La seguridad lingüística es un concepto esencial en el proceso de implantación del multilingüismo en la UPF en la medida que es el fundamento que debe garantizar en todo momento e, independientemente de cualquier circunstancia, que las actividades académicas serán en la lengua en que se haya anunciado que se impartirán y que esta opción lingüística no se modificará bajo ningún concepto, ni será objeto de negociación entre estudiantes y profesores, porque justamente este hecho crearía inseguridad lingüística.
De acuerdo con el principio de seguridad lingüística, las actividades académicas y los materiales de curso, incluidos los enunciados de los exámenes, se han de impartir y distribuir durante toda su duración en la lengua que haya indicado previamente. Una consecuencia directa de este principio es que la lengua de la docencia es una información pública y vinculante que todo el mundo debe conocer con suficiente antelación.
Desde la implementación del Plan de Acción por el Multilingüismo (2007), el Gobierno de la UPF trabaja para garantizar la transparencia informativa en relación con la publicación de las lenguas de la docencia, y el concepto de la seguridad lingüística es el objetivo final. Para que el principio de seguridad lingüística sea efectivo y se cumpla realmente, se establecerán los mecanismos oportunos para conocer en todo momento los eventuales incumplimientos de este precepto y canalizar las posibles incidencias, ya sea a través de los decanatos o departamentos respectivos y / o de la Delegación para la Promoción Lingüística.