Prensa de información general durante la transición política española (1974-1984): pervivencias y cambios en la representación de las relaciones sociales.

 

Núria Simelio i Solà

Profesora Asociada

Departamento de Periodismo

Universitat Autònoma de Barcelona

 

 

1. Resumen

Esta es una síntesis de la Tesis Doctoral que estoy realizando en el Departamento de Periodismo de la Universitat Autònoma de Barcelona en el marco de un proyecto I+D, financiado por el Instituto de la Mujer[1].

El objeto de estudio específico de esta investigación son los textos periodísticos: comprender como se ha construido el relato del papel de la prensa de información general durante la transición política española, para poder utilizarlos como fuente histórica.

Por tanto, me propongo desarrollar un análisis histórico de la prensa que permita relacionar los textos periodísticos producidos durante la transición, con el contexto histórico en los cuales sucedieron, y ver hasta que punto estos textos influenciaron a la opinión pública. En la investigación se analiza de forma comparativa, sistemática y longitudinal, las pervivencias y los cambios en la representación de las relaciones sociales difundidos por la prensa durante la transición política española, partiendo desde los últimos años de la dictadura franquista (1974) hasta cuando se pude considerar que ya se ha asentado una democracia formal en 1984 y relacionarlo con la situación económica y social. El análisis de los textos periodísticos se orienta también, hacía el papel de los profesionales del periodismo.

El universo estudiado son los periódicos diarios de información general (El País, ABC, La Vanguardia y El Correo Español / El Pueblo Vasco), publicados entre 1974 y 1984. El tamaño aproximado de la muestra es de 84 ejemplares.

La hipótesis fundamental es que, la prensa diaria de información general durante la transición política española adoptó un compromiso claro con la reforma política dirigida por las elites dominantes y lo transmitió a la opinión pública, orientando a la sociedad de cara a la integración social y a la reproducción del modelo social.  Así, partiendo de la ruptura hacía un Estado Liberal Democrático, se estableció un modelo de continuidad del bloque dominante junto con la coparticipación de las nuevas elites políticas y económicas.

Actualmente nos encontramos en la fase de explotación y análisis de los datos recogidos, por esta razón explicaré los planteamientos teóricos que orientan las hipótesis, las hipótesis que estamos poniendo a prueba y la metodología que seguimos para validarlas.

 

2. Marco teórico y antecedentes de la investigación: la prensa como representación de la realidad social y fuente documental.

La investigación parte del trabajo de doctorado previo presentado en el Departamento de Periodismo de la Universitat Autònoma de Barcelona en octubre del año 2001 con el título: "Paper i influència de la premsa diària d'informació general durant la transició espanyola (1973-1983)"[2].

El universo definido fueron los diarios de información general en la etapa que abarca los años que van de 1973 a 1983. De este universo se seleccionó una muestra que consistió en las portadas de "Diario 16", "El Pais", "Ya" y "La Vanguardia" correspondientes a los años 1973, 1975, 1977, 1979, 1981 y 1983. Por tanto, se hizo un análisis de cada unidad comunicativa de las portadas de cuatro diarios de información general en un periodo temporal de diez años. 

Para esta exploración me basé en los planteamientos teóricos y metodológicos que expone Amparo Moreno en La mirada informativa[3] que consiste en evaluar cómo se distribuye la superficie total impresa de los ejemplares analizados entre las distintas unidades comunicativas, (administrativas, publicitarias y redaccionales), teniendo en cuenta variables relativas a aspectos formales, como los titulares, la ilustración y el texto, y aspectos relacionados con los rasgos de los protagonistas de los que se habla, los escenarios en los que se les presenta, y las actuaciones con las que se les relaciona, para ver el tratamiento positivo o negativo que merecen.

Esta investigación nos sirvió para poner a prueba y mejorar la metodología de la cual partíamos, necesitábamos que esta permitiera abarcar un gran número de ejemplares y que además el análisis pudiera ser comparativo. La puesta a punto de esta metodología para poder aplicarla en la investigación posterior supuso muchas horas de trabajo y discusión.

