Zhang Xie, Dongxi yang gao.
Lüsong
(Trad. Dolors Folch)1.Relaciones de las Filipinas con China hasta 1410 d.c.
Lüsong está en el Mar Oriental. Al principio era un país pequeño, después, poco a poco, se hizo grande. (Produce oro y, por esta razón, también es rico. La gente tiene un caràcter tranquilo, no se complacen en luchas ni pleitos). El tercer año de Yongle el rey del país envió a su funcionario Gechalao a la corte, y éste entregó incluso como tributos productos locales. Esta tierra está cerca de Zhangzhou, por eso muchos de ellos venían con naves a comerciar.
2. La conquista de Lüsong
Los folangji que se llamaban a sí mismos Ganxilaguo y venían del gran occidente, también establecieron relaciones comerciales con Lüsong. Sus jefes murmuraron entre ellos: "Pueden ser fácilmente conquistados y reemplazados" y, tras regalar oro en ocasión del aniversario del rey de Lüsong, pidieron un terreno del tamaño de una piel de toro para edificar sus vivendas. El rey, confiando en ellos, se lo otorgó. Los folangji cortaron a tiras la piel de toro y, tras unir las piezas para formar un cuadrilátero, solicitaron que se les entregara todo lo que abarcara la piel. Grande fue la contrariedad del rey, pero, considerando importante conservar la confianza de aquellos bárbaros lejanos, terminó por acceder a entregarles la tierra. Poco a poco empezaron a cobrar tributos mensuales de acuerdo con las leyes del territorio. Una vez que los folangji se hubieron hecho con el territorio, construyeron una muralla y edificaron casas, instalaron armas de fuego y organizaron cuidadosamente sus armas y escudos. A la larga, circundaron Lüsong, mataron a su rey, expulsaron a su pueblo hacia las montañas y a partir de entonces Lüsong fue propiedad de los folangji . El rey de Ganxilaguo mandó a un jefe para establecer una guarnición, y cada pocos años lo cambiaba de nuevo. Actualmente, los chinos que van a Lüsong comercian con los folangji .
3.Establecimiento de los chinos en Filipinas. Primeras expulsiones
Dado que los chinos iban muy a menudo a Lüsong y a que era frecuente que se quedaran allí por mucho tiempo y no volvieran, les llamaban yadong . Vivían juntos en el jiannei y con el tiempo llegaron a ser decenas de miles. Algunos de ellos se cortaron el pelo y criaron hijos y nietos.
4. Muerte de Gómez Pérez Dasmariñas
El octavo mes del año 21 de Wanli, el jefe Langlei Bilixilao atacó Meiluoju, hizo una conscripción de 250 inmigrantes con intención de utilizarlos como soldados para aumentar sus fuerzas. (Gaoxiao fue nombrado lugarteniente, Wei Weixiu, Yang Andun, Pan Hewu y Hong Hengwu fueron nombrados (sargentos), Zheng Zhenyue fue nombrado (intérprete) y Gao Weidai y los demás constituyeron la tropa.)
Los bárbaros descansaban tumbados en el puente del barco y obligaban a los chinos a ocuparse día y noche de los barcos. Cuando éstos se cansaban les daban de latigazos o los apuñalaban hasta la muerte, infligiéndoles las mayores amarguras. Pan Hewu y los demás murmuraron entre ellos diciendo: "Morir en una rebelión, morir a latigazos o morir apuñalados son igualmente maneras de morir. Si no morimos de ninguna de estas maneras no tardaremos en morir en la lucha, lo mejor será matar al jefe para desahogar nuestra rabia. Si vencemos, izaremos las velas hasta nuestro país natal, y si perdemos no será demasiado tarde para morir". Una vez puestos de acuerdo, a media noche, entraron en el dormitorio y apuñalaron al jefe y, enarbolando su cabeza en alto, lanzaron grandes gritos. Los bárbaros se levantaron asustados sin saber qué hacer y todos ellos murieron acuchillados o ahogados en el mar. Hewu y los demás se apoderaron de todo el oro, los tesoros y las armas y se hicieron con el barco con ánimo de regresar.
