LOS PERIODISTAS ANTE LA LIBERTAD Y LOS CAMBIOS EN SUS ACTITUDES PROFESIONALES. CONCLUSIONES A PARTIR DEL ANÁLISIS DE LA COBERTURA POLÍTICA DE LOS DIARIOS EN NAVARRA EN 1978
Hace exactamente
veintiséis años, los días 18 y 19 de noviembre de 1978, los periódicos recogían
las noticias del arresto del General de Brigada de la Guardia Civil Juan
Atarés, del viaje a México de los Reyes de España, de las detenciones de varios
miembros de los GRAPO, del funeral por el magistrado Mateu Cánovas asesinado por
ETA, del paro general registrado en toda Guipúzcoa y en parte de Vizcaya y de
la primera reunión del Comité organizador del Mundial de fútbol España’82.
Faltaban escasos días para el tercer aniversario de la
muerte del hombre que había regido la vida de los españoles durante casi
cuarenta años y en nuestro país se vivían momentos de cambio. El paso de la
dictadura a la democracia estaba llegando a su fin, al menos
institucionalmente, y los líderes de los partidos políticos ajustaban sus
agendas para poder estar presentes en el mayor número posible de pueblos y
ciudades intentando convencer a millones de votantes de las bondades, o
maldades, de una Constitución que, en menos de un mes, sería sometida a
referéndum popular.
Se imponía una forma distinta de hacer política, una
manera diferente de entender España. No sólo las clases dirigentes, sino toda
la sociedad debía realizar un esfuerzo para adaptarse a la nueva situación. La
prensa tampoco podía quedarse atrás: se trataba, al fin y al cabo, de renovarse
o morir.
Quizá esta segunda opción fuera más cómoda que la
primera, porque, ¿cómo hablar de libertad sin libertad?, ¿cómo avanzar hacia la
democracia con un marco legal de dictadura?
Éstas son algunas de las cuestiones que abordaremos en la
presente comunicación, que tiene por objeto estudiar cómo era la manera de
informar de los periódicos en los meses previos al reconocimiento
constitucional del derecho a la libertad de expresión.
La amplitud del tema y las limitaciones de espacio de
este trabajo nos obligan a centrar nuestra atención en un lugar y un tiempo muy
concretos: la prensa navarra en los meses en los que la Carta Magna se estuvo
debatiendo en las Cortes.
La elección de la hoy Comunidad Foral se explica por la
peculiar situación en la que se encontraba tras la muerte de Franco, muy
distinta a la de otras regiones de España, pues sus Fueros, sus instituciones,
su reconocido autogobierno y su derecho privativo provocaron en el viejo Reyno
una transición singular. El hecho de fijar nuestra atención en el periodo en el
que el Congreso y el Senado debatían sobre el articulado de la futura Ley de
Leyes responde al carácter público de las sesiones[1],
ampliamente recogido por los medios de comunicación, y al especial protagonismo
que cobró Navarra en esos momentos[2].
Finalmente, la diferente postura ante la Constitución y ante todo el proceso de
cambio defendida por los dos únicos periódicos que se editaban en 1978 en la
región, Diario de Navarra y El Pensamiento Navarro, hacen
especialmente atractivo el estudio del caso navarro[3].
El cambio de un régimen a otro no afectó al mercado
periodístico en Navarra, como tampoco le había afectado, años atrás, en 1966,
la entrada en vigor de la Ley de Prensa e Imprenta promovida por el entonces
Ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga. Los pasos dados hacia la
apertura, que culminaría con el reconocimiento en el artículo 20 de la
Constitución Española “a comunicar o recibir libremente información veraz por
cualquier medio de difusión”[4]
no provocaron un aumento del número de rotativos en la entonces provincia foral,
que vio, por el contrario, cómo en 1975 desaparecía una cabecera histórica, Arriba España, el primer diario de la
cadena del Movimiento[5].
Así las cosas, en 1978 Diario de Navarra y El
Pensamiento Navarro luchaban, uno contra otro, por conseguir los favores
del público local[6]. Sin
embargo, la clara toma de postura de ambos medios ante los nuevos aires
democratizadores evidenció dos maneras bien distintas de enfrentarse a una
misma realidad y provocó, a la larga, el éxito del primero y el fracaso del segundo.