Partíamos de la hipótesis que los medios de comunicación impresos tuvieron una importancia vital en el proceso de la transición española. Consideramos que la prensa registra la realidad social y los cambios que se producen día a día y, por tanto, constituye una fuente documental para el estudio de las transformaciones históricas. Los diversos tipos de periódicos, a través de las informaciones y de la publicidad, registraron a lo largo de la transición, los cambios que se producían en la sociedad y por tanto daban cuenta de los hábitos de lectura de la realidad social que generaron los periódicos, al destacar cada día a determinadas personas realizando determinadas actuaciones, en determinados escenarios, o al evitar enfocar a otras. Además de enfocar en una u otra dirección y con un alcance u otro, siempre se mira desde una determinada posición y con un sistema de valores que repercute en lo enfocado.

Tanto en la investigación ya realizada como en la tesis doctoral parto del marco teórico que se basa en las aportaciones realizadas en los ochenta desde la crítica al androcentrismo del discurso académico y de los medios de comunicación[4] y que a partir de los años noventa han proporcionado una metodología sistemática para analizar la representación en la prensa de los modelos femeninos y masculinos, articulados con otras variables, como la edad, la etnia, la clase, el origen geográfico, la profesión y la religión, relacionar estos modelos con los espacios sociales y las actuaciones y relaciones sociales correspondientes a estos espacios; y realizar análisis longitudinales, que permiten detectar pervivencias y cambios, y estudios comparativos entre informaciones y publicidad en un mismo medio, entre distintos medios, y entre los textos de los periódicos y los contextos históricos.

En nuestra investigación también partíamos de los aportes de otras escuelas y disciplinas, principalmente de los estudios de Noelle-Neüman y de los teóricos de la agenda setting.  Sin embargo, advertimos que así como la categoría género, en su uso más “popularizado”, ofrece algunas limitaciones a la hora de identificar los modelos y estereotipos en el análisis de la prensa, el concepto de tematización utilizado en la Mass Communication Research y los estudios empíricos y conclusiones posteriores obtenidos en esta línea, también presentan dificultades, ya que casi todos ellos privilegian en sus análisis las acciones de los actores políticos y económicos institucionales. De este modo, los protagonistas de la relación democracia – medios de comunicación – opinión pública se circunscriben a aquellos que forman parte de las élites políticas y económicas.

Aquí sólo expondremos los rasgos principales del concepto de tematización y los problemas que puede plantear en un análisis no androcéntrico de la prensa.  Por el momento, baste decir que el concepto de tematización tiene su origen en la definición de opinión pública de Luhmann (1978)[5], para quien es “la estructura temática de la comunicación pública”. Desde esta perspectiva, la opinión pública no es más que el proceso de tematización social y se caracteriza por su circunstancialidad: lo importante no es su permanencia sino la necesidad de simplificar los mecanismos sociales para la estabilidad del sistema, y de ninguna manera, la opinión pública es el resultado del libre debate racional entre la ciudadanía sobre temas públicos,  sino que es una estructura común de sentido, en la que cualquier perona comprende de lo que se está hablando y puede hablar sabiendo que los demás lo comprenderán, dando lugar a la acción intersubjetiva que evita la desintegración del sistema social. Así, la función de la opinión pública es fundamental en el sistema social, económico y político, ya que simplifica la complejidad de las sociedades actuales y permite una auto - observación de los estereotipos presentes en las mismas, aún a riesgos de perder calidad democrática

Posteriormente, interviene en este debate la formulación que hace Nöelle-Neumann en 1984 con la Espiral del silencio[6]  del proceso de formación de la opinión pública en sociedades complejas. Dicho proceso supone que la opinión pública es el resultado de la interacción social y en tanto las personas sienten la necesidad de sentirse integradas en la comunidad, pueden llegar a silenciar y/o cambiar sus propios juicios para no ser aisladas por el resto de los miembros. Este temor al aislamiento y las dudas sobre su propia capacidad de juicio es lo que lleva a los sujetos a manifestar públicamente sólo las opiniones que pueden expresarse en público sin riesgo de sanciones sociales, por lo que las opiniones mejor vistas en la sociedad (no necesariamente las mayoritarias) parecen tener más adhesiones de las que efectivamente poseen. Quienes sean portadores de opiniones o actitudes discordantes con las mejor vistas socialmente tenderán a silenciarlas, en tanto que los que no las tienen, tenderán a adoptar el punto de vista dominante.

