas en que echaba a andar la constitución, apenas un tiempo después del tejerazo y del primer gobierno socialista, lo que para muchos historiadores es el verdadero final de la transición.

 

Pero, durante gran parte de estos cinco lustros la mayoría de la población no ha sido consciente de las posibilidades que nos ofrecía Internet como medio para democratizar el acceso a la información desde todos los puntos de vista. En 1990 nació la RedIRIS, entidad que obtuvo la condición de red oficial de cara a los estándares internacionales de Internet, y que fue adoptando poco a poco cada uno de los servicios existentes.  Era la encargada de conectar desde España a Internet para dar servicio a las universidades españolas.

 

En 1991 surgió Goya, el primer proveedor de acceso privado a Internet, y entre 1992 y 1994 se implantó Internet en la mayor parte de las universidades y comenzaron los servicios globales y proveedores de acceso. 1995 fue el año definitivo para la popularización de Internet en España, el boom de los proveedores de Internet y también la fecha de nacimiento de InfoVía, la denominada “Internet Española”. Curiosamente se trataba del último año de gobierno del PSOE hasta las elecciones de marzo de 2004, sin que con ello pretendamos establecer una conexión directa entre este partido y la implantación de la red de redes, sino que debe verse más bien como un síntoma de que, al igual que  en otras facetas (integración europea, modernización de red de carreteras, universalización de la seguridad social, reconversión industrial, reforma laboral, primeras privatizaciones de empresas públicas), fueron esos años de profunda transformación en la vida española.

 

En 1996, ya con el primer gobierno de Aznar y el regreso de la derecha al poder, en lo algunos han querido ver de nuevo al final de la transición en la medida en que la alternancia culminaba con éxito tras la hegemonía socialista, aparecerían las primeras versiones digitales de los principales periódicos nacionales: ABC, El Mundo y El País. En principio eran casi auténticas réplicas de sus homólogos impresos para, poco a poco, comenzar a utilizar un lenguaje propio, adaptarse al nuevo soporte, y a comunicarse interactivamente con sus audiencias.

 

No obstante y a pesar de estos avances, aparte de las empresas periodísticas, sólo unos pocos disponían de los medios materiales y los conocimientos técnicos necesarios para dar el salto y convertirse en mass media, en fuente de contenido y conocimiento, en creadores de canales específicos donde expresar libremente sus opiniones, en los que ofrecer información puntual sobre alguna actividad en concreto o, simplemente, manifestarse pública, global y libremente sobre cualquier aspecto. Ésta era una parcela de libertad, un papel, reservado exclusivamente a los medios de comunicación, al Cuarto Poder, los únicos que parecían estar legitimados para actuar como intermediarios entre la información y la sociedad.

 

Pero, gracias a Internet, de forma extensa, y a la aparición de los weblogs[1], en particular, se puede afirmar que en los diez últimos años se ha iniciado un proceso democrático en las tareas de acceder, crear y distribuir información. En estos momentos, cualquier individuo o colectivo perteneciente a la Sociedad de la Información puede convertirse en mass media.

 

De esta forma se rompe la estructura informativa tradicional y la audiencia amplía su campo de actuación; por un lado cualquiera con pretensiones mediáticas puede pasar de receptor pasivo a medio de comunicación activo y, por otro, los actuales receptores de información están en disposición de acceder a fuentes alternativas y especializadas.

 

 

 

Internet como base de un nuevo concepto de democracia y libertad de expresión

 

Si se está de acuerdo con que Internet es la herramienta que permite la máxima capacidad de comunicación, incluso de intercomunicación, también se debería aceptar que, hasta hace muy poco tiempo, faltaban herramientas que pusieran a disposición de los profanos en tecnología la posibilidad de crear -de una forma sencilla y transparente- un espacio web propio donde manifestar esas necesidades de expresión y comunicación e, incluso, llegar a convertirse en fuentes, gestores y promotores de información. 

 

En septiembre de 2004 se ha cumplido el trigésimo quinto aniversario del nacimiento de Internet, un fenómeno comunicativo sin precedentes. Pero no ha sido hasta hace diez años, y sobre todo en estos últimos cinco, cuando podemos hablar de un acceso auténticamente democrático a Internet que nos permite hacer uso de nuestra libertad de expresión frente a la gestión de la información. Puede ser sintomático a este respecto la forma de convocatoria de las movilizaciones que se produjeron contra la guerra y el chapapote a lo largo de 2003, y en la que el correo electrónico e internet tuvieron un papel relevante, a veces incluso frente al control de muchos medios por parte del gobierno.    

