LOS PERIODISTAS ANTE LA LIBERTAD Y LOS CAMBIOS EN SUS ACTITUDES PROFESIONALES. CONCLUSIONES A PARTIR DEL ANÁLISIS DE LA COBERTURA POLÍTICA DE LOS DIARIOS EN NAVARRA EN 1978

 
Carmela García Ortega                                   Dr. José Javier Sánchez Aranda
            Ayudante                                                         Profesor Ordinario     
            Facultad de Comunicación                              Facultad de Comunicación

            Universidad de Navarra                                  Universidad de Navarra

 

 

 

Hace exactamente veintiséis años, los días 18 y 19 de noviembre de 1978, los periódicos recogían las noticias del arresto del General de Brigada de la Guardia Civil Juan Atarés, del viaje a México de los Reyes de España, de las detenciones de varios miembros de los GRAPO, del funeral por el magistrado Mateu Cánovas asesinado por ETA, del paro general registrado en toda Guipúzcoa y en parte de Vizcaya y de la primera reunión del Comité organizador del Mundial de fútbol España’82.

Faltaban escasos días para el tercer aniversario de la muerte del hombre que había regido la vida de los españoles durante casi cuarenta años y en nuestro país se vivían momentos de cambio. El paso de la dictadura a la democracia estaba llegando a su fin, al menos institucionalmente, y los líderes de los partidos políticos ajustaban sus agendas para poder estar presentes en el mayor número posible de pueblos y ciudades intentando convencer a millones de votantes de las bondades, o maldades, de una Constitución que, en menos de un mes, sería sometida a referéndum popular.

Se imponía una forma distinta de hacer política, una manera diferente de entender España. No sólo las clases dirigentes, sino toda la sociedad debía realizar un esfuerzo para adaptarse a la nueva situación. La prensa tampoco podía quedarse atrás: se trataba, al fin y al cabo, de renovarse o morir.

Quizá esta segunda opción fuera más cómoda que la primera, porque, ¿cómo hablar de libertad sin libertad?, ¿cómo avanzar hacia la democracia con un marco legal de dictadura?

Éstas son algunas de las cuestiones que abordaremos en la presente comunicación, que tiene por objeto estudiar cómo era la manera de informar de los periódicos en los meses previos al reconocimiento constitucional del derecho a la libertad de expresión.

La amplitud del tema y las limitaciones de espacio de este trabajo nos obligan a centrar nuestra atención en un lugar y un tiempo muy concretos: la prensa navarra en los meses en los que la Carta Magna se estuvo debatiendo en las Cortes.

La elección de la hoy Comunidad Foral se explica por la peculiar situación en la que se encontraba tras la muerte de Franco, muy distinta a la de otras regiones de España, pues sus Fueros, sus instituciones, su reconocido autogobierno y su derecho privativo provocaron en el viejo Reyno una transición singular. El hecho de fijar nuestra atención en el periodo en el que el Congreso y el Senado debatían sobre el articulado de la futura Ley de Leyes responde al carácter público de las sesiones[1], ampliamente recogido por los medios de comunicación, y al especial protagonismo que cobró Navarra en esos momentos[2]. Finalmente, la diferente postura ante la Constitución y ante todo el proceso de cambio defendida por los dos únicos periódicos que se editaban en 1978 en la región, Diario de Navarra y El Pensamiento Navarro, hacen especialmente atractivo el estudio del caso navarro[3].

 

Presentación de los diarios y características de la investigación

Antes de abordar el tema de esta comunicación, consideramos oportuno mencionar los principales rasgos de los dos diarios objeto de análisis.

El cambio de un régimen a otro no afectó al mercado periodístico en Navarra, como tampoco le había afectado, años atrás, en 1966, la entrada en vigor de la Ley de Prensa e Imprenta promovida por el entonces Ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga. Los pasos dados hacia la apertura, que culminaría con el reconocimiento en el artículo 20 de la Constitución Española “a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión”[4] no provocaron un aumento del número de rotativos en la entonces provincia foral, que vio, por el contrario, cómo en 1975 desaparecía una cabecera histórica, Arriba España, el primer diario de la cadena del Movimiento[5].

