[CHESNAUX, J. i BASTID, M.
(1972). De las guerras del opio a la guerra franco-china. Barcelona.
Ed. Vicens-Vives. Pàgs. 142-143]
Comentari de Hong Xiuquan a la
primera epístola de Sant Joan, 1853
Hay un
solo Dios Supremo. Cristo es el primer Hijo de Dios. El Hijo nació del
Padre; al principio eran un solo y mismo cuerpo. Pero el Padre es el Padre y
el Hijo es el Hijo; uno en dos y dos en uno. En cuanto al Espíritu Santo,
o Rey del Este, Dios Todopoderoso decretó un edicto nombrándolo
el Espíritu. El Rey del Este es un hijo bienamado de Dios; junto con
el Gran Hermano Mayor y Conmigo, nació de la misma Madre. Antes del principio
del Cielo y de la Tierra, éramos los tres del mismo Padre, puesto que
Dios, el Padre Celestial, es el único y Verdadero Dios. El único
y Verdadero Dios dijo: "No tendrás otro Dios más que a Mí".
El Espíritu Santo es verdaderamente Dios. Si tuviera que haber otro Espíritu
Santo, habría otro Ser Divino. Precisamente, el Espíritu Santo
y Soplo es el Soplo del Espíritu Santo y Dios, y el Soplo no es el Espíritu
Santo. El Soplo es el Rey del Este, El que hace el Soplo en el Cielo. El Espíritu
Santo es el Santo Espíritu; el Soplo es el Soplo; uno en dos y dos en
uno. El Hijo nació del Padre, en el principio un solo y mismo cuerpo.
Pero el Padre es el Padre, y el Hijo es el Hijo, unidos en uno o divididos en
dos. Ahora Dios ha enviado al mundo al Rey del Este y ha bajado sobre el Rey
del Este como Espíritu Santo. El titulo original del Rey era el Soplo
y el Consolador. El Padre sabe que hay errores en los escritos del Nuevo (sic)
Testamento y por ello ha enviado a la tierra al Rey del Este para dar testimonio
de que el Santo Espíritu es el Soplo de Dios, el Rey del Este. Sabe también
que los hombres que hay sobre la tierra piensan sin razón que Cristo
es Dios y por eso ha enviado a la tierra al Rey del Este, para demostrar la
existencia del Padre Divino. Por ello Cristo ha enviado a la tierra al Rey del
Oeste para demostrar la existencia del Primer Hijo. El Padre es el Padre, el
Hijo es el Hijo; el Hermano Mayor es el Hermano Mayor, y el Hermano Menor es
el Hermano Menor. Uno en dos y dos en uno. Sus títulos y sus rangos quedaron
establecidos desde su bajada a la tierra. Si supusierais que Cristo es Dios,
habría otro Dios. ¿cómo podría estar en paz el espíritu
del Gran Hermano Mayor? Ahora el Gran Hermano Mayor ha bajado a la tierra y
ha decretado un edicto dándome a Mi mismo unas instrucciones "Hermano
mío Xiu-quan, no te llamaras a ti mismo Emperador (Dios), puesto que,
en ver-dad, solo el Padre es el Emperador (Dios)." El Gran Hermano Mayor hablaba
entonces como Hijo del Padre. Además, Yo mismo subí al Cielo,
donde vi al Padre Celestial, la Madre Celestial, el Gran Hermano Mayor y la
Hermana Política Celeste muchas veces. Las pruebas y testimonios de ello
son verdaderamente demasiado numerosos. En el Cielo y sobre la Tierra ocurre
lo mismo. Las cosas oídas no pueden compararse del todo con las cosas
vistas.