Perdieron el camino y fueron a Guannan, donde fueron apresados por el jefe de los Jiao. Sólo Guo Weidai y otros 32 lograron escapar, se hicieron con un barco y regresaron a sus cabañas.
Una vez muerto el jefe, su hijo Langlei Maolin, que estaba estacionado en Shuowu con una guarnición de soldados, regresó rápidamente para ocupar el puesto de su padre y envió un monje a presentar sus quejas.
5. Expulsión de los chinos
Al año siguiente, el gobernador de Fujian mandó navíos mercantes para hacer regresar a los chinos que residían desde hacía tiempo en Lüsong. El jefe les proporció víveres para su regreso y entregó una carta en la que reivindicaba por segunda vez la inocencia de su padre.
6. Carta del gobernador de Filipinas al virrey chino
El nuevo rey de Lüsong preparó un texto que selló con un sello de oro y una pequeña carta envuelta en gasa roja y los entregó a los barcos mercantes para que los llevaran consigo. Su contenido decía:
"Langlei Bilixilao era el padre de Maolin, y había recibido orden del soberano de Ganxilaguo de establecer una guarnición y defender Lüsong en el mar oriental y otros lugares. He tenido el honor de recibir a un invitado que me ha traído noticias del Japón y que ha persuadido a los chinos a regresar. Recientemente se ha sabido que soldados japoneses habían penetrado en nuestro territorio. Sin embargo, aunque su país pueda amenazarnos con soldados y ataques, mi país tiene la seguridad de poderse preparar y defender. Además, Japón sabe muy bien que los soldados de nuestro país son tropas de élite y poco pueden asombrarse de que en los enfrentamientos con los enemigos todos y cada uno luchen en vanguardia.
Solicito de su bondad que examine el caso de los barcos damnificados, haga que me devuelvan las armas, oro, plata y tesoros, y abra una investigación sobre los hombres que han matado a mi padre y se lo haga pagar con su vida, para que ello sirva de ejemplo a sus sucesores y se haga cumplir correctamente la ley. El año pasado mi primo Bali fue a su honorable provincia para quejarse de la injusticia cometida con mi padre, mostrando su sentimiento a través de una distancia de diez mil millas, con la esperanza de que usted proceda severamente y investigue el caso. Mi primo Bali fue enviado de regreso al país cubierto de ricos regalos, por lo cual les estaremos eternamente agradecidos.
También envié una carta de queja para clarificar el asunto de la injusticia cometida con mi padre: "Mi padre, que era un defensor de este país, emprendió una expedición contra Meiluoju. En aquella época había chinos viviendo en el jiannei , unos doscientos cincuenta de los cuales estaban dispuestos a ayudarnos contra el enemigo. Fueron ellos mismos quienes prepararon las provisiones para el viaje y, de haber triunfado, hubiesen recibido una recompensa. Mi padre y los soldados que iban en el barco lo dirigieron hacia Jiaoyi y cuando algunos folangji se pelearon con los chinos, mi padre dio la culpa a los bárbaros y los colgó del palo mayor a modo de castigo y advertencia. La nave transportaba oro y plata en cantidad indeterminada y cada uno de los nuestros llevaba también consigo tesoros, oro y plata en gran cantidad. Cuando el barco llegó a las proximidades del golfo de Hewanmen y se dispuso a amarrar, mi padre ordenó a los chinos que trajeran redes y pescaran, y todos juntos hirvieron el pescado y se lo comieron. A media noche, mientras se hallaban tumbados, los chinos, con el corazón ávido de tesoros, planearon en secreto una rebelión, arrebataron la vida a mi padre y a más de 40 de los de su gente y, haciendo una gran matanza, sólo dejaron con vida a dos personas, Bali y el secretario, los únicos testimonios que quedaron. Cogieron este mismo barco con los tesoros y se alejaron remando.