Este proceso en espiral es posible por un sentido cuasiestadístico que permite a los individuos estimar la distribución de las opiniones favorables y desfavorables a sus ideas; la aplicación del mismo da lugar a la evaluación de apoyos y rechazos a las mismas y lo que posibilita la expresión o el silenciamiento de las opiniones. Los medios de comunicación intervienen en la configuración del sentido cuasiestadístico, en tanto permiten a los individuos informarse sobre los climas de opinión existentes en sociedades complejas como las actuales y, en consecuencia, desencadenarán la expresión pública, el silencio o el cambio de opiniones y actitudes, tanto políticas como sociales. La tendencia a expresarse en un caso, y a guardar silencio en el otro, engendra un proceso en espiral que en forma gradual va instalando una opinión dominante. Expresar la opinión opuesta y efectuar una acción pública en su nombre significa correr peligro de encontrase aislado y/o marginado.

En este marco, comienzan a desarrollarse los estudios en torno a la función de agenda o agenda setting (McCombs y Shaw, 1972 y 1984)[7] donde se parte de la hipótesis general que los medios de comunicación influencian y condicionan —mediante su capacidad simbólica— los niveles de atención del público con respecto a ciertos temas, como resultado de la selección previa que hacen dichos medios.

Sin entrar en mayores detalles sobre las diferentes líneas de investigación, es importante señalar que la función de agenda no es lo mismo que la tematización propuesta por Luhmann para explicar el concepto de opinión pública, pero toma “prestado” el concepto para elaborar sus puntos de partida. Si bien Nöelle-Neumann la homologa con la función de agenda, la tematización corresponde a un análisis de tipo teórico ajeno a la investigación en comunicación y no se fundamenta en estudios de tipo empírico.

El planteo de McCombs y Shaw apunta a señalar la escasa influencia de los medios sobre las actitudes políticas de los electores pero, al fijar una agenda para cada campaña electoral, influencian el surgimiento de actitudes y opiniones hacia diversos temas políticos. Buena síntesis de ello resulta la conocida frase de Cohen (1963: 120[8]): “La prensa, en la mayoría de las ocasiones no tiene éxito diciéndole a la gente qué pensar, pero continuamente tiene éxito sobre qué han de pensar”. Este argumento muestra la relevancia del llamado efecto gatekeeper[9], es decir el resultado de la selección de los temas por parte de los periodistas o de las empresas periodísticas que son, en última instancia, los que diseñan la agenda de los medios.

Este pequeño apunte de las principales posiciones teóricas y empíricas en torno a la tematización, permiten plantear los problemas que el concepto genera a la hora del análisis de la prensa. En buena parte de los trabajos que se realizan actualmente se ha perdido de vista la importancia y las consecuencias prácticas para el análisis político del debate en torno la teoría de la opinión pública que inauguraron Luhmann, Habermas y Nöelle–Neumann. Por otra parte, estas investigaciones han perdido de vista la necesidad de dar cuenta de la complejidad de las relaciones sociales y de la diversidad de los protagonistas de la información y la publicidad, en beneficio de los temas que son abordados por los medios de comunicación. Si nuestro análisis se focaliza sobre éstos, difícilmente podemos dar cuenta de los distintos aspectos de la pluralidad de protagonistas y de sus acciones, por lo que las posibilidades de detectar pervivencias y cambios en los modelos y estereotipos son casi nulas.

Esta es la crítica que plantea Moreno Sardà a estos trabajos y, que le lleva en La mirada informativa (1998), a proponer el método hemerográfico diacrónico, como una herramienta alternativa para dar cuenta de la complejidad de las relaciones sociales que expone la prensa y esta es la base de la cual partimos para realizar nuestra investigación.

Las ventajas que nos propone este marco teórico y esta metodología son:

a)     Permite hacer una lectura comparada de los relatos y explicaciones que ofrece la prensa de la realidad.

b)     Promueve un análisis social y político a partir de la articulación entre los textos periodísticos y publicitarios, y los contextos históricos en que éstos se produce.

c)      Visibiliza al conjunto de sujetos sociales y políticos presentados por la prensa, así como sus acciones y los escenarios en que se desarrollan, dando cuenta de la complejidad y diversidad social, promoviendo el desarrollo de propuestas no androcéntricas de pautas de lectura, y de producción de unidades de información y publicidad.