Diario de
Navarra apostó por el cambio. Las palabras de
quien fue su director desde 1962 hasta 1990, José Javier Uranga, así lo ponen
de manifiesto: “Como director del periódico y con el apoyo del Consejo de
Administración, ayudé a aquellas personas que pidieron que el periódico ayudara
a la transición, a que Navarra se democratizara frente a un sector social que
quería el continuismo. Entonces, jamás podré negarlo, mantuvimos reuniones con
todos los partidos políticos, desde el PCE a AP. Y Diario de Navarra supo impulsar y apoyar la transición y difundir
la demanda social de libertad que existía”[7].
El rotativo se mantuvo firme en su postura contraria a la integración de
Navarra en el País Vasco, tal y como lo venía haciendo desde los años de la II República.
Defensor de una Navarra foral y española, esta manera de pensar casi termina
con la vida de su director[8],
pero no con la del diario. Su difusión no ha dejado de crecer y hoy, 101 años
después de su fundación, nadie duda de que pueda ser considerado, por méritos
propios, “el diario más importante en la historia de la región”[9].
Por su parte, El
Pensamiento Navarro seguía siendo fiel a la ideología carlista que le había
dado a luz. Bajo la dirección de Juan Indave Nuin, entre 1971 y 1979, perdió parte
del tradicionalismo característico de años anteriores y fue reconducido hacia
una línea más informativa dentro del conservadurismo[10].
Su oposición al proceso democrático y, de manera especial, a la Constitución,
unida a su incapacidad para modernizarse técnicamente[11]
y, más aún, ideológicamente, le impidieron encontrar un hueco en el nuevo
régimen. Los cambios que se producían en todos los niveles de la sociedad
española y navarra hirieron de muerte al diario carlista, que vio cómo
empeoraba su situación económica y su opción ideológica perdía adeptos. Tras un
frustrado intento por dirigir el periódico hacia posiciones más derechistas, El Pensamiento Navarro desapareció el 13
de enero de 1981.
Las posiciones
encontradas de los dos diarios se pusieron de manifiesto en numerosas ocasiones
a lo largo de todo el proceso de transición y, de manera especial, en los meses
previos al referéndum constitucional, pues la discusión acerca de la
constitucionalización del futuro de Navarra pasó a ser una cuestión de primer
orden en la apretada agenda de los políticos, y no sólo en la de los locales.
Una vez presentados los dos periódicos, ya podemos
centrarnos en analizar cómo informaron Diario
de Navarra y El Pensamiento Navarro
de esos acontecimientos y para ello utilizamos una técnica de investigación
bastante habitual en ciencias sociales: el análisis de contenido cuantitativo[12].
Su uso nos ha permitido cuantificar y tratar estadísticamente las informaciones
publicadas por los dos periódicos objeto de estudio en el periodo de tiempo
especificado. Definimos como unidad codificable toda información que estuviera
encabezada por un titular y que gozara de entidad propia[13].
Con respecto a los límites temporales, establecimos como
punto de partida el 21 de junio de 1978, ya que la víspera, la Comisión
Constitucional del Congreso terminó su dictamen sobre el proyecto de Carta
Magna, algo que la prensa reflejó ese día 21. A partir de entonces, el
anteproyecto pasó a debatirse, en primer lugar
en la Cámara Baja y, posteriormente, en la Cámara Alta. El 31 de
octubre, Congreso y Senado aprobaron en sesiones simultáneas el texto final de
la Constitución. Fijamos como punto de llegada el 6 de diciembre de 1978 porque
nos interesaba conocer cómo reflejaron los dos periódicos las campañas a favor
del “sí” o del “no” realizadas por los partidos políticos y cómo ellos mismos
desarrollaron también su particular campaña, uno a favor y otro en contra de la
Carta Magna. Hasta ese momento, pues, ambos medios recogieron los deseos de
unos y otros hacia la Constitución que ese día aprobó el pueblo español.
Escasos eran los puntos en común acerca de la cambiante
realidad española compartidos por Diario
de Navarra y El Pensamiento Navarro,
sin embargo, las similitudes entre ambos rotativos se revelaron más numerosas
al analizar la forma en la que ambos informaron de esa realidad en continuo
movimiento. Estos hechos, unidos a la perspectiva que dan veintiséis años de
ejercicio del periodismo en libertad, nos hicieron plantearnos unas hipótesis de
trabajo que intentaremos corroborar a lo largo de las próximas páginas.