Así las cosas, en 1978 Diario de Navarra y El Pensamiento Navarro luchaban, uno contra otro, por conseguir los favores del público local[6]. Sin embargo, la clara toma de postura de ambos medios ante los nuevos aires democratizadores evidenció dos maneras bien distintas de enfrentarse a una misma realidad y provocó, a la larga, el éxito del primero y el fracaso del segundo.

Diario de Navarra apostó por el cambio. Las palabras de quien fue su director desde 1962 hasta 1990, José Javier Uranga, así lo ponen de manifiesto: “Como director del periódico y con el apoyo del Consejo de Administración, ayudé a aquellas personas que pidieron que el periódico ayudara a la transición, a que Navarra se democratizara frente a un sector social que quería el continuismo. Entonces, jamás podré negarlo, mantuvimos reuniones con todos los partidos políticos, desde el PCE a AP. Y Diario de Navarra supo impulsar y apoyar la transición y difundir la demanda social de libertad que existía”[7]. El rotativo se mantuvo firme en su postura contraria a la integración de Navarra en el País Vasco, tal y como lo venía haciendo desde los años de la II República. Defensor de una Navarra foral y española, esta manera de pensar casi termina con la vida de su director[8], pero no con la del diario. Su difusión no ha dejado de crecer y hoy, 101 años después de su fundación, nadie duda de que pueda ser considerado, por méritos propios, “el diario más importante en la historia de la región”[9]. 

Por su parte, El Pensamiento Navarro seguía siendo fiel a la ideología carlista que le había dado a luz. Bajo la dirección de Juan Indave Nuin, entre 1971 y 1979, perdió parte del tradicionalismo característico de años anteriores y fue reconducido hacia una línea más informativa dentro del conservadurismo[10]. Su oposición al proceso democrático y, de manera especial, a la Constitución, unida a su incapacidad para modernizarse técnicamente[11] y, más aún, ideológicamente, le impidieron encontrar un hueco en el nuevo régimen. Los cambios que se producían en todos los niveles de la sociedad española y navarra hirieron de muerte al diario carlista, que vio cómo empeoraba su situación económica y su opción ideológica perdía adeptos. Tras un frustrado intento por dirigir el periódico hacia posiciones más derechistas, El Pensamiento Navarro desapareció el 13 de enero de 1981.

Las posiciones encontradas de los dos diarios se pusieron de manifiesto en numerosas ocasiones a lo largo de todo el proceso de transición y, de manera especial, en los meses previos al referéndum constitucional, pues la discusión acerca de la constitucionalización del futuro de Navarra pasó a ser una cuestión de primer orden en la apretada agenda de los políticos, y no sólo en la de los locales.

Una vez presentados los dos periódicos, ya podemos centrarnos en analizar cómo informaron Diario de Navarra y El Pensamiento Navarro de esos acontecimientos y para ello utilizamos una técnica de investigación bastante habitual en ciencias sociales: el análisis de contenido cuantitativo[12]. Su uso nos ha permitido cuantificar y tratar estadísticamente las informaciones publicadas por los dos periódicos objeto de estudio en el periodo de tiempo especificado. Definimos como unidad codificable toda información que estuviera encabezada por un titular y que gozara de entidad propia[13].

Con respecto a los límites temporales, establecimos como punto de partida el 21 de junio de 1978, ya que la víspera, la Comisión Constitucional del Congreso terminó su dictamen sobre el proyecto de Carta Magna, algo que la prensa reflejó ese día 21. A partir de entonces, el anteproyecto pasó a debatirse, en primer lugar  en la Cámara Baja y, posteriormente, en la Cámara Alta. El 31 de octubre, Congreso y Senado aprobaron en sesiones simultáneas el texto final de la Constitución. Fijamos como punto de llegada el 6 de diciembre de 1978 porque nos interesaba conocer cómo reflejaron los dos periódicos las campañas a favor del “sí” o del “no” realizadas por los partidos políticos y cómo ellos mismos desarrollaron también su particular campaña, uno a favor y otro en contra de la Carta Magna. Hasta ese momento, pues, ambos medios recogieron los deseos de unos y otros hacia la Constitución que ese día aprobó el pueblo español.