 

La investigación realizada en el trabajo de doctorado nos mostró cómo las portadas de los diarios llamados de información general que analizamos (Diario 16, El Pais, Ya y La Vanguardia) dirigían esencialmente su mirada informativa hacia las elites políticas que primero desde el franquismo  y después desde los primeros gobiernos de la monarquía, aparecían como los gestores del cambio, con un tratamiento totalmente positivo. Por el contrario, la mayoría de la población apenas aparecía, y cuando salía recibía un tratamiento con connotaciones pasivas o negativas. Los resultados mostraron cómo los diarios analizados enfocaban preferentemente y, a veces, de forma exclusiva a un número no muy amplio de hombres que negociaban entre ellos las continuidades y los cambios en la gestión del poder político. El 80% de los protagonistas que aparecían en las portadas formaban parte de las altas jerarquías de las clases dominantes y el 50% se dedicaban a una actividad política. Todos ellos eran varones adultos. La presencia de las mujeres era ínfima (menos del 5%) al igual que pasaba con los otros sectores de la población. Tanto en relación con la presencia como con el tratamiento, a estos protagonistas predominantes se les atribuían las intervenciones públicas razonadas y razonables, eran los garantes de la democracia y en ningún momento se ponía en cuestión su legitimidad. Este hecho, es sorprendente si tenemos en cuenta que procedían de las estructuras dictatoriales franquistas y que por tanto eran todo lo contrario a como se les enfocaba.

Al relacionar estos protagonistas con características como el sexo, el origen, la clase social, la profesión, etc. se nos mostraba cómo se valoraban positivamente determinados rasgos para lo cual se evaluaba negativamente otros, que aparecían contrapuestos. En la investigación que realizamos en el trabajo de doctorado obtuvimos unos resultados que nos mostraban que los principales protagonistas de las portadas de los diarios de información general analizados eran hombres adultos (77%) del Estado español (44%), con una actividad política (50%), mayoritariamente de la UCD (30%), de clase dominante (74%), de religión católica, jefes del estado o miembros del gobierno (40%) y de ideología conservadora (43%). Estos eran los que recibían el tratamiento más positivo y realizaban acciones activas y de representación pública. Además, aparecían vinculados a escenarios de poder.

En referencia al tipo de protagonistas que menos aparecían lo primero que llamaba la atención era que las mujeres apenas tenían acceso ni presencia en las portadas de los cuatro diarios, ya que no representaban ni el 5% de los protagonistas de las informaciones. A éstas se las enfocaba cuando realizaban actividades deportivas, culturales, de espectáculos, o cuando eran víctimas de noticias de sucesos, nunca aparecían en las portadas las mujeres con actividad política. Las actuaciones con que se las identificaba constituían un repertorio reducido, debido a las pocas ocasiones en las que salían, pero significativo por su tratamiento. Eran mostradas como agentes pasivos receptoras de acciones en la mayoría de casos negativas y cuando hacían acciones activas eran de un tipo que no se suele enfocar a los protagonistas masculinos como llorar o casarse, o se hacían calificaciones sobre sus características personales como la simpatía o la belleza. No aparecían nunca como representantes públicas de ningún tipo de actividad y se las relegaba a la vida privada en los casos en que aparecían. Los protagonistas de las informaciones eran hombres, hasta cuando se hacía referencia a temas que las afectaban especialmente, como es el caso del aborto.

Por otro lado, la población anónima estaba presente en porcentajes muy reducidos y con un tratamiento que pretendía ser negativo, como agentes pasivos y mostrados en acciones relacionadas con la confrontación y la violencia. Así, algunos de los verbos con que se relacionaba sus actuaciones eran: actuar con dureza, amotinarse, dar palizas, estar en contra, protestar, provocar disturbios, etc. Cuando eran objetos pacientes, eran anormales, detenidos, encerrados, asesinados, etc. Por tanto, toda acción de reivindicación que podría ser vista como positiva por los lectores era relacionada con el fracaso y la marginalización. Si te amotinabas o protestabas eras detenido y encerrado.  Los únicos verbos activos con los que aparecían reflejados sin ser criminalizados eran los que implicaban una participación dentro de las normas establecidas como ir a votar. Las huelgas, las manifestaciones y toda acción reivindicativa eran tratadas mayoritariamente de forma negativa, resaltando las pérdidas económicas que comportaban, las acciones violentas y su poca relevancia. La opinión de las personas que participaban en estos actos no se manifestaba y los verbos que implicaban hablar, es decir, hacer uso público del logos, se les atribuían en muy pocas ocasiones.