7. Continúa la carta del gobernador de Filipinas: Construción del parián, ataques japoneses y expulsión de los chinos
En esta época yo había recibido órdenes de permanecer acantonado en Shuowu con las armas al cinto. Cuando mis subordinados se enteraron del desastre, discutimos juntos cómo reparar la injusticia y cómo desmantelar el viejo jian de dentro de la muralla. Al enterarme del plan volví a Manila para aconsejar y dar las órdenes pertinentes. Para evitar que creciesen los problemas y se multiplicasen las venganzas, hice planes para emplazar el jian fuera de la ciudad. Inquieto por el caos que se creaba cuando los soldados bárbaros se comportaban como les venía en gana nombré cuatro doumu (jefes) que estuvieran todo el dia vigilando el jian para facilitar la vida de los chinos.
Inesperadamente, cuando aún no estaba terminada la construcción, los japoneses sembraron la alarma. Los jefes bárbaros, en vista de que el territorio del jian estaba a tocar de los muros de la ciudad y dado que temían que los chinos estuvieran constatemente dispuestos a entablar contacto, temían que todo ello desembocara en un desastre en el interior de la ciudad. Por ello discutimos sobre cómo trasladar el jian aunque ésta no hubiese sido originariamente nuestra intención.
Cuando los chinos regresaron, dimos a cada barco cincuenta paquetes de arroz a guisa de provisiones, con la esperanza de que sus descendientes recuerden los detalles del caso.
Abrigo un sentimiento ardiente de injusticia y humildemente espero que usted actúe como le corresponde y transmita debidamente esta carta".
8. Memorial a la corte china del gobernador de Fujian
El gobernador de Fujian, Xu Fuyuan, escribió un memorial a la corte. El memorial del Vice-Censor dice más o menos:
"Entre los de nuestro pueblo que van a Lüsong a comerciar hay gente que es muy poco de fiar y es por ello que no menos de diez mil se han quedado vagabundeando por estas tierras. El jefe de los bárbaros ha construido unos barracones y los ha concentrado en una única calle llamada jiannei , donde sufren todo tipo de circunstancias vejatorias, y ésto no hace dos días que dura. El otoño pasado, su jefe ordenó hacer una leva de más de doscientas personas de nuestro pueblo para utilizarlas como soldados. El jefe castigaba y mataba de forma cruel y tenía la mano rápida para estos menesteres. Ello provocó este desastre.
El carácter de lobo que caracteriza a los bárbaros facilita sin duda que se agiten las armas y se atize el fuego, y que les caigan encima las desgracias. Pero en el asesinato de su jefe, el robo de sus tesoros y la huída a Jiaonan, las maldades cometidas por nuestra gente son también muy graves. "
La corte mandó una orden al gobernador de las dos provincias Guang para que con ricos regalos enviasen de vuelta al monje a su país y que se resolviese el caso de Wei Tai y los otros según la norma. Pan Hewu al final se quedó con los bárbaros Jiao y no se atrevió a volver.
9. Nuevas expulsiones de chinos
Los bárbaros intencionadamente ultrajaron y humillaron a los chinos, cobraron impuestos cada vez más duros y los chinos gradualmente ya no podían resistir más. Se quejaban interminablemente de las injusticias y los que incumplían las normas eran castigados de forma severa e immediata según la ley. Cuando las querellas entre chinos y bárbaros hubieron cristalizado, las dudas acerca de la doble lealtad de los chinos se hicieron más hondas día a día, y los bárbaros siempre más tuvieron interés en sacarnos de allí.
