Evaluaciones

La evaluación del aprendizaje y de la docencia

El aprendizaje del estudiante en las diversas asignaturas es evaluado sobre la base de dos elementos. Por una parte hay una prueba final, obligatoria en todas las asignaturas, que cuenta al menos el 50% de la nota final. Por otra parte, está la evaluación continua, que se realiza sobre todo a partir de las actividades de seminarios, y a la que los responsables de cada asignatura pueden atribuir un valor variable. El mantenimiento de la prueba final se justifica, entre otras razones, por el hecho de que muchos de los procesos de selección de profesionales en el ámbito jurídico se basan en exámenes y hace falta que los estudiantes estén en condiciones de poder afrontar pruebas de conjunto.

Al final de cada asignatura los estudiantes tienen la posibilidad de evaluar la metodología docente utilizada por los profesores y la calidad de su docencia en diversos parámetros. Estas evaluaciones constituyen una información muy importante para la mejora de las prácticas docentes. A partir de la evaluación de las asignaturas individuales, se elaboran informes conjuntos de cada grado y de todos los estudios de la Universidad.