Utilizamos el término intercambios porque nos basamos en el convencimiento de que el verdadero enriquecimiento intelectual y personal sólo se alcanza cuando la movilidad se produce en sentido recíproco. Naturalmente, las necesidades de los alumnos de la Facultad de Derecho de la UPF que se desplazan fuera y las de los alumnos de todas partes que nos visitan son muy diferentes. También lo son las del profesorado y staff que practica intercambios.
La Facultad de Derecho de la UPF practica una gestión de los programas de intercambios a nivel estatal e internacional basada en cuatro principios:
a) Igualdad de trato de los estudiantes y docentes propios y foráneos. Eso se refleja, por ejemplo, en una oferta docente sin límites en los foráneos, en un régimen de exámenes común o en un mismo baremo a la hora de calificar (con la oportuna flexibilidad por razón idiomática).
b) Información adecuada y garantía de personas de contacto disponibles. A los medios materiales y personales que la UPF pone a disposición de los beneficiarios de la movilidad universitaria, hay que sumarle los específicos de la Facultad de Derecho (un tutor de intercambios).
c) Gestión individualizada y adecuada de los dosieres académicos. Se ocupa el tutor de intercambios, con la colaboración del vicedecano de asuntos académicos y del decano. La comisión de homologaciones de la UPF supervisa los procesos, particularmente de homologación de asignaturas.
d) Transversalidad de los programas de intercambios. Se tienen en cuenta los intercambios en la planificación y la gestión de múltiples ámbitos de la Facultad, en la revisión y mejora de los circuitos administrativos, etc.
La Facultad de Derecho de la UPF pide, en los establecimientos con los cuales tiene convenio, que garanticen la reciprocidad en los cuatro ámbitos mencionados.