Partiendo de la base de que Diario de Navarra y El
Pensamiento Navarro informaron y orientaron a la opinión pública navarra de
acuerdo a dos concepciones bien distintas de lo que debían ser Navarra y
España, consideramos que ambos medios pudieron compartir una manera de contar
los acontecimientos menos crítica y elaborada que en la actualidad, pero más
dependiente de las fuentes oficiales. Tal vez el clima de consenso que se
impuso en nuestro país en aquellos momentos tuviera algo que ver en este modo
de trabajar de los medios, o tal vez la causa fuera la falta de libertad de
expresión. En cualquier caso, no es nuestro objetivo analizar los porqués de
esta situación, sino describirla y sacar algunas conclusiones.
Todo esto no sólo nos ayuda a comprender la tarea
informativa de los periódicos sino de quienes trabajaron en ellos. Enlazamos,
de esta forma, con los estudios sobre actitudes profesionales que aportan luz
para una visión profunda de lo sucedido[14].
Entre el 21 de junio
y el 6 de diciembre de 1978, Diario de
Navarra y El Pensamiento Navarro
publicaron un total de 52.515 informaciones, de las cuales, 8.208 versaron
sobre cuestiones políticas[15].
Del total de las que trataron acerca de este tema, 2.284 tuvieron por objeto la
cuestión autonómica y, de ellas, 1.033 fueron sobre el caso navarro.
Al observar la tabla
1 se comprueba que los dos diarios otorgaron una importancia relativa a la candente actualidad política del
momento, ya que un 15,62% del total de las noticias publicadas hacían
referencia a este asunto[16].
Dentro de los temas políticos, los centrados en la futura organización
territorial del Estado español gozaron de una atención especial: más de uno de
cada cuatro escritos de carácter político hizo referencia a la cuestión
autonómica (27,82%). Y, como era de esperar en dos medios que eran de ámbito
navarro, casi la mitad de las informaciones sobre autonomías tuvieron como
protagonista a la entonces provincia foral (45,22%).
Tabla
1: Distribución de las informaciones analizadas por temas[17]
|
Tema |
Número |
% sobre
el total |
% sobre
política |
% sobre
autonomías |
|
Todos |
52.515 |
100 |
-- |
-- |
|
Política |
8.208 |
15,62 |
100 |
-- |
|
Autonomías |
2.284 |
4,34 |
27,82 |
100 |
|
Navarra |
1.033 |
1,96 |
12,47 |
45,22 |
NOTA: Las
informaciones sobre Navarra se incluyen dentro de las informaciones de
autonomía, de política y del total. Las de autonomías, dentro las de política y
del total. Y las de política, dentro del total. Es decir, el número de informaciones
de una categoría incluye el número de informaciones de todas las categorías que
tiene por debajo. Esta razón explica que la suma de las informaciones sobre
política, autonomías y Navarra no dé como resultado el total. La tabla permite ver el porcentaje que cada uno de los ítems representa sobre las
categorías superiores y sobre el total.
Tal y como
aventurábamos unas líneas más arriba, comprobamos ahora que los dos rotativos
estudiados no tuvieron un comportamiento similar.
Por sus características formales, Diario
de Navarra solía oscilar entre las 24 y las 32 páginas mientras que El Pensamiento Navarro no rebasaba las
20, el periódico dirigido por José Javier Uranga publicó más unidades
informativas que su rival periodístico. Frente a las 28.300 halladas en el Diario, encontramos 24.215 en El Pensamiento. Y lo mismo ocurrió con
las noticias de tema político: 4.626 aparecieron en el primer rotativo
mencionado y 3.582 en el segundo. De los 2.284 artículos relacionados con las
autonomías, 1.378 se hallaron en Diario
de Navarra y 906 en El Pensamiento
Navarro. El caso navarro fue reseñado en 613 informaciones del Diario y en 420 de El Pensamiento.