Escasos eran los puntos en común acerca de la cambiante realidad española compartidos por Diario de Navarra y El Pensamiento Navarro, sin embargo, las similitudes entre ambos rotativos se revelaron más numerosas al analizar la forma en la que ambos informaron de esa realidad en continuo movimiento. Estos hechos, unidos a la perspectiva que dan veintiséis años de ejercicio del periodismo en libertad, nos hicieron plantearnos unas hipótesis de trabajo que intentaremos corroborar a lo largo de las próximas páginas.

Partiendo de la base de que Diario de Navarra y El Pensamiento Navarro informaron y orientaron a la opinión pública navarra de acuerdo a dos concepciones bien distintas de lo que debían ser Navarra y España, consideramos que ambos medios pudieron compartir una manera de contar los acontecimientos menos crítica y elaborada que en la actualidad, pero más dependiente de las fuentes oficiales. Tal vez el clima de consenso que se impuso en nuestro país en aquellos momentos tuviera algo que ver en este modo de trabajar de los medios, o tal vez la causa fuera la falta de libertad de expresión. En cualquier caso, no es nuestro objetivo analizar los porqués de esta situación, sino describirla y sacar algunas conclusiones.

Todo esto no sólo nos ayuda a comprender la tarea informativa de los periódicos sino de quienes trabajaron en ellos. Enlazamos, de esta forma, con los estudios sobre actitudes profesionales que aportan luz para una visión profunda de lo sucedido[14]. 

 

Dos enfoques diferentes

Entre el 21 de junio y el 6 de diciembre de 1978, Diario de Navarra y El Pensamiento Navarro publicaron un total de 52.515 informaciones, de las cuales, 8.208 versaron sobre cuestiones políticas[15]. Del total de las que trataron acerca de este tema, 2.284 tuvieron por objeto la cuestión autonómica y, de ellas, 1.033 fueron sobre el caso navarro.

Al observar la tabla 1 se comprueba que los dos diarios otorgaron una  importancia relativa a la candente actualidad política del momento, ya que un 15,62% del total de las noticias publicadas hacían referencia a este asunto[16]. Dentro de los temas políticos, los centrados en la futura organización territorial del Estado español gozaron de una atención especial: más de uno de cada cuatro escritos de carácter político hizo referencia a la cuestión autonómica (27,82%). Y, como era de esperar en dos medios que eran de ámbito navarro, casi la mitad de las informaciones sobre autonomías tuvieron como protagonista a la entonces provincia foral (45,22%).

 

Tabla 1: Distribución de las informaciones analizadas por temas[17]

Tema

Número

% sobre el total

% sobre política

% sobre autonomías

Todos

52.515

100

--

--

Política

8.208

15,62

100

--

Autonomías

2.284

4,34

27,82

100

Navarra

1.033

1,96

12,47

45,22

 

NOTA: Las informaciones sobre Navarra se incluyen dentro de las informaciones de autonomía, de política y del total. Las de autonomías, dentro las de política y del total. Y las de política, dentro del total. Es decir, el número de informaciones de una categoría incluye el número de informaciones de todas las categorías que tiene por debajo. Esta razón explica que la suma de las informaciones sobre política, autonomías y Navarra no dé como resultado el total. La tabla permite ver el porcentaje que cada uno de los ítems representa sobre las categorías superiores y sobre el total.

 

Tal y como aventurábamos unas líneas más arriba, comprobamos ahora que los dos rotativos estudiados no tuvieron un comportamiento similar.

Por sus características formales, Diario de Navarra solía oscilar entre las 24 y las 32 páginas mientras que El Pensamiento Navarro no rebasaba las 20, el periódico dirigido por José Javier Uranga publicó más unidades informativas que su rival periodístico. Frente a las 28.300 halladas en el Diario, encontramos 24.215 en El Pensamiento. Y lo mismo ocurrió con las noticias de tema político: 4.626 aparecieron en el primer rotativo mencionado y 3.582 en el segundo. De los 2.284 artículos relacionados con las autonomías, 1.378 se hallaron en Diario de Navarra y 906 en El Pensamiento Navarro. El caso navarro fue reseñado en 613 informaciones del Diario y en 420 de El Pensamiento.