 

Pues bien, ya están disponibles las herramientas que lo permiten. Los denominados weblogs o blogs (su contracción fonética en inglés) son ante todo, una forma libre de expresión, de creación y de compartir conocimiento[2]. Unas singulares páginas web que pueden crearse en menos de diez minutos, sin necesidad de conocimientos técnicos o informáticos, y posibilitan que cualquiera (con acceso a un ordenador y a Internet) disponga de su propio espacio en la Red, dotarlo de contenidos propios y hacerlos accesibles para todo el mundo o, si se prefiere, restringirlos a un grupo en particular.

 

Parafraseando a uno de los participantes en la I Encuesta de Webloggers hispanos realizada por los responsables del sitio web Tintachina[3], uno de los máximos exponentes de weblog español, “un ‘weblog’ es tener un espacio en donde puedo hablar de lo ke sea, sin ke me importe si les interesa o no a los demás, pudiendo mezclar cosas personales con públicas[4].

 

Gracias a Internet, de forma extensa, y a la aparición de los weblogs, en particular, se puede afirmar que se ha iniciado un proceso democrático en las tareas de crear y distribuir información, hasta ahora monopolizado directamente por el llamado Cuarto Poder e indirectamente por los gobiernos en la medida en que, al menos en España, sigue sin resolverse el estatuto de la televisión pública. En los primeros estadios de esta evolución, los medios de comunicación digitales proponen a sus audiencias un acceso a sus contenidos, más o menos restringido en función del medio (gratuitos en algunos casos, previo pago o pago parcial otros, vía suscripción, etcétera). Unos contenidos diferentes (multimedia, instantáneos, no lineales, participativos en mayor o menor medida) de los que ofrecen los medios tradicionales.

 

Pero, aunque gracias a Internet el cliente (la audiencia) había conseguido escalar algunos peldaños en la pirámide informativa, por ejemplo convirtiéndose en ocasiones en fuente, aportando directamente su opinión a través de los foros, o interviniendo como actor principal en los chats (entrevistas digitales on line) con personajes relevantes de la sociedad,  lo cierto es que esa audiencia seguía estando muy al final de ese proceso de creación de la comunicación. Su papel como receptor, aunque algo menos pasivo, sigue vigente en la mayor parte de los casos.

 

El Cuarto Poder

 

Aparte de las empresas periodísticas, sólo unos pocos disponían de los medios materiales y los conocimientos técnicos necesarios para dar el salto y convertirse en mass media, en fuente de contenido y conocimiento, en creadores de canales específicos donde expresar libremente sus opiniones, en los que ofrecer información puntual sobre alguna actividad en concreto o, simplemente, manifestarse pública, global y libremente sobre cualquier aspecto, sin intervención, sin filtro alguno. Éste era un papel reservado exclusivamente a los medios de comunicación, al Cuarto Poder, los únicos que estaban legitimados para actuar como intermediadores entre la información y la sociedad.

 

Esta situación, también se había reproducido en el medio digital. Sólo las grandes empresas periodísticas y los miembros avanzados de la Sociedad de la Información, en posesión de una serie de conocimientos específicos o con medios materiales para poder subcontratar este servicio a terceros, tenían la posibilidad de crear un medio de comunicación.

 

Y es que, aunque Internet permite llegar de forma directa a cualquier rincón del mundo donde exista un ordenador conectado a la red, lo cierto es que lograrlo (desde el punto de vista del conocimiento y gestión de las infraestructuras técnicas) no está al alcance de la mayoría. Si nos centramos en los particulares o en pequeños grupos con afanes mediáticos, hasta hace muy poco tiempo, se puede decir que escasamente cuatro años, todo aquél que quisiera ofrecer su propia información tenía que conocer algún lenguaje informático, como html, líneas de códigos, enlazar contenidos, crear un diseño web, etcétera.

 

Weblog, la alternativa

 

Fue en 1999 cuando surgieron las herramientas que iban a hacer posible que cualquiera pudiese crear un espacio de información en Internet (weblog), en menos de diez minutos y sin necesidad de tener ningún conocimiento tecnológico, tan sólo siguiendo unas sencillas instrucciones.