El análisis de las
tablas 2 y 3 confirma que Diario de
Navarra realizó una cobertura más amplia que su rival tanto en general como
en cuestiones relativas a política y a autonomías. Sin embargo, El Pensamiento Navarro publicó, en
proporción, más textos sobre el proceso de autonomía en la hoy Comunidad Foral
que su oponente periodístico: 46,35% frente a 44,67%.
Tabla
2: Distribución de las informaciones analizadas en
Diario de Navarra por temas
|
Tema |
Número |
% sobre
el total |
% sobre
política |
% sobre
autonomías |
|
Todos |
28.300 |
100 |
-- |
-- |
|
Política |
4.626 |
16,34 |
100 |
-- |
|
Autonomías |
1.378 |
4,86 |
29,78 |
100 |
|
Navarra |
613 |
2,16 |
13,25 |
44,67 |
NOTA: Esta tabla debe leerse como la
tabla 1.
Tabla
3: Distribución de las informaciones analizadas en
El Pensamiento Navarro por temas
|
Tema |
Número |
% sobre
el total |
% sobre
política |
% sobre
autonomías |
|
Todos |
24.215 |
100 |
-- |
-- |
|
Política |
3.582 |
14,79 |
100 |
-- |
|
Autonomías |
906 |
3,74 |
25,29 |
100 |
|
Navarra |
420 |
1,73 |
11,72 |
46,35 |
NOTA: Esta tabla debe leerse como las tablas 1 y 2.
Conocida la distribución de las informaciones por temas
en los dos periódicos, nos centramos ahora en el análisis de algunos aspectos
destacados de la cobertura tanto de la cuestión autonómica en general como del
caso navarro en particular.
En primer lugar prestaremos atención a las cuestiones
formales. La decisión de redactar una información en forma de noticia, o la de
encargar a un redactor una entrevista en profundidad, o la de publicar
determinadas cartas al director y no otras, o la de incluir uno o varios
artículos de opinión sobre una materia no dependen del azar. Del mismo modo, el
hecho de publicar una información en la portada, o en la contraportada, o en
una página interior par o impar no es casualidad. Como tampoco lo es cubrir
unos acontecimientos con información de agencias, o desde la propia redacción,
o mediante un enviado especial.
Hemos comprobado estadísticamente que tanto el género
como la ubicación en las páginas del periódico de las informaciones sobre
autonomías dependieron de cada rotativo[18].
En otras palabras, en el tratamiento formal de las informaciones sobre la
cuestión autonómica existieron diferencias estadísticamente significativas
entre Diario de Navarra y El Pensamiento Navarro.
Si atendemos al género, descubrimos que las noticias
fueron el tipo de información más utilizada por ambos medios. Diario de Navarra incluyó en sus páginas
un mayor porcentaje de artículos de opinión (12,7%) que su oponente (10,8%).
Por el contrario, El Pensamiento Navarro
publicó más cartas de sus lectores y más notas oficiales de instituciones y de
partidos políticos que su rival: 3,8% frente a 3,3% y 6,4% frente a 3,2%,
respectivamente[19].
Tabla
4: Género de las informaciones sobre autonomías
según
medio (en porcentaje)
|
Género
periodístico |
Diario
de Navarra |
El
Pensamiento Navarro |
|
Noticia o crónica |
78,2 |
74,4 |
|
Editorial |
0 |
1,4 |
|
Artículo de opinión |
12,7 |
10,8 |
|
Entrevista |
2,4 |
2,4 |
|
Nota oficial |
3,2 |
6,4 |
|
Cartas al director |
3,3 |
3,8 |
|
Otros |
0,2 |
0,8 |
|
Total |
100 |
100 |
Por lo que respecta
a la procedencia de las informaciones, se observa una primacía de los escritos
redactados por agencias. En Diario de
Navarra el trabajo de éstas, tanto en noticias como en colaboraciones de
opinión, supuso la mayoría absoluta de lo publicado (52,6%). El Pensamiento Navarro se encontró
ligeramente por detrás (48,1%) en el uso de este servicio. Las informaciones
elaboradas en la propia redacción fueron más abundantes en el Diario que en El Pensamiento, 13,7% frente a 3,6%. Sin embargo, éste último
utilizó, dentro de la escasez, más enviados especiales y corresponsales que el
primero. Destaca la cantidad de textos sin firma o redactados por personas e
instituciones ajenas al periódico hallados en El Pensamiento Navarro, sensiblemente superior a los encontrados en
el Diario[20].