El análisis de las tablas 2 y 3 confirma que Diario de Navarra realizó una cobertura más amplia que su rival tanto en general como en cuestiones relativas a política y a autonomías. Sin embargo, El Pensamiento Navarro publicó, en proporción, más textos sobre el proceso de autonomía en la hoy Comunidad Foral que su oponente periodístico: 46,35% frente a 44,67%.

 

Tabla 2: Distribución de las informaciones analizadas en

Diario de Navarra por temas

Tema

Número

% sobre el total

% sobre política

% sobre autonomías

Todos

28.300

100

--

--

Política

4.626

16,34

100

--

Autonomías

1.378

4,86

29,78

100

Navarra

613

2,16

13,25

44,67

 

NOTA: Esta tabla debe leerse como la tabla 1.

 

Tabla 3: Distribución de las informaciones analizadas en

El Pensamiento Navarro por temas

Tema

Número

% sobre el total

% sobre política

% sobre autonomías

Todos

24.215

100

--

--

Política

3.582

14,79

100

--

Autonomías

906

3,74

25,29

100

Navarra

420

1,73

11,72

46,35

 

NOTA: Esta tabla debe leerse como las tablas 1 y 2.

 

Conocida la distribución de las informaciones por temas en los dos periódicos, nos centramos ahora en el análisis de algunos aspectos destacados de la cobertura tanto de la cuestión autonómica en general como del caso navarro en particular.

 

Cómo se planteó la cuestión autonómica

En primer lugar prestaremos atención a las cuestiones formales. La decisión de redactar una información en forma de noticia, o la de encargar a un redactor una entrevista en profundidad, o la de publicar determinadas cartas al director y no otras, o la de incluir uno o varios artículos de opinión sobre una materia no dependen del azar. Del mismo modo, el hecho de publicar una información en la portada, o en la contraportada, o en una página interior par o impar no es casualidad. Como tampoco lo es cubrir unos acontecimientos con información de agencias, o desde la propia redacción, o mediante un enviado especial.

Hemos comprobado estadísticamente que tanto el género como la ubicación en las páginas del periódico de las informaciones sobre autonomías dependieron de cada rotativo[18]. En otras palabras, en el tratamiento formal de las informaciones sobre la cuestión autonómica existieron diferencias estadísticamente significativas entre Diario de Navarra y El Pensamiento Navarro.

Si atendemos al género, descubrimos que las noticias fueron el tipo de información más utilizada por ambos medios. Diario de Navarra incluyó en sus páginas un mayor porcentaje de artículos de opinión (12,7%) que su oponente (10,8%). Por el contrario, El Pensamiento Navarro publicó más cartas de sus lectores y más notas oficiales de instituciones y de partidos políticos que su rival: 3,8% frente a 3,3% y 6,4% frente a 3,2%, respectivamente[19].

 

Tabla 4: Género de las informaciones sobre autonomías

según medio (en porcentaje)

Género periodístico

Diario de Navarra

El Pensamiento Navarro

Noticia o crónica

78,2

74,4

Editorial

0

1,4

Artículo de opinión

12,7

10,8

Entrevista

2,4

2,4

Nota oficial

3,2

6,4

Cartas al director

3,3

3,8

Otros

0,2

0,8

Total

100

100

 

Por lo que respecta a la procedencia de las informaciones, se observa una primacía de los escritos redactados por agencias. En Diario de Navarra el trabajo de éstas, tanto en noticias como en colaboraciones de opinión, supuso la mayoría absoluta de lo publicado (52,6%). El Pensamiento Navarro se encontró ligeramente por detrás (48,1%) en el uso de este servicio. Las informaciones elaboradas en la propia redacción fueron más abundantes en el Diario que en El Pensamiento, 13,7% frente a 3,6%. Sin embargo, éste último utilizó, dentro de la escasez, más enviados especiales y corresponsales que el primero. Destaca la cantidad de textos sin firma o redactados por personas e instituciones ajenas al periódico hallados en El Pensamiento Navarro, sensiblemente superior a los encontrados en el Diario[20].