 

La compañía Pitas fue la primera en poner en Internet a disposición de todos, y gratuitamente, las herramientas que hacían posible crear una página blog. Desde entonces, han aparecido un ramillete de empresas similares (Blogger, Groksoup, Weblogger, LiveJournal, Niutopia, Velocinews) dedicadas a este menester y ya se contabilizan por millones sus usuarios.

 

En la conferencia Bloggercon 2003, realizada en octubre de 2004 en el Berkman Center de la Escuela de Derecho de Harvard, la compañía Perseus Development[5], especializada en la investigación del desarrollo e implementación de webs, mostró el contenido de una investigación sobre el fenómeno de los weblogs. Según los datos aportados por esta empresa[6], en 2003 existían 4,12 millones de blogs, creados a partir de las herramientas puestas a disposición del público por Blog-City, BlogSpot, Diaryland, LiveJournal, Pitas, TypePad, Weblogger and Xanga. Basándose en el ratio de crecimiento experimentado, Perseus anunciaba que el número de blogs creados excedería los cinco millones para finales de 2003, y los diez millones al finalizar 2004.

 

Antecedentes

 

Haciendo un poco de historia. En 1993, Tim Berners-Lee, el creador de la World Wide Web, de la triple www que permite la navegación por Internet, fue también –sin proponérselo- el inventor del primer weblog, es decir, una compilación de todas las nuevas páginas web que aparecían en la Red de redes, algo que hizo hasta que el tamaño de Internet desbordó sus propósitos de catalogación.

 

Pero el término weblog, como tal, se le reconoce a Jorn Barger, en 1997, y a su combinación de las palabras “web” y “log”. Weblog es, a menudo, expresado (fonéticamente) como blog o, más formalmente, we-blog. Su traducción al español sería algo así como “cuaderno de navegación”, haciendo referencia a su utilización como bloc de apuntes donde sus usuarios, los internautas, informan de su “travesía” particular por Internet y dan puntos de referencia (enlaces externos), con información relevante sobre los contenidos tratados, para información de otros “navegantes”. En 1998, Jese James Garret comenzó a compilar una lista de sitios similares a su weblog, Infosift. Otros dos conocidos pioneros de los blogs son Dave Winer (Scripting News) y Cameron Barret (Camworld).

 

En 1999 aparecieron las primeras compañías de blog-hosting, es decir, empresas que a través de Internet ponían a disposición del público las herramientas para crear sus propias weblogs y un espacio físico donde alojarlas gratuitamente. Fue en ese momento cuando dio inicio la expansión del blog, primero en Estados Unidos y, posteriormente, en Europa.

 

Objetivo: comunicar

 

Pero no confundamos el resultado final. No estamos hablando de páginas web con ficheros multimedia (sonidos, vídeos, documentos pdf, etcétera). Los weblog son otra cosa. Primero, porque están marcados por sus limitaciones técnicas ya que, si bien permiten adentrarse en las aguas de Internet en tan sólo diez minutos; sus contenidos son textuales, plagados con hiperenlaces (su principal valor añadido) y, en ocasiones, acompañados de imágenes fijas. Segundo, porque en el fondo y por encima de cualquier otro presupuesto persiguen dar vida a una necesidad innata en el ser humano: comunicar, y que no siempre es satisfecha ni en España ni fuera de nuestras fronteras  por los medios convencionales y en general por un Cuarto Poder con tendencia a la concentración y demasiado vinculado a grupos de presión cuando no directamente intereses políticos.

 

Existen weblogs de todo tipo. Cada autor elige su contenido específico. Muchos son simplemente medios de expresión personal, una especie de bitácoras, de diarios donde sus autores reflexionan sobre sus vidas; otros tratan sobre la cultura, el arte, la música, la tecnología, el mundo de la comunicación, de la información y los hay altamente especializados en función de un interés muy particular de su autor. Incluso los hay conjuntos (Metafilter, InstaPundit, Plastic o Kuroshin), es decir, creados por varias personas que se encargan indistintamente de mantenerlos actualizados.

 

El secreto de un buen weblog, como en otro medio de comunicación, está en la calidad de su contenido, en su capacidad de actualización. Este contenido viene dado por la elección que haya hecho su creador, por su conocimiento sobre el tema, por la forma en cómo lo cuente y, quizá lo más importante, por los enlaces que nos ofrezca a otras páginas web o a otros weblogs que considere indispensables para el desarrollo o la ampliación del conocimiento de su objeto particular de estudio. La otra parte de su éxito estriba en el tiempo que dedique su autor a introducir nuevos contenidos y en la periodicidad de actualización.

