Brujas en el sabbath
La Revolución Mágica
Una de las más importantes fuentes del empirismo de la Revolución Científica se encuentra en la tradición mágica y su influencia queda manifiesta en los trabajos de un gran número de áreas. El reconocimiento de tal influencia ha generado un gran debate puesto que muchos historiadores de la ciencia han rechazado aceptar que algo que había sido tachado de irracional hubiera tenido impacto alguno sobre la ciencia que se desarrolló en esa época. Estos argumentos están basados en meros prejuicios o en un fallo en la comprensión de la complejidad y riqueza de la tradición mágica ya que no se puede hacer un análisis retrospectivo acertado si no tenemos en cuenta que las características que actualmente asociamos a la magia no son las mismas que caracterizaban a la tradición mágica del Renacimiento. Para ello debemos tener en cuenta en primer lugar cuál era el elemento dominante de esta tradición. Se trata de la llamada magia natural que estaba basada en la creencia de que determinadas cosas tenían poderes para afectar a otras y por ello ocurrían fenómenos aparentemente inexplicables para el hombre. Su práctica exigía un profundo conocimiento de los cuerpos y de cómo éstos actúan unos sobre otros. Así podrían ser interpretados los signos que Dios había colocado en el gran libro de la Naturaleza. Sólo así el mago podría llevar a cabo los resultados deseados. Pero esta magia no remitía a fuerzas sobrenaturales, es más, los mismos magos naturales insistían que su forma de magia sólo dependía del conocimiento de la Naturaleza. Este carácter es el que hizo que la tradición mágica jugara un papel importante en el cambio ideológico que se produjo de la filosofía natural escolástica a la nueva, más práctica, más empírica: la filosofía natural de la Revolución Científica. Actualmente podemos reconocer, por ejemplo, como la creencia mágica en los signos y las correspondencias entre los diferentes escalones de la escalera de la creación fue uno de los mayores estímulos en la observación y análisis de minerales, plantas y animales. Es más, incluso en investigaciones cosmológicas como las del astrónomo matemático Johannes Kepler. Es bien sabido cómo el motor de sus indagaciones fue el encontrar la respuesta al por qué había sólo seis planetas, a cuál era el verdadero significado del número seis para que hubiera sido el elegido por Dios. Ésta no fue una pregunta científica, como no lo fueron muchas de las que inquietaron a los protagonistas de la Revolución Científica. Pero como señalaba al principio estas tendencias estrechamente relacionadas con la tradición mágica han sido reiteradamente rechazadas. El por qué debemos hallarlo en nuestro concepto actual de magia, cuya formación mucho tiene que ver con lo que ocurrió en el período que nos ocupa. Pensemos que la separación de los elementos naturales de otros aspectos de la magia, tuvo lugar durante la Revolución Científica. Y por ello la historia de la magia desde ese momento comenzó a serlo de aquellos elementos que la filosofía natural estaba abandonando tras la absorción de aquellos que sí le interesaban de la magia natural. Esta es la razón de que la magia natural haya desparecido de nuestra concepción de la magia y nos podamos encontrar ante prejuicios en el tratamiento de algo que debería ser analizado cuidadosamente. Pensemos que la visión científica del mundo en la que nosotros hemos crecido ha ido formándose gracias al enlace entre la filosofía natural y la tradición pragmática y empírica de la magia natural.
Introducció
L'alquimia i la química