Tabla
5: Procedencia de las informaciones sobre autonomías
según medio (en porcentaje)
|
Procedencia del escrito |
Diario
de Navarra |
El
Pensamiento Navarro |
|
Redacción |
13,7 |
3,6 |
|
Agencias |
52,6 |
48,1 |
|
Enviado especial |
0,1 |
1,4 |
|
Colaborador o columnista |
11,5 |
10,8 |
|
Otros y sin especificar |
22,1 |
36,1 |
|
Total |
100 |
100 |
Las informaciones
sobre autonomías en El Pensamiento
Navarro y Diario de Navarra
aparecieron publicadas, sobre todo, en las páginas interiores de los dos
rotativos. Así ocurrió en más de tres de cada cuatro escritos. El periódico
carlista optó por las páginas pares en casi la mitad de sus informaciones
(49,1%), mientras que el Diario
prefirió las impares (41,6%). Ambos recogieron un porcentaje similar de textos
en la contraportada y El Pensamiento
adelantó al Diario si atendemos a las
unidades informativas que se podían leer en la portada (12,8% frente a 9,8%)[21].
Tabla
6: Ubicación de las informaciones sobre autonomías
según
medio (en porcentaje)
|
Ubicación |
Diario
de Navarra |
El
Pensamiento Navarro |
|
Portada |
9,8 |
12,8 |
|
Contraportada |
11,8 |
11,6 |
|
Página interior par |
36,8 |
49,1 |
|
Página interior impar |
41,6 |
26,5 |
|
Total |
100 |
100 |
El análisis de la
cobertura formal sobre la cuestión autonómica aporta algunas luces acerca de la
manera en la que Diario de Navarra y El Pensamiento Navarro observaron y
transmitieron la misma realidad. Los dos se acercaron al tema objeto de estudio
desde una perspectiva, fundamentalmente, informativa. Es decir, a la hora de
tratar el asunto de la configuración territorial del Estado, primó lo
informativo sobre lo opinativo.
Sin embargo, como es
habitual en el trabajo de los periodistas, los acontecimientos transmitidos
apenas fueron vividos por quienes los contaron. De ello se deduce que, o bien
el tema no era lo bastante interesante como para emplear a uno o varios
redactores en cubrirlo, o bien en aquellos años los dos diarios no disponían de
los medios suficientes para desarrollar una amplia cobertura allá donde
estuviera la noticia. La abundancia de escritos sobre las autonomías apunta a
la segunda opción como la causa del excesivo uso de la información de agencias.
No obstante, es necesario matizar que la redacción de Diario de Navarra fue más partícipe de lo que ocurría que la de El Pensamiento Navarro que, por el
contrario, dio más voz tanto a las instituciones oficiales como a sus lectores.
Finalmente, hemos de
señalar que la cobertura más amplia de Diario
de Navarra fue acompañada de una presentación bastante más visible al
público lector que la de El Pensamiento
Navarro. A pesar de que el diario carlista publicó más informaciones en
portada que su oponente, la mayoría de las restantes aparecieron en páginas
pares, aquellas en las que menos fijan su atención los lectores.
El estudio del contenido de las noticias sobre la
cuestión autonómica aporta luces que nos permiten avanzar en la caracterización
de la manera de informar de la prensa en los momentos previos al reconocimiento
de la libertad de expresión.
Son numerosos los teóricos de la comunicación que consideran
que el espacio dedicado por los medios a un acontecimiento constituye la
esencia de la forma en la que observan el mundo que les rodea[22]. El hecho de que un mismo acontecimiento aparezca ampliamente recogido
en un periódico y apenas mencionado en otro evidencia que no posee la misma
importancia para los dos.
El análisis de los
hechos reseñados por Diario de Navarra
y El Pensamiento Navarro entre el 21
de junio y el 6 de diciembre de 1978 nos permitirá conocer qué noticias fueron
destacadas u ocultadas por cada periódico y, por tanto, descubrir el punto de
vista con el que se enfrentaron a la misma realidad[23].