 

Tabla 5: Procedencia de las informaciones sobre autonomías

 según medio (en porcentaje)

Procedencia del escrito

Diario de Navarra

El Pensamiento Navarro

Redacción

13,7

3,6

Agencias

52,6

48,1

Enviado especial

0,1

1,4

Colaborador o columnista

11,5

10,8

Otros y sin especificar

22,1

36,1

Total

100

100

 

Las informaciones sobre autonomías en El Pensamiento Navarro y Diario de Navarra aparecieron publicadas, sobre todo, en las páginas interiores de los dos rotativos. Así ocurrió en más de tres de cada cuatro escritos. El periódico carlista optó por las páginas pares en casi la mitad de sus informaciones (49,1%), mientras que el Diario prefirió las impares (41,6%). Ambos recogieron un porcentaje similar de textos en la contraportada y El Pensamiento adelantó al Diario si atendemos a las unidades informativas que se podían leer en la portada (12,8% frente a 9,8%)[21].

 

Tabla 6: Ubicación de las informaciones sobre autonomías

según medio (en porcentaje)

Ubicación

Diario de Navarra

El Pensamiento Navarro

Portada

9,8

12,8

Contraportada

11,8

11,6

Página interior par

36,8

49,1

Página interior impar

41,6

26,5

Total

100

100

 

El análisis de la cobertura formal sobre la cuestión autonómica aporta algunas luces acerca de la manera en la que Diario de Navarra y El Pensamiento Navarro observaron y transmitieron la misma realidad. Los dos se acercaron al tema objeto de estudio desde una perspectiva, fundamentalmente, informativa. Es decir, a la hora de tratar el asunto de la configuración territorial del Estado, primó lo informativo sobre lo opinativo.

Sin embargo, como es habitual en el trabajo de los periodistas, los acontecimientos transmitidos apenas fueron vividos por quienes los contaron. De ello se deduce que, o bien el tema no era lo bastante interesante como para emplear a uno o varios redactores en cubrirlo, o bien en aquellos años los dos diarios no disponían de los medios suficientes para desarrollar una amplia cobertura allá donde estuviera la noticia. La abundancia de escritos sobre las autonomías apunta a la segunda opción como la causa del excesivo uso de la información de agencias. No obstante, es necesario matizar que la redacción de Diario de Navarra fue más partícipe de lo que ocurría que la de El Pensamiento Navarro que, por el contrario, dio más voz tanto a las instituciones oficiales como a sus lectores.

Finalmente, hemos de señalar que la cobertura más amplia de Diario de Navarra fue acompañada de una presentación bastante más visible al público lector que la de El Pensamiento Navarro. A pesar de que el diario carlista publicó más informaciones en portada que su oponente, la mayoría de las restantes aparecieron en páginas pares, aquellas en las que menos fijan su atención los lectores.  

El estudio del contenido de las noticias sobre la cuestión autonómica aporta luces que nos permiten avanzar en la caracterización de la manera de informar de la prensa en los momentos previos al reconocimiento de la libertad de expresión.

Son numerosos los teóricos de la comunicación que consideran que el espacio dedicado por los medios a un acontecimiento constituye la esencia de la forma en la que observan el mundo que les rodea[22]. El hecho de que un mismo acontecimiento aparezca ampliamente recogido en un periódico y apenas mencionado en otro evidencia que no posee la misma importancia para los dos.

El análisis de los hechos reseñados por Diario de Navarra y El Pensamiento Navarro entre el 21 de junio y el 6 de diciembre de 1978 nos permitirá conocer qué noticias fueron destacadas u ocultadas por cada periódico y, por tanto, descubrir el punto de vista con el que se enfrentaron a la misma realidad[23].