Por el contrario, cuando los protagonistas eran jefes de estado y miembros del gobierno español, las acciones eran mayoritariamente positivas y activas, y aparecían designados como los gestores del cambio y los que traían la democracia, opuestos a la violencia de los sectores de la población que aparecían minoritariamente. Este es el tipo de protagonistas al que más espacio se les dedicaba en las portadas para que expresaran su opinión, así: hablan, manifiestan, dialogan, explican..., mientras que la población anónima protesta o se queja. Los verbos en activo son también positivos: se comprometen, acuerdan, conceden, firman, dedican, defienden, ofrecen..., por el contrario, la población anónima actúa con dureza, desciende, fracasa, impide, rehusa...

Por tanto, vimos cómo se mostraba un papel desempeñado por un repertorio determinado de modelos positivos y negativos de un yo ideal que orientaba los esfuerzos hacía la integración social e incitaba a evitar, cuanto según las normas imperantes, conducía a la marginación. Esto era especialmente importante en el periodo estudiado que era el de la transición política española que coincidía con un momento de cambios sociales y económicos profundos que permitían a la población pensar en la posibilidad de un ascenso de posición social, en un momento de crisis económica. La radiografía que los periódicos analizados hacían de la situación y las pautas de lectura social mostraban cómo se hacía sentir a la población todo el proceso y cómo se posesionaban en contra de la alternativa social mostrando a los miembros más activos y participativos de la sociedad como un arquetipo negativo y peligroso.

El análisis de los protagonistas enfocados, nos permite mostrar que pautas de lectura marcó la prensa de información general en este periodo, posicionándose en contra de la trasgresión social y mostrando como una utopía o un peligro el intento de democratización radical del Estado. Esto se da a causa de que el conjunto de valores predominantes en la sociedad constituyen el principio básico de nuestros comportamientos y nuestras decisiones individuales o grupales. A su vez la aparición de nuevos valores y la construcción de corrientes de opinión sobre el valor positivo o negativo de los mismos, va generando cambios en la posición de los valores dominantes. Por otro lado, durante las etapas de inestabilidad  o transición de regímenes autoritarios, es fundamental para la movilización ciudadana la percepción que los colectivos sociales tienen de la capacidad estatal de control social, ya que el nivel de represión determina el coste de la movilización. Creemos que el continuismo económico y social que se produjo durante esta etapa no fue por voluntad de la población, sino porqué esta no tuvo la percepción de un vacío de poder o de un cambio profundo en los mecanismos de control social del Estado que permitieran una radicalización transgresora del orden socioeconómico vigente.

 

 

 

 

3. Hipótesis de trabajo.

La hipótesis fundamental de nuestra investigación es que, la prensa diaria de información general durante la transición política española adoptó un compromiso claro con la reforma política dirigida por las elites dominantes y lo transmitió a la opinión pública. Los diarios educaron y cohesionaron a las masas lectoras y las dotaron de referentes de identificación y de cohesión social. Destacaron en sus noticias a personajes como protagonistas de la vida social que pueden considerarse como modelos que incitan a la imitación para acceder a niveles de vida y estatus superiores, modelos de integración social y cohesión interna de grupos situados en los escenarios más elevados. Por el contrario, los personajes valorados negativamente, victimizados, tratados peyorativamente, repudiados o excluidos, proponen la condena y represión de ciertos comportamientos, e indican como se han delimitado en cada momento las fronteras de la marginación social. Durante la transición los periódicos, mostraron a unos gestores políticos con comportamientos racionales y superiores y por tanto el modelo a seguir si se aspiraba a la integración y a los beneficios que nos mostraban representando al modelo racional de lo que “se ha de ser”. Por el contrario, todos lo que se oponían a la reforma pactada por las elites eran mostrados como personajes radicales y marginados y como una muestra de lo que “no se ha de ser”. Sobretodo las mujeres que quedaron excluidas a pesar del reconocimiento legal.