 

Vamos a poner un ejemplo. Exposición de Velázquez en el Prado. Por mucho y muy bien documentado que esté un medio convencional -analógico o digital- para tratar esta exposición pictórica, su información no podrá ser comparable (por problemas de tiempo, de conocimiento, de espacio, etcétera) con la que haya elaborado alguien cuya vida la ha dedicado a este autor y tenga un weblog especializado en Velázquez. Además de ofrecernos información puntual sobre ésta y otras exposiciones, nos hablará de cada una de sus obras, de la vida del autor, de su entorno histórico, social, económico, cultural, etcétera y, además, nos dará una selección de enlaces a las mejores páginas de Internet donde se trate la vida y obra de este pintor.

 

Buscando una estructura

 

También es cierto que la misma facilidad que permite su creación tiene como resultado que muchos de estos weblogs se extingan en muy poco tiempo. Las estadísticas afirman que se crean 50.000 nuevos blogs cada mes pero, de éstos, son muy pocos los que consiguen prosperar y afianzarse. Detrás del proceso de creación de un weblog tiene que existir un firme sustrato de interés por comunicar y una capacidad de organización del autor para actualizar periódicamente los contenidos de su sitio, sin olvidar las horas de navegación para poder ofrecer enlaces interesantes sobre el tema que se trate.

 

Para ayudar a discernir cuáles son los más importantes, los más recientes, agruparlos por temáticas, etcétera, ya existen directorios de weblogs (como bitácoras.net y blodgir.com, en español; o blogdex, en inglés) encargados de agrupar las nuevas creaciones para facilitar su búsqueda y relacionar a sus creadores, de informar sobre las últimas novedades de este mundo, de proporcionar tutoriales que permiten maximizar el uso de las herramientas de creación, donde hay foros abiertos para que puedan intercambiarse impresiones, posibilidad de promocionar sus contenidos, etcétera. Incluso hay quien dedica blogs a recopilar información sobre los otros blogs existentes para intentar crear una especie de mapa donde aparezcan los diferentes weblogs, sus creadores y las conexiones que existen entre ellos. Es el caso del Proyecto Blogosfera[7].

 

Filtro informativo

 

Los blogs actúan como filtro y, por tanto, se convierten en una nueva fuente de información, más precisa y fiable que otras muchas, llamémosles profesionalizadas. Es uno de los puntos más importantes desde el punto de vista informativo, de la comunicación. Navegar por Internet no resulta fácil y menos aún encontrar información veraz, fiable. Los weblogs pueden ser considerados como filtros ante la maraña de datos que es Internet. Sus autores han realizado el esfuerzo, han cribado multitud de información y nos presentan la más relevante.

 

Quizá por eso, empresas de la importancia de Google[8], el buscador más famoso de la Red, han manifestado su interés por el mundo de los blogs. En marzo de 2003, los responsables de Google compraron Pyra Labs, el creador de Blogger.com, la herramienta más difundida para crear blogs en Internet. Este interés tiene su lógica. Si el negocio de Google como buscador es encontrar la información que los internautas requieren, presentando sus resultados por orden de relevancia, parece que la inclusión de weblogs, como auténticos filtros de información, cobra todo su sentido a la hora de lograr este propósito.

 

Pero no son los únicos, empresas del tamaño y la importancia de AOL Time Warner y Microsoft anunciaron en mayo de este mismo año[9] que estaban trabajando en el desarrollo de software que permita crear weblogs desde sus páginas en Internet.

 

Llegamos al punto crucial. ¿Pueden los weblogs ser competidores de los medios de comunicación tradicionales en Internet? Pues parece que sí. Por ejemplo, un  periódico tan importante como The Guardian ha creado dentro de su web un espacio denominado weblog[10], donde es posible acceder a las informaciones del día a través de una selección de hiperenlaces con otros medios internacionales.

 

Google, el buscador al que hacíamos referencia anteriormente como el comprador de Blogger.com, es el método más utilizado por los internautas para realizar las búsquedas dentro de Internet. Desde la adquisición, los resultados de las búsquedas que realizan los internautas incorporan más y más páginas blog, sencillamente porque son considerados mejores fuentes de referencia que otras páginas en Internet, en detrimento de los sitios web de los medios de comunicación tradicionales.