Al observar la tabla 7 se comprueba que las páginas de los dos diarios recogieron, fundamentalmente, las palabras de los protagonistas de las informaciones sobre autonomías. De todos los acontecimientos publicados por El Pensamiento Navarro, un 36,1% fueron declaraciones, porcentaje que se reduce al 34,1% en el caso de Diario de Navarra[24]. 

El segundo hecho más mencionado en los dos medios fueron las reuniones o negociaciones mantenidas a propósito de la cuestión autonómica. En este caso, Diario de Navarra tomó la delantera a su rival (18,9% frente a 14,8%). Y lo mismo ocurrió al relatar lo sucedido en las Comisiones y Plenos del Congreso y del Senado en los que, en ese momento, se debatía la Constitución y, por tanto, el Título VIII relativo a la organización territorial del Estado (10,1% frente a 7,5%). Asimismo, el primer periódico mencionado recogió más informaciones sobre la proposición o retirada de enmiendas al proyecto constitucional (3,1%) que el segundo (1,5%).

El Pensamiento Navarro dio cuenta de más ruedas de prensa relativas a la cuestión autonómica que su oponente periodístico (3,3% frente a 1,2%). Además, sus páginas recogieron más comunicados de organismos oficiales o de partidos políticos (6%) que las del Diario (8,1%). Los acuerdos, desacuerdos y actos masivos relacionados con la configuración territorial del Estado también aparecieron con más frecuencia en el diario carlista[25].

 

Tabla 7: Acontecimientos relativos a la cuestión autonómica

según medio (en porcentaje)

Actividad

Diario de Navarra

El Pensamiento Navarro

Reuniones, negociaciones

18,9

14,8

Declaraciones

34,1

36,1

Debates constitucionales

10,1

7,5

Ruedas de prensa

1,2

3,3

Proponer / retirar enmiendas

3,1

1,5

Hacer pública una nota

6

8,1

Acuerdos

5,7

8,7

Desacuerdos

2,2

2,8

Actos masivos

5,2

6,2

Otros

13,5

11

Total

100

100

 

El estudio de esta cuestión revela la existencia de dos perspectivas distintas a la hora de transmitir los mismos hechos y de características específicas en cada uno de los dos periódicos. Así, se observa que Diario de Navarra dio cuenta, de manera mucho más expresa que su rival, de las actividades relacionadas con la elaboración de la Constitución que estableció, como ya sabemos, una nueva organización territorial en España. Por el contrario, El Pensamiento Navarro no dio tanto pábulo a estas cuestiones y prefirió reflejar opiniones ajenas a la suya a través de declaraciones, ruedas de prensa y comunicados oficiales de los protagonistas de aquellos años.

A la luz de estos datos, podemos calificar la cobertura de Diario de Navarra como de activa y crítica y la de El Pensamiento Navarro como de pasiva. Consideramos activa la cobertura de Diario de Navarra, en primer lugar, porque se centró en el aspecto más novedoso y más actual, en ese momento, de la cuestión autonómica, es decir, en la forma que ésta adoptaría en el texto constitucional. Y, en segundo lugar, porque redujo la información procedente de lo que podríamos considerar fuentes interesadas, por ejemplo, los partidos políticos y las instituciones oficiales. La cobertura de El Pensamiento Navarro destacó por una menor información sobre la actividad constitucional desarrollada por las Cortes, sin embargo, sus páginas recogieron los mensajes que los protagonistas de los acontecimientos querían hacer llegar a los lectores sin apenas mediación por parte de los redactores, de ahí que consideremos su cobertura más pasiva y menos crítica que la de su oponente.

 

Cómo se planteó el caso navarro

La cobertura específica del caso navarro no se diferenció en exceso de la realizada por los dos medios analizados para la cuestión autonómica en general. Encontramos similitudes en el tratamiento otorgado por Diario de Navarra y por El Pensamiento Navarro en lo que respecta al género, ya que en ambos rotativos observamos un predominio de las noticias (62,1%) sobre cualquier otro tipo de escrito. Sin embargo, el futuro de la entonces provincia foral provocó un mayor número de artículos de opinión (16,8%), de comunicados por parte de instituciones y partidos políticos (9,2%) y de cartas al director (6,8%). Este incremento resulta lógico por lo cercano del tema tanto a los dos periódicos como a sus lectores, mucho más sensibles a los movimientos en la región que a los asuntos autonómicos en general.