Al observar la tabla
7 se comprueba que las páginas de los dos diarios recogieron, fundamentalmente,
las palabras de los protagonistas de las informaciones sobre autonomías. De
todos los acontecimientos publicados por El
Pensamiento Navarro, un 36,1% fueron declaraciones, porcentaje que se
reduce al 34,1% en el caso de Diario de
Navarra[24].
El segundo hecho más
mencionado en los dos medios fueron las reuniones o negociaciones mantenidas a
propósito de la cuestión autonómica. En este caso, Diario de Navarra tomó la delantera a su rival (18,9% frente a
14,8%). Y lo mismo ocurrió al relatar lo sucedido en las Comisiones y Plenos
del Congreso y del Senado en los que, en ese momento, se debatía la
Constitución y, por tanto, el Título VIII relativo a la organización territorial
del Estado (10,1% frente a 7,5%). Asimismo, el primer periódico mencionado
recogió más informaciones sobre la proposición o retirada de enmiendas al
proyecto constitucional (3,1%) que el segundo (1,5%).
El Pensamiento Navarro dio cuenta de más ruedas de prensa relativas a la
cuestión autonómica que su oponente periodístico (3,3% frente a 1,2%). Además,
sus páginas recogieron más comunicados de organismos oficiales o de partidos
políticos (6%) que las del Diario
(8,1%). Los acuerdos, desacuerdos y actos masivos relacionados con la
configuración territorial del Estado también aparecieron con más frecuencia en
el diario carlista[25].
Tabla
7: Acontecimientos relativos a la cuestión autonómica
según
medio (en porcentaje)
|
Actividad |
Diario
de Navarra |
El Pensamiento
Navarro |
|
Reuniones, negociaciones |
18,9 |
14,8 |
|
Declaraciones |
34,1 |
36,1 |
|
Debates constitucionales |
10,1 |
7,5 |
|
Ruedas de prensa |
1,2 |
3,3 |
|
Proponer / retirar enmiendas |
3,1 |
1,5 |
|
Hacer pública una nota |
6 |
8,1 |
|
Acuerdos |
5,7 |
8,7 |
|
Desacuerdos |
2,2 |
2,8 |
|
Actos masivos |
5,2 |
6,2 |
|
Otros |
13,5 |
11 |
|
Total |
100 |
100 |
El estudio de esta
cuestión revela la existencia de dos perspectivas distintas a la hora de
transmitir los mismos hechos y de características específicas en cada uno de
los dos periódicos. Así, se observa que Diario
de Navarra dio cuenta, de manera mucho más expresa que su rival, de las
actividades relacionadas con la elaboración de la Constitución que estableció,
como ya sabemos, una nueva organización territorial en España. Por el
contrario, El Pensamiento Navarro no
dio tanto pábulo a estas cuestiones y prefirió reflejar opiniones ajenas a la
suya a través de declaraciones, ruedas de prensa y comunicados oficiales de los
protagonistas de aquellos años.
A la luz de estos
datos, podemos calificar la cobertura de Diario
de Navarra como de activa y crítica y la de El Pensamiento Navarro como de pasiva. Consideramos activa la
cobertura de Diario de Navarra, en
primer lugar, porque se centró en el aspecto más novedoso y más actual, en ese
momento, de la cuestión autonómica, es decir, en la forma que ésta adoptaría en
el texto constitucional. Y, en segundo lugar, porque redujo la información
procedente de lo que podríamos considerar fuentes interesadas, por ejemplo, los
partidos políticos y las instituciones oficiales. La cobertura de El Pensamiento Navarro destacó por una
menor información sobre la actividad constitucional desarrollada por las
Cortes, sin embargo, sus páginas recogieron los mensajes que los protagonistas
de los acontecimientos querían hacer llegar a los lectores sin apenas mediación
por parte de los redactores, de ahí que consideremos su cobertura más pasiva y
menos crítica que la de su oponente.
La cobertura
específica del caso navarro no se diferenció en exceso de la realizada por los
dos medios analizados para la cuestión autonómica en general. Encontramos
similitudes en el tratamiento otorgado por Diario
de Navarra y por El Pensamiento
Navarro en lo que respecta al género, ya que en ambos rotativos observamos
un predominio de las noticias (62,1%) sobre cualquier otro tipo de escrito. Sin
embargo, el futuro de la entonces provincia foral provocó un mayor número de
artículos de opinión (16,8%), de comunicados por parte de instituciones y
partidos políticos (9,2%) y de cartas al director (6,8%). Este incremento
resulta lógico por lo cercano del tema tanto a los dos periódicos como a sus
lectores, mucho más sensibles a los movimientos en la región que a los asuntos
autonómicos en general.