10. Los eunucos y las minas y el oro de Lüsong
Después que los altos funcionarios expoliaran el oro, sucedió también el asunto de la montaña Jiyishan. Los malhechores se esparcieron por las cuatro direcciones. Un hombre deshonesto llamado Zhang Yi, embelleciendo de nuevo aquella historia, entregó un informe diciendo: " En Lüsong se encuentra la montaña Jiyishan, encima de la cual brotan pepitas de oro. Si se envía gente a recogerlas se podrán obtener, sin obstáculo ninguno, cantidades ingentes"
Se hizo un decreto en dirección a Fujian, los cortesanos denunciaron vigorosamente que todo era una mentira y no hubo respuesta. Los funcionarios de Fujian se mostraron reticentes y mandaron a Wang Shihe, vice-gobernador de Haicheng, y a Gan Yicheng, que era el baihu , para ir y investigar aquellas tierras.
11. El oro de Filipinas y la expedición de los tres mandarines.
Cuando los bárbaros oyeron hablar por primera vez de los enviados se asustaron mucho, pero los emigrantes chinos se entrevistaron con el jefe y dijeron: "Los chinos no traen designios ulteriores. Sólo es que los malhechores han provocado dificultades de forma caótica y ahora envían emisarios para venir a investigar este territorio, de forma que los malhechores se acaben de forma automática. Eso será ventajoso, ya que volverán, darán una respuesta a la corte y eso será todo."
La mente del jefe se calmó un poco y ordenó a los monjes bárbaros que esparcieran flores por el camino para salir al encuentro de los emisarios. Los emigrantes primeros desplegaron esteras de cáñamo para acogerlos a la manera de un despacho oficial. El jefe desplegó gran cantidad de soldados para que los escoltaran y fueran al encuentro del vice-magistrado y lo hicieron entrar. Se preparó un banquete para el vicemagistrado.
Con ánimo exaltado, el jefe preguntó al vicemagistrado:
"Vosotros los chinos hablais de excavar una montaña, pero cada montaña tiene su amo, cómo podríais excavarla? Además, en qué árbol crecerían pepitas de oro?"
El vice-magistrado no sabía qué contestar, y miraba repetidamente a Zhang Yi. Zhang Yi dijo: "Esta tierra es toda de oro, no hace falta preguntar de dónde vienen las pepitas".
Yo pienso que Zhang Yi quería aprovecharse del mandato de la corte para aproximarse a ellos y destrozar por sorpresa a este país y que esto era todo, pero hasta aquel momento no se había atrevido a decirlo.
Todos los bárbaros se echaron a reir. El jefe quería detener a Zhang Yi y pasarlo por las armas. Los chinos explicaron la situación con mucha energía, haciéndolo regresar para que lo ejecutara el ministro de justicia. Entonces lo liberaron y le ordenaron subir al barco, y ésto pasó en el 4º mes del año 30.
El vice-magistrado regresó, se puso enfermo de sobresaltos del corazón y murió. Zhang Yi, como que había entregado un falso documento, fue procesado y ejecutado y su cabeza enviada a ultramar.
12. La matanza de los chinos en 1603
Pero los bárbaros sospecharon que a fin de cuentas China quería extender sus dominios, y siempre más ultrajaron a los emigrantes. Los emigrantes no fiables murmuraban: "Por esta vez, el poder ha estado de vuestra parte, pero cuando una buena mañana las tropas del cielo lleguen por mar a vuestras puertas, acaso vosotros seréis hombres de piedra?" Este dicho se extendió gradualmente y los bárbaros se llenaron de sospechas.
Al año siguiente (Wanli, 31), los bárbaros decidieron matar a los emigrantes, dicendo falsamente que estaban a punto de hacer la guerra a otro país, y compraron a alto precio a todos los chinos hasta el último cun de hierro. Incluso el cuchillo más pequeño de cortar carne alcanzó un precio de varias monedas. Los chinos, deseosos de aprovecharse de este precio, accedieron a quitárselo de encima y no quedó ni un cun de hierro en casa alguna.
