Un ejemplo de método técnico que la Química heredó de la Alquimia y que ésta, a su vez, lo había tomado de la Metalurgia, es el de la COPELACIÓN. Éste consiste en mezclar el metal precioso impuro con plomo y los metales se funden conjuntamente en un crisol o copela poroso hecho a menudo con cenizas de hueso. Al soplar sobre la mesa fundida, el plomo y los restantes metales viles se oxidan y el óxido de plomo o litargirio fundido, que contiene todos los óxidos de metales bajos, es en parte eliminado por el soplo y en parte absorbido por las paredes del crisol. En el crisol queda un botón de oro refinado, o en el caso de existir plata y oro inicialmente, queda un botón de aleación de oro-plata. (HOLMYARD, 1961, 37)