Con respecto al tipo
de acontecimientos reseñados por los dos diarios, podemos señalar, también,
parecidos entre las dos coberturas.
Diario de Navarra y El Pensamiento
Navarro informaron, sobre todo, de las declaraciones de los protagonistas
de la transición en Navarra (39,8%) y de las reuniones que mantuvieron (17,7%).
El resto de actividades se distribuyeron prácticamente igual que en el caso de
la cuestión autonómica.
Esta semejanza en el
tratamiento ofrecido por los dos periódicos analizados se convierte en
diferencia si atendemos a la procedencia y ubicación de las noticias. Por
oposición a lo que ocurría en la cobertura sobre autonomías, en el caso navarro
se observa una dependencia mucho menor del trabajo de agencias y una mayor
elaboración de las informaciones en las redacciones de los dos rotativos.
Además, las informaciones relativas a Navarra abandonaron las páginas
interiores para pasar a las portadas y contraportadas de los dos medios.
Como era de esperar
dado su carácter regional, Diario de
Navarra y El Pensamiento Navarro
prestaron una atención especial a las cuestiones relacionadas con la entonces
provincia foral, y eso se puso de manifiesto en el tratamiento formal que ambos
medios ofrecieron sobre el tema. Los dos rotativos asumieron su rol de
periódicos navarros y ejercieron como tales. Sin embargo, encontramos
diferencias estadísticamente significativas en el comportamiento de los diarios
objeto de estudio.
Si nos fijamos en la procedencia de las informaciones
publicadas por cada periódico, descubrimos que los escritos elaborados por los
periodistas de la redacción son bastante más abundantes en Diario de Navarra que en El
Pensamiento Navarro (29% frente a 6,2%). Por el contrario, el diario
carlista se apoyó más en los servicios de las agencias y de sus colaboradores
que su competidor[26].
Este mayor esfuerzo por parte de la redacción del Diario nos lleva a afirmar que éste concedió una mayor relevancia a
los temas de Navarra que su competidor, si bien es preciso hacer constar que
poseía más medios y se encontraba en una posición de mercado dominante. La
mayor dependencia por parte del diario carlista del trabajo de sus
colaboradores pudo deberse a su condición de periódico de partido, mucho más
editorializante que un medio independiente como el Diario.
Resulta llamativo, en ambos casos, el elevado número
de informaciones sin firma y redactadas por personas o instituciones ajenas al
periódico. En el caso de El Pensamiento
Navarro, el 58,8% de informaciones de la categoría otros y sin especificar
se divide en un 6,9% de cartas al director, un 12,6% de comunicados de
instituciones oficiales o partidos políticos y un 39,3% de escritos sin firma.
Por su parte, del 43,1% de informaciones de Diario
de Navarra en esta categoría, un 6,7% fueron cartas, un 6,9% notas
oficiales y el 29,5% restante lo constituyeron informaciones de autor
desconocido[27]. Fueron,
por tanto, las informaciones sin firma las que engordaron los porcentajes de
ambos medios.
El notable número de comunicados publicado por El Pensamiento Navarro, podría llevarnos
a pensar que, debido a su carácter poco proclive al cambio, casi todos deberían
de haber sido escritos por grupos afines a su ideología. Sin embargo, un
análisis exhaustivo de la procedencia de esos comunicados nos lleva a desechar
esta hipótesis. Contrariamente a lo que nosotros esperábamos, El Pensamiento Navarro resultó bastante
plural ya que si bien publicó sobre todo notas oficiales de la Diputación
Foral, también cupieron en sus páginas comunicados de la UCD, tanto navarra
como nacional, del PSOE, frontalmente opuesto a su ideología, y de otros grupos
políticos parlamentarios y extraparlamentarios.
Tabla
11: Procedencia de las informaciones sobre Navarra
según
medio (en porcentaje)
|
Procedencia
del escrito |
Diario
de Navarra |
El
Pensamiento Navarro |
|
|