Con respecto al tipo de acontecimientos reseñados por los dos diarios, podemos señalar, también, parecidos entre las dos coberturas. Diario de Navarra y El Pensamiento Navarro informaron, sobre todo, de las declaraciones de los protagonistas de la transición en Navarra (39,8%) y de las reuniones que mantuvieron (17,7%). El resto de actividades se distribuyeron prácticamente igual que en el caso de la cuestión autonómica.

Esta semejanza en el tratamiento ofrecido por los dos periódicos analizados se convierte en diferencia si atendemos a la procedencia y ubicación de las noticias. Por oposición a lo que ocurría en la cobertura sobre autonomías, en el caso navarro se observa una dependencia mucho menor del trabajo de agencias y una mayor elaboración de las informaciones en las redacciones de los dos rotativos. Además, las informaciones relativas a Navarra abandonaron las páginas interiores para pasar a las portadas y contraportadas de los dos medios.

Como era de esperar dado su carácter regional, Diario de Navarra y El Pensamiento Navarro prestaron una atención especial a las cuestiones relacionadas con la entonces provincia foral, y eso se puso de manifiesto en el tratamiento formal que ambos medios ofrecieron sobre el tema. Los dos rotativos asumieron su rol de periódicos navarros y ejercieron como tales. Sin embargo, encontramos diferencias estadísticamente significativas en el comportamiento de los diarios objeto de estudio.

Si nos fijamos en la procedencia de las informaciones publicadas por cada periódico, descubrimos que los escritos elaborados por los periodistas de la redacción son bastante más abundantes en Diario de Navarra que en El Pensamiento Navarro (29% frente a 6,2%). Por el contrario, el diario carlista se apoyó más en los servicios de las agencias y de sus colaboradores que su competidor[26]. Este mayor esfuerzo por parte de la redacción del Diario nos lleva a afirmar que éste concedió una mayor relevancia a los temas de Navarra que su competidor, si bien es preciso hacer constar que poseía más medios y se encontraba en una posición de mercado dominante. La mayor dependencia por parte del diario carlista del trabajo de sus colaboradores pudo deberse a su condición de periódico de partido, mucho más editorializante que un medio independiente como el Diario.

Resulta llamativo, en ambos casos, el elevado número de informaciones sin firma y redactadas por personas o instituciones ajenas al periódico. En el caso de El Pensamiento Navarro, el 58,8% de informaciones de la categoría otros y sin especificar se divide en un 6,9% de cartas al director, un 12,6% de comunicados de instituciones oficiales o partidos políticos y un 39,3% de escritos sin firma. Por su parte, del 43,1% de informaciones de Diario de Navarra en esta categoría, un 6,7% fueron cartas, un 6,9% notas oficiales y el 29,5% restante lo constituyeron informaciones de autor desconocido[27]. Fueron, por tanto, las informaciones sin firma las que engordaron los porcentajes de ambos medios.

El notable número de comunicados publicado por El Pensamiento Navarro, podría llevarnos a pensar que, debido a su carácter poco proclive al cambio, casi todos deberían de haber sido escritos por grupos afines a su ideología. Sin embargo, un análisis exhaustivo de la procedencia de esos comunicados nos lleva a desechar esta hipótesis. Contrariamente a lo que nosotros esperábamos, El Pensamiento Navarro resultó bastante plural ya que si bien publicó sobre todo notas oficiales de la Diputación Foral, también cupieron en sus páginas comunicados de la UCD, tanto navarra como nacional, del PSOE, frontalmente opuesto a su ideología, y de otros grupos políticos parlamentarios y extraparlamentarios.

 

Tabla 11: Procedencia de las informaciones sobre Navarra

según medio (en porcentaje)

Procedencia del escrito

Diario de Navarra

El Pensamiento Navarro