Entonces, fijaron un día para forzar un control del registro de nombres,separó un grupo de 300 hombres en un edificio y, entrando, los mató.
El asunto no tardó nada en saberse y los emigrantes se reunieron y replegaron hacia sus huertas, se acantonaron en masa para organizar un tumulto. El primer día del octavo mes las tropas bárbaras hicieron una gran ofensiva, aacaron las huertas y los muertos y heridos no se podían contar. Al día siguiente se reunieron en las montañas de Dalunshan y se armaron con cañas para enfrentarse al enemigo. Los bárbaros sufrieron un ligero revés. El jefe, después del desastre, envió a un emisario en son de paz. Los chinos, temiendo un engaño, mataron al enviado a bastonazos. Los bárbaros se encolerizaron y dispusieron una emboscada al lado de la muralla. Al tercer día, dado que en Dalunshan morían de hambre y no conseguían obtener comida, desafiaron a la muerte y atacaron la muralla. Los bárbaros levantaron su emboscada y disparando sus cañones de bronce mataron a más de 10.000 chinos. Los chinos sufrieron una enorme derrota y se dispersaron por doquier, murieron de hambre por montañas y valles. Los cuerpos yacían unos encima de otros, las pérdidas se calcularon en 25.000 hombres y sólo hubo 300 supervivientes. Esta campaña fue tan rápida que ni tiempo tuvieron para organizarse en una alianza, y además carecían totalmente de armas y comida y por eso tuvieron que luchar como miserables con las manos desnudas.
Cuando los chinos estaban en las montañas de Dalunshan, hubo grandes vientos y lluvias, los hombres permanecían en medio de la lluvia, a media noche vieron una luz brillante en el cielo, la tierra tembló grandemente, con cada sobresalto entrechocaban entre ellos y morían. Los bárbaros, aprovechándose de la hecatombe, los exterminaron.
Este mes hubo también una inundación en Zhangzhou, y se ahogaron exactamente diez mil familias. Los desastres llegaron al mismo tiempo, catástrofe sobre catástrofe.
13. La reacción china ante la masacre de 1603
Después el jefe bárbaro ordenó que se tratara amablemente a los que habían sobrevivido bajo su dominio y que las posesiones de los chinos se guardaran bajo sello en almacenes. Emitió un informe a las autoridades de Fujian con objeto de que las familas viniesen a buscar sus posesiones.
Al año siguiente, los barcos mercantes regresaron paulatinamente y un mercader malhechor llamado Huang tal y tal, trabó amistad con el jefe y recibió sin tener derecho a ello posesiones de otras personas bajo pretexto de que era pariente por matrimonio de tal y tal persona. Hizo un haz con todo y lo cargó, apropiándose de lo que no era suyo. El año 33 hubo un decreto de la corte que envió al mercader para amonestar a Lüsong, para que no hubiera más problemas.
14. Nueva emigración china
En este momento, el desastre ya estaba pasado y hubo de nuevo una multitud que se quedaron.
15. Descripción de los folangji
La estatura de los folangji es de siete chi , tienen ojos de gatos, boca de águila, la cara como cenizas blancas y la barba espesa y ondulada como bonete de ceremonia, pero el pelo es algo rojizo. Sus monjes sostienen en brazos un bastón pesado y cuando el país tiene un asunto importante, el jefe se dirige a los monjes para deliberar. Cuando los jefes son condenados a muerte. los monjes recitan clásicos para animarles y sólo cuando ellos hacen una señal con la cabeza se les aplica el castigo (A los criminales chinos se les detiene, en delitos leves se esposa un solo pie y en casos graves se esposan los dos pies).
Las mujeres acuden al templo las cuatro estaciones del año para explicar sus penas. Cada vez que hay una cosa oscura, se dirigen en secreto a un monje y cuando el monje les explica la ley y les da más de diez latigazos, sufren el dolor sin atreverse a decir palabra. Al llegar la noche pernoctan en el templo, atienden a las pinturas que les indica el monje y se limitan a asentir.
