Filósofo español nacido en Barcelona en 1942. Se licenció con una tesis de licenciatura sobre Platón ("Alma y Bien en Platón") y se doctoró con un trabajo sobre Hegel que posteriormente publicó con el título de El lenguaje del perdón. Un ensayo sobre Hegel. Cursó estudios en Barcelona, Pamplona, Madrid, Bonn y Colonia. Fue durante diecisiete años profesor y catedrático de Estética y Composición en la Escuela Superior de Arquitectura y es, actualmente, catedrático de Filosofía de la Facultad de Humanidades de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona.
Además de sus numerosas publicaciones cabe destacar su presencia en la prensa a través de artículos de opinión en los principales periódicos españoles ("El País", "El Mundo", "La Vanguardia", etc.), así como su actividad como conferenciante o como director de programas de conferencias en toda la geografía español; así mismo ha realizado cursos y cursillos de diferente especie y extensión también en toda España. Ha desarrollado también una amplia actividad a través de cursos y conferencias por Europa y América. Muchos textos suyos han sido traducidos a diversos idiomas (alemán, francés, italiano, inglés, sueco, portugués, etcétera).
Ha dirigido múltiples tesis doctorales. Fue durante seis años director del Departamento de Estética y Composición de la ETSAB, y es actualmente Director del programa de Curso de Doctorado del Instituto Universitario de Cultura de la UPF. Se han efectuado ya varias tesis doctorales sobre su obra, tanto en España como en Hispanoamérica.
Ha obtenido, entre otros galardones, el premio "Nueva Crítica" de Ensayo por Drama e identidad, el premio Anagrama de Ensayo por El artista y la ciudad y el Premio Nacional de Ensayo por Lo bello y lo siniestro (1983). En el año 1995 obtuvo el Premio Internacional Friedrich Nietzsche (XIII convocatoria) por el conjunto de su producción y por su trayectoria filosófica, un premio que anteriormente habían obtenido filósofos de reconocida solvencia como Rorty, Severino, Popper o Derrida, y que se concedió en la ciudad de Palermo (Italia). Obtuvo así mismo el premio "Ciudad de Barcelona' por su obra La edad del espíritu.
Es actualmente Vicepresidente del Patronato del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid); y Presidente del Consejo Asesor del Instituto de Filosofía del Centro Superior de Investigaciones Científicas (de España). El año 1997 le concedieron la medalla de la ciudad de Buenos Aires con ocasión de una estancia en esa ciudad (en la que desarrolló diversas intervenciones públicas).
Su concepción de la filosofía es unitaria y enciclopédica, ya que ha desplegado sus principales ideas en campos tan distintos como la ética, la reflexión cívico-política, la estética, la filosofía de la religión, la reflexión histórico-filosófica y la ontología. Puede decirse que ha abordado prácticamente casi todos los campos por donde la filosofía puede desplegarse. Pero sus ámbitos preferenciales han sido, sobre todo, la filosofía del arte y la estética, por una parte; y, sobre todo en los últimos años, la filosofía de la religión. De todos modos ha intentado siempre que todo ello derivara de una concepción propia y personal de la filosofía, de orientación ontológica, que suele ser identificada y reconocida como "filosofía del límite" (sobre todo en su producción escrita y en su desarrollo docente a partir de mediados de los años ochenta).
Muchos de sus libros se han convertido ya en referencias ineludibles de la filosofía española de los últimos treinta años. Obras suyas como "Tratado de la pasión", "Lo bello y lo siniestro", "Los límites del mundo" o "La edad del espíritu" se han constituido ya en obras clásicas del pensamiento filosófico de estos años. Su obra (de caracteres enciclopédicos) está considerada como uno de los hitos filosóficos más relevantes del pensamiento español del presente siglo. Se ha ponderado por la crítica la relevancia que en su obra adquiere su escritura, su peculiar estilo (en el que el pensamiento filosófico se manifiesta portador de antenas poéticas de innegable valencia literaria). Su obra es, además de una muy relevante aportación al acervo filosófico español, un amplio despliegue textual y de escritura que va a quedar como uno de los más sólidos ejercicios de su generación en el terreno de la literatura filosófica, o de la escritura que se orienta hacia el conocimiento.
Tiene publicados más de veinticinco libros, dentro de los cuales cabe destacar La filosofía y su sombra. (1969, tres ediciones), Filosofía y carnaval (1970, 3 ediciones), Teoría de las ideologías (1970, 3 ediciones), Metodología del pensamiento mágico (1971), Drama e identidad (1973, 3 ediciones), El artista y la ciudad (1975, 3 ediciones), Meditación sobre el poder (1976, 2 ediciones), La memoria perdida de las cosas (1977, dos ediciones), Tratado de la pasión (1978, cuatro ediciones en España; una en México), El lenguaje del perdón (Un ensayo sobre Hegel) (1979), Lo bello y lo siniestro (1981, cinco ediciones), Filosofía del futuro (1984, dos ediciones), Los límites del mundo (1985, dos ediciones), La aventura filosófica (1987), Lógica del límite (1991), El cansancio de occidente (conversación con Rafael Argullol, 1992, cuatro ediciones), La edad del espíritu (1994, tres ediciones), Pensar la religión (1997, dos ediciones), Vértigo y pasión (1998, dos ediciones), La razón fronteriza (1999).