 

Otro ejemplo. En la guerra de Irak la cadena de televisión CNN prohibió a su enviado especial, Kevin Sites, que mantuviera un weblog[11] bautizado por la comunidad internauta como warlog donde, de forma paralela, estaba cubriendo el conflicto bélico de una forma más personal y, al parecer, con bastante seguimiento. Abundando en este tema, mientras duró la confrontación, según los datos aportados por la consultora Mediabriefing, los sitios web de noticias recibieron el 32% de las visitas de los usuarios de Internet, seguidos por los de los periódicos con un 29% y las páginas oficiales del Gobierno de EEUU (un 15%). Según esta consultora, los weblogs concentraron la atención de un 4% de los internautas[12].

 

De la misma manera que los warlogs, los diarios de guerra que algunos reporteros actualizaban en la Red con sus impresiones desde Irak, modificaron la cobertura del conflicto con visiones diferentes a las de los grandes grupos mediáticos, los weblogs jugaron un papel decisivo en la reciente dimisión (5 de junio de 2003) del director del New York Times, Howell Raines, y del director adjunto, Gerald Boyd.

 

No hace mucho, hubiera bastado la publicación de una simple disculpa en la portada del New York Times relatando las irregularidades, plagios y mentiras del periodista Jayson Blair para hacer frente a la crisis. Pero fueron los blogs de distintos periodistas norteamericanos donde día a día cualquiera podía constatar la frustración de los más de 800 reporteros de este periódico y que forzó al editor Arthur O. Sulzberger Jr. a aceptar la dimisión de sus directores.

 

El papel de guardabarreras y de monopolio sobre la información de los grandes medios parece que está tocando su fin. Ahora hay mucha más gente que tiene la posibilidad de hacer oír su voz, por pequeña que sea, a través de Internet y, a la vez, acceder a nuevos canales, alternativos  a los de los medios tradicionales, donde saciar su sed informativa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

 

1. Viégas, Fernanda (2004). Blog Survey: Expectations of Privacy and Accountability. Massachusetts. MIT.

 

2. Lenhart, Amanda (2004). Content Creation Online. Washington. Pew Internet & American Life Project.

 

3. Cerezo, José María y Zafra, Juan M (2003). El impacto de Internet en la prensa. Madrid. Fundación Auna.

 



[1] Similares a una página web, los weblogs se definen por una singular característica: no es preciso disponer de ningún conocimiento técnico para crear, en menos de diez minutos, un espacio en Internet desde el cual expresarse, informar u opinar sobre cualquier asunto.

 

[2] Definición dada en los resultados de la "I Encuesta de Webloggers hispanos", realizada por el sitio web Tintachina, en el que se dibuja el panorama de la blogosfera española. <http://tintachina.com/archivo/cat_i_encuesta_webloggers.php>

[3] www.tintachina.com

[4] La encuesta iba dirigida a webloggers y lectores de blogs de países de habla hispana de cualquier sexo, edad y nacionalidad. Fue publicada oficialmente el lunes 31 de mayo de 2004 en tintachina.com, tintachina.com, blogpocket.com y bitácoras.net.

[5] http://www.perseus.com

[6]The Blogging Iceberg: Of 4.12 Million Weblogs, Most Little Seen and Quickly Abandoned. http://www.perseusdevelopment.com/corporate/news_shell.php?record=51

[7] <http://www.hiperespacio.com/blogosfera/> En esta dirección se puede acceder al mapa donde se pretende reflejar la “blogosfera” hispana mostrando los weblogs (o blogs) más relevantes y algunas de sus relaciones. De cada blog se incluye al menos la URL, el logo y el nombre y foto de su autor/a. Todo se ha recopilado a partir de material público disponible en Internet.

[8] <http://www.google.com> Página de acceso al servicio de buscador de Google.

[9] Scripting News. AOL weblogs? [Web en línea]. <http://scriptingnews.userland.com/2003/05/07#aolWeblogs> [20-06-2003]

[10] <http://www.guardian.co.uk/weblog> Página con la weblog del diario The Guardian.

[11] <http://www.kevinsites.net/> Weblog del enviado especial de la CNN a Irak.

[12] Mediabriefing. La televisión gana, de momento, la batalla de la información sobre la guerra y relativiza el peso mediático de Internet. [Web en línea].