Otra hipótesis de la que partimos es la de que cuestionamos la valoración elitista académica que atribuye a la llamada prensa de "información general" una mayor capacidad de intervención en los cambios sociales y planteamientos más progresistas y que menosprecia otro tipo de publicaciones que forman parte de la cultura popular acusándolas de sensacionalistas o infravalorizándolas por su temática (prensa del corazón, prensa de sucesos, prensa femenina, etc.). Pretendemos probar que la llamada "prensa de información general" manifiesta una gran resistencia a los cambios, a la vez que ofrece imágenes menos atractivas de estos cambios, en consecuencia, fomenta la pervivencia de las relaciones y los modelos tradicionales.

 

 

3. Metodología y técnicas de investigación

La metodología utilizada en la investigación ha sido una adaptación del análisis hemerográfico diacrónico automático propuesto por Moreno Sardà (1998, 167/188). Se procedió a la construcción de una base de datos EXCEL con una serie de variables y a la carga, lo más literal posible, de las unidades comunicativas que fueron recogidas en la muestra. Posteriormente, se convirtió dicha base de datos en el programa SPSSWIN y se procedió a la inclusión de nuevas variables que no estaban contempladas en la base de datos previa, así como al tratamiento de otras que no habían sido tenidas en cuenta en el informe original, a la construcción de nuevos índices, y al agrupamiento de las categorías. Se obtuvieron, así, resultados porcentuales que se pueden representar en gráficos que proporcionan una radiografía longitudinal de la distribución de la superficie entre los distintos tipos de unidades comunicativas, teniendo en cuenta las variables seleccionadas.[10]

La ventaja que ofrece este procedimiento es que las categorías son construidas ex post, por lo que reflejan más fidedignamente las expresiones de los diarios, se reducen considerablemente los posibles prejuicios y/o preconceptos del investigador/a, y permiten “adaptarse” a diferentes objetivos de análisis con el mismo objeto de estudio.

Esta ventaja del procedimiento es muy importante y minimiza la desventaja del mayor tiempo que insume el tratamiento informático de los datos y su posterior análisis.

El universo de análisis está constituido por los periódicos diarios de información general (El País, ABC, La Vanguardia y El Correo Español / El Pueblo Vasco), publicados entre 1974 y 1984.

Las unidades de análisis son todas las unidades comunicativas contenidas en cada uno de los periódicos seleccionados, ya sea unidades administrativas cuando se trata de la denominación, los créditos, el sumario, fe de erratas, etc,; unidades publicitarias cuando estamos ante anuncios comerciales o institucionales, así como convocatorias, edictos y autopromoción del propio periódico; y unidades redaccionales, es decir las informaciones, entrevistas, editoriales, opiniones y cartas de los lectores. 

El análisis se aplicó sobre ejemplares completos de los cuatro diarios. El total de Unidades Comunicativas analizadas en la muestra es de 3298, distribuidas entre 425 correspondientes a El Pais, 970 de La Vanguardia, 794 de El Correo Español y 1109 de ABC. Las 3298 unidades de análisis están agrupadas en 121 variables, distribuidas entre 1091 correspondientes a 1974[11]; 1171 a 1979; 1036 a 1984. El total de datos registrados es de 399.058.

Tras este primer análisis cuantitativo del conjunto de ejemplares de los periódicos que componen la muestra, se explora el resto de la colección para situar los cambios más notables en los intervalos de los ejemplares seleccionados y concluir un balance de la representación que hace cada publicación a lo largo del período. Además, los datos se contrastan con el contexto histórico, social, político y económico y también se realiza un análisis cualitativo de las informaciones aparecidas.

Posteriormente, se realiza un análisis comparativo entre el conjunto de periódicos. Y finalmente se procede al informe final, pudiéndose incorporar ejemplos textuales, imágenes, titulares y textos, para explicar las conclusiones con mayor claridad. Las publicaciones podrán utilizarse como fuente documental para comprender el papel desempeñado por la prensa en las pervivencias y los cambios de las representaciones simbólicas.

