FUNG, Christopher. “Los inicios de la vida sedentaria.” In Cunas de la Civilizaciób: China, edited by Robert E. MUROWCHICK. Barcelona: Folio, 1995.La práctica del charnanismo sustenta las nociones tradicionales chinas del liderazgo. El chamanismo es una forma de religión basada en la idea de un universo a capas. Poderosos seres (los chamanes) pueden viajar de un plano del universo a otro, ayudados por dobles espirituales, animales auxiliares o trances extáticos provocados mediante la meditación, el ascetismo, la danza y la música, o drogas alucinógenas o alcohol. El acto de transporte o transformación permite a los chamanes actuar como sanadores, médiums, adivinos, profetas o magos. En Japón, Corea y Siberia todavía se practican formas de chamanismo, y las creencias chamánicas siguen siendo un componente importante de muchas tradiciones culturales norteamericanas nativas.
El chamanismo era practicado ya en la antigua China en el periodo neolítico. Los mosaicos de conchas en la tumba Yangshao en Xishuipo identifican a su ocupante como un chamán. Los ejemplos del arte rayos X (un importante estilo chamanístico en el que los huesos internos de las figuras humanas y animales, donde se creía que residía el alma, son prominentemente exhibidos en vez de su carne externa) adornan ciertas pinturas cerámicas y el suelo de los yacimientos Yangshao. Los dibujos grabados en los jades Liangzhu han sido interpretados también como imágenes de chamanes cabalgando animales auxiliares tal como describen relatos históricos posteriores de antiguas prácticas chamánicas. En la cultura Dawenkou pudieron usarse bebidas alcohólicas para inducir los trances chamanicos.
En el período neolítico tardío aparecieron otros aspectos de prácticas chamánicas: los huesos oraculares fueron usados pan la adivinación en yacimientos Longshan Shandong, y en Taosi se utilizaron instrumentos musicales.
Las evidencias más primitivas de chamanismo no estaban asociadas con la riqueza material, pero al final del período neolítico medio las imágenes chamánicas aparecen en costosos artefactos de jade en la culturas Liangzhu, identificando el chamanismo con la clase de elite. Esta asociación entre chamanismo y jerarquía política alcanzó su cumbre con los gobernantes Shang y Zhou de la Edad de Bronce, cuyo gobierno se basaba en su afirmación de ser los únicos seres capaces de comunicarse con la autoridad divina.