Su primer libro, La filosofía y su sombra, publicado en 1969, fue saludado por la crítica como un verdadero acontecimiento en el panorama filosófico español. Se le consideró "la filosofía de una nueva generación" (Josep María Carandell) que daba expresión a formas de pensar propias de finales de los años sesenta (fue publicado un año después del Mayo de 1968). Ya en el título de este libro está inscrita la orientación más característica de este filósofo: el diálogo constante que abre entre la Razón y sus sombras. Frente a un racionalismo de estrechas miras, como el que era característico esos años entre positivistas lógicos, filósofos analíticos o marxistas, Trías, que jamás se ha considerado un filósofo "irracionalista", propone abrir la razón a aquellos espacios que le resisten, pero que en cierto modo pueden fecundarla. Así por ejemplo la "sinrazón", o la "locura" (en su libro Filosofía y Carnaval); o el "pensamiento mítico y mágico" (en su libro Metodología del pensamiento mágico); o bien, en relación a las éticas racionalistas, el dominio pasional, y en particular el amor-pasión (en su libro Tratado de la Pasión); o en relación a las estéticas tradicionales fundadas en categorías como "lo bello" y "lo sublime", la sombra de lo siniestro (en su libro Lo bello y lo siniestro).
Eugenio Trías se define, en este sentido, como un "exorcista ilustrado" que somete a la razón filosófica a un permanente diálogo con sus sombras. Pero el aspecto más relevante de la filosofía de Trías tiene lugar a partir de comienzos de los años ochenta, cuando descubre el concepto angular que a partir de entonces orientará toda su reflexión. Tal concepto es el concepto de límite. En el límite entre la razón y sus sombras halla Trías el ámbito de exploración de una filosofía que, desde entonces, puede denominarse filosofía del límite (sobre todo a partir de su libro Los límites del mundo) . El concepto de límite lo determina Trías en diálogo con la tradición kantiana y, dentro de los filósofos contemporáneos, con Wittgenstein y, en parte, también con Heidegger. De hecho toda su obra es, a partir de entonces, una amplia y desarrollada "exégesis" de la frase de Wittgenstein "el sujeto es un límite del mundo". Trías propone, a este respecto, una antropología en la que se concibe al hombre como "habitante de la frontera", como "fronterizo"; el hombre se halla siempre referido a ese límite que tiene, para Trías, clara significación ontolóqica. En sus últimos libros acuña, a este respecto, la expresión ser del límite.
A partir de su libro Lógica del límite va estableciendo la naturaleza de la razón que a ese ser del límite corresponde. En esa obra y en La edad del espíritu habla de un lógos simbólico, cuya naturaleza y su despliegue categorial elabora en este último libro citado; así mismo prepara una reflexión sobre el concepto de razón que correspondería a esta filosofía del límite, y a la que llama razón fronteriza.
En su obra se despliega un amplísimo arseanas de referencias y reflexiones en el que circulan todas las artes (desde la arquitectura a la música, de la literatura al cine, de la escultura a la pintura) y también toda suerte de referencias religioso-espirituales (de lo que dan prueba sus libros consagrados a la "filosofía de la religión", como "La edad del espíritu" y "Pensar la religión"), y de reflexiones histórico-filosóficas (donde sobre todo destacan sus grandes maestros históricos, que son Platón, Hegel y Nietzsche, sin dejar de referirse también a Kant, a Wittgenstein o a Heidegger).
Destaca en general un impulso abiertamente crítico con las tendencias nihilistas actualmente vigentes y un intento de hallar, a través de su "filosofía del límite", un modo de ofrecer una alternativa a ese nihilismo tendencial, abriendo así nuevos cauces a la filosofía del futuro.
Su libro más ambicioso es, sin duda, La edad del espíritu, en el cual determina el ser del límite, y la razón simbólica que le corresponde, a través de siete categorías; mediante éstas explora los distintos modos de aproximarse al "hecho religioso" (o al ámbito de lo sagrado), ordenando esos modos en distintas épocas históricas entrelazadas.
El libro se inicia en el ámbito de la protohistoria, se orienta a través de las grandes formaciones simbólicas de la antigüedad (Egipto, Mesopotamia, India, Irán, Mundo hebreo, Grecia), sigue luego en la Antigüedad Tardía y en la Edad Media (desde el despunte del cristianismo y el gnosticismo hasta la constitución, tras el Islam, de las grandes religiones del libro), y concluye a través de un largo recorrido por la Modernidad. Es, de hecho, un historia de las ideas, o del pensamiento, en clave simbólica, en la cual se ha privilegiado el carácter sagrado desde el cual comparece el hecho religioso. Es, pues, a la vez un volumen de filosofía de la religión, de filosofía de las formas simbólicas y de reflexión sobre la historia de las ideas (y de exposición de ésta a través de un recorrido peculiar).