El padre y la madre no pueden decidir sobre el matrimonio, siendo ello prerrogativa de los monjes. Cuando los hombres mueren los embuten en una bolsa de tela y se dirigen al templo para enterrarlos. De las riquezas que obtienen la mitad van a parar a la casa de los monjes.
Antes de eso, el hermano menor del rey de Lüsong era un héroe y, después de ser asesinado por los folangji apareció por el país como un fantasma. Cada vez que la gente del país conmemora el aniversario de su muerte , los monjes bárbaros atan toros para contrarrestarlo. Para atar los toros, delimitan una plaza con una empalizada, ponen varias decenas de toros en medio, los cercan y los saetean. Los toros chillan y mueren a causa de lo que se les lanza y se dice que con eso se ahuyenta al mal espíritu.
16. Expansión de Lüsong
De naturaleza son extraordinariamente ávidos y no hay país al que no lleguen. Y en cuanto llegan hacen planes para invadirlo y conquistar a la gente. Han implantado sus cultos en Lüsong y Manlajia. Los nacidos en Lüsong intentaron una vez atacar y derrotar a Boluo. Pero los de Boluo les lanzaron una droga líquida y los mataron envenenándolos. Por eso huyeron a Lüsong.
Los que se encuentran en Xiangshan en China, mantienen su posición con fuerza desde hace tiempo. Hoy en dia tienen unos reglamentos por los que los caballos no son caballos y los asnos no son asnos, levantan altos muros de oro y se hacen los héroes en su golfo.
17. Implantación en China de los folangji
Los Folangji originariamente no tenían contacto con China. El año 12 de Zhengde llegaron de improviso embarcados en un gran barco a Aokou en Guangzhou. El ruido de sus cañones asemejaba a un trueno y dieron la excusa de que querían ofrecer tributo. El gobernador, tras investigar, encontró que no había ningún precedente de esto en la Colección de Reglamentos y la moción no prosperó. Entonces se retiraron y amarraron en Nandou de Dongyuan, construyeron casas e hicieron empalizadas, y se apoyaron en el fuego de sus cañones para afianzarse. Los yushi , Qiudaolong y Hebie entregaron un memorial tras otro, todos los cuales decían: "Son crueles, rebeldes y bravucones y han expulsado al príncipe de este país.
18. La lengua de los folangji
En su dialecto, tian (cielo) es xiluo, ri (sol) es suoluo , feng (feudo) es chi , shan (montaña) es wenchi , zhenchu (perlas) es yamafo , daimao (tortuga) es shichunuya , shijiao (cuerno de rinoceronte) es aligaofo , jin (oro) es alo , ying (plata) es balaojue.
19. Comercio con los folangji
Oro (En tiempos de Yongle constituía todo el tributo. Fueron los malhechores quienes dieron esta imagen, y de ahí vino todo el cuento de las pepitas de oro).
Moneda de plata (la grande equivale a siete qian y cinco fen, y los bárbatros la llaman huangbiji ; la de 3 qian y seis fen, los bárbaros la llaman duchun (doblon); la de un qian y ocho fens, los bárbaros la llaman luoliali ; la más pequeña es de nueve fens y la llaman huangliaoli . Todas vienen de Folangji.)
Zihua (Equivale a Jibeihua ) [algodón]
Sumu Los bárbaros lo llaman bashenju [en malaya se llama supang. Es un tinte. sapan]
Ye (Los bárbaros lo llaman Geju [Coco]
En cuanto llegan los barcos envían un hombre que vaya rápidamente a visitar al jefe y le entregue dinero como regalo. Los impuestos son relativamente altos, pero la trama de su red es muy apretada. El hecho de que los nuestros vayan frecuentemente y no regresen, se deben a que quieren aprovecharse de la proximidad y a que hay una comunidad establecida.