 

 

4. Consideraciones finales

La investigación que estamos realizando nos demuestra que es necesario modificar el enfoque que hacemos de la realidad y las pautas mediante las cuales seleccionamos las informaciones y las tratamos. La crítica al discurso androcéntrico permite advertir que el problema no está solo en el enfoque preferente a una parte de la población, sino en la valoración de las acciones que se hace de esta minoría, en que su comportamiento se valora como un modelo superior, y este modelo implica un sistema de valores que naturaliza las formas de dominio de unos colectivos humanos sobre otros.

Falta un estudio de la transición que abra su mirada más allá del escenario público hasta abarcar el conjunto de hombres y mujeres de diferentes condiciones y clases sociales, personas muchas de las cuales quedaron relegadas durante la transición y pasaron a formar parte del reino de los “desencantados”. La reforma sustituyó a la ruptura, se dieron cambios en los mensajes y la ruptura se equiparó al golpismo y a la derrota de la democracia.

Lo cierto es que durante esta etapa histórica había proyectos de cambio social y económico, además del cambio político. Todos estos derivaron en frustración. Las estructuras estatales y militares no se tocaron y no se compensó nunca a las víctimas del franquismo. En todo esto, los medios de comunicación tuvieron un papel determinante ya que marcaran pautas de lectura social y se otorgaron la representación de la Opinión Pública, con la función de orientar a los lectores y a la sociedad hacía su realidad, de cara a la integración social y a la reproducción del modelo social.

 



[1] Título del proyecto: La representación de las relaciones entre hombres y mujeres y del recambio generacional en la prensa (1974-2004). Directora principal: Dra. Amparo Moreno i Sardà. El equipo de investigación esta formado por: Isabel Alonso, Dra. Natividad Abril, Patricia Laura Gómez, Dr. Manuel López, Gloria Quinayas, Núria Simelio y Mª Soledad Vargas.

[2] SIMELIO SOLÀ, Núria (2001) Paper i influencia de la premsa diaria d’información general durant la transició espanyola (1973-1983), Bellaterra, Tesina de Doctorat, UAB. Para la realización de este trabajo conté con una beca del Fondo Ferrer Eguizabal del Col·legi de Periodistes de Catalunya.

[3] MORENO SARDÀ, Amparo (1998) La mirada informativa, Barcelona, Bosch.

[4] Sobre la crítica al orden androcéntrico del discurso académico ver MORENO SARDA, Amparo (1986) El arquetipo Viril protagonista de la Historia. Ejercicios de lectura no-androcéntrica, Barcelona, La Sal, y (1988) La otra política de Aristóteles. Cultura de masas y divulgación del arquetipo viril, Barcelona, Icaria. Esta orientación la han tenido en cuenta otras investigaciones y se aplicó a la investigación realizada por el Seminari Dona i Cultura de Masses del Departamento de Periodismo de la UAB,  financiada por el Instituto de la Mujer en 1987-1988 y publicada en (1990) Prensa para mujeres o el discurso de lo privado: el caso del grupo HYMSA, en GARITAONANDIA, C. y otros (ed.), “Comunicación, cultura y política durante la II República y la Guerra Civil”, Bilbao, UPV T. Pp. 223-233. La metodología para analizar los medios de comunicación se ha expuesto en diversos trabajos y de forma sistemática en MORENO SARDA, A (1998), La mirada informativa, Barcelona, Bosch. Otras investigaciones que han utilizado este marco teórico y metodología son: SOPEÑA I NUALART, A. (1991), La publicitat com a font documental per a la Història Contemporànea. El Hogar y la Moda, 1913-1931, Bellaterra, Trabajo de Doctorado, UAB; ALONSO DÁVILA, Isabel (1991-1993), Cine y literatura, como fuente documental y materiales didácticos para la renovación de la Historia de Cataluña, Bellaterra, Trabajo de Doctorado, UAB; SUÑÉ I BALCELLS, R. (1992), Anàlisi hemerogràfica diacrònica automatitzada: aplicació a EL PAÍS 1976-1991, Bellaterra, Trabajo de doctorado, Departamento de Periodismo de la UAB; GONZALEZ ESCUDERO, E. (1994), Un asesinato para la historia. Lucrecia Perez, 13 de noviembre de 1992, Bellaterra, Trabajo de Doctorado, Departamento de Periodismo de la UAB; y (2000), Redes sociales, comunicación y procesos de movilidad y asentamiento de emigrantes magrebíes en Alicante (1985-1995), Bellaterra, Tesis Doctoral, Departamento de Periodismo de la UAB; MOLINA, Pedro .M. (1995) Utilización didáctica de la prensa del corazón en la etapa instrumental de la formación básica de adultos, Bellaterra, Trabajo de Doctorado, Departamento de Periodismo de la UAB; SANCHEZ MENENDEZ, J (1998), La representación de realidades sociales marginales en la prensa diaria: la prostitución en las informaciones y la publicidad de EL PERIODICO y LA VANGUARDIA, Bellaterra, Trabajo de Doctorado, Departamento de Periodismo de la UAB; SIMELIO SOLÀ, Núria. (2001) Paper i influència de la premsa diària d'informació general duran la transició espanyola (1973-1983), Bellaterra, Trabajo de doctorado, Departamento de Periodismo de la UAB; QUINAYAS MEDINA, Gloria (2002) El caso, Semanario de sucesos. Una crónica de los procesos de movilidad social durante la dictadura de Franco, Bellaterra, Trabajo de Doctorado, Departamento de Periodismo, UAB; SAN MARTÍN, Luis de (2002) La Mirada del vespertino “Tal Cual” sobre la sociedad venezolana (2000-2001) , Bellaterra, Trabajo de doctorado, Departamento de Periodismo, UAB; GÓMEZ, Patricia Laura (2004) Herramientas metodológicas para el análisis de la prensa. Usos y aplicaciones del método hemerográfico diacrónico, Bellaterra, Trabajo de doctorado, Departamento de Periodismo, UAB.

 

[5] LUHMANN, Niklas (1978) Stato di diritto e sistema sociale. Nápoles, Guida Editori.

[6] NÖELLE-NEUMANN Elisabeth (1995). La espiral del silencio. Opinión pública: nuestra piel social. Barcelona. Editorial Paidós.

[7] MC COMBS, Maxwell; Shaw Donald (1972) “The Agenda-Setting Function of Mass Media”, en Public Opinion Quarterly (36). Chicago, spring.; MC COMBS, Maxwell; SHAW, Donald (1986).“¿Qué agenda cumple la prensa?”, en Graber, Doris (comp.): El poder de los medios en la política. Grupo Editor Latinoamericano, Buenos Aires [1984].

 

[8] Cohen, Bernard (1963). The Press and Foreign Policy. New York, Princeton University Press.

[9] La definición corresponde a Kurt Lewin pero son McCombs y Shaw quienes reintroducen la cuestión para analizar la capacidad de establecer la agenda temática.

[10] Las variables analizadas son:N° ejemplar; Fecha-nombre del día; Fecha-n° del día; Fecha-mes; Fecha-año; Cantidad páginas del ejemplar; Medida base de la página (mm); Medida altura de la página (mm); Superficie de la página (mm²); Superficie del ejemplar (mm²); N° página donde se ubica la UC; Total de páginas que ocupa UC; N° identificación UC; Tipo de UC; Ubicación de la UC en el ejemplar; Sección donde se ubica la UC; ¿Constituye una macrounidad?; Título de la UC; Autoría de la UC; Lugar autoria de la UC; Sexo autoría de la UC; Lengua autoría de la UC; Superficie titular (mm²); Superficie texto (mm²); Superficie imagen (mm²); Superficie total UC (mm²); Existencia de imágenes en la UC; Cantidad de imágenes en la UC; Tipo imágenes incluidas en la UC; Protagonistas de las imágenes incluidas en la UC; Distribución texto-imagen en la UC; Cantidad de protagonistas en el texto de la UC; Designación protagonista; Identificación protagonista; Fuente citada; Relación protagonista - fuente; Edad protagonista; Sexo protagonista; Origen geográfico protagonista; Etnia -color piel protagonista; Religión protagonista; Nivel de vida protagonista; Profesión-rol social protagonista; Referencia institucional protagonista; Posición jerárquica protagonista; Acciones protagonista; Repercusión acciones protagonista; Lugar geográfico acciones; Escenario acciones.

 

[11] Para este año no fue incluido por El País porque no había hecho su aparición en el mercado editorial.